lunes, 9 de marzo de 2009

Si solamente el pueblo de Israel será salvo ¿Quiénes son israelitas el día de hoy?

Según dicen las Escrituras, y lo vimos ayer, solamente los descendientes de Abraham que eran nacidos judíos eran salvos, pero desde la venida del Señor Jesucristo esto cambió. No cambió por un sólo predicado del Señor, sino cambió porque así estaba escrito. El que era el pueblo de Dios lo iba a rechazar cuando viniera (Juan 1:11), y por ello nos daba entrada a los gentiles o sea a quienes no eramos nacidos en Israel ni hijos de padres israelitas (compare Romanos 9:8-9 con Gálatas 4:21 al 31).

Ahora bien, así como NO todos los israelitas eran salvos solamente por ser circuncidados "físicamente", tampoco todos los gentiles somos salvos solamente porque el pueblo judío rechazó a Cristo. Se es realmente salvo, ya sea que uno sea judío o descendiente de judíos o gentil pero circuncidado "espiritualmente" (Romanos 2:29). Esto es, que en el interior de su corazón crea realmente que el único y suficiente salvador del hombre es Jesús, la "Promesa", nadie más.

Pues fue Jesús el "objeto" de la "Promesa" que Dios había hecho, por ello dice abundantemente en los libros de Gálatas y Efesios, que no son hijos los nacidos naturalmente sino son hijos los nacidos de la "Promesa". O sea que, son israelitas el día de hoy, solamente aquellos que aceptan el santo sacrificio de Jesús en la cruz del calvario, porque eso era lo que estaba escrito que había prometido Dios. Que Sara tendría un hijo, Isaac (no Ismael como dicen los musulmanes) que Dios le había prometido, y que de esa sangre vendría Jesús (Gálatas 4:28).

domingo, 8 de marzo de 2009

¿Por qué tenemos que ser y dar buen testimonio?

Dios elegió a Abraham un hombre no nacido en Israel sino en Ur de los Caldeos en Babilonia, para fundar el pueblo israelita (Josue 24:1-3), luego eligió la tierra de Medio Oriente para prometérsela para siempre. Abraham le creyó a Dios y le fue contado por justicia, pero lamentablemente, su descendencia (en la totalidad) no lo creyó, sino tan sólo un remanente. A causa de que el resto no lo creyó y por lo tanto no vivió conforme lo que Dios había establecido para ellos, dice la Escritura que nos dió entrada a la salvación a nosotros que no éramos su pueblo (Oseas 2:23 y Romanos 9:25).

Ahora bien, la humanidad en sí tiene muchos problemas pero uno de los más comunes es que no se concientiza de los favores recibidos, y ese errar que cometiera en la antiguedad el pueblo judío lo estamos cometiendo hoy los gentiles. No estamos viviendo decentemente, no estamos viviendo moralmente, no estamos viviendo conforme las leyes que Dios nos dió, de tal forma que no estamos dando testimonio a otros para que deseen lo que Dios nos prometió a todos.

No podemos atraer a otros si vemos curas homosexuales en los seminarios, no podemos atraer a otros si vemos curas violando niños, y abusando de las herencias de personas solas, no podemos atraer a otros si vemos pastores vividores que hacen de la congregación su reino y de las finanzas sus propias riquezas, no podemos atraer a otros si como ovejas del Señor que nos decimos ser, no honramos a Dios siendo santos, apartándonos del mal, practicando los mismos pecados que practican los que no se dicen del Señor. Caben aquí, perfectamente, las palabras de Cristo a los religiosos: "Haced lo que ellos dicen, pero no hagáis lo que ellos hacen" (Mateo 23:2). Vea Romanos 2:24.

sábado, 7 de marzo de 2009

El día en que Dios juzgará todo y a todos.

Pablo explecándoles a los judíos que vivían en Roma, cómo era que Dios deseaba que vivieran después de haber aceptado que Jesús era su salvación, y que, les había traído tanto una nueva ley como una forma de vida, les dice: "Llegará un día en el cual Dios juzgará todos los secretos de los hombres", pero les explica también cómo será ese juicio: "por Jesucristo y conforme al evangelio" (Romanos 2:16).

¿Qué implicaciones trae ese juicio? Varias. Primero, nos está diciendo que "todos" los seres humanos tenemos secretos en nuestro corazón que no sabe nadie, ni nuestra-o compañero de vida, ni nuestros padres, ni nuestros hermanos en la sangre, ni los hermanos en la fe, secretos realmente ocultos (vea el final de la Parábola del Sembrador en Lucas 8:17 en donde dice que no hay nada oculto que no haya de ser manifiesto a todos). Segundo, en el juicio estará presente Jesús, pues fue el que derramó su sangre por los pecados de todos, el será el abogado de los suyos (Primera de Juan 2:1) ante el fiscal acusador que es satanás.

Tercero, el juicio será según el evangelio de Jesús y por lo tanto con las normas que ese evangelio nos dictó, no bajo normas o reglas que haya puesto hombre, religión o secta alguna. Cuarto y no por ello menos importante, hay un día señalado para ese juicio (Salmo 75:2). Y, aunque pareciere broma tenemos que señalar que ese día no es como cuando sacamos las placas de los carros, que tiene prórroga, pues ese juicio tiene su año señalado, tiene su mes señalado, tiene su día señalado y es más, ese día tiene su hora señalada (Apocalipsis 9:15). El día de la preparación es hoy, no ese día, pues ese día solamente se dictará si vamos para arriba o vamos para abajo.

viernes, 6 de marzo de 2009

No son los oidores los justos sino los hacedores de la ley.

De nada sirve que oigamos la voz de Dios todos los días, de nada sirve que estemos en la presencia de Dios a cada momento, si cuando EL nos habla lo escuchamos pero no lo obedecemos. Unas de las frases de sentencia más grandes que se puede encontrar en las Escrituras es cuando el salmista exclama:"Sacrificio y ofrenda NO TE AGRADAN, holocausto y expiación NO HAS DEMANDADO, entonces he aquí vengo para HACER TU VOLUNTAD, porque hacerla me ha agradado Dios mío" (Salmo 40:6-7).

Tenemos que entender algo muy importante: Jesucristo no agradó a Dios por morir simplemente, sino agradó a Dios y nos salvó porque murió en obediencia a lo que Dios Padre quería. ¿Qué significa esto? Pues que murió con gusto, sabiendo que con ello agradaba al Padre. Es tan cierto que el mejor regalo que le podemos hacer a Dios es la obedicencia, que el profeta Jeremías dice en 11:15: "¿Crees que los sacrificios pueden evitarte el castigo?".

Entendamos algo, a Dios nadie le puede comprar, a Dios simplemente lo podemos agradar y eso lo hacemos no con sacrificios y penitencias, sino con hacer su voluntad, con hacer lo que nos pide, o sea, con obediencia, por ello es que dice: No son los oidores de la ley los justos, sino los obedientes a la ley (Romanos 2:13).

jueves, 5 de marzo de 2009

El cual pagará a cada uno según sus obras.

Dios ha prometido desde los inicios de la humanidad que habrá un juicio final para cada humano que haya puesto su planta del pie sobre la tierra. Aquí en el libro de Romanos capítulo 2 y versos 5 en adelante, el apóstol Pablo nos da una pequeña explicación de cómo está planificado ese juicio. Nos dice textualmente: "que los que endurecen el corazón y no se arrepienten, atesoran ira para el día de la ira que es el día de la revelación del juicio de Dios. El cual pagará a cada uno según sus obras, así, vida eterna para los que perseveran en el bien hacer, e, ira, enojo, tribulación y angustia para los que no obedecen a la verdad".

Como ya hemos visto Jesús dijo: "Por sus obras los conoceréis" (Mateo 7:16). Y éste mismo apóstol Pablo nos dice en Primera de Corintios 3:11 en adelante, que: "El fundamento de la fe de los creyentes es Cristo, y que no solamente nadie puede poner otro fundamento sino que sobre ese fundamento es que todos hacemos nuestras obras buenas". De tal forma, explica, que algunos pondrán obras de oro, de plata, de piedras preciosas, de madera, de heno y hasta de hojarasca, pero que todas las obras serán probadas al fuego vivo al final, unas perseverarán y las otras se quemarán, el resultado de lo que quede es lo que implica y valora nuestro galardón por los siglos de los siglos.

miércoles, 4 de marzo de 2009

Dios no bendice a lesbianas y homosexuales

"Y CAMBIARON LA GLORIA DE DIOS INCORRUPTIBLE EN SEMEJANZA DE IMAGEN DE HOMBRE CORRUPTIBLE, DE AVES, DE CUADRUPEDOS, Y DE REPTILES... POR LO CUAL DIOS TAMBIEN LOS ENTREGO A LA INMUNDICIA Y A LA CONCUPISCENCIA, DE MODO QUE DESHONRARON ENTRE SI SUS PROPIOS CUERPOS (Romanos 1:23-24).

Dios NO sólamente no bendice a lesbianas y homosexuales sino más bien fue EL quien puso en sus corazones esas inmundicias por haber cambiado su "gloria" por "idolatría". Pues dice el verso 25 de éste mismo capítulo que: "cambiaron la verdad por la mentira, honrando y dando gloria a criaturas antes que al Creador", y sigue didiendo: "Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas que van contra natura", verso 26.

Este tipo de personas son personas que NO TOMARON EN CUENTA A DIOS por eso se volvieron injustas, fornicadoras, perversas, homicidas, contendedoras, llenas de envidia, homicidas, engañosos y malignos, murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, malignos, necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia, y ellos, a pesar de conocer los juicios de Dios no solamente hacen todos éstos pecados sino que se agradan con quienes los practican (versos 28-32). Y sentencia. "Y los tales NO ENTRARAN AL REINO DE DIOS" (Gálatas 5:20-21).

martes, 3 de marzo de 2009

¿Quién es una persona virtuosa?

Dice el diccionario de la Real Academia Española (nuestra lengua) que "virtud" es: La fuerza que hace producir algo o a alguien. Dice la Escritura en Proverbios 31:11 en adelante: Mujer virtuosa ¿quién la hallará? y luego da las características de la mujer considerada como virtuosa por Dios (creo personalmente que en el caso de Proverbios se refiere a la mujer ciertamente, pero hoy en día bien podríamos aplicarlo también al hombre): Con voluntad trabaja con sus manos (verso 13), esto quiere decir que nadie debiera de obligarnos sino que debe nacernos del corazón hacer nuestras labores. Se levanta aún de noche y da de comer a su familia y a sus criados (verso 15), esto implica que debemos hacer un sacrificio constante y no solamente por los nuestros.

Considera la heredad y la compra y planta viña del fruto de sus manos (verso 16), esto nos habla de actividad constante, si no funcionamos en una actividad simplemente probar otra, y otra, y otra (creo que debido a la crisis economómica mundial el tiempo de las especialidades ya pasó). Ciñe de fuerzas sus lomos (verso 17), los resultados negativos nos frustran, pero creo que debemos sacar fuerzas de flaqueza. Aplica sus manos al huso y a la rueca (ambos eran instumentos de moler) y alarga sus manos al pobre (versos 19-20), no debemos desmayar en ninguna labor productiva que se nos presente y al obtener fruto, compartir con los necesitados que siempre tendremos delante nuestro. No tiene temor (verso 24), si Dios está con nosotros y nosotros con EL no debiéramos de temer al futuro, por eso el verso 25 dice: Se ríe de lo por venir (que si hemos leído un poco de la Biblia, sabemos que lo que hoy estamos viviendo tan solo es "principio de dolores" y que aún falta lo peor) Mateo 24.

Ahora bien, ¿cuál es el fruto de todo esto? Verso 11: El corazón de su marido está en ella confiado, esto implica que produciremos tranquilidad y paz a los nuestros. Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada (verso 30), esto es que nos tendrán en gran estima pues estaremos cubriendo a quienes nos corresponde. Pero existe un requisito indispensable para que todo éste mecanismo funcione, y es que: TEME A JEHOVA (verso 30). Si no tenemos temor de Dios, si no lo honramos, si no lo adoramos, simplemente algo funcionará pero sin la bendición de la mano de EL.

lunes, 2 de marzo de 2009

¿Por qué en ocasiones somos estorbados?

No pocos somos los que nos hemos sentido frustrados porque hemos tratado de hacer algo y no lo hemos podido hacer cuando queríamos, o quizás, hasta ahora no lo hemos logrado después de haberlo procurado por décadas. La frustración es lógica y natural, pues vemos con profunda tristeza que nosotros que queremos no podemos, y muchos que pueden, simplemente no quieren
hacerlo.

"Todo tiene su tiempo en ésta vida" dijo el sabio Salomón en Eclesiastés 3.1, y vemos a travéz de la Escritura que eso se cumple. Pablo dice en Romanos 1:13 que: "muchas veces había querido ir a ver a la iglesia de Roma, pero que el Espíritu se lo había estorbado", en ese momento Pablo no lo entendía pero el estorbo era porque allí le esperaba la muerte, y Dios quería que antes de morir hiciera algo, por eso era estorbado.

Pedro cuando habla en Judea acerca de cómo descendió el Espíritu Santo sobre los gentiles así como en los judíos dice: ¿Quiénes somos nosotros para estorbar a Dios? (Hechos 11.17). La lección es que muchas veces somos estorbados de hacer algo, de ir a algún lado o de realizar nuestros sueños simple y sencillamente porque eso estorba los planes de Dios.

domingo, 1 de marzo de 2009

El gusano de Jacob

El hombre se dejó caer en el sofá de la sala funeraria, y, a pesar del murmullo, a pesar todavía de no poder salir de su asombro, a pesar de que no podía creer lo que había sucedido, el lógico cansancio y el agotamiento lo vencieron al fin y se quedó dormido. En su sueño el hombre pensaba: qué noche tan largo, mañana que me despierte TODO habrá terminado. Sin embargo, con el amanecer, con el clariar del día y con el frío de la mañana, el hombre abrió sus ojos y lo primero que vió fue un féretro blanco, sí, el féretro blanco conteniendo los restos mortales de su niño de dos años, que accidentalmente, él mismo había atropellado el día anterior. Una escena horrible. Una escena que en la mente de éste hombre se repetirá muchas veces en lo que le queda de vida.

Isaías nos muestra en el capítulo 66 de su libro del verso 22 en adelante, que escenas como esas son las que vivirán quienes mueran sin conocer a Dios. Todas las consecuencias de los pecados que cometieron, todo lo malo que trajeron consigo los errores, esas serán las escenas que pasaran por las mentes eternamente, si alguien muere sin aceptar a Jesús como su personal y suficiente salvador.

"Porque como los cielos y la tierra nueva que yo hago permanecerán para siempre, dice Jehová, así permancerá vuestra descendencia y vuestro nombre... y de día en día y de mes en mes... saldrán todos los creyentes a adorar a Dios y verán los cadáveres de los que se rebelaron contra mí, PORQUE SU GUSANO NUNCA MORIRA NI SU FUEGO SE APAGARA". Así declara la voluntad de Dios para la eternidad de los tiempos Isaìas 66:22-24. Esto es conocido como el gusano de Jacob, una pesadía constante por toda la eternidad. Una escena horrible.

sábado, 28 de febrero de 2009

Mencionándolos en mis oraciones

Estas fueron las palabras de Pablo cuando estaba iniciando su epístola a los romanos, dice textualmente el verso 7 del capítulo 1. "Porque testigo me es Dios, de que sin cesar hago mención de vosotros siempre en mis oraciones". Y ese, es un ejemplo vivo de lo que nosotros debiéramos hacer cuando oramos, mencionar a las personas que conocemos que están en penas, en escacez, en limitaciones, en enfermedades, etc. por nombre delante de Dios.

Pablo no solamente lo decía sino vemos que también lo hacía veamos el final de éste libro y lo comprobaremos: 16:1 "os recomiendo a Febe, porque ella ha ayudado a muchos"; verso 3 "saludad a Priscila y Aquila, mis colaboradores; verso 5: "saludad a Epeneto, por ser el primer fruto allá y un amado"; verso 6 "saludad a María, la cual ha trabajado mucho con vosotros"; verso 7 "saludad a Andrónico y a Junias, mis parientes y compañeros de prisiones"; verso 9 "Saludad a Urbano, colaborador nuestro en Cristo", etc.

Cuando nos levantemos a orar o cuando sea nuestro momento de oración, no dejemos de seguir el ejemplo de Pablo de mencionar por nombre a nuestros familiares, amigos, conocidos o no, que estén en aflicción. Esto nos une en el Espíritu. Hace unos días llamé por teléfono a una persona por la cual oro, porque sentí que estaba en aflicción y me contó que era la tercera llamada que recibía ese día por la misma razón, y que estaba agradecida con Dios por ello, pues hacía dos días había sido objeto de un robo grande y habían problemas severos. Eso se llama estar comunicados en el Espíritu por medio de la oración. Oremos por nombres.