Ha de ser una muestra de amor muy pero muy grande de parte de Dios, y además, un privilegio para personas que El considera muy especiales, el que les muestre el día de su partida de éste mundo así como darles el consejo de ordenar la casa, esto, para no dejar ningún tipo de problema a los deudos. Ese ejemplo lo vemos con el rey Ezequías a quien Dios le envió al profeta Isaías para hacérselo saber (2da. de Reyes 20:1).
El rey Ezequías tenía buen testimonio delante de Dios, pues Dios no lo contradice cuando él afirma: "haber andado delante de Dios en verdad y con ìntegro corazón durante su vida y su reinado" (ver 2da. Reyes 20:3). Sin embargo, cuando Ezequías pide más tiempo de vida, se equivoca, pues si su partida hubiera sido en el tiempo de su enfermedad no hubiera provocado todos los problemas que vemos en los versos siguientes (17-18 específicamente).
Dios es un Dios de orden, de disciplina, de respeto y de puntualidad, en ocasiones, y creo que solamente en ciertas ocasiones, lo provocamos a que rompa esas leyes, pero los culpables de que el resultado final no sea lo que estaba planeado, es solamente culpa nuestra por nuestro egoísmo, por nuestra falta de contentamiento por lo que tenemos o por lo que queremos. Dios no se equivoca jamás, como buen Padre nuestro desea y planea lo mejor para nosotros. Tengamos contentamiento, no sea que, rogando, nos conceda nuestro capricho pero perdamos un mejor galardón (vea de nuevo los versos 17-18). Si EL dice ordena tu casa, lo mejor es ordenar la casa, porque seguramente moriremos.
sábado, 25 de abril de 2009
viernes, 24 de abril de 2009
Clama a mí, y yo te responderé.
El Salmo 50:15 inicia diciendo lo que el título menciona y termina diciendo: "y tú me honrarás". Cuando uno tiene una pena, cuando uno tiene una angustia, cuando la enfermedad toca a la puerta o quizás la muerte también entran la depresiòn, la soledad, el dolor, el desconsuelo, pero es el momento idóneo también para que Dios entre triunfal en nuestras vidas. No son pocas las personas con las cuales he discutido durante muchos años, cuando menciono que en los casi 30 años que llevo en los caminos del Señor, casi la totalidad de mis compañeros de caminata se han atrevido a postrarse a los pies de Cristo, hasta el día en que la pena o la angustia tocaron a su puerta (incluyéndome).
He sido acusado de predicar el evangelio del sufrimiento; he sido cuestionado por predicar que el que no sufre en los caminos de la vida, no busca a Dios; he sido señalado de que soy fanático del sufrimiento, etc. Pero la realidad que me ha acompañado durante éstos 28 años es esa. He visto a personas que sufren porque no pueden tener hijos, decirme públicamente que el evangelio del sufrimiento no existe; he visto personas perder sus negocios, sus casas, sus familiares y decirme que el cristiano no sufre; he visto madres orar y llorar por hijos descariados, negando que el que está con Dios, a veces sufre.
El que sigue a Dios, el que es cristiano, el que cumple el evangelio también sufre, lo que sucede es que ya no pone sus ojos en el sufrimiento, sino los pone en Dios. Las penas y los sufrimientos sirven para recordarnos que sin Dios no somos nada. ¿Por qué? Simplemente, por que clamando a Dios, El nos responde y alivia nuestra pena. El único requisito que Dios quiere después de respondernos, es que no lo olvidemos, o sea que tengamos gratitud. Es por ello que un verdadero creyente en Dios, está con EL cuando está contento y cuando está en penas, pues es la forma de mostrar nuestra gratitud y de demostrarle que no estamos con EL por interés. La pregunta es ¿Si el creyente no sufre, entonces por qué o para qué clama?
He sido acusado de predicar el evangelio del sufrimiento; he sido cuestionado por predicar que el que no sufre en los caminos de la vida, no busca a Dios; he sido señalado de que soy fanático del sufrimiento, etc. Pero la realidad que me ha acompañado durante éstos 28 años es esa. He visto a personas que sufren porque no pueden tener hijos, decirme públicamente que el evangelio del sufrimiento no existe; he visto personas perder sus negocios, sus casas, sus familiares y decirme que el cristiano no sufre; he visto madres orar y llorar por hijos descariados, negando que el que está con Dios, a veces sufre.
El que sigue a Dios, el que es cristiano, el que cumple el evangelio también sufre, lo que sucede es que ya no pone sus ojos en el sufrimiento, sino los pone en Dios. Las penas y los sufrimientos sirven para recordarnos que sin Dios no somos nada. ¿Por qué? Simplemente, por que clamando a Dios, El nos responde y alivia nuestra pena. El único requisito que Dios quiere después de respondernos, es que no lo olvidemos, o sea que tengamos gratitud. Es por ello que un verdadero creyente en Dios, está con EL cuando está contento y cuando está en penas, pues es la forma de mostrar nuestra gratitud y de demostrarle que no estamos con EL por interés. La pregunta es ¿Si el creyente no sufre, entonces por qué o para qué clama?
jueves, 23 de abril de 2009
De los hombres de Dios... ninguno.
Cuando estudiamos el Antiguo Testamento vemos que Abraham se dedicó a "hacer altares" para llegar a ser el amigo de Dios (vea Génesis 12:8 y 13:18); vemos que Samuel se dedicó al "servicio en el templo" para dedicarse a Dios (1era. de Samuel 2:25); vemos cómo David se dedicaba a "alabar" a Dios tocando su arpa y cantando para agradarlo y aún agradar al hombre(1era. de Samuel 16:23); vemos cómo Daniel se dedicó a la "oración" para permanecer en Dios (Daniel 6:3); vemos a un Elías y a un Eliseo "reverentes" que su anhelo era comunicar al pueblo lo que Dios les decía en lo íntimo (1ra. de Reyes 18:15).
En el Nuevo Testamento vemos a los grandes hombres de Dios como los diáconos, dedicando sus vidas al "servicio de las mesas" (Hechos 6:2-3); vemos a los doce discípulos dedicando su vida a la "prédica del evangelio" entre los judíos de israel y la diáspora (todo el libro de Hechos); vemos a un Pablo que dedicó su vida a la prédica del evangelio entre los gentiles por todo el mundo conocido en ese tiempo (todas sus epístolas).
¿Qué vemos hoy en la iglesia? A la gran mayoría de líderes (a Dios gracias, y como siempre, hay un remanente que no) dedicados a las "riquezas materiales" que da el Señor, y no dedicados al Señor que provee esas riquezas. No estamos en contra de las riquezas, Abraham, Noé, David, Salomón, Pedro, y muchos hombres de Dios fueron ricos, pero no se lee en las esrituras que hayan puesto sus ojos en ello. De todos los hombres de Dios durante la historia, ni el más rico de ellos que fue Salomón, puso sus ojos en las riquezas. Hoy ¿Podríamos decir lo mismo? O, será que estamos a punto de ver el cumplimiento de aquella profecía que dice: Del pueblo que salgan mil regresarán cien, y del pueblo que salgan cien, retornarán diez... El que tenga ojos para ver que vea, y el que tenga oídos para oír que oiga.
En el Nuevo Testamento vemos a los grandes hombres de Dios como los diáconos, dedicando sus vidas al "servicio de las mesas" (Hechos 6:2-3); vemos a los doce discípulos dedicando su vida a la "prédica del evangelio" entre los judíos de israel y la diáspora (todo el libro de Hechos); vemos a un Pablo que dedicó su vida a la prédica del evangelio entre los gentiles por todo el mundo conocido en ese tiempo (todas sus epístolas).
¿Qué vemos hoy en la iglesia? A la gran mayoría de líderes (a Dios gracias, y como siempre, hay un remanente que no) dedicados a las "riquezas materiales" que da el Señor, y no dedicados al Señor que provee esas riquezas. No estamos en contra de las riquezas, Abraham, Noé, David, Salomón, Pedro, y muchos hombres de Dios fueron ricos, pero no se lee en las esrituras que hayan puesto sus ojos en ello. De todos los hombres de Dios durante la historia, ni el más rico de ellos que fue Salomón, puso sus ojos en las riquezas. Hoy ¿Podríamos decir lo mismo? O, será que estamos a punto de ver el cumplimiento de aquella profecía que dice: Del pueblo que salgan mil regresarán cien, y del pueblo que salgan cien, retornarán diez... El que tenga ojos para ver que vea, y el que tenga oídos para oír que oiga.
miércoles, 22 de abril de 2009
Misericordia quiero y no sacrificio.
Como hemos visto en días anteriores, cuando Cristo estuvo sobre la tierra era un tiempo en el que los líderes religiosos estaban desviados, tenían el negocio de Dios que es salvar almas como negocio propio para ganar dinero (Mateo 23:3). Cuando tanto Juan el Bautista como Jesús se presentan en la escena, sus doctrinas limpias y puras sin la mancha de lo material inmiscluidas, simplemente les choca, miraban en ellos la razón del descalabro de su muy eficiente, organizado y solapado medio de vida. Los líderes religiosos ya no estaban haciendo "uso" sino "abuso" de los recursos del templo, abusando aún de gentes indefensas (vea Mateo 23:14).
La respuesta lógica fue el ataque, para los que miraban la religión como un medio de vida, nunca una doctrina podía ir acompañada de un método en donde el dinero y la buena vida no estuvieran incluidos. La única respuesta a ese ataque era la eliminación física de ambos estorbos, y por lo tanto, el ataque a los mismos era inminente. Primero trataron con palabras y ante la imposibilidad de vencerlos o de avergonzarlos en público, siguió el ataque físico. Con Juan el Bautista iniciaron tentándole al preguntar ¿Eres tú el Cristo que ha de venir? vea Juan 1:19-20. Luego le quitaron la cabeza. A Jesús lo tentaban para sorprenderlo en algo, vea Mateo 22:15. Como tampoco pudieron entonces lo crucificaron.
Los religiosos atacaban a preguntas a Jesús para ver en qué le hacían caer: los saduceos en lo de la resurección de los muertos (Mateo 22:23); los fariseos en preguntar cuál es el gran mandamiento (Mateo 22:34). Pero las respuestas de Jesús eran tan certeras que NUNCA más le preguntaron algo, vea el ver 46 de Mateo 22. Cuando alguien se presenta a Jesús con corazón limpio, EL le responde claramente; pero cuando alguien se presenta a Jesús capciosamente, EL le responde por parábolas para que no entienda y no sea salvo (vea Marcos 4:11). El Señor Jesús no vino por nuestras casas, ni por nuestros dineros, EL vino por nuestras almas y todo aquél que entienda ésta simplesa será salvo. Pues El desea misericordia antes que cualquier sacrificio.
La respuesta lógica fue el ataque, para los que miraban la religión como un medio de vida, nunca una doctrina podía ir acompañada de un método en donde el dinero y la buena vida no estuvieran incluidos. La única respuesta a ese ataque era la eliminación física de ambos estorbos, y por lo tanto, el ataque a los mismos era inminente. Primero trataron con palabras y ante la imposibilidad de vencerlos o de avergonzarlos en público, siguió el ataque físico. Con Juan el Bautista iniciaron tentándole al preguntar ¿Eres tú el Cristo que ha de venir? vea Juan 1:19-20. Luego le quitaron la cabeza. A Jesús lo tentaban para sorprenderlo en algo, vea Mateo 22:15. Como tampoco pudieron entonces lo crucificaron.
Los religiosos atacaban a preguntas a Jesús para ver en qué le hacían caer: los saduceos en lo de la resurección de los muertos (Mateo 22:23); los fariseos en preguntar cuál es el gran mandamiento (Mateo 22:34). Pero las respuestas de Jesús eran tan certeras que NUNCA más le preguntaron algo, vea el ver 46 de Mateo 22. Cuando alguien se presenta a Jesús con corazón limpio, EL le responde claramente; pero cuando alguien se presenta a Jesús capciosamente, EL le responde por parábolas para que no entienda y no sea salvo (vea Marcos 4:11). El Señor Jesús no vino por nuestras casas, ni por nuestros dineros, EL vino por nuestras almas y todo aquél que entienda ésta simplesa será salvo. Pues El desea misericordia antes que cualquier sacrificio.
martes, 21 de abril de 2009
En la cátedra de Moisés se sientan.
En el libro de Mateo, especialmente en los capítulos 22 y 23, Jesús habla y critica muy duramente a los líderes religiosos de su época, y los critica con toda razón por supuesto. Jesús desnuda las debilidades en las que han estado cayendo desde hacía siglos, viviendo a costillas de lo espiritual, abusando de las ventajas que les daban sus puestos en el templo, abusando y haciendo llevar cargas a las ovejas que ellos mismos no hacían ni llevaban, etc. Sin embargo, el día de hoy podríamos decir que esa exhortación no es solamente para el clero, sino también para las ovejas.
En los últimos años, gracias a la satánica doctrina y tendencia del "ecumenismo", el evangelio se ha prostituido de tal manera que, casi vemos como bueno todo lo que se haga en el nombre del Señor. Al paso que vamos, con conciertos rock cristianos, con métodos mundanos ingresando a la iglesia a diestra y siniestra con tal de salvar almas, terminaremos con bares cristianos, prostíbulos crisitanos, y drogadictos cristianos, etc. Cristo cuando estuvo sobre la tierra nos dejó claros lineamientos, determinados estatutos, muy definidas normas de vida, y el que que las quiera cumplir será salvo y el que no, no lo será. Por ello, dijo: "El que quiera ser salvo tome su cruz y sígame". Por qué dijo tome su cruz, porque aunque muchos lo nieguen, seguir a Cristo no es fácil, implica un sacrificio muy duro y constante, pues implica luchar contra todo lo que un era y ser todo lo que Cristo quiere que uno sea.
No podemos integrar métodos mundanos a la doctrina de Cristo, no podemos decir: "que los tiempos han cambiado", "que son jóvenes y no los podemos reprimir", "que tienen qué divertirse", "que es solamente para atraerlos y luego se les reenseña". Cada tiempo tiene su dificultad, y cuando Jesús estuvo sobre la tierra no incorporó nunca un método mundano al evangelio, es más, los atacó y atacó a los líderes que así lo hacían, vea Mateo 23:15: "Hacéis un prosélito (o sea un seguidor), y una vez hecho, luego lo haceís dos veces más hijo del infierno que vosotros". El evangelio es un sólo camino, es el camino que nos lleva al cielo, no podemos decir como dice el mundo: No importa por dónde vayas, todos los caminos llegan a Roma... mentira. En la cátedra de Moisés se puede sentar cualquiera, pero no cualquiera te lleva al cielo.
En los últimos años, gracias a la satánica doctrina y tendencia del "ecumenismo", el evangelio se ha prostituido de tal manera que, casi vemos como bueno todo lo que se haga en el nombre del Señor. Al paso que vamos, con conciertos rock cristianos, con métodos mundanos ingresando a la iglesia a diestra y siniestra con tal de salvar almas, terminaremos con bares cristianos, prostíbulos crisitanos, y drogadictos cristianos, etc. Cristo cuando estuvo sobre la tierra nos dejó claros lineamientos, determinados estatutos, muy definidas normas de vida, y el que que las quiera cumplir será salvo y el que no, no lo será. Por ello, dijo: "El que quiera ser salvo tome su cruz y sígame". Por qué dijo tome su cruz, porque aunque muchos lo nieguen, seguir a Cristo no es fácil, implica un sacrificio muy duro y constante, pues implica luchar contra todo lo que un era y ser todo lo que Cristo quiere que uno sea.
No podemos integrar métodos mundanos a la doctrina de Cristo, no podemos decir: "que los tiempos han cambiado", "que son jóvenes y no los podemos reprimir", "que tienen qué divertirse", "que es solamente para atraerlos y luego se les reenseña". Cada tiempo tiene su dificultad, y cuando Jesús estuvo sobre la tierra no incorporó nunca un método mundano al evangelio, es más, los atacó y atacó a los líderes que así lo hacían, vea Mateo 23:15: "Hacéis un prosélito (o sea un seguidor), y una vez hecho, luego lo haceís dos veces más hijo del infierno que vosotros". El evangelio es un sólo camino, es el camino que nos lleva al cielo, no podemos decir como dice el mundo: No importa por dónde vayas, todos los caminos llegan a Roma... mentira. En la cátedra de Moisés se puede sentar cualquiera, pero no cualquiera te lleva al cielo.
lunes, 20 de abril de 2009
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Tendemos a tener la costubre de recordar ésta frase que expresara Pablo en la carta que les escribiera a los Filipenses, pero fuera de su contexto. Si nosotros analizamos cómo la dijo, cuándo la dijo, por qué la dijo y sobre todo, en dónde estaba cuando la dijo. Veremos y entenderemos mejor la afirmación de que tendemos a utilizarla mal (Filipenses 4:13).
Usted va a emprender un negocio o tiene el deseo de ampliar el que ya tiene, y alguien le dice: Adelante, hacelo, pues Cristo te fortalece en todo. Usted quiere comprar una casa en tiempos de crisis y con un futuro incierto, y alguien le dice: Comprala, pues Cristo te fortalece en todo. El concepto en sí, es cierto, es verdadero, Cristo es el ùnico que nos fortalece en todo, pero eso no implica ni significa que podamos utilizar esa frase como un AMULETO ESPIRITUAL, para respaldar nuestros caprichos, nuestros deseos, o una doctrina de prosperidad (la cual ya ampliamente hemos visto en días enteriores que es un engaño diabólico).
Cuando Pablo expresó esa frase él quería sembrar en nosotros la estabilidad espiritual estableciendo que Cristo está con nosotros siempre y en todo, probando que él lo estaba experimentando estando preso (Filipenses 1:13). Quería sembrar en nosotros el hecho de que se puede tener gozo aún cuando se tiene hambre (Filipenses 4:12). Que se puede ser una persona estable y confiada, aún y cuando uno esté lejos de todo y de todos, y se tenga que vivir de lo que otros buenamente le quieran dar a uno, pues por seguir a Cristo se está padeciendo escacez o limitaciones (Filipenses 4:18). Sí, Cristo nos fortalece en todo es cierto, pero también es cierto, que la frase o el concepto no son amuletos espirituales, ni excusas para andar respaldando nuestros caprichos.
Usted va a emprender un negocio o tiene el deseo de ampliar el que ya tiene, y alguien le dice: Adelante, hacelo, pues Cristo te fortalece en todo. Usted quiere comprar una casa en tiempos de crisis y con un futuro incierto, y alguien le dice: Comprala, pues Cristo te fortalece en todo. El concepto en sí, es cierto, es verdadero, Cristo es el ùnico que nos fortalece en todo, pero eso no implica ni significa que podamos utilizar esa frase como un AMULETO ESPIRITUAL, para respaldar nuestros caprichos, nuestros deseos, o una doctrina de prosperidad (la cual ya ampliamente hemos visto en días enteriores que es un engaño diabólico).
Cuando Pablo expresó esa frase él quería sembrar en nosotros la estabilidad espiritual estableciendo que Cristo está con nosotros siempre y en todo, probando que él lo estaba experimentando estando preso (Filipenses 1:13). Quería sembrar en nosotros el hecho de que se puede tener gozo aún cuando se tiene hambre (Filipenses 4:12). Que se puede ser una persona estable y confiada, aún y cuando uno esté lejos de todo y de todos, y se tenga que vivir de lo que otros buenamente le quieran dar a uno, pues por seguir a Cristo se está padeciendo escacez o limitaciones (Filipenses 4:18). Sí, Cristo nos fortalece en todo es cierto, pero también es cierto, que la frase o el concepto no son amuletos espirituales, ni excusas para andar respaldando nuestros caprichos.
domingo, 19 de abril de 2009
No hay que cantar canciones al corazón afligido.
"El que canta canciones al corazón afligido. Es como el que quita la ropa en tiempo de frío, o el que sobre el jabón echa vinagre". ¿Qué significan esas dos expresiones? Simplemente muerte o en enfermedad y echar a perder algo necesario, éste es el mensaje en Proverbios 25:20 y dado nada menos que por el hijo (Salomón) de aquél que vivió en carne propia el proverbio (David).
En la primera carta de Samuel capitulo 18 vemos cómo David siendo un simple pastor de ovejas, aniquila por mano propia y sin mayores alaracas al enemigo de Israel, Goliat. Esto hace de David un improvisado y repentino héroe, lo que hace que el corazón del entonces rey se enoje y entre en aflicción, porque Jehová mismo le envió un espíritu que lo atormentase dice la palabra de Dios (vea el verso 10). En ese ambiente, a alguien se le ocurre que ya que David sabe tocar el arpa y cantar que entretenga al rey, pero éste, en sus delirios mientras el otro trata de agradar su espíritu es acosado por las lanzas del rey, salvándose en varias ociaciones de la muerte (vea los versos 8-11).
Hoy, la vida no ha cambiado mucho, cuando un corazón está angustiado, está afligido, hay que dejarlo, preguntarle cómo está, cómo se siente, en que se le puede ayudar, es como cantarle canciones al corazón afligido y la respuesta no será otra que lanzas y dardos. Hoy, la solución para el corazón afligido es la oración, la intercesion por la pena, la angustia, la necesidad del corazón afligido. Lo que menos se debe hacer con un corazón angustiado es obligarlo a escuchar canciones ¿Sabe por qué? Porque esa aflicción, esa pena, esa angustia... vino de parte de Dios. Y en la casa del banquete hay que estar alegre pero en la casa del luto... lo prudente es llorar.
En la primera carta de Samuel capitulo 18 vemos cómo David siendo un simple pastor de ovejas, aniquila por mano propia y sin mayores alaracas al enemigo de Israel, Goliat. Esto hace de David un improvisado y repentino héroe, lo que hace que el corazón del entonces rey se enoje y entre en aflicción, porque Jehová mismo le envió un espíritu que lo atormentase dice la palabra de Dios (vea el verso 10). En ese ambiente, a alguien se le ocurre que ya que David sabe tocar el arpa y cantar que entretenga al rey, pero éste, en sus delirios mientras el otro trata de agradar su espíritu es acosado por las lanzas del rey, salvándose en varias ociaciones de la muerte (vea los versos 8-11).
Hoy, la vida no ha cambiado mucho, cuando un corazón está angustiado, está afligido, hay que dejarlo, preguntarle cómo está, cómo se siente, en que se le puede ayudar, es como cantarle canciones al corazón afligido y la respuesta no será otra que lanzas y dardos. Hoy, la solución para el corazón afligido es la oración, la intercesion por la pena, la angustia, la necesidad del corazón afligido. Lo que menos se debe hacer con un corazón angustiado es obligarlo a escuchar canciones ¿Sabe por qué? Porque esa aflicción, esa pena, esa angustia... vino de parte de Dios. Y en la casa del banquete hay que estar alegre pero en la casa del luto... lo prudente es llorar.
sábado, 18 de abril de 2009
Sea vuestro sí, sí y vuestro no, no.
La frase con que iniciamos éste mensaje es de Jesús y la terminó diciendo: "porque lo que es más de esto, de mal procede" (Mateo 5:37). En nuestro medio Latino tenemos un dicho que es, lamentablemente, muy cierto: "Lo que mal principia mal acaba". El creyente siempre debe luchar por caminar con la verdad, de iniciar todo proyecto con la verdad, de poner siempre todas las cartas sobre la mesa, debe tratar de no ocultar nada, pues al final el que no hace eso al único que termina engañando es a él mismo.
Si una persona se acerca a usted pidiendo un consejo pero no le cuenta lo feo del negocio que va a emprender sino sólo las ventajas, usted va a dar un mal consejo no por lo que le cuentan sino precisamente por lo que no le cuentan; si una persona se acerca a usted para pedir consejo matrimonial, pero solamente le cuenta lo que él ha sufrido pero no le cuenta lo que el otro ha sufrido, usted va a asesorar mal, guiado por una falsa compasión. Jesús nos incita a que en todo y por todo digamos la verdad, pues eso nos evita que seamos ambiguos y nos da estabilidad.
Mi abuelo materno nos enseñó que el que se dice hombre de verdad, no tiene que andar firmando papeles para dar seguridad de su palabra, su palabra era como una firma en un papel. El cuando decía no era no, y no se le podía rebatir nada, pero cuando decía sí, su sí era sí aunque él perdiera. Era un hombre como decimos en castellano chapado a la antigua, él entregó su vida al Señor tres días antes de morir. Qué diferente sería el mundo si todos los creyentes hiciéramos lo mismo, nustro sí siendo sí, y nuestro no siendo no. No habría padres "creyentes" que abandonaran a sus hijos; no habría padres "creyentes" que menos preciaran y abandonaran a sus cónyuges; no habrían hijos de "creyentes" que cometieran adulterio; no habría hijos de "creyentes" borrachos. No habría hijos de "creyentes" irresponsables y dependientes. Cuando nuestro sí, es un sí, y cuando nuestro no, es un no, cualquier construcción que formemos sobre esa base será sólida y no será de mal proceder... dijo Jesús.
Si una persona se acerca a usted pidiendo un consejo pero no le cuenta lo feo del negocio que va a emprender sino sólo las ventajas, usted va a dar un mal consejo no por lo que le cuentan sino precisamente por lo que no le cuentan; si una persona se acerca a usted para pedir consejo matrimonial, pero solamente le cuenta lo que él ha sufrido pero no le cuenta lo que el otro ha sufrido, usted va a asesorar mal, guiado por una falsa compasión. Jesús nos incita a que en todo y por todo digamos la verdad, pues eso nos evita que seamos ambiguos y nos da estabilidad.
Mi abuelo materno nos enseñó que el que se dice hombre de verdad, no tiene que andar firmando papeles para dar seguridad de su palabra, su palabra era como una firma en un papel. El cuando decía no era no, y no se le podía rebatir nada, pero cuando decía sí, su sí era sí aunque él perdiera. Era un hombre como decimos en castellano chapado a la antigua, él entregó su vida al Señor tres días antes de morir. Qué diferente sería el mundo si todos los creyentes hiciéramos lo mismo, nustro sí siendo sí, y nuestro no siendo no. No habría padres "creyentes" que abandonaran a sus hijos; no habría padres "creyentes" que menos preciaran y abandonaran a sus cónyuges; no habrían hijos de "creyentes" que cometieran adulterio; no habría hijos de "creyentes" borrachos. No habría hijos de "creyentes" irresponsables y dependientes. Cuando nuestro sí, es un sí, y cuando nuestro no, es un no, cualquier construcción que formemos sobre esa base será sólida y no será de mal proceder... dijo Jesús.
viernes, 17 de abril de 2009
No os hagáis tesoros en la tierra.
El Sermón del Monte, quién no ha escuchado un comentario o un mensaje de ese famoso sermón que Jesús diera, casualmente no en un fastuoso templo sino en una simple y sencilla montaña (ver Mateo 5:1). Un sermón que nos encierra todas o casi todas las enseñanzas básicas que un creyente debiera cumplir, para llegar al máximo galardón al que hemos sido llamados: "alcanzar la estatura del varón perfecto, esto es, la estatura espiritual de Cristo" (ver Efesios 4:13).
En ese sermón Jesús nos dice el camino de una vida sencilla, de una vida humilde, de una vida dedicada, de una vida de conformidad, de una vida de sacrificio, y de una vida de agradecimiento que se debe de llevar para algún día alcanzar la estatura espiritual de Cristo. ¿Esto quiere decir que el que cumpla con todo esto llegará a ser Dios, puesto que Jesús (el hijo del hombre) se convirtió en el Cristo (el ungido, el Hijo de Dios)? No lo sé ni lo estoy predicando. Lo que sí puedo decir es que creo que las personas que cumplan con éstos requisitos serán aquellos famosos y esperados 144,000 varones perfectos que la creación anhela y espera, vengan al final de la era (vea Romanos 8:19 y comparelo con Apocalipsis 7).
Estos 144,000 son Hijos de Dios que no se salieron del cautiverio NUNCA, éstos Hijos de Dios son los que con abnegación sobrellevaron los embates de la vida, tal y como Dios la planificó para ellos, éstos Hijos de Dios JAMAS pensaron en tirar la toalla, jamás pensaron en que lo que Dios les había enviado, a pesar de que a juicio propio y de muchos era injusto y doloroso, jamás hicieron por meter el brazo de carne, esto es anteponer sus deseos, sus comodidades, sus ideas, sus caprichos a los planes de Dios para con ellos. Estos son 144,000 Hijos de Dios muy especialmente preparados en el crisol del dolor humano, tal como lo hizo EL, tal como lo hicieron los discípulos, tal como lo hizo Pablo. Me encantó el devocional del predicador David Wilkerson de hace ocho días que titulaba: El Ministerio del sufrimiento, en donde hablaba precisamente de éste tema. Qué duro va a ser para muchos creyentes ( o al menos qué decepcionante), el haber rechazado ésta doctrina. Quizás por ello fue que Jesús dijo tan tajantemente: No os hagáis tesoros en la tierra... pa no tener allí vuestro corazón.
En ese sermón Jesús nos dice el camino de una vida sencilla, de una vida humilde, de una vida dedicada, de una vida de conformidad, de una vida de sacrificio, y de una vida de agradecimiento que se debe de llevar para algún día alcanzar la estatura espiritual de Cristo. ¿Esto quiere decir que el que cumpla con todo esto llegará a ser Dios, puesto que Jesús (el hijo del hombre) se convirtió en el Cristo (el ungido, el Hijo de Dios)? No lo sé ni lo estoy predicando. Lo que sí puedo decir es que creo que las personas que cumplan con éstos requisitos serán aquellos famosos y esperados 144,000 varones perfectos que la creación anhela y espera, vengan al final de la era (vea Romanos 8:19 y comparelo con Apocalipsis 7).
Estos 144,000 son Hijos de Dios que no se salieron del cautiverio NUNCA, éstos Hijos de Dios son los que con abnegación sobrellevaron los embates de la vida, tal y como Dios la planificó para ellos, éstos Hijos de Dios JAMAS pensaron en tirar la toalla, jamás pensaron en que lo que Dios les había enviado, a pesar de que a juicio propio y de muchos era injusto y doloroso, jamás hicieron por meter el brazo de carne, esto es anteponer sus deseos, sus comodidades, sus ideas, sus caprichos a los planes de Dios para con ellos. Estos son 144,000 Hijos de Dios muy especialmente preparados en el crisol del dolor humano, tal como lo hizo EL, tal como lo hicieron los discípulos, tal como lo hizo Pablo. Me encantó el devocional del predicador David Wilkerson de hace ocho días que titulaba: El Ministerio del sufrimiento, en donde hablaba precisamente de éste tema. Qué duro va a ser para muchos creyentes ( o al menos qué decepcionante), el haber rechazado ésta doctrina. Quizás por ello fue que Jesús dijo tan tajantemente: No os hagáis tesoros en la tierra... pa no tener allí vuestro corazón.
jueves, 16 de abril de 2009
Difícilmente entrará un rico en el reino de los cielos.
Por favor no crea que está delante de otro socialista resentido de esos que andan derramando su bilis por allí. Las palabras del título de hoy fueron expresadas por Jesús en ocasión de un que un joven rico se le acercó para preguntarle ¿qué haré para tener vida eterna? Jesús le explica los mandamientos, los cuales el joven responde que desde niño cumplía; Jesús le dice que la perfección viene al desposeerse de todo y darlo a los pobres, es allí en donde el joven rico pierde la partida, pues como tenía muchas riquezas se va triste, pues es demasiada entrega según él, para adquirir la vida eterna (vea Mateo capítulo 19).
¿Qué es ser rico? Para algunos es tener mucho (como para el joven rico), para otros es tener suficiente (como para estar indiferente a las necesidades de los demás), para otros tener dos chamarras ya es riqueza (al menos eso decía Jesús) por ello incita a que el que las tiene regale una. ¿Por qué es tan "difícil" para el rico entrar al reino de los cielos? Bueno, primero entendamos que difícil no indica imposible sino solamente que cuesta más. ¿Pero por qué? Por que el que tiene recursos tiende a salirse de los cautiverios a los que nos somete el Señor en la caminata. ¿Pero cómo? Dios es tan ingrato que nos mete a cautiverios cuando dice Su Palabra que hemos sido llamados a libertad? Sí, Pablo dice que es "necesario" que por "muchas" tribulaciones entremos al reino de los cielos (vea Hechos 14:22).
Es común que la gente pudiente en sus empresas tenga sueldos malos y aún de miseria porque la situación está difícil y ya los costos no dan para más, pero es común también que los gerentes anden de viaje en viaje y de vacaciones en vacaciones ¿entonces? ¿de dónde sale el dinero? Una prueba más de la explotación la vemos cuando uno de sus hijos recibe el mismo trato en "otra" empresa con las "mismas" pruebas y evidencias, entonces las palabras son: Hijo-a renuncia que allí te están explotando. En las empresas de ellos se llama "estrategia y política de empresa" en las otras "explotación". Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de los cielos (Jesús en Mateo 19:24).
¿Qué es ser rico? Para algunos es tener mucho (como para el joven rico), para otros es tener suficiente (como para estar indiferente a las necesidades de los demás), para otros tener dos chamarras ya es riqueza (al menos eso decía Jesús) por ello incita a que el que las tiene regale una. ¿Por qué es tan "difícil" para el rico entrar al reino de los cielos? Bueno, primero entendamos que difícil no indica imposible sino solamente que cuesta más. ¿Pero por qué? Por que el que tiene recursos tiende a salirse de los cautiverios a los que nos somete el Señor en la caminata. ¿Pero cómo? Dios es tan ingrato que nos mete a cautiverios cuando dice Su Palabra que hemos sido llamados a libertad? Sí, Pablo dice que es "necesario" que por "muchas" tribulaciones entremos al reino de los cielos (vea Hechos 14:22).
Es común que la gente pudiente en sus empresas tenga sueldos malos y aún de miseria porque la situación está difícil y ya los costos no dan para más, pero es común también que los gerentes anden de viaje en viaje y de vacaciones en vacaciones ¿entonces? ¿de dónde sale el dinero? Una prueba más de la explotación la vemos cuando uno de sus hijos recibe el mismo trato en "otra" empresa con las "mismas" pruebas y evidencias, entonces las palabras son: Hijo-a renuncia que allí te están explotando. En las empresas de ellos se llama "estrategia y política de empresa" en las otras "explotación". Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de los cielos (Jesús en Mateo 19:24).
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