Nada es la ausencia de todo o de cualquier elemento que nos podamos imaginar. Cuando Pablo nos habla éstas palabras en filipenses 4:6, nos impresionan, pues recordamos que en el capítulo anterior nos estaba hablando de las virtudes, cualidades, dones, y talentos que debiéra de tener cada persona que se dedica a predicar el evangelio de Jesucristo.
Ahora bien, creemos que lo hace como una advertencia no solamente porque el ser humano tiende mucho a obtener su seguridad a cualquier costo, sino porque Pablo al igual que Cristo vieron un peligro en el extremo a que nos puede llevar el predicar la Palabra de Dios, y éste es la "hipocrecía". Dios instituyó "antes" que a la iglesia el matrimonio. Dios desea que el evangelio de su Hijo sea predicado por todo el mundo y para todo el mundo, pero una de las cualidades que tiene que tener el predicador es: Tener su casa en orden (vea Primera de Timoteo 3:1-7) y bajo control, sino dice Pablo, cómo podrá tener en orden la iglesia.
Dios desea que nos dediquemos a cultivar su Palabra, unos más otros menos comprometidos, pero lo que desea es que lo hagamos en donde y como EL nos puso a cada quien, el que lo haga que lo haga sin afanes. Jesús dijo en una ocasión que hasta de las aves del cielo el Padre se ocupaba, entonces cómo no se ocupará de nosotros no importando las crisis y las necesidades que tenemos ¿sin que nosotros vivamos afanados?
viernes, 27 de marzo de 2009
jueves, 26 de marzo de 2009
¿Piensa usted SOLO en lo terrenal? ¡ Cuidado !
¿Se hace usted llamar cristiano, se dice usted ser un creyente de Jesús a muerte, pero piensa, conversa, y sus metas son terrenales? ¡ CUIDADO ! Pablo dijo: "Por allí andan muchos, de los cuales os dije muchas veces, y aun ahora lo digo llorando, que son ENEMIGOS DE LA CRUZ DE CRISTO; el fin de los cuales será PERDICION, cuyo dios es el vientre, y cuya gloria es su verguenza, pues solo piensan en lo terrenal" (Filipenses 3:18-19).
Pablo NO está diciendo que si usted es creyente TIENE que pasar hambre para ir al cielo, tampoco está diciendo que si usted puede comprar un auto último modelo y lo compra se va a ir al infierno, o que, si viaja con la familia a Disney usted es un farsante como creyente. No, lo que Pablo dice es que entre los creyentes, hay personas que siguen a Cristo NO DE CORAZON por lo que Cristo es, sino por interés por lo que Cristo da. Nos está diciendo que el verdadero creyente trabaja porque es un mandamiento de Dios, porque es un deber como persona responsable, porque es un ejemplo para otros... pero no con el UNICO fin de adquirir, de tener, de atesorar, de poseer artículos, propiedades, bienes, etc.
Todo eso puede venir, pero no debemos de tenerlo como meta, sino es y debe venir, como una consecuencia de la BENDICION soberana de Dios para con sus hijos responsables, para con sus hijos obedientes, los cuales, así como pueden vivir contentos y felices en la escacez lo pueden hacer en la abundancia como dijo e hizo el mismo Pablo (Filipenses 4:12).
Pablo NO está diciendo que si usted es creyente TIENE que pasar hambre para ir al cielo, tampoco está diciendo que si usted puede comprar un auto último modelo y lo compra se va a ir al infierno, o que, si viaja con la familia a Disney usted es un farsante como creyente. No, lo que Pablo dice es que entre los creyentes, hay personas que siguen a Cristo NO DE CORAZON por lo que Cristo es, sino por interés por lo que Cristo da. Nos está diciendo que el verdadero creyente trabaja porque es un mandamiento de Dios, porque es un deber como persona responsable, porque es un ejemplo para otros... pero no con el UNICO fin de adquirir, de tener, de atesorar, de poseer artículos, propiedades, bienes, etc.
Todo eso puede venir, pero no debemos de tenerlo como meta, sino es y debe venir, como una consecuencia de la BENDICION soberana de Dios para con sus hijos responsables, para con sus hijos obedientes, los cuales, así como pueden vivir contentos y felices en la escacez lo pueden hacer en la abundancia como dijo e hizo el mismo Pablo (Filipenses 4:12).
miércoles, 25 de marzo de 2009
Hacia la meta, hacia el premio, hacia el supremo llamamiento.
Muchas personas cuando entramos a los caminos del Señor, cuando nos diponemos a poner nuestras vidas en manos de Jesús, hemos creído que llegar al cielo es el premio, que estar en el Reino de Dios es la gran meta, que ese es el gran llamamiento del que nos habló un líder para incentivarnos a seguir a Jesús. Pero Pablo nos explica en Filipenses que no. Dice la escritura que el cielo es para quienes Jesús hizo perfectos por medio de su sacrificio en la cruz (vea Filipenses 3:15), y que nos hizo perfectos porque "el acta de los decretos que había contra nosotros fue clavada en la cruz, quedando así anulada" (vea Colosenses 2:14).
Concluímos pues, que para los que hemos depositado nuestra fe, nuestra confianza, nuestro amor en Cristo Nuestro Señor NO HAY NINGUNA CONDENACION (vea Romanos 8:1). Por lo tanto, el cielo, el Reino de nuestro Dios no es ni puede ser el supremo llamamiento (una prueba de ello es que tanto Pablo como el ladrón de la cruz estarán en el cielo, pero no en el mismo lugar). Sin embargo la Escritura sí nos dice cuál es: "y EL mismo (Dios Padre) constituyó a unos apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores, y a otros maestros... para la perfección de los santos, hasta que lleguemos a (y aquí viene el supremo llamamiento): un varón perfecto A LA MEDIDA DE LA ESTATURA DE LA PLENITUD DE CRISTO" que fue a lo que Pablo se acercó mientras que el ladrón de la cruz no (ver Efesios 4:11-13).
Quizás ahora sí entandamos lo que Pablo nos trató de explicar en Romanos, cuando nos dijo qué: "El anhelo ardiente de la creación es aguardar la manifestación de los Hijos de Dios". En donde para la palabra Hijos utilizó la palabra griega Huios que significa: Hijos Maduros, aquellos hijos que han alcanzado "la medida de la estatura de la plenitud de Cristo, el varón perfecto" (ver Romanos 8:19). Y esto, no por sí, no por mérito propio sino habiéndo sido conocidos de El de antemano, luego predestinados, luego llamados, luego justificados y por último los glorificará (ver Romanos 8:28-30). Y, en lo personal creo que con todos los acontecimientos que estamos viviendo simultáneamente, estamos muy cerca de ver.
Concluímos pues, que para los que hemos depositado nuestra fe, nuestra confianza, nuestro amor en Cristo Nuestro Señor NO HAY NINGUNA CONDENACION (vea Romanos 8:1). Por lo tanto, el cielo, el Reino de nuestro Dios no es ni puede ser el supremo llamamiento (una prueba de ello es que tanto Pablo como el ladrón de la cruz estarán en el cielo, pero no en el mismo lugar). Sin embargo la Escritura sí nos dice cuál es: "y EL mismo (Dios Padre) constituyó a unos apóstoles, a otros profetas, a otros evangelistas, a otros pastores, y a otros maestros... para la perfección de los santos, hasta que lleguemos a (y aquí viene el supremo llamamiento): un varón perfecto A LA MEDIDA DE LA ESTATURA DE LA PLENITUD DE CRISTO" que fue a lo que Pablo se acercó mientras que el ladrón de la cruz no (ver Efesios 4:11-13).
Quizás ahora sí entandamos lo que Pablo nos trató de explicar en Romanos, cuando nos dijo qué: "El anhelo ardiente de la creación es aguardar la manifestación de los Hijos de Dios". En donde para la palabra Hijos utilizó la palabra griega Huios que significa: Hijos Maduros, aquellos hijos que han alcanzado "la medida de la estatura de la plenitud de Cristo, el varón perfecto" (ver Romanos 8:19). Y esto, no por sí, no por mérito propio sino habiéndo sido conocidos de El de antemano, luego predestinados, luego llamados, luego justificados y por último los glorificará (ver Romanos 8:28-30). Y, en lo personal creo que con todos los acontecimientos que estamos viviendo simultáneamente, estamos muy cerca de ver.
martes, 24 de marzo de 2009
... y para vosotros es seguro.
En cualquier lugar civilizado el día de hoy nadie puede comprar una casa, un carro, adquirir una tarjeta de crédito, o incluso, nadie puede ir y registrar un niño en un colegio si no paga un "seguro" por o contra accidentes. ¿Por qué? Pues porque el seguro es un "respaldo" por si usted no puede seguir pagando la casa, el carro, por si le roban la tarjeta de crédito y alguien hace mal uso de ella, o por si su niño se lastima en un accidente en el colegio.
Dios desea que nosotros también tengamos un seguro con respecto a la doctrina que seguimos, Dios desea que tengamos un seguro con respecto a los líderes que seguimos, pues ellos son responsables de sus ovejas. Por ello, instruyó a Pablo a que nos escribiera lo siguiente: "Hermanos, gozaos en el Señor. A mí no me es molesto escribiros sobre las mismas cosas, y para vosotros es seguro". Y mire usted lo crítico y la forma tan drástica de lo que advierte: "Guardaos de los perros, guardaos de los malos obreros, guardaos de los mutiladores del cuerpo" (vea Filipenses 3:1-2).
Es también impresionante que lo escriba luego de haber dedicado casi un capítulo entero, a explicar los dones, los talentos, las virtudes y las cualidades de dos de sus colaboradores, Timoteo y Epafrodito; y luego de que en el inicio de ese mismo capítulo nos inste a ser "luminares en el mundo" si decimos que somos de Cristo. En otro mensaje hablaremos de las cualidades de un líder, pero hoy baste con decir que un líder nace, no se hace. Ser líder no es cuestión de "yo quiero ser un líder" y menos de "yo necesito ser líder", no es un trabajo más, no es un empleo más, ser líder requiere de tener un "llamamiento para líder", de lo contrario seremos "asalariados" empleo que no agrada a Dios (vea Juan 10)... y que para nosotros NO es seguro.
Dios desea que nosotros también tengamos un seguro con respecto a la doctrina que seguimos, Dios desea que tengamos un seguro con respecto a los líderes que seguimos, pues ellos son responsables de sus ovejas. Por ello, instruyó a Pablo a que nos escribiera lo siguiente: "Hermanos, gozaos en el Señor. A mí no me es molesto escribiros sobre las mismas cosas, y para vosotros es seguro". Y mire usted lo crítico y la forma tan drástica de lo que advierte: "Guardaos de los perros, guardaos de los malos obreros, guardaos de los mutiladores del cuerpo" (vea Filipenses 3:1-2).
Es también impresionante que lo escriba luego de haber dedicado casi un capítulo entero, a explicar los dones, los talentos, las virtudes y las cualidades de dos de sus colaboradores, Timoteo y Epafrodito; y luego de que en el inicio de ese mismo capítulo nos inste a ser "luminares en el mundo" si decimos que somos de Cristo. En otro mensaje hablaremos de las cualidades de un líder, pero hoy baste con decir que un líder nace, no se hace. Ser líder no es cuestión de "yo quiero ser un líder" y menos de "yo necesito ser líder", no es un trabajo más, no es un empleo más, ser líder requiere de tener un "llamamiento para líder", de lo contrario seremos "asalariados" empleo que no agrada a Dios (vea Juan 10)... y que para nosotros NO es seguro.
lunes, 23 de marzo de 2009
Pruebas de que la doctrina de la prosperidad es falsa.
Dios NUNCA pretendió que el ser humano fuera pobre, por ello cuando lo puso en el huerto del Edén le dió todo cuanto necesitaba, pero, lamentablemente, fue el hombre quien con la caída desechó todo lo que Dios le había dado para tomar el camino difícil de TENER que conseguir lo necesario para su subsistencia, pues fue en el momento de la caída cuando Dios dijo: "MALDITA será la tierra por tu causa, con dolor comerás de ella TODOS los días de tu vida" (Génesis 3:17). Y usted perdone, pero me cuesta creer que algo que es MALDITO por Dios de prosperidad.
Jesús NUNCA predicó la doctrina de la prosperidad, cuando EL nos ofreció que al que le siguiera y predicara el evangelio, le daría cien veces más de lo que sacrificara por seguirle y predicar el evangelio, NUNCA dijo cuándo pero SI dijo EN DONDE... En la "regeneración", cuando EL esté en SU reino, no en ésta tierra, necesariamente (vea Mateo 19:27). Cuando Pablo nos insta a seguir a Jesús y su evangelio nos dice claramente lo contrario de la doctrina de la prosperidad: "ahora me gozo en lo que padezco, y cumplo en mi carne LO QUE FALTA DE LAS AFLICCIONES DE CRISTO POR SU CUERPO, LA IGLESIA (vea Colosenses 1:24).
La doctrina de la prosperidad es un invento de líderes "asalariados" en los cuales no debiéramos confiar pues Jesús mismo dijo que cuando el enemigo venga va a HUIR porque no le importan las ovejas sino la lana de las ovejas, mientras que el verdadero líder va a dar la vida por sus ovejas pues ellas son quienes le interesan (vea Juan 10:13). Hemos de aceptar que es mucho más fácil seguir a Jesús pensando que nos hará millonarios que pensando que tenemos que sufrir por EL, pero esa es la verdad que el libro de los libros nos presenta.
Jesús NUNCA predicó la doctrina de la prosperidad, cuando EL nos ofreció que al que le siguiera y predicara el evangelio, le daría cien veces más de lo que sacrificara por seguirle y predicar el evangelio, NUNCA dijo cuándo pero SI dijo EN DONDE... En la "regeneración", cuando EL esté en SU reino, no en ésta tierra, necesariamente (vea Mateo 19:27). Cuando Pablo nos insta a seguir a Jesús y su evangelio nos dice claramente lo contrario de la doctrina de la prosperidad: "ahora me gozo en lo que padezco, y cumplo en mi carne LO QUE FALTA DE LAS AFLICCIONES DE CRISTO POR SU CUERPO, LA IGLESIA (vea Colosenses 1:24).
La doctrina de la prosperidad es un invento de líderes "asalariados" en los cuales no debiéramos confiar pues Jesús mismo dijo que cuando el enemigo venga va a HUIR porque no le importan las ovejas sino la lana de las ovejas, mientras que el verdadero líder va a dar la vida por sus ovejas pues ellas son quienes le interesan (vea Juan 10:13). Hemos de aceptar que es mucho más fácil seguir a Jesús pensando que nos hará millonarios que pensando que tenemos que sufrir por EL, pero esa es la verdad que el libro de los libros nos presenta.
domingo, 22 de marzo de 2009
Irreprensibles en medio de una generación maligna y perversa.
Hombre de 52 años viola a su madre de 71 en Estados Unidos; hombre es detenido por intentar comprar un niño para tener relaciones sexuales con él en España; novio mata a jovencita y la tira en un basurero en España; niño de 13 años asesina a 15 compañeros de su escuela secundaria en Alemania; madre de 30 años tiene a su bebé en el baño de un avión y lo deja abandonado en un vuelo interno en Estados Unidos... Estas y otras noticias han sido los titulares de los matutinos alrededor del mundo en los últimos días. Estamos viviendo en medio de una generación maligna y perversa. Estamos viendo el cumplimiento de lo que fue dicho en Filipenses capítulo 2 y verso 15.
Pero ese verso no solamente nos dice eso, sino también nos dice lo que NOSOTROS los que decimos que conocemos a Dios y que le amamos debemos hacer, y esto es: "vivir irreprensibles y sencillos". Irreprensible es una persona a la cual no se le llama la atención porque se conduce como debe conducirse en todas las situaciones, es callado cuando tiene que callar, habla cuando tiene que hablar, hace lo que tiene que hacer en su momento, deja de hacer lo que hay que dejar de hacer cuando hay que dejarlo de hacer, etc. Y, sencillo, es una persona que no llama la atención, y menos por situaciones erróneas, que se conduce con moderación y que vive modestamente.
Estamos viviendo tiempos muy difíciles y no somos pocos los que creemos que éstos son los tiempos profetizados por Jesús en Mateo 24, cuando nos habló de los acontecimientos que antecederían su venida final, estamos siendo testigos de pueblos contra pueblos, naciones contra naciones, de guerras y rumores de guerras, de hambrunas, de pestes, de terremotos por todos lados, gentes aborreciendo gentes, muchos falsos profetas profetizando grandes proviciones cuando la crisis está en nuestros rostros (la falsa doctrina de la prosperidad), y sobre todo viendo engradecerse la maldad a tal grado que el amor de muchos se está enfriando (Mateo 24:6-12). Pidamos gracia delante de los ojos de Dios para poder vivir irreprensibles y sencillos en medio de una generación maligna y perversa.
Pero ese verso no solamente nos dice eso, sino también nos dice lo que NOSOTROS los que decimos que conocemos a Dios y que le amamos debemos hacer, y esto es: "vivir irreprensibles y sencillos". Irreprensible es una persona a la cual no se le llama la atención porque se conduce como debe conducirse en todas las situaciones, es callado cuando tiene que callar, habla cuando tiene que hablar, hace lo que tiene que hacer en su momento, deja de hacer lo que hay que dejar de hacer cuando hay que dejarlo de hacer, etc. Y, sencillo, es una persona que no llama la atención, y menos por situaciones erróneas, que se conduce con moderación y que vive modestamente.
Estamos viviendo tiempos muy difíciles y no somos pocos los que creemos que éstos son los tiempos profetizados por Jesús en Mateo 24, cuando nos habló de los acontecimientos que antecederían su venida final, estamos siendo testigos de pueblos contra pueblos, naciones contra naciones, de guerras y rumores de guerras, de hambrunas, de pestes, de terremotos por todos lados, gentes aborreciendo gentes, muchos falsos profetas profetizando grandes proviciones cuando la crisis está en nuestros rostros (la falsa doctrina de la prosperidad), y sobre todo viendo engradecerse la maldad a tal grado que el amor de muchos se está enfriando (Mateo 24:6-12). Pidamos gracia delante de los ojos de Dios para poder vivir irreprensibles y sencillos en medio de una generación maligna y perversa.
sábado, 21 de marzo de 2009
Si somos hijos tenemos que parecernos a nuestro padre.
Un hijo es una pequeña copia de los cromosomas de sus padres, sino, simplemente uno no es hijo de ellos. Lo mismo nos sucede con Dios, en el momento en que nosotros aceptamos estar bajo su cobertura, en el momento en que aceptamos seguirle, en el momento en el que lo aceptamos como Padre espiritual, en ese momento EL, sobrenaturalmente, nos cambia los cromosomas espirituales y nos convierte en Hijos de Dios y dejamos de ser hijos del diablo (vea Juan 8:44), en donde se nos dice que a quien obedecemos es nuestro padre.
Pues bien, una de las cualidades de Nuestro Padre es ser "celoso", y EL desea que seamos celosos de sus principios. Nosotros vemos como malos o enfermizos los celos, porque los asociamos a algo malo como lo son los celos maritales, pero entendamos algo, el celo por el Señor y por sus asuntos no es un celo egoista, sino es un asunto de disciplina, de orden, de respeto, es un asunto de amor verdadero.
El día que como Hijos de Dios utilizemos y apliquemos bien los celos de Dios, no solamente nos pareceremos más a EL, sino dejaremos esas inútiles contiendas en pensar que MI pastor es mejor que el tuyo, que MI congregación es más que la tuya, que MI doctrina es la verdadera y la tuya no. Pablo tubo que abrir los ojos con un toque de los cielos para dejar de perseguir y matar a los verdaderos Hijos de Dios, y nosotros podemos estar haciendo lo mismo si el "celo" de los hombres está por sobre el "celo" de Dios en nuestro corazón.
Pues bien, una de las cualidades de Nuestro Padre es ser "celoso", y EL desea que seamos celosos de sus principios. Nosotros vemos como malos o enfermizos los celos, porque los asociamos a algo malo como lo son los celos maritales, pero entendamos algo, el celo por el Señor y por sus asuntos no es un celo egoista, sino es un asunto de disciplina, de orden, de respeto, es un asunto de amor verdadero.
El día que como Hijos de Dios utilizemos y apliquemos bien los celos de Dios, no solamente nos pareceremos más a EL, sino dejaremos esas inútiles contiendas en pensar que MI pastor es mejor que el tuyo, que MI congregación es más que la tuya, que MI doctrina es la verdadera y la tuya no. Pablo tubo que abrir los ojos con un toque de los cielos para dejar de perseguir y matar a los verdaderos Hijos de Dios, y nosotros podemos estar haciendo lo mismo si el "celo" de los hombres está por sobre el "celo" de Dios en nuestro corazón.
viernes, 20 de marzo de 2009
El que comenzó la buena obra es quien la va a perfeccionar.
Qué paz y qué tranquilidad debieran dar a nuestra alma éstas palabras que Pablo nos habla en Flipenses 1:6. No es o no significa que aceptando el sacrificio de la cruz de Cristo como suficiente elemento de salvación y perdón por nuestros pecados, ya podamos comprar una hamaca y acostarnos a esperar su venida para ser eternamente acompañados por El en los cielos. No, implica cierta dedicación de parte nuestra, cierta entrega, cierto despojamiento de lo que éramos para lo que deseamos llegar a ser, por y para agradarlo.
Pero la confianza viene por el hecho que debemos estar "persuadidos" o sea "confiados", que las fuerzas de y para nuestra santidad vienen de EL. El fue quien inició la obra de nuestra salvación y perfeccionamiento, pues la Palabra nos dice que: "El Dios de gracia, que nos llamó a su gloria eterna por medio de Jesucristo, después que hayamos padecido un poco, nos perfeccionará, nos afirmará, nos fortalecerá, y nos establecerá" (Primera de Pedro 5:10). Notemos que dice que esa perfección viene "después" de que hayamos sufrido un poco, lo que nos hace entender que los "padecimientos" por el hecho de ser parte de los creyentes, NO desaparecen sino más bien SON UN MEDIO provisto por Dios para nuestro mejoramiento.
Abraham era temeroso, pero Dios lo fortaleció; David era un muchacho débil, pero Dios lo levantó; Moisés era un hombre sin confianza en sí mismo, por su tartamudez, pero le dió a un Aarón; Juan era un hombre violento (Jesús le dijo Hijo del Trueno), pero lo volvió pacífico y dócil, Pablo era un asesino, y Dios lo convirtió en un hombre lleno de amor, y así vemos confiadamente, que Dios está en los asuntos de los hombres, y por supuesto, está en "nuestros" asuntos porque: El fue quien inició la buena obra en nosotros, y podemos estar persuadidos que EL mismo la terminará... y perfeccionada.
Pero la confianza viene por el hecho que debemos estar "persuadidos" o sea "confiados", que las fuerzas de y para nuestra santidad vienen de EL. El fue quien inició la obra de nuestra salvación y perfeccionamiento, pues la Palabra nos dice que: "El Dios de gracia, que nos llamó a su gloria eterna por medio de Jesucristo, después que hayamos padecido un poco, nos perfeccionará, nos afirmará, nos fortalecerá, y nos establecerá" (Primera de Pedro 5:10). Notemos que dice que esa perfección viene "después" de que hayamos sufrido un poco, lo que nos hace entender que los "padecimientos" por el hecho de ser parte de los creyentes, NO desaparecen sino más bien SON UN MEDIO provisto por Dios para nuestro mejoramiento.
Abraham era temeroso, pero Dios lo fortaleció; David era un muchacho débil, pero Dios lo levantó; Moisés era un hombre sin confianza en sí mismo, por su tartamudez, pero le dió a un Aarón; Juan era un hombre violento (Jesús le dijo Hijo del Trueno), pero lo volvió pacífico y dócil, Pablo era un asesino, y Dios lo convirtió en un hombre lleno de amor, y así vemos confiadamente, que Dios está en los asuntos de los hombres, y por supuesto, está en "nuestros" asuntos porque: El fue quien inició la buena obra en nosotros, y podemos estar persuadidos que EL mismo la terminará... y perfeccionada.
jueves, 19 de marzo de 2009
El que no trabaja... entonces que no coma.
Con la crisis económica mundial existente, no debemos confundir ésta expresión de Pablo creyendo que porque estamos desempleados no tenemos derecho de alimentarnos. No, el concepto y las circunstancias bajo las cuales Pablo afirmó ésta expresión se refieren explícitamente al trabajo DENTRO de la Iglesia de Nuestro Señor Jesucristo (Segunda de Tesalonisenses 3:10). Nos explicamos.
Existen personas que creen que por trabajar para la "obra del Señor" ya tienen que ser mantenidas por la congregación, espiritualizando muy a su favor, el trabajo dentro de la congregación. La Palabra de Dios no solamente está de acuerdo en que el obrero tenga un salario digno, sino lo exhorta a que así sea (perdonen pero no encontré el verso), pero ese salario no debiera de ser ni cargoso para la congregación ni fuera de la realidad.
La Escritura nos da ejemplos perfectos de esto, Abraham hacía altares a donde iba, pero criaba ganados; David adoraba a Dios con su arpa, pero cuidaba el rebaño de las ovejas; Pablo mismo predicaba el evangelio y lo escribía para inmortalizarlo, pero hacía tiendas para vender. Hoy, los que en alguna medida poseen un liderazgo no debieran de salirse de ese patrón, para ser y dar testimonio. Pues aquí sí aplicaría la frase de Pablo: El que no trabaja... entonces que no coma. Entendamos algo, el evangelio es un medio de "dar" vida no un medio para "ganarse" la vida, de lo contrario no sería "un llamamiento", sino un empleo más.
Existen personas que creen que por trabajar para la "obra del Señor" ya tienen que ser mantenidas por la congregación, espiritualizando muy a su favor, el trabajo dentro de la congregación. La Palabra de Dios no solamente está de acuerdo en que el obrero tenga un salario digno, sino lo exhorta a que así sea (perdonen pero no encontré el verso), pero ese salario no debiera de ser ni cargoso para la congregación ni fuera de la realidad.
La Escritura nos da ejemplos perfectos de esto, Abraham hacía altares a donde iba, pero criaba ganados; David adoraba a Dios con su arpa, pero cuidaba el rebaño de las ovejas; Pablo mismo predicaba el evangelio y lo escribía para inmortalizarlo, pero hacía tiendas para vender. Hoy, los que en alguna medida poseen un liderazgo no debieran de salirse de ese patrón, para ser y dar testimonio. Pues aquí sí aplicaría la frase de Pablo: El que no trabaja... entonces que no coma. Entendamos algo, el evangelio es un medio de "dar" vida no un medio para "ganarse" la vida, de lo contrario no sería "un llamamiento", sino un empleo más.
miércoles, 18 de marzo de 2009
La fe nos libera del pecado.
Los caminos de Dios son tan pero tan distintos a los del hombre, que el hombre a pesar de llevar 6,000 años sobre la faz de la tierra no puede aún entenderlos. La forma en que Dios juzga los eventos de los hombres es tan diferente a la forma en que los juzgamos los hombres, que nunca podrían dos personas poder ponerse de acuerdo en un mismo evento, con respecto a la opinión de Dios. Sin embargo, sin que podamos convertir a Dios en un ser enmarcado o con patrón alguno, tenemos en la Escritura alguna manera de medición de la forma de ver los asuntos departe del ojo Divino.
Dice en Romanos 6:17-18 Pablo que:"por la fe en la doctrina de Jesucristo, hemos sido liberados del pecado". ¿Qué puede significar esto? Si estamos conscientes de que a pesar de haber recibido a Nuestro Señor Jesucristo en nuestro corazón, aún tenemos faltas, aún cometemos errores, y hasta en ocasiones repetimos pecados del pasado con nuestra débil voluntad, con nuestro mal carácter, con nuestras sucias pasiones. Bueno, simplemente que al aceptar la fe de Jesucristo, Dios juzga de otra forma nuestros faltas.
Dios mira como "pecado" al borracho que se emborracha con todo su gusto y que no tiene el menor remordimiento, pero mira con misericordia y como una "falta" la borrachera que cometió aquèl que está luchando por dejar de ser un borracho, y que sabe, arrepentido, que le faltó a su Señor y que inicia una nueva batalla por dejar de emborracharse. Esa lucha, esa batalla, ese arrepentiemiento es el que el Señor juzga de otra forma con respecto a los que NO son sus hijos, de lo contrario preguntamos ¿Cómo iba a permitir Dios que se escribiera en el capítulo 8 y verso 1 lo siguiente: NINGUNA CONDENACION HAY PARA LOS QUE ESTAN EN CRISTO JESUS, que andan conforme el Espíritu?
Dice en Romanos 6:17-18 Pablo que:"por la fe en la doctrina de Jesucristo, hemos sido liberados del pecado". ¿Qué puede significar esto? Si estamos conscientes de que a pesar de haber recibido a Nuestro Señor Jesucristo en nuestro corazón, aún tenemos faltas, aún cometemos errores, y hasta en ocasiones repetimos pecados del pasado con nuestra débil voluntad, con nuestro mal carácter, con nuestras sucias pasiones. Bueno, simplemente que al aceptar la fe de Jesucristo, Dios juzga de otra forma nuestros faltas.
Dios mira como "pecado" al borracho que se emborracha con todo su gusto y que no tiene el menor remordimiento, pero mira con misericordia y como una "falta" la borrachera que cometió aquèl que está luchando por dejar de ser un borracho, y que sabe, arrepentido, que le faltó a su Señor y que inicia una nueva batalla por dejar de emborracharse. Esa lucha, esa batalla, ese arrepentiemiento es el que el Señor juzga de otra forma con respecto a los que NO son sus hijos, de lo contrario preguntamos ¿Cómo iba a permitir Dios que se escribiera en el capítulo 8 y verso 1 lo siguiente: NINGUNA CONDENACION HAY PARA LOS QUE ESTAN EN CRISTO JESUS, que andan conforme el Espíritu?
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