Cuando Lucas (12:35-40) nos narra el famoso "Sermón del Monte" vemos que nos hace una ampliación de los conceptos que nos emite Mateo, vemos cómo nos indica que tenemos que ser "siervos vigilantes y no descuidados". Para ello nos señala enfáticamente que vivamos con los lomos ceñidos y velando. ¿Qué podría estarnos diciendo Lucas?
Si nosotros analizamos la historia antigua del pueblo de Dios, veremos cómo esas mismas expresiones fueron utilizadas por Dios cuando se dirigió a Moisés, para que avisara al pueblo Israelita cómo debía prepararse para celebrar la Pascua antes de su èxodo de Egipto. Veamos Exodo 12:1-11: Dice: "Este mes, os será por principio de los meses (verso 2); el día diez escogerán un cordero, y será uno por familia (verso 3); el animal será sin defecto y macho de un año (verso 5); tomarán la sangre y la pondrán en los postes y en los dinteles de las puertas (verso 7); comerán la carne asada y con panes sin levadura y con hiervas amargas (verso 8); ninguna parte la comerán cocida ni cruda (verso 9); no dejarán nada de él (verso 10); y lo comerán CEÑIDOS VUESTROS LOMOS, VUESTRO CALZADO PUESTO, VUESTRO BORDON EN LA MANO, Y APRESURADAMENTE... en otras palabras VELANDO (verso 11).
Dios es bueno, inmensamente bueno, quizás por ello es que en nuestras mentes pensamos que EL es incapaz de castigar a alguien "solamente" porque olvidó algún detalle. No nos equivoquemos, Dios es bueno, es inmensamente misericordioso también, pero cuando en la historia EL dió instrucciones precisas los que no las cumplieron simplemente murieron en el camino. Entiéndase los que no marcaron los dinteles de las puertas con sangre, entiéndase la mujer de Lot cuando volvió sus ojos para ver lo que se les había prohibido ver, entiéndase Saúl cuando no quiso matar a todos los filisteos, etc. No debe sorprendernos pues, que Dios desee que seamos siervos que están prestos a partir con EL en cualquier momento, pero estando vigilantes y preparados.
jueves, 11 de junio de 2009
miércoles, 10 de junio de 2009
En nada os afaneis.
Afán: Trabajo excesivo, ansia, anhelo, deseo vehemente, trabajo que trae congoja... son algunas de las palabras con que el Diccionario de la Real Academia Española define ésta palabra. Esta palabra nos da la idea de que quien se entrega afanado a alguna actividad, ésta parará absorviéndolo, ahorcàndolo, aislándolo, etc. de la familia, de las gentes, y del mundo real, pero lo más importante, separádolo de Dios.
Quizás fue por ello que en varias ocasiones Jesús dijo que no nos afanáramos. Las palabras exactas fueron: "No os afanéis por vuestra vida, qué comeréis; ni os afanéis por el cuerpo que vestiréis; acaso la vida no es más que la comida, y el cuerpo más que el vestido". Y luego hace una comparación que debíera de liberarnos de cualquier afán de ésta vida. "Considerad los cuervos que ni siembran, ni siegan, ni tienen despensas, ni graneros, y sin embargo, Dios los alimenta"(ver Lucas 12:22-24 y Mateo 6:25-34). Para nosotros en éste lado del océano, quizás el ejemplo del cuervo no lo vemos tan marcado, simplemente pensamos que es un ave más, sin embargo, para el pueblo de Dios no es así.
El cuervo está catalogado entre los animales inmundos para el pueblo de Dios, así que lo que Jesús nos estaba diciendo a través de éste pasaje es: "Que vuestra fe no decaiga nunca, no importan las circunstancias, no importa la crísis económica, no importa que tu trabajo sea escasamente remunerado, es más, no importa si no tienes trabajo por el momento, no importa el costo que la vida llegue a alcanzar... MI PADRE NO TE DEJARA MORIR DE HAMBRE NI TE DEJARA DESNUDO. Por ello concluye: ¿No valéis vosotros más que las aves?
Quizás fue por ello que en varias ocasiones Jesús dijo que no nos afanáramos. Las palabras exactas fueron: "No os afanéis por vuestra vida, qué comeréis; ni os afanéis por el cuerpo que vestiréis; acaso la vida no es más que la comida, y el cuerpo más que el vestido". Y luego hace una comparación que debíera de liberarnos de cualquier afán de ésta vida. "Considerad los cuervos que ni siembran, ni siegan, ni tienen despensas, ni graneros, y sin embargo, Dios los alimenta"(ver Lucas 12:22-24 y Mateo 6:25-34). Para nosotros en éste lado del océano, quizás el ejemplo del cuervo no lo vemos tan marcado, simplemente pensamos que es un ave más, sin embargo, para el pueblo de Dios no es así.
El cuervo está catalogado entre los animales inmundos para el pueblo de Dios, así que lo que Jesús nos estaba diciendo a través de éste pasaje es: "Que vuestra fe no decaiga nunca, no importan las circunstancias, no importa la crísis económica, no importa que tu trabajo sea escasamente remunerado, es más, no importa si no tienes trabajo por el momento, no importa el costo que la vida llegue a alcanzar... MI PADRE NO TE DEJARA MORIR DE HAMBRE NI TE DEJARA DESNUDO. Por ello concluye: ¿No valéis vosotros más que las aves?
martes, 9 de junio de 2009
Algunos son escogidos, otros son elegidos.
Desde nuestro punto de vista pareciera que una persona escogida es igual a una elegida, pero desde el punto de vista espiritual podemos ver muy claramente que hay diferencias. Por ejemplo, Dios nos dice por medio del libro de Romanos que: A los que antes "conoció", también los "predestinó", que a éstos EL "llamó", y también los "justificó", y que por último los "glorificó", y que a "todos ellos" les dará "todo" (Ver Romanos 8:28-32).
Esto quiere decir que Dios "sabía" quienes le seguirían, por ello EL los "seleccionó", luego los "atrajo" para sí, y ya estando con EL los "limpió" y a ellos les espera la "gloria" por siempre. Ahora, esto dice la Escritura es para TODOS los que EL conoció y llamó, por ello dice el verso 32 de Romanos 8: "Si no escatimó ni a su propio hijo por todos ¿Cómo no nos dará también con él, todo lo demás? Pero, de TODOS esos que Dios ha "llamado o escogido" no todos son "elegidos". Pues los elegidos están llamados a hacer las grandes proezas mientras que los escogidos no necesariamente. Unos ejemplos.
Jesús, según nos narra el libro de Mateo, escogió a doce discípulos pero vemos una diferencia entre ellos, por ejemplo cuando llamó a Pedro y a su hermano Andrés, cuando llamó a Juan y a Jacobo, dice la Escritura que ellos fueron "instantáneamente" a seguirle. Si lo notamos, Jesús estaba iniciando su ministerio, todavía no tenía fama, todavía era un desconocido, es más, según el relato de Mateo ni siquiera había hecho algún milagro. ¿Entonces cómo o por qué éstos le siguieron inmediatamente? Simplemente porque no sólo eran escogidos sino elegidos. Pues cuando vemos la vida de éstos cuatro discípulos, lo confirmamos. Jacobo y Pedro eran cabezas de la iglesia primitiva en Hechos 15 para el Primer Concilio, Juan estaba con Jacobo y Pedro el día de la transfiguración de Jesús y recibió la revelación del Apocalipsis, Andrés juntamente con los otros tres discípulos fueron los únicos que recibieron el mensaje del fin de los tiempos dado por Jesús en Mateo 24 (confírmelo en Marcos 13:3). Y vemos más, Pablo, escogido y elegido para que nos legara casi todo el Nuevo Testamento, y Judas, escogido y elegido para entregar a Jesús (vea el Salmo 109).
Esto quiere decir que Dios "sabía" quienes le seguirían, por ello EL los "seleccionó", luego los "atrajo" para sí, y ya estando con EL los "limpió" y a ellos les espera la "gloria" por siempre. Ahora, esto dice la Escritura es para TODOS los que EL conoció y llamó, por ello dice el verso 32 de Romanos 8: "Si no escatimó ni a su propio hijo por todos ¿Cómo no nos dará también con él, todo lo demás? Pero, de TODOS esos que Dios ha "llamado o escogido" no todos son "elegidos". Pues los elegidos están llamados a hacer las grandes proezas mientras que los escogidos no necesariamente. Unos ejemplos.
Jesús, según nos narra el libro de Mateo, escogió a doce discípulos pero vemos una diferencia entre ellos, por ejemplo cuando llamó a Pedro y a su hermano Andrés, cuando llamó a Juan y a Jacobo, dice la Escritura que ellos fueron "instantáneamente" a seguirle. Si lo notamos, Jesús estaba iniciando su ministerio, todavía no tenía fama, todavía era un desconocido, es más, según el relato de Mateo ni siquiera había hecho algún milagro. ¿Entonces cómo o por qué éstos le siguieron inmediatamente? Simplemente porque no sólo eran escogidos sino elegidos. Pues cuando vemos la vida de éstos cuatro discípulos, lo confirmamos. Jacobo y Pedro eran cabezas de la iglesia primitiva en Hechos 15 para el Primer Concilio, Juan estaba con Jacobo y Pedro el día de la transfiguración de Jesús y recibió la revelación del Apocalipsis, Andrés juntamente con los otros tres discípulos fueron los únicos que recibieron el mensaje del fin de los tiempos dado por Jesús en Mateo 24 (confírmelo en Marcos 13:3). Y vemos más, Pablo, escogido y elegido para que nos legara casi todo el Nuevo Testamento, y Judas, escogido y elegido para entregar a Jesús (vea el Salmo 109).
lunes, 8 de junio de 2009
Delante de Dios... transparentes.
Grandes hombres de la historia, hombres renombrados entre los pueblos, grandes personalidades de èpocas pasadas y actuales han pasado por la verguenza de que alguien, un historiador, un periodista, un familiar, un amigo, etc. sacan a luz el verdadero vivir de dicha persona. Muchos nombre de hombres y mujeres famosos y famosas han quedado en la verguenza, luego de que sus más profundos secretos se han visto descubiertos. ¿Quién iba a pensar que el gran símbolo de los artistas de hace unos años, era homosexual? ¿Quièn iba a pensar que uno de los hombres que recibió el premio Nobel de la Paz, era uno de los terroristas más grandes de la historia? ¿Quién iba a pensar que un hombre dedicado a predicar el nombre de Dios, abusaba sexualmente de muchos niños?
El hombre ha podido, puede y podrá engañar al hombre por toda la historia, pero dice la Palabra de Dios que delante de EL ¿Cómo se justificará el hombre? (vea Job 25:4). El hombre puede engañar al hombre porque éste es finito, éste es incompleto e imperfecto, por lo tanto sus capacidades son limitadas pues tan sólo es una imagen y una semejanza de Dios. El hombre no es igual a Dios quien es perfecto, infinito, poderoso, etc. Cuando estamos delante de Dios no podemos ocultar nada, si alguien sabe y conoce qué somos, cómo somos y el por qué, es EL, pues es nuestro creador (vea Génesis 1:27 y Salmo 24:1).
Los hombres que nos han antecedido, nosotros y nuestros hijos después de nosotros, podremos creer que porque no nos llegó el castigo inmediato a la hora de pecar, podemos decir una mentira, hacer una fachada de él, negarlo o simplemente ocultarlo, creyendo que con eso como no lo miran los hombres, Dios tampoco lo vió. El día en que seremos descubiertos será aquí y temprano o mañana en el día de nuestra muerte y tarde. Tenemos que saber que delante de Dios lo entendamos o no, somos transparentes y así debiéramos de vivir también delante de los hombres, acaso, ese sea el secreto para no ser avergonzados delante de Dios.
El hombre ha podido, puede y podrá engañar al hombre por toda la historia, pero dice la Palabra de Dios que delante de EL ¿Cómo se justificará el hombre? (vea Job 25:4). El hombre puede engañar al hombre porque éste es finito, éste es incompleto e imperfecto, por lo tanto sus capacidades son limitadas pues tan sólo es una imagen y una semejanza de Dios. El hombre no es igual a Dios quien es perfecto, infinito, poderoso, etc. Cuando estamos delante de Dios no podemos ocultar nada, si alguien sabe y conoce qué somos, cómo somos y el por qué, es EL, pues es nuestro creador (vea Génesis 1:27 y Salmo 24:1).
Los hombres que nos han antecedido, nosotros y nuestros hijos después de nosotros, podremos creer que porque no nos llegó el castigo inmediato a la hora de pecar, podemos decir una mentira, hacer una fachada de él, negarlo o simplemente ocultarlo, creyendo que con eso como no lo miran los hombres, Dios tampoco lo vió. El día en que seremos descubiertos será aquí y temprano o mañana en el día de nuestra muerte y tarde. Tenemos que saber que delante de Dios lo entendamos o no, somos transparentes y así debiéramos de vivir también delante de los hombres, acaso, ese sea el secreto para no ser avergonzados delante de Dios.
domingo, 7 de junio de 2009
¿Quién es sabio para entender las maravillas de Jehová?
En el mundo natural se considera "sabio" a una persona que habiendo estudiado una profesión, sea ésta química, física, matemáticas, ciencias, letras, etc. luego va, y sigue estudiando y gana un título de "Licenciatura en...", luego sigue estudiando y gana un título de "Master en...", luego sigue estudiando y gana un título más de "Doctorado en...", en otras palabras es una persona considerada "experta en... química, física, matemáticas, ciencias, letras, etc."
En lo espiritual, los grandes hombres de fe como David, consideran "sabio-a" a toda persona que habiéndo sido redimida por Dios lo alaba y lo glorifica constantemente, por el hecho de que no olvida todo lo que Dios ha hecho por él o ella y para él o ella. En el Salmo 107 vemos en todos sus versos, cómo El Rey David, nos insta a hacerlo y nos inmortaliza el poder y la voluntad de Dios. Nos explica que luego que clamamos a EL (Dios) en la angustia, El (Dios) nos responde (versos 13, 19 y 28), nos explica cómo nos sacó de nuestras aflicciones, cómo nos sacó de las tinieblas, de la sombra de muerte y cómo rompió nuestras cadenas (verso 14).
Nos muestra cómo es Dios quien convierte los desiertos en estanques de aguas, y la tierra seca en manantiales (verso 35); cómo establece a los hambrientos y funda ciudades en donde vivir; siembra campos y planta viñas, y hace rendir frutos abundantes en el mismo desierto, bendice y se multiplican en gran manera, y no disminuyen los ganados... todo esto para los suyos (vea los versos 35 al 38). Y termina diciéndonos El Rey David ¿Quién es sabio y guardará ésto, y entenderá las misericordias de Jehová? Sabio pues, desde el punto de vista espiritual y eterno, no es estudiar y estudiar y estudiar, sino tan sólo aceptar ponernos en las manos preciosas y muy confiables de Dios.
En lo espiritual, los grandes hombres de fe como David, consideran "sabio-a" a toda persona que habiéndo sido redimida por Dios lo alaba y lo glorifica constantemente, por el hecho de que no olvida todo lo que Dios ha hecho por él o ella y para él o ella. En el Salmo 107 vemos en todos sus versos, cómo El Rey David, nos insta a hacerlo y nos inmortaliza el poder y la voluntad de Dios. Nos explica que luego que clamamos a EL (Dios) en la angustia, El (Dios) nos responde (versos 13, 19 y 28), nos explica cómo nos sacó de nuestras aflicciones, cómo nos sacó de las tinieblas, de la sombra de muerte y cómo rompió nuestras cadenas (verso 14).
Nos muestra cómo es Dios quien convierte los desiertos en estanques de aguas, y la tierra seca en manantiales (verso 35); cómo establece a los hambrientos y funda ciudades en donde vivir; siembra campos y planta viñas, y hace rendir frutos abundantes en el mismo desierto, bendice y se multiplican en gran manera, y no disminuyen los ganados... todo esto para los suyos (vea los versos 35 al 38). Y termina diciéndonos El Rey David ¿Quién es sabio y guardará ésto, y entenderá las misericordias de Jehová? Sabio pues, desde el punto de vista espiritual y eterno, no es estudiar y estudiar y estudiar, sino tan sólo aceptar ponernos en las manos preciosas y muy confiables de Dios.
sábado, 6 de junio de 2009
Y no olvides ninguno de sus beneficios.
Una de las características negativas o si usted lo prefiere, una de las desvirtudes del hombre en general es el olvido. Olvidamos con mucha facilidad lo que nos ha acontecido en el pasado por ello es que repitemos los errores y las faltas. Dicen los grandes historiadores que por no recordar la historia es que los pueblos viven cometiendo los mismos errores en lo político, en lo social, en lo cultural, y ahora vemos muy palpablemente que también en lo espiritual.
Hoy en día nuestra falta de fe se base precisamente en ese olvido, porque olvidamos lo que Dios ha hecho por nosotros y para nosotros en el pasado, es que dudamos de lo que pudiera hacer mañana por nosotros o para nosotros. Hemos comido durante muchos años por su misericordia, pero cuando vemos la situación económica mundial, dudamos, que nos provea alimento mañana. Hemos podido comprar las medicinas pertinentes al caso en el pasado, pero cuando vemos los precios de las medicinas y los hospitales hoy, temblamos de pensar ¿Qué haremos si nos enfermamos otra vez? Hemos sacado adelante a nuestros hijos en el pasado, pero cuando vemos los costos de todo lo que nos rodea hoy, dudamos tener una provisión para mañana.
En el Salmo 103 David nos exhorta a que: "No olvidemos ninguno de los beneficios que Dios ha dado a nuestra alma en el pasado", en otras palabras nos exhorta a que confiemos, que fortalezcamos nuestra fe con lo que ha acontecido en el pasado por intermedio de Dios. David nos recuerda en este mismo Salmo en el verso 8, que Dios es grande en misericordia. No sólo podemos sino tenemos que confiar en Dios, dudar del poder y del querer de Dios para con nosotros es no tener fe en EL, y eso ofende su corazón. Eso es no tener fe en EL como si ya nos hubiera fallado en el pasado, y eso sabemos que no es verdad.
Hoy en día nuestra falta de fe se base precisamente en ese olvido, porque olvidamos lo que Dios ha hecho por nosotros y para nosotros en el pasado, es que dudamos de lo que pudiera hacer mañana por nosotros o para nosotros. Hemos comido durante muchos años por su misericordia, pero cuando vemos la situación económica mundial, dudamos, que nos provea alimento mañana. Hemos podido comprar las medicinas pertinentes al caso en el pasado, pero cuando vemos los precios de las medicinas y los hospitales hoy, temblamos de pensar ¿Qué haremos si nos enfermamos otra vez? Hemos sacado adelante a nuestros hijos en el pasado, pero cuando vemos los costos de todo lo que nos rodea hoy, dudamos tener una provisión para mañana.
En el Salmo 103 David nos exhorta a que: "No olvidemos ninguno de los beneficios que Dios ha dado a nuestra alma en el pasado", en otras palabras nos exhorta a que confiemos, que fortalezcamos nuestra fe con lo que ha acontecido en el pasado por intermedio de Dios. David nos recuerda en este mismo Salmo en el verso 8, que Dios es grande en misericordia. No sólo podemos sino tenemos que confiar en Dios, dudar del poder y del querer de Dios para con nosotros es no tener fe en EL, y eso ofende su corazón. Eso es no tener fe en EL como si ya nos hubiera fallado en el pasado, y eso sabemos que no es verdad.
viernes, 5 de junio de 2009
Bendeciré al que te bendiga, pero maldeciré al que te maldiga.
Hace aproximadamente cuatro mil o cuatro mil doscientos años, Dios "escogió" de entre los pueblos idólatras (vea Josué 24:2), a un hombre llamado "Abraham" para ser la base de un pueblo que sería "escogido" de y para EL, ese pueblo sería llamado ISRAEL. La historia la vemos en Génesis 12, y allí podemos leer cómo Dios le promete bendecirlo y bendecir a quienes lo bendigan, pero también promete maldecir a quienes lo maldigan (ver capítulo 12 verso 3). En esa misma època promete Dios darle una "tierra", la tierra de Canaán, la cual de "ese" tiempo en adelante sería llamada "La Tierra prometida".
Dice el Salmo 24:1 que: "De Jehová es la tierra y todo lo que en ella habita", en otras palabras Dios es dueño de todo y de todos, lo que significa que es EL quien decide qué, cómo, cuándo, a quién y en dónde da algo. Y fue EL, el dueño de la tierra quien decidió darle a Israel la tierra del Medio Oriente, por lo tanto todo gobernante o todo pueblo que se oponga a ese principio, se está oponiendo a Israel, y todo el que se oponga a Israel se opone a Dios. En otro sentido todo pueblo y todo gobernante que esté a favor de Israel, estará a favor de Dios. Tenemos qué entender que no se trata de principios humanos, que no se trata ni de política interior ni de política exterior, que no se trata de democracias, sino se trata de entender que, creamos o no creamos en Dios, vivimos bajo principios TEOCRATICOS y por lo tanto tenemos, querramos o no, que sujetarnos a lo que Dios dispone como dueño de todo y de todos.
Existe una profecía escrita en Zacarías 14:1-5 en la cual vemos cómo en el final de los tiempos todos los pueblos estarán en contra de Israel, irán a la guera en contra de ese pueblo. Al principio creerán que la victoria les pertenece, pero muy pronto serán destruidos en su totalidad, dicha profecía está más pronto de lo que creemos en cumplirse. Y si usted cree que no, solamente lea los profetas mayores y verá que todos los pueblos que han estado en contra de Israel durante todos los tiempos, han sido o están siendo destruidos. Cuidémonos de no estar en contra de Israel pues es estar en contra de Dios.
Dice el Salmo 24:1 que: "De Jehová es la tierra y todo lo que en ella habita", en otras palabras Dios es dueño de todo y de todos, lo que significa que es EL quien decide qué, cómo, cuándo, a quién y en dónde da algo. Y fue EL, el dueño de la tierra quien decidió darle a Israel la tierra del Medio Oriente, por lo tanto todo gobernante o todo pueblo que se oponga a ese principio, se está oponiendo a Israel, y todo el que se oponga a Israel se opone a Dios. En otro sentido todo pueblo y todo gobernante que esté a favor de Israel, estará a favor de Dios. Tenemos qué entender que no se trata de principios humanos, que no se trata ni de política interior ni de política exterior, que no se trata de democracias, sino se trata de entender que, creamos o no creamos en Dios, vivimos bajo principios TEOCRATICOS y por lo tanto tenemos, querramos o no, que sujetarnos a lo que Dios dispone como dueño de todo y de todos.
Existe una profecía escrita en Zacarías 14:1-5 en la cual vemos cómo en el final de los tiempos todos los pueblos estarán en contra de Israel, irán a la guera en contra de ese pueblo. Al principio creerán que la victoria les pertenece, pero muy pronto serán destruidos en su totalidad, dicha profecía está más pronto de lo que creemos en cumplirse. Y si usted cree que no, solamente lea los profetas mayores y verá que todos los pueblos que han estado en contra de Israel durante todos los tiempos, han sido o están siendo destruidos. Cuidémonos de no estar en contra de Israel pues es estar en contra de Dios.
jueves, 4 de junio de 2009
En todo esto, no encontró Job despropósito en Dios.
De todos es conocida la historia de Job, uno de los grandes hombres de la fe crisitana, favorecido por Dios en todos los aspectos de su vida, llega el día en que Job lo pierde todo, y ese todo no era poco pues dice la Escritura acerca de él, que era el hombre más grande en todo oriente. Tenía siete hijos y tres hijas, siete mil ovejas, tres mil camellos, quinientas yuntas de bueyes, quinientas asnas y muchísimos criados. Sólo en éste último detalle podemos apreciar cuán rico era Job, pues la costumbre en aquellos tiempos era que el amo le daba de comer todos los días y todos los tiempos a sus empleados.
Nos narra la Escritura que un día cuando los hijos de Dios se presentaban delante de EL, también vino satanás, al cuál luego de una pequeña charla, es Dios quien le tira al ruedo a Job, y no sólo lo tira al ruedo sino le da permiso para que lo sarandée. Así, satanás baja a la tierra y le quita a Job todo lo que posee, lo enferma y lo deja en la miseria... pero nos sigue narrando la historia que Job, en TODO esto no le encontró despropósito alguno a Dios.
Esto nos da varias lecciones: Una: Job sabía que estamos en la mano de Dios siempre. Dos: El sabía que podemos confiar en Dios pues EL no sólo no sabe sino no quiere fallarnos. Tres: Job sabía que alguna lección tenía Dios para él y para otras personas. Cuarto: Job sabía que Dios no se había apartado de él, sino solamente lo estaba probando. Por ello, en lo que nos pudiera estar aconteciendo el día de hoy, seamos como Job, no le encontremos despropósitos a Dios, EL sabe el por qué de nuestra situación actual, y el final será bueno. (Vea Job capítulos 1 y 2).
Nos narra la Escritura que un día cuando los hijos de Dios se presentaban delante de EL, también vino satanás, al cuál luego de una pequeña charla, es Dios quien le tira al ruedo a Job, y no sólo lo tira al ruedo sino le da permiso para que lo sarandée. Así, satanás baja a la tierra y le quita a Job todo lo que posee, lo enferma y lo deja en la miseria... pero nos sigue narrando la historia que Job, en TODO esto no le encontró despropósito alguno a Dios.
Esto nos da varias lecciones: Una: Job sabía que estamos en la mano de Dios siempre. Dos: El sabía que podemos confiar en Dios pues EL no sólo no sabe sino no quiere fallarnos. Tres: Job sabía que alguna lección tenía Dios para él y para otras personas. Cuarto: Job sabía que Dios no se había apartado de él, sino solamente lo estaba probando. Por ello, en lo que nos pudiera estar aconteciendo el día de hoy, seamos como Job, no le encontremos despropósitos a Dios, EL sabe el por qué de nuestra situación actual, y el final será bueno. (Vea Job capítulos 1 y 2).
miércoles, 3 de junio de 2009
La infinita misericordia de Dios.
Cuenta la parábola que era un padre acomodado que tenía dos hijos, un día el menor pidió su herencia para independizarse, el padre se la concedió y éste partió a tierras lejanas, en ellas, desperdició su fortuna en vicios y mujeres del mal vivir. Cuando se encontró en la ruina, no solamente tuvo que trabajar como empleado de los más bajo, sino se empezó a lamentar de lo que había hecho y hasta a dónde había llegado. Su lamento fue tan grande que al fin pudo darse cuenta de la clase de padre que tenía, pues en donde trabajaba los empleados estaban peor que los empleados de la hacienda de su padre. ! Imagínese usted, qué clase de padre tenía éste joven, que hasta los empleados estaban bien ¡ (La parábola se llama "El hijo pródigo", pero en lo personal la llamaríamos la parábola "Del padre bueno", la puede leer completa en Lucas 15.1-24).
Independientemente que ésta parábola la han utilizado por siglos para demostrar que la salvación se puede perder, en lo personal pensamos que la salvación no se pierde; simplemente pensamos que cuando nos alejamos de nuestro Padre Dios, dejamos de comer a su mesa para comer con los cerdos de éste mundo. Pruebas que respalden nuestro pensamiento: 1- El Padre NUNCA dejó de pensar y de llamar al joven como SU hijo; 2-El joven NUNCA dejó de pensar y de llamar al viejo como SU padre; 3- Cuando el hermano mayor se entera de la fiesta, llama al otro "éste tu hijo"; 4- Cuando el padre le explica al hijo "bueno" acerca del otro le dice: "este tu hermano" estaba perdido y ha sido encontrado.
En otra escritura dice: "Si vosotros siendo MALOS, no le dais a un hijo una piedra cuando os pide un pan, y no le dais una culebra cuando os pide un pez, cuanto más vuestro Padre Celestial no os dará el Espíritu Santo" (Lucas 11:11). No importa qué pecado hayamos cometido, no importa qué tan bajo hayamos caído, no importa qué tan lejos hayamos estado de la casa de nuestro Padre celestial, EL ha estado cada atardecer esperando vernos venir en el horizonte, y tiene un festín esperándonos para cuando nos mire llegar, algunos se molestarán por ese festín pues lo considerarán injusto, pero igual, Dios Padre nos llenará con su Espíritu Santo, nos recibirá con los brazos abiertos, y lágrimas de alegría en sus ojos. Meditemos.
Independientemente que ésta parábola la han utilizado por siglos para demostrar que la salvación se puede perder, en lo personal pensamos que la salvación no se pierde; simplemente pensamos que cuando nos alejamos de nuestro Padre Dios, dejamos de comer a su mesa para comer con los cerdos de éste mundo. Pruebas que respalden nuestro pensamiento: 1- El Padre NUNCA dejó de pensar y de llamar al joven como SU hijo; 2-El joven NUNCA dejó de pensar y de llamar al viejo como SU padre; 3- Cuando el hermano mayor se entera de la fiesta, llama al otro "éste tu hijo"; 4- Cuando el padre le explica al hijo "bueno" acerca del otro le dice: "este tu hermano" estaba perdido y ha sido encontrado.
En otra escritura dice: "Si vosotros siendo MALOS, no le dais a un hijo una piedra cuando os pide un pan, y no le dais una culebra cuando os pide un pez, cuanto más vuestro Padre Celestial no os dará el Espíritu Santo" (Lucas 11:11). No importa qué pecado hayamos cometido, no importa qué tan bajo hayamos caído, no importa qué tan lejos hayamos estado de la casa de nuestro Padre celestial, EL ha estado cada atardecer esperando vernos venir en el horizonte, y tiene un festín esperándonos para cuando nos mire llegar, algunos se molestarán por ese festín pues lo considerarán injusto, pero igual, Dios Padre nos llenará con su Espíritu Santo, nos recibirá con los brazos abiertos, y lágrimas de alegría en sus ojos. Meditemos.
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