viernes, 9 de abril de 2010

¿Por qué tanta oposición a vivir del evangelio?

Alguien que tiene la bondad de leernos desde hace tiempo nos preguntó ¿Por qué tanta oposición a que alguien viva del evangelio? ¿Si la Palabra de Dios permite y casi ordena que el que vive "para" el evangelio viva "del" evangelio?

No es ningún pecado vivir "del" evangelio cuando se vive "para" el evangelio, y quizás no nos hemos explicado bien cuando nos hemos referido al tema. Nunca nos hemos opuesto a que quien trabaja para Dios, viva del producto de Dios. A lo que nos hemos opuesto es al hecho de que si alguien como ingeniero, como abogado, como laboratorista, etc, vivía con "X" cantidad de dinero. ¿Por qué? Cuando se trata de vivir "del" evangelio no están conformes sino hasta que reciben el "doble de X" o el "triple de X" cantidad de dinero. No nos oponemos a que alguien que viva "del" evangelio lo haga "con un salario digno", pero siempre nos opondremos a que una persona que llegue a vivir del evangelio, muy de pronto, sus necesidades suban al doble o al triple del dinero que, con toda honestidad, antes nunca soñó ganar ni tuvo la capacidad de obtener.

En lo personal, y esto es, muy en lo personal, le hemos pedido a Dios y hasta ahora nos lo ha concedido, a que no nos permita vivir NI de la iglesia, NI del gobierno, NI de la milicia. Nuestro sustento viene de SU mano puesta sobre nuestros negocios de bienes raíces, así llevamos los 30 años de caminata, y así, confiamos en Dios terminar nuestros días. Pero reiteramos, NO es pecado vivir con "un salario digno" venido de la iglesia, lo que sí consideramos un pecado y un abuso, es que muy de pronto los requerimientos económicos de un "líder" se eleven al doble o al triple de un dinero que fuera de la congregación, es incapaz de ganarse. Simplemente creemos que con una actitud así, no se da buen testimonio. Defectos todos tenemos, pero hay algunos que se pueden evitar más pronto, ya que dependen de nosotros más que de nuestra naturaleza.

jueves, 8 de abril de 2010

¿Herramientas o instrumentos?

En lo personal nos gusta como pasatiempo la carpintería, quizás porque nuestro abuelo paterno fue carpintero profesional, y porque nuestro padre comerció maderas finas toda su vida. El hecho es que, poco a poco nos hemos ido comprando las herramientas que se necesitan para tener un taller que nos permita "tratar" de llegar a nuestras metas.

En dicho taller hay elementos que no pueden faltar, hay sierras eléctricas, sierra de banco, martillos, lijadoras eléctricas, esmeriles, desarmadores, llave inglesa, goma, clavos, etc. y, muy de vez en cuando se incorporan "instrumentos" que no son para nada fijos, sino solamente para usos específicos como palancas, bancos, mesas de soporte, etc. ¿A qué viene todo esto? Bueno, a que con profunda pena e igual tristeza hemos visto que muchas personas utilizan las "herramientas" de Dios como si fueran "instrumentos" y viceversa. En varias ocaciones Jesús les dijo a sus discípulos: "Este género no sale sino con oración y ayuno". Y, vemos continuamente en la vida cotidiana que muchas personas "cuando les urge algo o cuando lo necesitan", oran, ayunan, se santifican, etc. pero cuando no lo consiguen, o peor aún, en cuanto consiguen lo que persiguen se olvidan otra vez de seguir haciendo eso para Dios.

Jesús no utilizaba la oración y el ayuno "para conseguir favores de Dios", la oración y el ayuno en Jesús eran "un medio de vida" eran su "herramienta" para trabajar no un "instrumento" que incorporaba cada vez que lo necesitaba. Vea de dónde venía cuando resucitó a Lázaro, de una fiesta, la Fiesta de la Dedicación (conmemoraba la dedicación del Templo por los Macabeos) que era similar a Tabernáculos, la fiesta más importante de los Judíos. Pasaron cuatro días desde que Lázaro murió hasta que Jesús llegó, y en ningún momento dice que Jesús "oró y ayuno para resucitar a Lázaro", El ya sabía que lo iba a hacer (vea Juan 11:4, 11 y 15). Es bueno que oremos y que ayunemos, pero no que utilizemos eso como "elementos improvisados" sino como "herramientas fijas". Meditemos.

miércoles, 7 de abril de 2010

Y si alguno no os recibiere...

Quizás por nuestra naturaleza, especialmente la de los latinos, cuando algo bueno nos pasa o nos llega a las manos, queremos compartirlo con otros, especialmente con los nuestros. Lo vemos en situaciones sencillas como una medicina que nos cae bien, cuando vemos a alguien con el mismo padecimiento le recomendamos lo que nos ayudó a nosotros. Otro ejemplo claro con la tecnología actual lo vemos en los correos electrónicos, cuando un buen mensaje nos llega, inmediatamente pensamos a quienes enviarlo.

Cuando Jesús estuvo con sus discípulos les habló de muchas situaciones bellas para el espíritu, y sabiendo que los estaba preparando para una misión tan importante como lo era continuar Su obra, les advirtió también de las consecuencias que eso les traería. Vea usted en Mateo 24 y versos 9 en adelante les dice: "Os entregarán a tribulación; os matarán; y seréis aborrecidos por mi nombre". Y en Mateo 10:14 les advierte: "Y si alguno no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad, y sacudid el polvo de vuestros zapatos, de cierto os digo que el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma y Gomorra, que para aquella casa o ciudad". Y en otra porción de la biblia nos dice: "No os rechazan a vosotros, sino a mí me rechazan".

No sólo para los discípulos sino para todo aquél de nosotros, que hoy, quiera llevar el evangelio de la Buenas Nuevas a un alma perdida, puede sufrir éste rechazo. Pero lo que tenemos que tener en mente es, que cuando llevamos la Palabra de Dios a un corazón, si éste lo acepta, no nos está aceptando a nosotros sino a Jesús; pero, si éste nos rechaza, no nos está rechazando a nosotros sino a Jesús. Así que NO desmayemos en seguir estudiando, en seguir preparándonos, en seguir dando ejemplo, en seguir predicando las Buenas Nuevas. Meditemos.

martes, 6 de abril de 2010

Dame, dame y dame.

No es poco común hoy en día ver como muchos líderes están llenando templos cada día más grandes, atrayendo con engaños a las ovejas perdidas de la casa de Dios. Muchos líderes en su afán de llegar a tener una iglesia llena, o de llegar a tener la iglesia más grande de la zona, están utilizando las necesidades tan profundas de las gentes, para hacerlas creer que "Jesús es el mago del sombrero" que quita todos los males, así por así.

De esa cuenta, existen hoy muchos que se acercan a Dios, que dicen seguir a Jesús, y que dicen conocer al Espíritu Santo, con tal de extender la mano y poder decir: "dame, dame y dame". No vamos a negar que Dios no tenga la capacidad de hacerlo, nuestra prédica y nuestra intención siempre será lo contrario, predicar y promulgar que Dios SI puede y SI quiere hacerlo, pero... a su modo, no al nuestro. La escritura es clara cuando en Proverbios 30:15 dice: "La sanguijuela tiene dos hijas que dicen: ¡Dame! ¡dame!. ¿Qué significa eso? Bueno, entendamos que la sanguijuela es un parásito y que sirve para chupar la sangre. Un caracter muy opuesto a lo que Cristo pide de nosotros, EL quiere que demos no que pidamos. Una prueba de ello son los ejemplos y comentarios que se hacen en la misma escritura inmediatamente después de ésta expresión en Proverbios.

El verso 16 dice:"Tres elementos nunca se sacían, y aún la cuarta nunca dice BASTA". Y mire usted las comparaciones: Una, el INFIERNO, al cual le pueden caer almas toda la vida, y aún así, no llenarse. Dos, la MATRIZ ESTERIL, a la cual le puede caer semen toda la vida, y aún así, no dar fruto. Tres, la TIERRA que nunca se sacía de agua, vea usted como nuestro mundo está formado por tres partes de agua y una de tierra, y sin embargo, ésta nunca se inunda completamente. Y cuatro, el FUEGO, que nunca dice basta, encienda una hoguera y pase una vida echándole leña y verá que nunca se apagará. El verdadero creyente es la antitésis de éstos ejemplos, el verdadero creyente debiera de estar para DAR no para PEDIR. No seamos creyentes sanguijuelas, sino creyentes dadores. Lo cual no implica tampoco, que no tengamos el derecho de pedir por nuestras necesidades "básicas". Meditemos.

lunes, 5 de abril de 2010

Antes de y después de...

Federico tiene un accidente grave, las personas que lo conocen dicen de él: "Federico ya no es el mismo, conocimos a un Federico antes del accidente, y conocemos a otro Federico después del accidente". Juan cambia de trabajo, un trabajo que le produce tres o cuatro veces lo que el anterior le producía, y la gente dice de él: "Juan ya no es el mismo, conocimos a un Juan antes de éste trabajo, y conocemos a otro Juan después de éste trabajo".

En ésta semana de Pascua del 2010, se cumplen alrededor de 1980 años de la muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, desde esa semana de Pascua del año 33 para acá, el mundo, creyente y no creyente dice: "El mundo y la humanidad ya no son lo mismo, hubo un mundo y una humanidad antes de Cristo, y hay un mundo y una humanidad después de Cristo". Quizás dos expresiones olvidadas por la humanidad luego de la resurrección de Cristo son las palabras que le dijera a las mujeres que fueron a su tumba a buscarlo al tercer día de su muerte: "No temáis" (Mateo 28:10). Y las que le dijera a sus discípulos, que reunidos en el aposento alto, ahora por temor a los judíos, les dijera: "Paz a vosotros", expresión que les dijera en dos ocasiones seguidas: Juan 20:19 y 21.

Sí, hace casi dos mil años que el mundo y la humanidad ya no son los mismos, pues ahora el mundo y la humanidad pueden "no temer" y "tener paz". Hasta los impíos reconocen que el mundo y la humanidad cambiaron, prueba de ello es que hasta quienes niegan la existencia de Jesús, diciendo que es una leyenda, que es un invento, que son cuentos religiosos... leen la historia y cuentan los años ANTES DE CRISTO Y DESPUES DE CRISTO. Si uno dice que conoce a Cristo, alguien dirá de uno, yo conocía a un Alfredo, a un Julio, a un Federico, a un Juan antes de que conociera a Cristo, y ahora conozco a otro Alfredo, a otro Julio, a otro Federico, a otro Juan después que conoció a Cristo. Si no fuere así, entonces Alfredo, Julio, Federico, y Juan, simplemente, NO HAN CONOCIDO A CRISTO. Meditemos.

sábado, 3 de abril de 2010

La cruz no fue un final sino un principio.

Muchas personas durante los últimos dos mil años, han creído que la muerte de Jesús en la cruz fue el final de todo, tanto así, que se han quedado adorando esa cruz. No han alcanzado a ver que esa muerte de cruz fue tan sólo el principio de una nueva era. Muchos aún ven a un Jesús crucificado bendiciendo, repartiendo dones, y talentos, clavado en esa cruz en lo alto de un monte.

La escritura nos enseña que esa muerte de Jesús en la cruz, fue tan sólo el principio de algo mucho más grande. En el evangelio de Marcos por ejemplo leemos los siguientes textos, que ya, por sí mismos, nos enseñan los "primeros" frutos de lo que significó esa muerte, capítulo 15 y verso 37: "Mas Jesús, dando una gran voz, expiró". Verso 38, primer fruto: "Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de arriba a abajo"... Significaba que desde ese momento, TODOS los creyentes teníamos acceso directo al trono celestial, ya no iba a ser necesario NUNCA más, que un hombre intercediera por otro hombre como sucedía en la antiguedad, ahora cada individuo tenemos la oportunidad de accesar directamente con el Padre Celestial, nonecesitamos recurrir a ningún líder, para que interceda por nosotros delante de Dios, eso ya lo hizo Jesús en su muerte. Verso 39: "El centurión que estaba frente a Jesús dijo: verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios"... Significaba que de ese momento en adelante, TODO ser humano que necesitaba ser salvo tenía que reconocer que la promesa hecha por Dios Padre hacía dos mil años a Abraham, se había cumplido, y era un requisito admitirlo para entrar al cielo. Capítulo 16 y verso 6: "Jesús nazareno, el que fue crucificado, ha resucitado"... Significaba que la cruz no había sido un fin sino un medio, por el cual Dios se acercaba a los suyos. Verso 15: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura"... Significó la expansión total del evangelio de Jesuscristo a los suyos, y a los que en ese momento no éramos suyos.

El gran mérito de Jesús no está solamente en su muerte, sino más bien en su resurrección. El gran consuelo que tenemos los creyentes en Nuestro Señor Cristo Jesús, es que cada año no tenemos que llevar ofrendas a su tumba, como lo hacen los miembros de cualquiera de las religiones existentes... sino que lo adoramos en Espíritu, porque esa si es la verdad. Acaso esas fueron las palabras más importantes que Jesús mismo le mensionara a una samaritana en Juan capítulo 4. Tratemos de entender pues, que la muerte en la cruz del Cristo, del Ungido, del Mesías de Dios, no fue un final sino un principio.

viernes, 2 de abril de 2010

No es lo mismo ser bendito que ser próspero.

Casi todos los creyentes en Nuestro Señor Jesús tenemos o hemos tenido en la mente el pensamiento que cuando uno es prosperado es porque es bendecido por Dios, pero no es necesariamente así. Los secuestradores, los narcotraficantes, los maleantes son prosperados pero no por eso son benditos de Dios o bendecidos por EL.

Hace un par de años escuchamos la charla entre dos creyentes por el hecho de que uno de ellos había comprado un auto último modelo, el segundo cuando vio el vehículo le dijo: Hermano, Dios te está bendiciendo. Pero el primero respondió: No. Bendito ya era desde que conocí al Señor, ahora lo que EL está haciendo es prosperarme. Esa es exactamente la actitud que debemos tener todos los creyentes. Jesús dijo en la oración más bella que alguien ha hecho jamás (Juan 17): "Padre, la hora ha llegado, glorifica a tu Hijo para que tu Hijo también te glofique a tí... Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero". Al conocer a Nuestro Señor Jesucristo, ya somos benditos para siempre, pero eso no implica que seamos prosperados.

En otra escritura podemos comprobar lo anterior, en el Salmo 1 versos 3-5 leemos: "El justo (el creyente) será como árbol plantado junto a las corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae, y TODO lo que hace PROSPERARA". Y alguien dirá ¿Pero en mi caso no es así?. Es que tendemos a pensar que PROSPERIDAD es DINERO, no pensamos que prosperidad es paz, es tranquilidad, es tener salud, es ser ejemplo para que otros conozcan a nuestro Señor. La prueba de ello es que en los versos siguientes cuando habla de los impíos NO HABLA DE DINERO, sino dice: "No así LOS MALOS (los pecadores), porque no se levantarán en el día del juicio". Ser bendito NO implica ser PROSPERO, y ser próspero no implica tener DINERO. Meditemos.

jueves, 1 de abril de 2010

El sacrificio del madero que soporta cualquier pecado.

En éstos días, aunque muchos los toman para ir a divertirse a la playa, otros tantos nos quedamos en casa "meditando" en lo que para nuestras vidas espirituales representan. En días como éstos, hace aproximadamente 2,000 años un hombre en Israel murió por los pecados de toda la humanidad, ese hombre era un santo, por ello ésta semana se denomina "semana santa".

Jesús, el galileo nacido en Nazaret, fue ese hombre santo. El, dice la escritura que se despojó "kenosis" (Filipenses 2:5-8)de su divinidad, que no "estimó" el ser igual a Dios, sino que en un acto de amor, dejó su trono y su reino, por personas como usted y nosotros. Un Rey, el Rey de Reyes, dejó TODO por venir y salvarnos. La pregunta entonces es ¿Habrá algún pecado que ese bendito sacrificio en el madero no cubra? La respuesta es clara y contundente NO. Cualquier pecado que usted o nosotros hayamos cometido o estemos cometiendo, es borrado por "el sacrificio" de la cruz de Cristo, no por la cruz en sí. Por eso, a quien debemos amar, respetar, y adorar es a quien murió en esa cruz NO a la cruz en sí. Imagínese que hubiera muerto en una silla eléctrica, no íbamos a adorar a la silla eléctrica, tiene que ser a la persona no al medio.

Alguien puede decir es que mi pecado es grave, bueno, uno, todo pecado es grave; dos, uno de los mayores pecados de ésta vida es cortar una vida, ya sea ésta propia o ajena, y tenemos el ejemplo clásico de ese pecado grave cometido y perdonado en Pablo. Pablo, el Apóstol fue un traidor, pues perseguía a judíos que dejaron las creencias judáicas para seguir a Cristo; era un asesino, pues luego de perseguirlos los mataba o los entregaba para que fueran asesinados. Y sin embargo, se arrepintió y Dios lo perdonó. Ahora bien, notemos que el primer paso para ser perdonado es el arrepentimiento, luego tenemos que confesar el pecado, y por último, luchar por dejar de hacerlo, entonces el sacrificio del madero SI soportorá nuestro pecado. Meditemos.

miércoles, 31 de marzo de 2010

En ocasiones... una sóla vez puede llegar a ser mucho.

Vivimos en mundo tan manchado, tan marchito de buenas acciones, tan egoísta, que vemos constantemente repetir errores a otros y a nosotros mismos, de tal manera que hemos llegado a pensar que eso, es la vida, cometer errores y seguir adelante como si nada hubiera pasado. Para el mundo, o sea, para las personas que mencionan el nombre de Dios, pero no lo conocen eso quizás podríamos llegar a aceptarlo, pero no debiera de ser el patrón de vida para las personas que sí lo conocemos.

Muchos dicen: un sólo trago; una sola mentira; un sólo desliz; una sóla dádiva, etc. NO es nada. Pero en ocasiones un o una sola vez puede llegar a ser mucho. Hace muchos años el esposo de una nuestra amiga entró a UN restautant, y pidió UNA sola cerveza, llegó UNA dama que se fue a sentar a llorar a la par de él, tuvieron UNA sola conversación de lo que le pasaba a ella, mientras eso sucedía llegó el celoso esposo de la dama desenfundó UNA pistola y le disparó a él (que no había hecho nada malo) UN sólo tiro, y lo mató. Para éste amigo y su familia UNO fue demasiado. Adán y Eva pecaron UNA sola vez, pero eso les bastó para perder el Edén en el que vivían. Moisés solamente desobedeció en UNA ocasión, pero eso le bastó para no entrar a la tierra prometida. Judas vendió a Jesús UNA sola vez, pero eso le bastó para perder su alma para siempre.

¿Cuántas veces vamos a repetir nuestro pecado antes de perder nuestra bendición? ¿Esperaremos a ser castigados antes de dejar "de luchar" en contra de nuestras debilidades? Todos tenemos defectos, debilidades, pecados, etc. y el mérito no está en perderlos o dominarlos para mañana, el mérito está en que "luchemos" por dejarlos atrás. En que nos pongamos en las manos de Dios para que nos vaya limpiando. Jesús mismo tuvo entre sus doce a hombres necios (Pedro), violentos (Jacobo y Juan), avariciosos (Mateo), pero el mérito que tuvieron con el tiempo... fue su lucha. Pues ellos sí llegaron a comprender que en ocasiones UNA sola vez puede llegar a ser mucho.

martes, 30 de marzo de 2010

Instruye al niño en su camino.

A nuestro paso por el Instituto Bíblico un maestro nos enseñó una lección que no hemos olvidado, y que la vida misma no nos permite olvidar, él nos decía: "aves del mismo plumaje se juntan, aves de distintos plumajes se repelen". Traducido al género humano significa que personas del mismo pensamiento, y con las mismas metas se juntan.

La escritura nos menciona algo similar en cuanto a actitudes, metas y propósitos en la vida, el Proverbio 29 en el verso 27 nos enseña lo siguiente: "Abominación es a los justos el hombre inicuo, y abominación es al impío el de caminos rectos". En otras palabras: "Aves del mismo plumaje se juntan, y aves de plumajes diferentes se repelen". Es esa la razón también, por la cual se nos enseñó en el instituto que no debemos asociarnos en ninguna área con personas que no piensen espiritualmente como nosotros. Es por ello que no aconsejamos que personas de distintas religiones hagan planes de matrimonio; es por ello que no aconsejamos que personas de distintas creencias espirituales se hagan socios en una empresa; es por ello que no damos el ejemplo de caminar con personas que no tengan las mismas creencias espirituales que nosotros.

No estamos hablando ni aconsejando que usted le vuelva el rostro a todo aquél que no crea lo que usted cree, tan sólo le estamos diciendo QUE NO CAMINE CON ELLOS. Ahora bien, usted ya razona; usted ya tiene edad, pero, y sus hijos. Sus hijos deben ser educados por usted desde pequeños en éste concepto, para que cuando sean grandes no se aparten de él. Somos los padres los responsables de los hijos y no los hijos responsables de los padres. Intruye al niño en su camino, y aún cuando fuere viejo, no se apartará de él nos dice el Proverbio 22:6. Esa es la instrucción que se nos da, para que el día de mañana el impío no nos abomine, ni paremos nosotros o nuestros hijos abominando al impío, cuando en realidad es digno de lástima. Como lo fuimos nosotros cuando anduvimos esos caminos.