jueves, 4 de junio de 2009
miércoles, 3 de junio de 2009
La infinita misericordia de Dios.
Cuenta la parábola que era un padre acomodado que tenía dos hijos, un día el menor pidió su herencia para independizarse, el padre se la concedió y éste partió a tierras lejanas, en ellas, desperdició su fortuna en vicios y mujeres del mal vivir. Cuando se encontró en la ruina, no solamente tuvo que trabajar como empleado de los más bajo, sino se empezó a lamentar de lo que había hecho y hasta a dónde había llegado. Su lamento fue tan grande que al fin pudo darse cuenta de la clase de padre que tenía, pues en donde trabajaba los empleados estaban peor que los empleados de la hacienda de su padre. ! Imagínese usted, qué clase de padre tenía éste joven, que hasta los empleados estaban bien ¡ (La parábola se llama "El hijo pródigo", pero en lo personal la llamaríamos la parábola "Del padre bueno", la puede leer completa en Lucas 15.1-24).
Independientemente que ésta parábola la han utilizado por siglos para demostrar que la salvación se puede perder, en lo personal pensamos que la salvación no se pierde; simplemente pensamos que cuando nos alejamos de nuestro Padre Dios, dejamos de comer a su mesa para comer con los cerdos de éste mundo. Pruebas que respalden nuestro pensamiento: 1- El Padre NUNCA dejó de pensar y de llamar al joven como SU hijo; 2-El joven NUNCA dejó de pensar y de llamar al viejo como SU padre; 3- Cuando el hermano mayor se entera de la fiesta, llama al otro "éste tu hijo"; 4- Cuando el padre le explica al hijo "bueno" acerca del otro le dice: "este tu hermano" estaba perdido y ha sido encontrado.
En otra escritura dice: "Si vosotros siendo MALOS, no le dais a un hijo una piedra cuando os pide un pan, y no le dais una culebra cuando os pide un pez, cuanto más vuestro Padre Celestial no os dará el Espíritu Santo" (Lucas 11:11). No importa qué pecado hayamos cometido, no importa qué tan bajo hayamos caído, no importa qué tan lejos hayamos estado de la casa de nuestro Padre celestial, EL ha estado cada atardecer esperando vernos venir en el horizonte, y tiene un festín esperándonos para cuando nos mire llegar, algunos se molestarán por ese festín pues lo considerarán injusto, pero igual, Dios Padre nos llenará con su Espíritu Santo, nos recibirá con los brazos abiertos, y lágrimas de alegría en sus ojos. Meditemos.
Independientemente que ésta parábola la han utilizado por siglos para demostrar que la salvación se puede perder, en lo personal pensamos que la salvación no se pierde; simplemente pensamos que cuando nos alejamos de nuestro Padre Dios, dejamos de comer a su mesa para comer con los cerdos de éste mundo. Pruebas que respalden nuestro pensamiento: 1- El Padre NUNCA dejó de pensar y de llamar al joven como SU hijo; 2-El joven NUNCA dejó de pensar y de llamar al viejo como SU padre; 3- Cuando el hermano mayor se entera de la fiesta, llama al otro "éste tu hijo"; 4- Cuando el padre le explica al hijo "bueno" acerca del otro le dice: "este tu hermano" estaba perdido y ha sido encontrado.
En otra escritura dice: "Si vosotros siendo MALOS, no le dais a un hijo una piedra cuando os pide un pan, y no le dais una culebra cuando os pide un pez, cuanto más vuestro Padre Celestial no os dará el Espíritu Santo" (Lucas 11:11). No importa qué pecado hayamos cometido, no importa qué tan bajo hayamos caído, no importa qué tan lejos hayamos estado de la casa de nuestro Padre celestial, EL ha estado cada atardecer esperando vernos venir en el horizonte, y tiene un festín esperándonos para cuando nos mire llegar, algunos se molestarán por ese festín pues lo considerarán injusto, pero igual, Dios Padre nos llenará con su Espíritu Santo, nos recibirá con los brazos abiertos, y lágrimas de alegría en sus ojos. Meditemos.
martes, 2 de junio de 2009
El camino de la perfección.
Es difícil para uno imaginarse que "somos perfectos", cuando uno analiza sus tareas diarias y mira la falta de esto, la carestía de aquello, lo incompleto de lo otro, piensa uno y dice: ! Cuánto me hace falta para la perfección ¡ Sin embargo, eso es porque lo vemos con los ojos de hoy y con los ojos humanos. Pero Dios en su infinita misericordia y paciencia, no nos mira con esos ojos sino nos mira con los ojos puestos en la eternidad, con los ojos llenos de la misericordia que lo caracterizan, EL nos mira como productos ya terminados y no como productos en el proceso.
Nos imaginamos que así como el productor de alimentos enlatados no solamente mira unas latas vacías en la bodega, los jugos o los preservantes en sus cubas, las frutas o las verduras aisladamente en las mesas de trabajo, sino que mira en su imaginación cómo unas personas van poniendo las latas en la banda de rodamiento, cómo otras personas van introduciendo el jugo, otras más van colocando la fruta o la verdura, pero al final lo único que sale es una lata con una etiqueta... perfecta para ser consumida. Así nos mira Dios, como productos terminados no como productos en proceso.
¿Por qué Jesús diría: Sed perfectos como mi Padre y yo somos perfectos, si no se podría lograr? (vea Mateo 5:48). David nos da una guía para llegar a ese camino de perfección, vea el Salmo 101 completo lo que recomienda entre otras actitudes: Verso 2: caminar en integridad, verso 3: no poner nada injusto delante de nuestros ojos, verso 6: poner nuestros ojos en los fieles y no en los impíos; el mismo verso 6: caminar con ellos (los fieles); verso 7: no asociarse con personas que hacen fraude; el mismo verso 7: no decir y menos practicar la mentira. Y esto lo dice como corolario a la inquietud que se había hecho en el verso 2: Señor, entenderé el camino de la perfección cuando "vengas" a mí. David sabía, que el hombre no nos mira perfectos, pero que Dios si lo hace, luego de que EL "viene" a nosotros. Si algún día entendiéramos lo perfectos que somos delante de Dios, nos parece que viviríamos cometiendo menos errores y nuestra autoestima estaría mucho pero mucho más alta.
Nos imaginamos que así como el productor de alimentos enlatados no solamente mira unas latas vacías en la bodega, los jugos o los preservantes en sus cubas, las frutas o las verduras aisladamente en las mesas de trabajo, sino que mira en su imaginación cómo unas personas van poniendo las latas en la banda de rodamiento, cómo otras personas van introduciendo el jugo, otras más van colocando la fruta o la verdura, pero al final lo único que sale es una lata con una etiqueta... perfecta para ser consumida. Así nos mira Dios, como productos terminados no como productos en proceso.
¿Por qué Jesús diría: Sed perfectos como mi Padre y yo somos perfectos, si no se podría lograr? (vea Mateo 5:48). David nos da una guía para llegar a ese camino de perfección, vea el Salmo 101 completo lo que recomienda entre otras actitudes: Verso 2: caminar en integridad, verso 3: no poner nada injusto delante de nuestros ojos, verso 6: poner nuestros ojos en los fieles y no en los impíos; el mismo verso 6: caminar con ellos (los fieles); verso 7: no asociarse con personas que hacen fraude; el mismo verso 7: no decir y menos practicar la mentira. Y esto lo dice como corolario a la inquietud que se había hecho en el verso 2: Señor, entenderé el camino de la perfección cuando "vengas" a mí. David sabía, que el hombre no nos mira perfectos, pero que Dios si lo hace, luego de que EL "viene" a nosotros. Si algún día entendiéramos lo perfectos que somos delante de Dios, nos parece que viviríamos cometiendo menos errores y nuestra autoestima estaría mucho pero mucho más alta.
lunes, 1 de junio de 2009
Los días del hombre son como su sombra que pasa.
Dice la Palabra de Dios que pocos son los años del hombre sobre la tierra, para nosotros 60, 70 ú 80 años es mucho, pero dice la Escritura que en los más fuertes son 70 y que 80 ya es un exceso. El asunto es claro, Dios nos está diciendo que sea que hayamos tenido una vida muy cómoda, muy holgada o que hayamos tenido una vida llena de sacrificios y de penas, generalmente los años que duramos sobre la faz de la tierra son 80, y esto, con molestia y trabajo dice (vea Salmo 90:10). El punto es que la vida del hombre sobre la tierra es tan pasajera como su sombra.
La pregunta del millón es ¿Cuando muramos qué dejaremos a las generaciones futuras? Alguien que no hemos podido recordar dijo: "El que siembra un árbol, escribe un libro y tiene un hijo... ya puede decir que vivió". Es una frase muy linda, pero sin que seamos pesimistas el análisis sería: El árbol que plantamos ¿Le sirvió a alguien? ¿Cobijó a alguien? ¿Creció recto o torcido? El libro que escribimos: ¿Fue de utilidad para alguien? ¿Edificó o consoló a alguna persona? y lo más importante de todo, el hijo que tuvimos ¿Es bueno? ¿Da buen ejemplo? ¿Es útil a la sociedad o es una carga más? ¿Va en pos de Dios o del mundo?
La Escritura nos muestra que Dios nos dió sus leyes para que: "Las sigas tú, tus hijos, y los hijos de tus hijos... (y nos impresiona cómo termina la frase) después de tí". ¿Qué significa esto? Que no sólo nos debiera bastar con sacar el pecho y decírle a todo mundo que creemos en Dios, que somo cristianos, sino que al serlo, tenemos la obligación de "instruir" a nuestros hijos en los caminos de Dios, y "velar" por que ellos sigan por el camino en que los estamos instruyendo. Somos responsables por el árbol que sembramos, somos responsables por el libro que escribimos, y ¿no vamos a ser responsables por el hijo que tuvimos? Ojalá y el día que muramos alguien en las palabras de despedida del cementerio pudiera decir de nosotros: "Sus hijos son como plantas crecidas en la juventud, sus hijas como esquinas labradas como las de un palacio, porque él fue como un pueblo bendito cuyo Dios era Jehová" (Salmo 144:12). Así sea.
La pregunta del millón es ¿Cuando muramos qué dejaremos a las generaciones futuras? Alguien que no hemos podido recordar dijo: "El que siembra un árbol, escribe un libro y tiene un hijo... ya puede decir que vivió". Es una frase muy linda, pero sin que seamos pesimistas el análisis sería: El árbol que plantamos ¿Le sirvió a alguien? ¿Cobijó a alguien? ¿Creció recto o torcido? El libro que escribimos: ¿Fue de utilidad para alguien? ¿Edificó o consoló a alguna persona? y lo más importante de todo, el hijo que tuvimos ¿Es bueno? ¿Da buen ejemplo? ¿Es útil a la sociedad o es una carga más? ¿Va en pos de Dios o del mundo?
La Escritura nos muestra que Dios nos dió sus leyes para que: "Las sigas tú, tus hijos, y los hijos de tus hijos... (y nos impresiona cómo termina la frase) después de tí". ¿Qué significa esto? Que no sólo nos debiera bastar con sacar el pecho y decírle a todo mundo que creemos en Dios, que somo cristianos, sino que al serlo, tenemos la obligación de "instruir" a nuestros hijos en los caminos de Dios, y "velar" por que ellos sigan por el camino en que los estamos instruyendo. Somos responsables por el árbol que sembramos, somos responsables por el libro que escribimos, y ¿no vamos a ser responsables por el hijo que tuvimos? Ojalá y el día que muramos alguien en las palabras de despedida del cementerio pudiera decir de nosotros: "Sus hijos son como plantas crecidas en la juventud, sus hijas como esquinas labradas como las de un palacio, porque él fue como un pueblo bendito cuyo Dios era Jehová" (Salmo 144:12). Así sea.
domingo, 31 de mayo de 2009
Y se ríe de lo por venir...
En éstos tiempos de crisis espiritual, de crisis material, de crisis economica y tiempos severos de escaséz, nos preguntamos ¿Quién tiene la capacidad de poder reírse de lo que viene, cuando tanto economistas, comerciantes, empleados y empleadores, aceptamos que apenas si estamos iniciando el principio del fin de ésta recesión económica mundial? ¿Quién puede reírse de lo que viene, si ya hay personas sin empleos desde hace meses, si ya hay personas siendo despojadas de sus viviendas, de sus tierras, porque no tienen para pagar las hipotecas bancarias? ¿Quién puede levantarse y reír por lo que viene mañana, si ya hay mil cien millones de personas en hambruna, y una cantidad igual con hambre en el mundo?
Proverbios 31 del verso 10 al 31 nos dice quién: LA MUJER VIRTUOSA. Por ello es más estimada que las piedras preciosas; por ello el corazón de su marido reposa confiado en ella, porque sabe que ella no carecerá de ganancias; porque ella da bien y no mal TODOS los días de su vida; porque ella trabaja con voluntad con sus manos; porque ella SIEMPRE trae pan; porque aún de noche se levanta para dar comida a su familia; porque aún a sus criadas les da una ración; porque ella es capaz de considerar una heredad para comprarla; porque ella cultiva con sus manos una huerta; porque ella alarga su mano hacia el pobre; porque ella no tiene temor de la nieve por su familia, porque ha tejido ropas gruesas para ellos; porque ella hace y vende; porque ella habre su boca con sabiduría; porque ella considera los caminos de su familia, y no come pan de balde; porque ella sabe que engañosa es la gracia y vana la hermosura; porque ella TEME a Jehová... por eso, es que ella puede REIRSE DE LO PORVENIR porque su confianza no está en lo material sino en Jehová.
Para reír de lo porvenir: No debiéramos necesitar dinero estancado en el banco, no debiéramos necesitar estabilidad emocional, lo que necesitamos es estabilidad espiritual, y eso, solamente se consigue temiendo a Jehová nuestro Dios, e imitando a la mujer virtuosa. Creemos muy seriamente que los tiempos de la "apostasía" que fueran anunciados para el tiempo del fin, están por llegar; pero también creemos que en ese final del camino la otra bifurcación que hay, es el "avivamiento espiritual" de los tiempos. Solamente que ese avivamiento no es como nos lo han predicado diciéndonos que estadios se llenarán, que las bodegas no se darán a basto llenas de creyentes, no, ese avivamiento será "interno" entre los POCOS que no apostaten en el tiempo de la inminente carestía, primero material y luego espiritual que viene. O será que Jesús nos mintió cuando dijo: Muchos son llamados y pocos los escogidos, y luego también: Estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hayan ((Mateo 7:14).
Proverbios 31 del verso 10 al 31 nos dice quién: LA MUJER VIRTUOSA. Por ello es más estimada que las piedras preciosas; por ello el corazón de su marido reposa confiado en ella, porque sabe que ella no carecerá de ganancias; porque ella da bien y no mal TODOS los días de su vida; porque ella trabaja con voluntad con sus manos; porque ella SIEMPRE trae pan; porque aún de noche se levanta para dar comida a su familia; porque aún a sus criadas les da una ración; porque ella es capaz de considerar una heredad para comprarla; porque ella cultiva con sus manos una huerta; porque ella alarga su mano hacia el pobre; porque ella no tiene temor de la nieve por su familia, porque ha tejido ropas gruesas para ellos; porque ella hace y vende; porque ella habre su boca con sabiduría; porque ella considera los caminos de su familia, y no come pan de balde; porque ella sabe que engañosa es la gracia y vana la hermosura; porque ella TEME a Jehová... por eso, es que ella puede REIRSE DE LO PORVENIR porque su confianza no está en lo material sino en Jehová.
Para reír de lo porvenir: No debiéramos necesitar dinero estancado en el banco, no debiéramos necesitar estabilidad emocional, lo que necesitamos es estabilidad espiritual, y eso, solamente se consigue temiendo a Jehová nuestro Dios, e imitando a la mujer virtuosa. Creemos muy seriamente que los tiempos de la "apostasía" que fueran anunciados para el tiempo del fin, están por llegar; pero también creemos que en ese final del camino la otra bifurcación que hay, es el "avivamiento espiritual" de los tiempos. Solamente que ese avivamiento no es como nos lo han predicado diciéndonos que estadios se llenarán, que las bodegas no se darán a basto llenas de creyentes, no, ese avivamiento será "interno" entre los POCOS que no apostaten en el tiempo de la inminente carestía, primero material y luego espiritual que viene. O será que Jesús nos mintió cuando dijo: Muchos son llamados y pocos los escogidos, y luego también: Estrecha es la puerta, y angosto el camino que lleva a la vida, y pocos son los que la hayan ((Mateo 7:14).
sábado, 30 de mayo de 2009
Mas los justos verán la ruina de ellos.
En éstos tiempos de crisis económica que vivimos, vemos cómo hay personas (y no son pocas)que haciendo uso de métodos no aprobados por la ley de Dios ni la ley de los hombres, hacen negocios jugosos y viven mejor que las personas que respetamos dichas leyes. En otras palabras, vemos con qué facilidad muchos hacen dinero mientras que las personas que luchamos con nuestros negocios decentes, apenas ajustamos para los pagos de cada fin de mes.
Esto poco a poco, puede ir minando las fuerzas de quienes luchamos duramente para conseguir el pan de cada día; sin embargo, dice la Escritura que: "Cuando los impíos son muchos, mucha es la transgreción, pero, los justos verán la ruina de los impíos" (ver Proverbios 29:16). En otra porción de la Escritura se dice: "Las riquezas adquiridas de prisa, no duran para siempre" y que "La bendición de Jehová es la que enriquece, y NO trae tristeza con ella" (Proverbios 10:22). Por ello, es que quienes hacen riquezas fuera de la ley de Dios, o no les duran las riquezas o no duran ellos, mueren muy jóvenes o muy pronto.
Abraham es un típico ejemplo del justo que mira caer a los impíos, en Génesis vemos cómo luego de orar e interceder por Sodoma y Gomorra, cuyos reyes habían estado entre quienes llevaron prisionero a su sobrino Lot, son consumidos por el fuego de Dios junto con sus pueblos enteros, y Abraham "al día siguiente, dice que, por la mañana subio a la montaña y desde lo alto vió el humo de la destrucción de dichas ciudades" (vea Génesis 19:27-28). No nos rindamos por luchar decentemente, esperemos la bendición de Dios para nosotros, que, aunque sea poco a poco no traerá ni maldición ni tristeza consigo, y sin embargo durante esa espera miraremos la caída de los impíos.
Esto poco a poco, puede ir minando las fuerzas de quienes luchamos duramente para conseguir el pan de cada día; sin embargo, dice la Escritura que: "Cuando los impíos son muchos, mucha es la transgreción, pero, los justos verán la ruina de los impíos" (ver Proverbios 29:16). En otra porción de la Escritura se dice: "Las riquezas adquiridas de prisa, no duran para siempre" y que "La bendición de Jehová es la que enriquece, y NO trae tristeza con ella" (Proverbios 10:22). Por ello, es que quienes hacen riquezas fuera de la ley de Dios, o no les duran las riquezas o no duran ellos, mueren muy jóvenes o muy pronto.
Abraham es un típico ejemplo del justo que mira caer a los impíos, en Génesis vemos cómo luego de orar e interceder por Sodoma y Gomorra, cuyos reyes habían estado entre quienes llevaron prisionero a su sobrino Lot, son consumidos por el fuego de Dios junto con sus pueblos enteros, y Abraham "al día siguiente, dice que, por la mañana subio a la montaña y desde lo alto vió el humo de la destrucción de dichas ciudades" (vea Génesis 19:27-28). No nos rindamos por luchar decentemente, esperemos la bendición de Dios para nosotros, que, aunque sea poco a poco no traerá ni maldición ni tristeza consigo, y sin embargo durante esa espera miraremos la caída de los impíos.
viernes, 29 de mayo de 2009
¿Cómo no pasar hambre en tiempos de crisis?
¿Cuál es la razón por la que un hombre, economicamente rico, puede ir al banco y sacar 5, 10 ó 15 mil dólares y no quedarse sin nada? Por la sencilla razón de que cada mes, de sus ganancias guarda un poco, entonces siempre tiene. ¿Cuál es la razón por la cuál, una persona común y corriente, en tiempos de crisis no pasa hambre, por la sencilla razón de que es, espiritualmente rico. ¿Cómo lo logra? Pues es una persona que cada mes, de lo que recibe comparte con el pobre, con el menesteroso, con la viuda, con el huérfano, con el anciano. Esa es la cuenta de ahorro del que es rico espiritualmente.
El primer principio para tener, y no sólo lo necesario, sino tener en abundancia en tiempos de crisis, es un principio que desde los tiempos de Jesús ha sido anulado por los religiosos: "Basta con que un hombre le diga a su padre o a su madre, perdona pero NO PUEDO ayudarte, porque lo que tengo es "consagrado" (Corbán) a Dios" (Marcos 7:11). Estas son palabras de Jesús dichas a los vividores de la fe, aquellos que le robaban bendición al pueblo de Dios, pues Jesús termina el concepto diciéndoles a los religiosos: "Con esto, invalidáis LA PALABRA DE DIOS con vuestras TRADICIONES" (vea detenidamente Marcos 7:13). Por si alguien no entendió se lo explicamos: Jesús se refería al famoso invento del DIEZMO como una tradición. No está ni Jesús, ni estamos nosotros diciendo que no se comparta con la congregación la bendición económica, pero primero lo primero dijo Jesús. Y por lo tanto, no podemos ir a dejar ningún dinero a una cajita en donde muchos ponen, si nuestros padres no tienen qué comer o cómo curarse.
Luego, somos exhortados a que: "Si algún creyente o alguna creyente tiene viudas en casa, MANTENGANLAS, para que no sean una carga para la congregación" (vea 1era. de Timoteo 5:16). Como se puede ver: La caridad empieza por casa, y además, confirma lo dicho anteriormente y el mandamiento de Dios de honrar padre y madre, y luego nos confirma que "hasta después" de haber cubierto esa "necesidad" (ayudar a los padres) se cumpla con la "tradición" (el diezmo). En otras escrituras somos llamados a compartir con los que no tienen, son muchas, pero basten éstas: "El que da al pobre, NO tendrá pobreza" (Proverbio 28:27). En la iglesia primitiva "la práctica no era el diezmo, sino dar a los pobres", lo vemos en la charla que tiene Pablo y Tito con las "columnas de la iglesia Primitiva" Jacobo, Pedro y Juan, cuando Estos, le recomiendan a Pablo seguir con lo que ya recibió como mandamiento de Dios: Dar a los pobres. (vea detenidamente Gálatas 2:1-10). Dar a los pobres es no tener hambre en casa en tiempos de crisis.
El primer principio para tener, y no sólo lo necesario, sino tener en abundancia en tiempos de crisis, es un principio que desde los tiempos de Jesús ha sido anulado por los religiosos: "Basta con que un hombre le diga a su padre o a su madre, perdona pero NO PUEDO ayudarte, porque lo que tengo es "consagrado" (Corbán) a Dios" (Marcos 7:11). Estas son palabras de Jesús dichas a los vividores de la fe, aquellos que le robaban bendición al pueblo de Dios, pues Jesús termina el concepto diciéndoles a los religiosos: "Con esto, invalidáis LA PALABRA DE DIOS con vuestras TRADICIONES" (vea detenidamente Marcos 7:13). Por si alguien no entendió se lo explicamos: Jesús se refería al famoso invento del DIEZMO como una tradición. No está ni Jesús, ni estamos nosotros diciendo que no se comparta con la congregación la bendición económica, pero primero lo primero dijo Jesús. Y por lo tanto, no podemos ir a dejar ningún dinero a una cajita en donde muchos ponen, si nuestros padres no tienen qué comer o cómo curarse.
Luego, somos exhortados a que: "Si algún creyente o alguna creyente tiene viudas en casa, MANTENGANLAS, para que no sean una carga para la congregación" (vea 1era. de Timoteo 5:16). Como se puede ver: La caridad empieza por casa, y además, confirma lo dicho anteriormente y el mandamiento de Dios de honrar padre y madre, y luego nos confirma que "hasta después" de haber cubierto esa "necesidad" (ayudar a los padres) se cumpla con la "tradición" (el diezmo). En otras escrituras somos llamados a compartir con los que no tienen, son muchas, pero basten éstas: "El que da al pobre, NO tendrá pobreza" (Proverbio 28:27). En la iglesia primitiva "la práctica no era el diezmo, sino dar a los pobres", lo vemos en la charla que tiene Pablo y Tito con las "columnas de la iglesia Primitiva" Jacobo, Pedro y Juan, cuando Estos, le recomiendan a Pablo seguir con lo que ya recibió como mandamiento de Dios: Dar a los pobres. (vea detenidamente Gálatas 2:1-10). Dar a los pobres es no tener hambre en casa en tiempos de crisis.
jueves, 28 de mayo de 2009
Antes de la caída viene la altivez de espíritu.
El año pasado fue nombrado "el mejor jugador del mundo", desde ese momento para ayer, el joven se ha encargado de hacerselo saber a todos, su derroche de vanidad y orgullo fue visto hace tan sólo unos días en un partido de fut, en el cual cerca de 75 millones de personas en el mundo fuimos testigos (pues el partido fue televisado por cable a todo el globo), cuando luego de meter un gol bellísimo, con gestos y actitudes frente a las cámaras de televisión decía: "Soy el número uno", "Ese soy yo". Luego del partido, cuando fue entrevistado sus palabras no podían decir menos de él mismo: "Sí, mira, yo para esto entreno", "Para esto me preparo", "Por eso soy el mejor del mundo".
Esto, sucedía en un partido de fut que tenía cierta trascendencia, pero ayer, cuando le tocaba jugar lo que cualquier profesional del fut llamaría "El partido de su vida", compitiendo por la copa más famosa del mundo... perdió. Inmenso contraste entre las declaraciones de hace unos días con las de ayer. La lógica entrevista llegó y sus palabras (éstas expresiones están tan gravadas en televisión como las anteriores): "No jugamos bien", "Nos quitaron la pelota", "Nos desconcentró el primer gol". El mensaje que envió sonó algo así: Cuando se gana "es por mí, porque soy el mejor del mundo", cuando se pierde "jugamos mal", es culpa de todos.
Somos lo que somos y estamos en donde estamos porque Dios nos regala esa oportunidad, y cuando no lo tomamos en cuenta, le robamos su gloria, la gloria que solamente le debemos reconocer a EL. Si no agradecemos lo que somos o lo que tenemos, sino que creemos que es por mérito propio, antes de que nos demos cuenta estaremos haciendo el ridículo, y aprendiendo en carne propia que: "Antes del quebrantamiento viene la soberbia, y antes de la caída viene la altivéz de espíritu" (Proverbios 16:18). Hece unos meses contábamos el testimonio de dos cantantes (John y Elvis) y de un boxeador (Cassius), que en 1966 se atrevieron a decir que: "Eran más famosos que Jesucristo"... su final ya lo conocemos todos. Si algún día merecemos palabras de elogios... éstas debieran de venir de terceras personas, pero nunca de nuestra propia boca, pues eso es altivez de espñiritu y lastima el corazón de Dios.
Esto, sucedía en un partido de fut que tenía cierta trascendencia, pero ayer, cuando le tocaba jugar lo que cualquier profesional del fut llamaría "El partido de su vida", compitiendo por la copa más famosa del mundo... perdió. Inmenso contraste entre las declaraciones de hace unos días con las de ayer. La lógica entrevista llegó y sus palabras (éstas expresiones están tan gravadas en televisión como las anteriores): "No jugamos bien", "Nos quitaron la pelota", "Nos desconcentró el primer gol". El mensaje que envió sonó algo así: Cuando se gana "es por mí, porque soy el mejor del mundo", cuando se pierde "jugamos mal", es culpa de todos.
Somos lo que somos y estamos en donde estamos porque Dios nos regala esa oportunidad, y cuando no lo tomamos en cuenta, le robamos su gloria, la gloria que solamente le debemos reconocer a EL. Si no agradecemos lo que somos o lo que tenemos, sino que creemos que es por mérito propio, antes de que nos demos cuenta estaremos haciendo el ridículo, y aprendiendo en carne propia que: "Antes del quebrantamiento viene la soberbia, y antes de la caída viene la altivéz de espíritu" (Proverbios 16:18). Hece unos meses contábamos el testimonio de dos cantantes (John y Elvis) y de un boxeador (Cassius), que en 1966 se atrevieron a decir que: "Eran más famosos que Jesucristo"... su final ya lo conocemos todos. Si algún día merecemos palabras de elogios... éstas debieran de venir de terceras personas, pero nunca de nuestra propia boca, pues eso es altivez de espñiritu y lastima el corazón de Dios.
miércoles, 27 de mayo de 2009
Los diez mandamientos que son doce.
No sé cuantos años lleve usted en los caminos del Señor, pero durante los 28 que yo he caminado con EL, nunca he oído que alguien quiera explicar lo que sucede en Éxodo 20 y en el Levítico 5, pero es evidente cuando usted los estudia que los diez mandamientos de la Ley de Dios resultan once, y que luego hay uno por encima de todos. Veamos:
Aparece el Mandamiento, luego el libro de Exodo, y el último verso es del libro de Deuteronomio:
1-No tendrás dioses ajenos a mí. 20:3 5:7
2-No te harás imagen ni semejanza alguna de Dios. 20:4 5:8
3- No te inclinarás a ellas ni las honrarás. 20:5 5:9
4- No tomarás el nombre de Dios en vano. 20:7 5:11
5- Acuérdate (guarda) del día de reposo y santifícalo. 20:8 5:12
6- Honra a tu padre y a tu madre. 20:12 5:16
7- No matarás. 20:13 5:17
8- No cometerás adulterio. 20:14 5:18
9- No hurtarás. 20:15 5:19
10- No dirás falso testimonio. 20:16 5:20
11- No codiarás los bienes ajenos. 20:17 5:21
Y en el libro de Deuteronomio se nos da el que denominamos mandamiento número doce: "Estos son los mandamientos, estatutos y decretos que Jehová vuestro Dios mandó que os enseñase... para que temas a Jehová tu Dios, tú, tu hijo, y el hijo de tu hijo, todos los días de tu vida... Oye pues Israel (Iglesia) y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien, Y AMARAS A JEHOVA TU DIOS DE TODO TU CORAZON, Y DE TODA TU ALMA, Y CON TODAS TUS FUERZAS, éstas son las palabras que YO TE MANDO HOY (Deuteronomio 6:1-5).
Aparece el Mandamiento, luego el libro de Exodo, y el último verso es del libro de Deuteronomio:
1-No tendrás dioses ajenos a mí. 20:3 5:7
2-No te harás imagen ni semejanza alguna de Dios. 20:4 5:8
3- No te inclinarás a ellas ni las honrarás. 20:5 5:9
4- No tomarás el nombre de Dios en vano. 20:7 5:11
5- Acuérdate (guarda) del día de reposo y santifícalo. 20:8 5:12
6- Honra a tu padre y a tu madre. 20:12 5:16
7- No matarás. 20:13 5:17
8- No cometerás adulterio. 20:14 5:18
9- No hurtarás. 20:15 5:19
10- No dirás falso testimonio. 20:16 5:20
11- No codiarás los bienes ajenos. 20:17 5:21
Y en el libro de Deuteronomio se nos da el que denominamos mandamiento número doce: "Estos son los mandamientos, estatutos y decretos que Jehová vuestro Dios mandó que os enseñase... para que temas a Jehová tu Dios, tú, tu hijo, y el hijo de tu hijo, todos los días de tu vida... Oye pues Israel (Iglesia) y cuida de ponerlos por obra, para que te vaya bien, Y AMARAS A JEHOVA TU DIOS DE TODO TU CORAZON, Y DE TODA TU ALMA, Y CON TODAS TUS FUERZAS, éstas son las palabras que YO TE MANDO HOY (Deuteronomio 6:1-5).
martes, 26 de mayo de 2009
Lo que ojo no vió, ni oído oyó.
"Quién de vosotros dará a vuestros hijos una piedra cuando os pide un pan; o si te pide un pescado, le darás una serpiente". Ahora bien, si vosotros siendos "malos" sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos ¿Cuánto más, el Padre que está en los cielos, no sabrá daros buenas dádivas? (Mateo 7:9-10). Con éstas palabras exhortaba Jesús a sus seguidores. Y quienes le creyeron, quienes le siguieron, quienes se sacrificaron en éste mundo por ese ideal, ya lo alcanzaron. hemos visto morir muchos creyentes en el transcurso de nuestras vidas, y la paz que reflejan sus rostros contrasta, y en mucho, con quienes no han querdio seguirle.
Creemos firmemente que Dios es un Ser de orden, de disciplina, de palabra, severo, y hasta celoso, pues en la misma Escritura El lo dice de sí mismo; pero también creemos que Dios es un ser grande, bueno, poderoso, dadivoso, y misericordioso para todos aquellos que nos acercamos a suplicar por esa misericordia. Y, en esa misericordia creemos firmemente que cuando nos acercamos arrepentidos y le pedimos perdón, EL lo concede. Y ese perdón nos da el derecho de poder llegar a ser herederos suyos. También creemos, que así como nosotros los hombres siendo "malos" cuando nos aprestamos a dejar éste mundo, les damos a nuestros hijos lo mejor en herencia, así, Dios nos ha preparado una herencia que no alcanzamos a imagir allá en los cielos.
Dice: Lo que ojo no vió, ni oído oyó, es lo que Dios ha preparado para nosotros (1era. de Corintios 2:9). Hemos visto las casas de los grandes magnates del petróleo, hemos visto los yates de los grandes banqueros, hemos visto las casas de los grandes comerciantes, hemos visto los atuendos de los grandes artistas, vemos los grandes lujos en la vida de quienes pueden pagárselas... Si nos deleitan los "Bosques de Viena", "El Danubio Azul", "Aída", "La 1812" que es lo vemos con los ojos y oímos con los oídos. Cuánto más, NO PARA SUS CONSENTIDOS SINO PARA TODOS, dice Dios: Lo que ojo no vió, ni oído oyó... eso es lo que tengo preparado para vosotros. Sin contar que gozaremos de su presencia eterna, preguntamos ¿No vale la pena dejar la botella, el cigarro, la mujer ajena, los negocios turbios, la mala vida... por 50, 60 ó lo más 70 años, cuando por una eternidad estaremos con EL, y gozando de lo que ojo humano no ha visto, ni oído humano a oído?
Creemos firmemente que Dios es un Ser de orden, de disciplina, de palabra, severo, y hasta celoso, pues en la misma Escritura El lo dice de sí mismo; pero también creemos que Dios es un ser grande, bueno, poderoso, dadivoso, y misericordioso para todos aquellos que nos acercamos a suplicar por esa misericordia. Y, en esa misericordia creemos firmemente que cuando nos acercamos arrepentidos y le pedimos perdón, EL lo concede. Y ese perdón nos da el derecho de poder llegar a ser herederos suyos. También creemos, que así como nosotros los hombres siendo "malos" cuando nos aprestamos a dejar éste mundo, les damos a nuestros hijos lo mejor en herencia, así, Dios nos ha preparado una herencia que no alcanzamos a imagir allá en los cielos.
Dice: Lo que ojo no vió, ni oído oyó, es lo que Dios ha preparado para nosotros (1era. de Corintios 2:9). Hemos visto las casas de los grandes magnates del petróleo, hemos visto los yates de los grandes banqueros, hemos visto las casas de los grandes comerciantes, hemos visto los atuendos de los grandes artistas, vemos los grandes lujos en la vida de quienes pueden pagárselas... Si nos deleitan los "Bosques de Viena", "El Danubio Azul", "Aída", "La 1812" que es lo vemos con los ojos y oímos con los oídos. Cuánto más, NO PARA SUS CONSENTIDOS SINO PARA TODOS, dice Dios: Lo que ojo no vió, ni oído oyó... eso es lo que tengo preparado para vosotros. Sin contar que gozaremos de su presencia eterna, preguntamos ¿No vale la pena dejar la botella, el cigarro, la mujer ajena, los negocios turbios, la mala vida... por 50, 60 ó lo más 70 años, cuando por una eternidad estaremos con EL, y gozando de lo que ojo humano no ha visto, ni oído humano a oído?
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