Es, para los que deseamos seguir a Jesús con todo nuestro corazón, para aquellos que realmente hubiéramos querido dejarle a nuestros hijos y a nuestros nietos un mundo mejor que el que encontramos, y decimos "hubiéramos" porque lo que está escrito ha de cumplirse muy a pesar de lo poco o mucho bueno que hagamos, gratificante encontrarnos con que en casi todos los lugares hay alguien predicando el evangelio de Jesús. Desde las grandes ciudades hasta las provincias o pueblos más lejanos y sencillos, uno puede encontrar a otra persona predicando el verdadero evangelio.
Los motivos por los cuales ese evangelio es predicado, uno pensaría que debiéran de ser los más honestos del mundo, sin embargo desde la antiguedad no ha sido así. Pablo hablando a los Filipenses les dice: "Algunos, a la verdad, predican a Cristo (el evangelio) por envidia y contienda; pero otros de buena voluntad (ver Filipenses 1:15). En Proverbios se nos dice: "Compra la verdad y no la vendas, compra la sabiduría, la enseñanza y la inteligencia" (Proverbios 23:23). Tener el verdadero evangelio es un sacrificio, hay que comprar y cara esa verdad, en ocasiones se paga con dinero, en otras con dolor, con sufrimientos, con penas, con persecusiones, etc. pero lo importante es tenerla, y luego el saber o entender que no se adquiere para venderla.
Pablo a los Tesalonicenses les dice: "Fuimos aprobados por Dios... Porque "nunca" usamos palabras lisonjeras, ni encubrimos avaricia, de eso, Dios es testigo... Antes fuimos tiernos entre vosotros, como la nodriza que cuida con ternura a sus propios hijos... Porque os acordáis, hermanos, de nuestro trabajo y fatiga, cómo trabajamos de día y de noche, para no ser "gravosos" a ninguno de vosotros, cuando os predicamos el evangelio" (ver 1era Tesalonicenses 2:4,5,7 y 9)(Recuerde usted que Pablo hacía tiendas para vender y ganarse su sustento para no vivir del evangelio). Qué loable que se predique el verdadero evangelio de Jesucristo, pero reconozcamos que, para que sea el "verdadero" primero tiene que iniciarse predicando sin venderlo o convertirlo en una mercadería.
domingo, 19 de julio de 2009
sábado, 18 de julio de 2009
Cuando hay amor, no importa el sacrificio.
Cuando alguien se enferma, se accidenta o tiene una gran emergencia, tiene necesidad de que otro le tienda la mano o lo acompañe en la pena, esa persona mientras más amor tenga por la primera, en esa medida será el servicio o la atención que preste. De allí nacen las relaciones triunfantes, los matrimonios ejemplares, las grandes amistades y hasta los héroes.
En la Escritura vemos esas circunstancias en varias etapas, vemos amores limpios y entrañables como el que se tenían David con Jonatán hijo de Saúl (1era Samuel 20:3). Vemos el amor profundo que Juan llegó a tener por Jesús, y por ello fue el único de los doce discípulos que se atrevió a recostar su cabeza en el pecho del Señor (Juan 13:25). Vemos el enorme amor de Jesús por su Padre, cuando estudiamos que pasaba las noches en vela, platicando con su Señor para saber qué era lo que quería que hiciera al calentar el día (Marcos 1:35). Ahora bien ¿Qué consiguieron éstas personas por demostrar su amor? Consiguieron los secretos que otros o que todos querían saber. Mire usted a David, supo por medio de Jonatán que Saúl el padre de éste lo quería matar. Mire usted a Juan, fue el único de los discípulos a los cuales se le reveló todo lo que ha de acontecer en el final de los tiempos. Mire usted a Jesús, el Padre le glorifícó como a ninguno en la historia.
En lo personal creemos que cuando hay amor de por medio no importan los sacrificios, pero cuando no hay amor, los sacrificios simplemente o no se hacen o se hacen con deficiencia. Un amor verdadero trae consigo una entrega verdadera. Si en lo humano hemos sido testigos de épicas histórias, no nos pasa por la mente que en lo espiritual no deba de ser así. ¿Por qué ha de importarnos el clima, la escasez, el esfuerzo, el desprendimiento, si con eso tocamos el corazón de nuestro Dios? ¿Por qué hemos de hacer algo por los hombres por un reconocimiento efímero, y no hacer un esfuerzo por Dios, cuando sus recompensas son eternas? Simplemente pensamos que: Cuando hay amor, no debiera de importar el sacrificio y menos por nuestro buen Dios.
En la Escritura vemos esas circunstancias en varias etapas, vemos amores limpios y entrañables como el que se tenían David con Jonatán hijo de Saúl (1era Samuel 20:3). Vemos el amor profundo que Juan llegó a tener por Jesús, y por ello fue el único de los doce discípulos que se atrevió a recostar su cabeza en el pecho del Señor (Juan 13:25). Vemos el enorme amor de Jesús por su Padre, cuando estudiamos que pasaba las noches en vela, platicando con su Señor para saber qué era lo que quería que hiciera al calentar el día (Marcos 1:35). Ahora bien ¿Qué consiguieron éstas personas por demostrar su amor? Consiguieron los secretos que otros o que todos querían saber. Mire usted a David, supo por medio de Jonatán que Saúl el padre de éste lo quería matar. Mire usted a Juan, fue el único de los discípulos a los cuales se le reveló todo lo que ha de acontecer en el final de los tiempos. Mire usted a Jesús, el Padre le glorifícó como a ninguno en la historia.
En lo personal creemos que cuando hay amor de por medio no importan los sacrificios, pero cuando no hay amor, los sacrificios simplemente o no se hacen o se hacen con deficiencia. Un amor verdadero trae consigo una entrega verdadera. Si en lo humano hemos sido testigos de épicas histórias, no nos pasa por la mente que en lo espiritual no deba de ser así. ¿Por qué ha de importarnos el clima, la escasez, el esfuerzo, el desprendimiento, si con eso tocamos el corazón de nuestro Dios? ¿Por qué hemos de hacer algo por los hombres por un reconocimiento efímero, y no hacer un esfuerzo por Dios, cuando sus recompensas son eternas? Simplemente pensamos que: Cuando hay amor, no debiera de importar el sacrificio y menos por nuestro buen Dios.
viernes, 17 de julio de 2009
Y muchos le seguían por las señales que hacía.
Cuando nosotros leemos los evangelios nos damos cuenta que el corazón humano es y será el mismo, media vez no tenga a Jesús en su corazón, y aún, para seguir a Jesús somos iguales... "interesados". Una y otra vez leemos en los evangelios: "Y le seguía una gran multitud... por los milagros que hacía" (Juan 6:2); era tan elocuente lo que pasaba que en otra ocasión Jesús exclamó: "Algunos de vosotros me buscáis porque comisteis pan y os saciásteis" (Juan 6:26).
Seríamos unos grandes hipócritas si dijéramos que nosotros no seguimos a Jesús por interés, en los casi 30 años que tenemos de haber conocido y seguido a Jesús, hemos podido comprobar que los que van en la caminata con nosotros, se han acercado a El muy íntimamente en la hora de la muerte de uno de los padres, de uno de los hijos, del esposo-a, cuando le han robado una herencia, cuando el dinero no alcanzaba para alimentar a cuatro o cinco hijos, cuando se estuvo en un hospital por mucho tiempo, etc. etc. ¿Por qué? Porque buscamos las señales del Señor, porque buscamos que nos saciara de pan, etc.
Sin embargo, la misericordia de Dios es tan grande que sabiéndo EL perfectamente nuestros motivos, AUN ASI, El anhela que lo sigamos. No le importa que al principio le sigamos por el interés, El en el camino nos convence de que al final lo seguimos por lo que El es y no por lo que El da. Por ello sus palabras: "Venid a mí todos aquellos que estáis cansados y fatigados, que YO os haré descansar". Ahhhhh qué palabras tan consoladoras, sobre todo saliendo de un ser que sabe perfectamente que lo que buscamos al principio es cubrir una necesidad, pero que luego, El, esa necesidad la convierte en un amor profundo entre El y nosotros. A El sea la gloria.
Seríamos unos grandes hipócritas si dijéramos que nosotros no seguimos a Jesús por interés, en los casi 30 años que tenemos de haber conocido y seguido a Jesús, hemos podido comprobar que los que van en la caminata con nosotros, se han acercado a El muy íntimamente en la hora de la muerte de uno de los padres, de uno de los hijos, del esposo-a, cuando le han robado una herencia, cuando el dinero no alcanzaba para alimentar a cuatro o cinco hijos, cuando se estuvo en un hospital por mucho tiempo, etc. etc. ¿Por qué? Porque buscamos las señales del Señor, porque buscamos que nos saciara de pan, etc.
Sin embargo, la misericordia de Dios es tan grande que sabiéndo EL perfectamente nuestros motivos, AUN ASI, El anhela que lo sigamos. No le importa que al principio le sigamos por el interés, El en el camino nos convence de que al final lo seguimos por lo que El es y no por lo que El da. Por ello sus palabras: "Venid a mí todos aquellos que estáis cansados y fatigados, que YO os haré descansar". Ahhhhh qué palabras tan consoladoras, sobre todo saliendo de un ser que sabe perfectamente que lo que buscamos al principio es cubrir una necesidad, pero que luego, El, esa necesidad la convierte en un amor profundo entre El y nosotros. A El sea la gloria.
jueves, 16 de julio de 2009
No estábamos preparados.
Con mi esposa andamos de vacaciones en el lago más bello del mundo (Atitlán), ayer fuimos a caminar toda la montaña llamada Parque San Buena Ventura, es una caminata campestre de más o menos dos kilómetros entre árboles, flora, un zoológico pequeño, y los puentes colgantes frente a los nacimientos de agua entre las rocas y las cascadas. Cuando llegamos casi a la cima, nos encontramos con unas quince personas que se iban a tirar por los cables para llegar de nuevo a lo bajo de la montaña. Nosotros no lo podíamos hacer, a pesar del entusiasmo y de lo aventurero que se miraba... la razòn era que NO IBAMOS PREPARADOS.
Nos gustó, hubiéramos querido hacerlo pero no podíamos porque no estábamos preparados. Preguntando cómo uno se puede preparar nos dijeron: Tienen que hacer reservación con tiempo, tienen que pagar anticipadamente el servicio, tienen que traer el equipo necesario y adecuado, sobre todo, tienen que tomar un curso (ràpido y pequeño en éste caso) de intrucciones, pero lo más importante "no pueden hacerlo sin llevar un guía". Mi esposa inmediatamente me dijo en broma: Se fueron a las bodas con el Señor y nos quedamos por no estar preparados". En Mateo 25 usted puede ver la parábola de las 10 vírgenes, en ella se destaca sobre manera que 5 fueron a las bodas pero que 5 se quedaron, las que se fueron estaban preparadas y las 5 que se quedaron lo hicieron precisamente por no estar preparadas.
El momento de prepararse no era estando a las puertas del evento en sí, el momento de prepararse había pasado ya. Eso fue lo que nos pasó a nosotros ayer en la mantaña, no era cuestión de buena voluntad, no era cuestión de conocer, no era cuestión de estar en el momento oportuno en el lugar oportuno, era cuestión además de esos factores... HABERSE PREPARADO CON TIEMPO. Eso es a lo que Jesús nos llama HOY, el evento viene, el evento va a suceder, un grupo de personas van a participar en el, pero ese grupo de personas tiene que estar prepadado con tiempo no improvisadamente, no es ese el estilo de trabajo de Jesús.
Nos gustó, hubiéramos querido hacerlo pero no podíamos porque no estábamos preparados. Preguntando cómo uno se puede preparar nos dijeron: Tienen que hacer reservación con tiempo, tienen que pagar anticipadamente el servicio, tienen que traer el equipo necesario y adecuado, sobre todo, tienen que tomar un curso (ràpido y pequeño en éste caso) de intrucciones, pero lo más importante "no pueden hacerlo sin llevar un guía". Mi esposa inmediatamente me dijo en broma: Se fueron a las bodas con el Señor y nos quedamos por no estar preparados". En Mateo 25 usted puede ver la parábola de las 10 vírgenes, en ella se destaca sobre manera que 5 fueron a las bodas pero que 5 se quedaron, las que se fueron estaban preparadas y las 5 que se quedaron lo hicieron precisamente por no estar preparadas.
El momento de prepararse no era estando a las puertas del evento en sí, el momento de prepararse había pasado ya. Eso fue lo que nos pasó a nosotros ayer en la mantaña, no era cuestión de buena voluntad, no era cuestión de conocer, no era cuestión de estar en el momento oportuno en el lugar oportuno, era cuestión además de esos factores... HABERSE PREPARADO CON TIEMPO. Eso es a lo que Jesús nos llama HOY, el evento viene, el evento va a suceder, un grupo de personas van a participar en el, pero ese grupo de personas tiene que estar prepadado con tiempo no improvisadamente, no es ese el estilo de trabajo de Jesús.
miércoles, 15 de julio de 2009
No son muchos pero hay cupo para todos.
Si alguien es fanático de los enigmas, bien hará en seguir a Dios. Dios es experto en enigmas, desde la creación del mundo maneja los asuntos relacionados entre El y el hombre, con enigmas. Vea Génesis 1:14 en donde nos dice: Y pondré el sol, la luna y las estrellas... como señales. La palabra original para "señales", es, o significa: "Profecías". Luego, usted va a los evangelios y mira que los reyes magos dicen: ¿En donde está el Rey de los Judíos que ha nacido hoy, porque "su estrella" hemos visto? Si usted estudia las estrellas verá que el día en que Jesús nació hecho hombre, la estrella más brillante del universo "Arturo", estaba ni más ni menos que en el "centro" (entiéndase el estómago) de la cosntelación de "virgo" o sea la "virgen". ¿Un enigma?
Otro enigma es cuando nos dice: "Muchos son llamados pero pocos los escogidos, y en Romanos nos dice que todos podemos ser salvos; el mismo libro de Romanos nos dice que "estamos contados", de lo contrario cómo explicarnos cuando expresa: "Hasta que no entre el último de los gentiles, entonces llamaré a mi pueblo israel". Esto de que muchos son los llamados y pocos los escogidos, lo vemos cuando estudiamos el Exodo, salieron más de 600,000 hombres sin contar mujeres y niños, y solamente dos llegaron a la Tierra Prometida, Josué y Caleb. De los religiosos que conspiraron para matar a Jesús, solamente dos no lo hicieron, José de Arimate y Nicodemo. ¿Otro enigma?
Las preguntas que nos viene al corazón son: ¿Será que ahora, en los últimos tiempos, cuando Jesús está por venir a reinar la situación será diferente? ¿Será que viviendo livianamente una vida espiritual, vamos a ser parte de esa gloriosa venida? ¿Será que no viviendo una vida santa, vamos a participar? ¿Será que los enigmas de Dios, eran solamente para otras èpocas, otras personas, y que hoy, el que dijo que no cambia nunca, habrá cambiado? Una idea o un enigma sí tenemos que guardar celosamente en el corazón: No son muchos pero hay cupo para todos.
Otro enigma es cuando nos dice: "Muchos son llamados pero pocos los escogidos, y en Romanos nos dice que todos podemos ser salvos; el mismo libro de Romanos nos dice que "estamos contados", de lo contrario cómo explicarnos cuando expresa: "Hasta que no entre el último de los gentiles, entonces llamaré a mi pueblo israel". Esto de que muchos son los llamados y pocos los escogidos, lo vemos cuando estudiamos el Exodo, salieron más de 600,000 hombres sin contar mujeres y niños, y solamente dos llegaron a la Tierra Prometida, Josué y Caleb. De los religiosos que conspiraron para matar a Jesús, solamente dos no lo hicieron, José de Arimate y Nicodemo. ¿Otro enigma?
Las preguntas que nos viene al corazón son: ¿Será que ahora, en los últimos tiempos, cuando Jesús está por venir a reinar la situación será diferente? ¿Será que viviendo livianamente una vida espiritual, vamos a ser parte de esa gloriosa venida? ¿Será que no viviendo una vida santa, vamos a participar? ¿Será que los enigmas de Dios, eran solamente para otras èpocas, otras personas, y que hoy, el que dijo que no cambia nunca, habrá cambiado? Una idea o un enigma sí tenemos que guardar celosamente en el corazón: No son muchos pero hay cupo para todos.
martes, 14 de julio de 2009
Más no solamente por éstos...
La última noche que Jesús el Cristo pasó sobre la faz de la tierra, se juntó a cenar con sus seres amados, con su familia íntima (nótese que estamos hablando de la familia espiritual, por ello no estaban María la madre de Jesús el hombre, ni sus hermanos en la carne)(ver Mateo 13:55 Jacobo, José, Simón y Judas, y al menos dos hermanas). Como una figura, como una parábola, como una señal de lo que hará otra vez cuando regrese a reinar y a juzgar éste mundo, a cenar con toda su familia espiritual reunida a travéz de los siglos aquella cena que conocemos como la "Cena del Cordero".
En esa última noche el sermón de Jesús, el cual a nuestro humilde juicio, siempre hemos considerado como el "testamento hablado de Jesucristo", oró en éstos impresionantes términos: "Padre, la hora ha llegado, glorifica a tu Hijo para que también tu Hijo te glorifique a tí, porque le has dado potestad para que de vida eterna a todos los que le diste... de los cuales ninguno se ha perdido sino tan sólo el hijo de perdición (Judas), porque la vida eterna es que te conozcan a tí el único Dios verdadero y a Jesucristo a quien has enviado...mas NO TE RUEGO SOLAMENTE POR ESTOS, SINO TAMBIEN POR LOS QUE HAN DE CREER EN MI POR LA PALABRA DE ESTOS" (ver Juan 17:1,2 y 20).
Qué amor, qué corazón el de Jesús... Padre LA HORA HA LLEGADO... la misión, la tarea, el oficio al que me enviaste YA ESTA HECHO... ahora, no solamente te pido por éstos 11 sino por todos los que creerán en el futuro por medio de las palabras de éstos... Porque la vida eterna es eso: CONOCERTE. Con razón el día siguiente cuando estaba crucificado y muriendo exclamó: PADRE, TODO ESTA CONSUMADO. No nos cansamos de repetir y de agradecer a Jesús el Cristo, la inmerecida oportunidad que nos dió de la vida eterna... conocer algún día en persona a Dios Padre.
lunes, 13 de julio de 2009
Tenemos que ser diligentes.
Si uno platica con cualquier persona de las que nos rodea, casi todas dirán algún comentario acerca de la crisis económica mundial, en una u otra forma esta limitación económica nos ha alcanzado a todos. Sin embargo, los hijos de Dios estamos como estaba el pueblo judío en los tiempos de Faraón allá en Egipto hace casi 4,000 años... viendo los milagros de Dios.
El pueblo de Dios siempre ha estado en aflicción pero siempre ha visto la mano de Dios con y para con ellos. Si fue en Egipto, tenían el techo y el alimento seguro aún y cuando eran esclavos, y por si fuera poco, moraron en tierra de Gosén que era la planicie más fértil en el Delta del Nilo (Génesis 40:10); si fue en el desierto, tenían el maná y el agua de la roca por 40 años (Exodo 16:35), a pesar de que tenían las inclemencias del tiempo tan severas; si fue en la Tierra Prometida o sea en Canaán, y a pesar de que tenían que convertirse en un pueblo guerrero luego de 400 años de ser albañiles, era la tierra en donde les fluyó leche y miel, en otras palabras lo mejor de Medio Oriente (Exodo 3:17), es más, en éste verso se nos da una declaración que debiéra animarnos enormemente: "Yo te sacaré de la aflicción para llevarte a la tierra que fluye leche y miel... dice tu Dios".
Ciertamente la situación económica mundial está difícil, pero si Dios está con nosotros y nosotros estamos con Dios, El será quien nos haga habitar en lo mejor de la tierra, El será el que hará que de nuestra tierra o trabajo fluya leche y miel, y será EL quien nos saque de la aflicción. Será El y solamente El, quien nos saque de la esclavitud del pecado para darnos la libertad en una nueva tierra. A nosotros solamente nos toca ser diligentes.
El pueblo de Dios siempre ha estado en aflicción pero siempre ha visto la mano de Dios con y para con ellos. Si fue en Egipto, tenían el techo y el alimento seguro aún y cuando eran esclavos, y por si fuera poco, moraron en tierra de Gosén que era la planicie más fértil en el Delta del Nilo (Génesis 40:10); si fue en el desierto, tenían el maná y el agua de la roca por 40 años (Exodo 16:35), a pesar de que tenían las inclemencias del tiempo tan severas; si fue en la Tierra Prometida o sea en Canaán, y a pesar de que tenían que convertirse en un pueblo guerrero luego de 400 años de ser albañiles, era la tierra en donde les fluyó leche y miel, en otras palabras lo mejor de Medio Oriente (Exodo 3:17), es más, en éste verso se nos da una declaración que debiéra animarnos enormemente: "Yo te sacaré de la aflicción para llevarte a la tierra que fluye leche y miel... dice tu Dios".
Ciertamente la situación económica mundial está difícil, pero si Dios está con nosotros y nosotros estamos con Dios, El será quien nos haga habitar en lo mejor de la tierra, El será el que hará que de nuestra tierra o trabajo fluya leche y miel, y será EL quien nos saque de la aflicción. Será El y solamente El, quien nos saque de la esclavitud del pecado para darnos la libertad en una nueva tierra. A nosotros solamente nos toca ser diligentes.
domingo, 12 de julio de 2009
¿Creemos en la resurrección de Jesucristo?
La base principal del cristianismo es Jesucristo, y el fundamento de la fe en Jesucristo es creer que resucitó de los muertos, si no creemos eso, entonces no somos salvos y vana es nuestra fe dijo el gran apóstol Pablo (1era. Corintios 15:16-17). Jesucristo es un hombre que luego de andar sobre la faz de la tierra por treinta y tres años y medio, murió; estuvo en el mundo de los muertos durante tres días y luego volvió de entre ellos. Esto quiere decir que si alguien nos puede hablar de lo que tanto "inquieta" al hombre acerca de ¿qué hay después de la vida?, ese hombre es Jesucristo.
La "única verdad" acerca de qué hay después de la muerte, la conocemos por medio de las palabras de Jesucristo. El "único" relato acerca de cómo es el más allá de la muerte se lo debemos a Jesucristo, si creemos en EL, entonces tenemos que creerle lo que nos contó al respecto. En el libro de Lucas en el capítulo 16 de los versos 19 al 31, Jesús nos describe el más allá, lo dice así: "Cuando el hombre muere, solamente puede ir a uno de dos lugares, el cielo o el infierno. Dice que murió un hombre rico y fue sepultado, pues todos sus placeres y todos sus galardones los tuvo en éste mundo. Pero también nos dice que murió el mendigo, y que àngeles le estaban esperando para llevarlo al seno de Abraham... mientras el rico era atormentado. Note algo muy curioso, el rico tenía sentimientos, tuvo sed, miraba en dónde estaba él, tuvo por sus hermanos una compasión que no mostró en vida, hablaba y oía a otros... en otras palabras murió su cuerpo pero no murió su alma.
Muchos dicen, bueno eso es solamente una parábola por lo tanto quizás no es así como sucederá exactamente. FALSO, si usted es un estudioso de la Palabra de Dios, usted sabrá que aún y cuando los traductores de la biblia lo pusieron como una Parábola, "La Parábola del rico y Lázaro", ésta no lo es, sino es un relato verdadero, por una simple y llana razón: Cuando Jesús contaba una Parábola, los personajes nunca tenían nombres, pero ésta sí los tiene. El punto es: ¿Cree usted que Jesucristo murió y resucitó? Si usted lo cree, entonces usted tiene que creer que es hoy cuando usted y nosotros podemos calificar o hacer los méritos para ir al seno de Abraham, o, para ir a un lugar de tormentos eternamente, NO HAY UN LUGAR INTERMEDIO.
La "única verdad" acerca de qué hay después de la muerte, la conocemos por medio de las palabras de Jesucristo. El "único" relato acerca de cómo es el más allá de la muerte se lo debemos a Jesucristo, si creemos en EL, entonces tenemos que creerle lo que nos contó al respecto. En el libro de Lucas en el capítulo 16 de los versos 19 al 31, Jesús nos describe el más allá, lo dice así: "Cuando el hombre muere, solamente puede ir a uno de dos lugares, el cielo o el infierno. Dice que murió un hombre rico y fue sepultado, pues todos sus placeres y todos sus galardones los tuvo en éste mundo. Pero también nos dice que murió el mendigo, y que àngeles le estaban esperando para llevarlo al seno de Abraham... mientras el rico era atormentado. Note algo muy curioso, el rico tenía sentimientos, tuvo sed, miraba en dónde estaba él, tuvo por sus hermanos una compasión que no mostró en vida, hablaba y oía a otros... en otras palabras murió su cuerpo pero no murió su alma.
Muchos dicen, bueno eso es solamente una parábola por lo tanto quizás no es así como sucederá exactamente. FALSO, si usted es un estudioso de la Palabra de Dios, usted sabrá que aún y cuando los traductores de la biblia lo pusieron como una Parábola, "La Parábola del rico y Lázaro", ésta no lo es, sino es un relato verdadero, por una simple y llana razón: Cuando Jesús contaba una Parábola, los personajes nunca tenían nombres, pero ésta sí los tiene. El punto es: ¿Cree usted que Jesucristo murió y resucitó? Si usted lo cree, entonces usted tiene que creer que es hoy cuando usted y nosotros podemos calificar o hacer los méritos para ir al seno de Abraham, o, para ir a un lugar de tormentos eternamente, NO HAY UN LUGAR INTERMEDIO.
sábado, 11 de julio de 2009
Mejor son dos que uno.
A muchos la vida nos dió la oportunidad de casarnos muy jóvenes, o sea que desde salida la adolescencia sentimos lo que es la bendición de formar una familia, conocimos el privilegio de luchar al lado de otra persona contra las inclemencias de la misma vida.
Todo aquél que ha sido casado en algún momento de su de su vida sabe que el fruto del trabajo de dos es mejor que el de uno solo, la escritura lo dice en Eclesistés 4: así: "Mejores son dos que uno, porque mejor paga tienen de su trabajo". Luego nos señala que la fuerza y el apoyo que dos personas se dan es mucho mejor que luchar uno solo: "Porque si cayere, el uno levantará al otro, pero el que está solo no tiene quién le levante" (verso 10). Nos habla de que cuando una persona duerme sola, no tiene mucho calor pronto y le cuesta conciliar el sueño debido al frío: "Dos personas que duermen juntas se calentarán mutuamente, pero ¿Cómo se calentará el que está solo? (verso 11). Y, por último y no por eso menos importante, nos dice acerca de ayudarnos y defendernos estando juntos y con el favor de Dios: "Porque si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán, porque cordón de tres dobleces no se rompe" (verso 12).
Estemos agradecidos entonces y apreciemos a nuestras parejas ya que son una bendición de Dios con respecto a enfrentar ésta dura vida, la escritura enaltece mucho el matrimonio y nosotros debemos honrarlo también. En Proverbios encontramos un verso precioso que dice: "El que halla esposa halla el bien, y alcanza la benevolencia de Jehová" (capítulo. 18:22). Y en el capítulo 22 y verso 14 se nos dice lo que significa el "adulterio": "Todo aquél con el que Jehová esté airado, caerá en la boca de la mujer extraña". En pocas y claras palabras, el honrar el matrimonio nos ayuda a salvar nuestras almas eternamente. Si tan sólo entendiéramos que al honrar a la mujer que es nuestra compañera, es como honrar a la mujer que es nuestra madre y a la mujer que es nuestra hija... entenderíamos mejor que dos son mejor que uno.
Todo aquél que ha sido casado en algún momento de su de su vida sabe que el fruto del trabajo de dos es mejor que el de uno solo, la escritura lo dice en Eclesistés 4: así: "Mejores son dos que uno, porque mejor paga tienen de su trabajo". Luego nos señala que la fuerza y el apoyo que dos personas se dan es mucho mejor que luchar uno solo: "Porque si cayere, el uno levantará al otro, pero el que está solo no tiene quién le levante" (verso 10). Nos habla de que cuando una persona duerme sola, no tiene mucho calor pronto y le cuesta conciliar el sueño debido al frío: "Dos personas que duermen juntas se calentarán mutuamente, pero ¿Cómo se calentará el que está solo? (verso 11). Y, por último y no por eso menos importante, nos dice acerca de ayudarnos y defendernos estando juntos y con el favor de Dios: "Porque si alguno prevaleciere contra uno, dos le resistirán, porque cordón de tres dobleces no se rompe" (verso 12).
Estemos agradecidos entonces y apreciemos a nuestras parejas ya que son una bendición de Dios con respecto a enfrentar ésta dura vida, la escritura enaltece mucho el matrimonio y nosotros debemos honrarlo también. En Proverbios encontramos un verso precioso que dice: "El que halla esposa halla el bien, y alcanza la benevolencia de Jehová" (capítulo. 18:22). Y en el capítulo 22 y verso 14 se nos dice lo que significa el "adulterio": "Todo aquél con el que Jehová esté airado, caerá en la boca de la mujer extraña". En pocas y claras palabras, el honrar el matrimonio nos ayuda a salvar nuestras almas eternamente. Si tan sólo entendiéramos que al honrar a la mujer que es nuestra compañera, es como honrar a la mujer que es nuestra madre y a la mujer que es nuestra hija... entenderíamos mejor que dos son mejor que uno.
viernes, 10 de julio de 2009
Señor ¿Cuándo hicimos eso contigo?
Cuando Jesús estaba advirtiendo de su segunda venida a los judíos, les habla con una parábola en Mateo 25:31 y lo hizo de ésta forma: "Cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria, y todos los santos ángeles con EL, se sentará en su trono de gloria, se reunirán delante de EL todas las naciones, y apartará los unos de los otros como el pastor aparta a las ovejas y a los cabritos, y pondrá a las ovejas del lado derecho y a los cabritos del lado izquierdo, a las ovejas bendecirá y los cabritos maldecirá para siempre".
En ese relato que termina en el verso 46, les explica que ambos grupos están en donde están porque es lo que se han "ganado", y ambos grupos preguntarán con toda la lógica del caso del por qué o el cuándo se lo ganaron. La respuesta de Jesús no podía ser más clara: ¿Se recuerdan cuando vieron a aquél hambriento, se recuerdan cuando vieron a aquél sediento, se recuerdan cuando vieron a aquél prisionero, se recuerdan cuando vieron a aquél desnudo, se recuerdan cuando vieron a aquél enfermo? Bueno, pues las ovejas me saciaron a mí cuando saciaron a aquellos, pero las cabritas en lugar de saciarme a mí por aquellos se saciaron así mismos cuando los ignoraron.
Hoy, es cuando podemos hacer los méritos para calificar como ovejitas o como cabritos, hoy es el día en que podemos ir y darle de comer al hambriento, de tomar agua al sediento, de vestir al desnudo, de visitar al enfermo, de visitar al prisionero. Esas son las obras que acompañarán a nuestra fe, y las que diferenciarán a las ovejas de los cabritos cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria a juzgar a vivos y muertos.
En ese relato que termina en el verso 46, les explica que ambos grupos están en donde están porque es lo que se han "ganado", y ambos grupos preguntarán con toda la lógica del caso del por qué o el cuándo se lo ganaron. La respuesta de Jesús no podía ser más clara: ¿Se recuerdan cuando vieron a aquél hambriento, se recuerdan cuando vieron a aquél sediento, se recuerdan cuando vieron a aquél prisionero, se recuerdan cuando vieron a aquél desnudo, se recuerdan cuando vieron a aquél enfermo? Bueno, pues las ovejas me saciaron a mí cuando saciaron a aquellos, pero las cabritas en lugar de saciarme a mí por aquellos se saciaron así mismos cuando los ignoraron.
Hoy, es cuando podemos hacer los méritos para calificar como ovejitas o como cabritos, hoy es el día en que podemos ir y darle de comer al hambriento, de tomar agua al sediento, de vestir al desnudo, de visitar al enfermo, de visitar al prisionero. Esas son las obras que acompañarán a nuestra fe, y las que diferenciarán a las ovejas de los cabritos cuando el Hijo del Hombre venga en su gloria a juzgar a vivos y muertos.
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