No somos pocos los que nos frustramos por la constante batalla en contra de algún vicio, de alguna debilidad o de alguna situación que nos ha perseguido por muchos años y que no logramos vencer. Sentimos que ya hemos llegado al límite de nuestras fuerzas, y quizás ya llegamos al punto en que pensamos: "Esto es imposible para mí, no lo voy a lograr nunca". Esa lucha, esa batalla, ese agotamiento viene porque no nos postramos delante de Dios para hablar sinceramente con EL, porque no hacemos un examen interno exhaustivo de nosotros mismos, para ver qué es lo que hicimos o estamos haciendo mal y que no le agrada a Dios, siendo el estorbo para nuestra victoria. Nos explicamos mejor.
Cuando Josué estaba conquistando "La tierra prometida", hubo un momento en el que no podían seguir venciendo a los enemigos. Josué desesperado porque la lucha infructuosa estaba costando hasta vidas inocentes, se postra delante de Dios y lo cuestiona (vea Josue 7:7). Pero pronto Dios le hace ver que el problema está adentro de Israel no afuera. Acán, uno de los soldados había tomado de lo prohibido de los enemigos y habíendo ofendido a Dios, éste se había apartado de las filas de batalla. Y Acán hizo silencio, guardó su pecado y lo enterró en su misma tienda (ver Josué 7:21). Y aún, cuando vió el desastre siguió con su silencio, hasta que finalmente fue descubierto, entonces pagó con su vida y las de los suyos (ver Josué 7:24-25).
Si nosotros NO CONFESAMOS nuestros pecados sino los escondemos, Dios se apartará de nosotros, y no solamente no lograremos la victoria en esas áreas sino que eventualmente hasta moriremos y quizás hagamos morir a los nuestros. Por cierto, el confesar los pecados no es írselos a decir a otro pecador como nosotros, los pecados se confiesan a Dios y a las personas ofendidas o implicadas. No podemos ofender a Pedro, ir y pedir perdón a Carlos, para que éste nos de una penitencia y ya... nuestro pecado está perdonado. ¿Y el corazón ofendido de Pedro en dónde queda? ¿Se conformará Pedro con el perdón que Carlos nos dió, sin haber sido él el ofendido? Pablo dijo: "Confesáos vuestros pecados unos a otros" Sí, pero los que ofenden a los que fueron ofendidos, NUNCA a terceras personas; NUNCA los que ofenden a los que no han sido ofendidos, y para los cuales es fácil decir: vete, estás perdonado. Pues en ese caso, el pecado sigue oculto, y eso es precisamente lo que conlleva la muerte del pecador, ocultar la falta.
lunes, 5 de octubre de 2009
domingo, 4 de octubre de 2009
Benditos y malditos.
Generalmente cuando alguien utiliza la palabra "bendito" es porque quiere congraciarse con alguien, pero cuando utiliza la palabra "maldito" lo hace para ofender a la otra persona. Jesús utilizó esas mismas palabras pero en un sentido diferente. A unos para calificarlos como "especiales y escogidos para su Padre", y a los otros para calificarlos como "deshechos humanos, aborrecidos por su Padre".
La escena la vemos en el libro de Mateo en el capítulo 25, en donde Jesús está narrando cómo será cuando el Hijo del Hombre, venga a establecer su reino aquí en la tierra. Nos dice que pondrá un grupo de personas de su lado derecho y al otro grupo de su lado izquierdo. A los del lado derecho los llamará "benditos de su Padre", y heredarán dicho reino; mientras que a los del grupo del lado izquierdo les dirá "malditos", apartáos de mí, y vayan al fuego eterno. ¿Qué es lo que hace que Jesús califique así a ambos grupos? La misma porción de la escritura nos lo narra.
Los del grupo de la derecha estando aquí en la tierra, le dieron de comer al hambriento; le dieron agua al sediento; cubrieron al desnudo; no abusaron del extranjero; visitaron a los enfermos, y no se olvidaron de los presos. Los del lado izquierdo, no lo hicieron. Jesús los hace reflexionar a ambos grupos diciéndoles, que cada vez que hicieron o dejaron de hacer eso, con EL lo hacían. A El ayudaban o de El de olvidaban. Y la consecuencia para unos y para otros es distinta. El mensaje de Jesús durante todo su ministerio, es el que nosotros nos hemos propuesto a continuar y compartir: NO NOS OLVIDEMOS DE LOS ENCESITADOS.
La escena la vemos en el libro de Mateo en el capítulo 25, en donde Jesús está narrando cómo será cuando el Hijo del Hombre, venga a establecer su reino aquí en la tierra. Nos dice que pondrá un grupo de personas de su lado derecho y al otro grupo de su lado izquierdo. A los del lado derecho los llamará "benditos de su Padre", y heredarán dicho reino; mientras que a los del grupo del lado izquierdo les dirá "malditos", apartáos de mí, y vayan al fuego eterno. ¿Qué es lo que hace que Jesús califique así a ambos grupos? La misma porción de la escritura nos lo narra.
Los del grupo de la derecha estando aquí en la tierra, le dieron de comer al hambriento; le dieron agua al sediento; cubrieron al desnudo; no abusaron del extranjero; visitaron a los enfermos, y no se olvidaron de los presos. Los del lado izquierdo, no lo hicieron. Jesús los hace reflexionar a ambos grupos diciéndoles, que cada vez que hicieron o dejaron de hacer eso, con EL lo hacían. A El ayudaban o de El de olvidaban. Y la consecuencia para unos y para otros es distinta. El mensaje de Jesús durante todo su ministerio, es el que nosotros nos hemos propuesto a continuar y compartir: NO NOS OLVIDEMOS DE LOS ENCESITADOS.
sábado, 3 de octubre de 2009
¿Por qué tanta lucha y por qué tanta batalla?
Vivimos una época en la cual no pasa mucho tiempo sin que alguien nos haga ésta pregunta. Las gentes se preguntan y preguntan a otros ¿Cuál es la razón por la cual tanta situación difícil en la vida? Ciertamente, hay personas que están pasando una situación complicada por decisión propia, alguien les recomendó que no tomaran ese préstamo, y aún así, con todo y advertencias incluídas lo tomaron; a alguien le dijeron no te cases aún, y a pesar de todo, se casó, haciendo caso omiso del consejo. Pero hay muchas personas que están padeciendo por causas ajenas a su voluntad, por situaciones que se le dieron en la vida, no por situaciones que él provocara.
La respuesta la tiene Jesús, pues cuando EL nos llama nos dice: "Toma tu cruz y sígueme". Si tan sólo alguien nos supiera explicar esto cuando decidimos seguir a Jesús, nuestra perspectiva de vida espiritual sería diferente. El punto es que, muchos líderes religiosos y líderes espirituales, con el afán de "no desanimar" o de "no asustar" a las personas, dicen: "Venga a los pies de Cristo y todos sus problemas desaparecerán". ESTO NO ES ASI. Ciertamente Cristo nos va a acompañar en nuestros problemas pero los vamos a tener; ciertamente Cristo nos va a dar sabiduría o discernimiento para resolverlos pero van a estar allí. El evangelio de Jesucristo NO ES UN CAMINO DE ROSAS, es un campo de batalla, por ello Pablo dice que somos soldadoes de Cristo y que vivimos en batallas constantes.
La salvación que Cristo nos da es un regalo, esa no nos cuesta nada. Pero en la caminata al cielo, en donde según dice Apocalipsis, cuando los libros sean abiertos y las obras sean juzgadas y galardonadas, lo serán por las batallas que ganemos en la caminata cristiana, eso es distinto. O pensamos que vale la pena vivir una vida de sacrificios, penas, angustias, limitaciones, perscusiones, prisiones, abstenciones, etc. como la de Pablo, para que éste al final tenga la misma recompensa que el ladrón de la cruz, que solamente dijo: Si, éste es el Cristo. IMPOSIBLE. Si hay justicia alguna en Dios, la recompensa por la vida que llevó Pablo, y la que llevó el ladrón, tienen que tener diferente galardón. ¿No lo cree?
La respuesta la tiene Jesús, pues cuando EL nos llama nos dice: "Toma tu cruz y sígueme". Si tan sólo alguien nos supiera explicar esto cuando decidimos seguir a Jesús, nuestra perspectiva de vida espiritual sería diferente. El punto es que, muchos líderes religiosos y líderes espirituales, con el afán de "no desanimar" o de "no asustar" a las personas, dicen: "Venga a los pies de Cristo y todos sus problemas desaparecerán". ESTO NO ES ASI. Ciertamente Cristo nos va a acompañar en nuestros problemas pero los vamos a tener; ciertamente Cristo nos va a dar sabiduría o discernimiento para resolverlos pero van a estar allí. El evangelio de Jesucristo NO ES UN CAMINO DE ROSAS, es un campo de batalla, por ello Pablo dice que somos soldadoes de Cristo y que vivimos en batallas constantes.
La salvación que Cristo nos da es un regalo, esa no nos cuesta nada. Pero en la caminata al cielo, en donde según dice Apocalipsis, cuando los libros sean abiertos y las obras sean juzgadas y galardonadas, lo serán por las batallas que ganemos en la caminata cristiana, eso es distinto. O pensamos que vale la pena vivir una vida de sacrificios, penas, angustias, limitaciones, perscusiones, prisiones, abstenciones, etc. como la de Pablo, para que éste al final tenga la misma recompensa que el ladrón de la cruz, que solamente dijo: Si, éste es el Cristo. IMPOSIBLE. Si hay justicia alguna en Dios, la recompensa por la vida que llevó Pablo, y la que llevó el ladrón, tienen que tener diferente galardón. ¿No lo cree?
viernes, 2 de octubre de 2009
Si soy hijo de Dios ¿Por qué peco?
En más de una oportunidad nos hemos hecho la pregunta ¿Si soy hijo de Dios por qué peco?. Es más, es el señalamiento sempiterno de quienes NO quieren tener nada que ver con Dios, para tener una excusa "razonable" delante de quienes SI queremos tener algo que ver con Dios. Para ellos, somos unos hipócritas porque negamos el pecado, sañalamos el pecado, culpamos el pecado, y siempre pecamos en algo.
Sí, es cierto, tanto pecan los que no conocen a Dios como los que lo conocemos, la diferencia está en que, quienes no conocen a Dios caen y caen en los mismos pecados sin remordimiento alguno; caen y caen en los pecados continuamente, sin luchar contra ellos o contra el gusto de cometerlos; mientras que los que conocemos a Dios, pecamos pero "hacemos una lucha por ya no practicar" el pecado. Nos explicamos,el creyente peca pero está consciente que lastimó a Dios e inmediatamente inicia una batalla por dejar de hacer ese pecado; el creyente tiene una contienda personal por dejar no solamente ese pecado sino también el otro, y el otro, y el otro, para tratar de ser cada día más agradable a Dios, y por ende para los suyos y los extraños. A eso se le llama "testimonio de vida del creyente". Al menos eso es lo que nos dice el apóstol Juan en 1era. de Juan 3:7.
Hemos creido todos los que estamos dentro y creen casi todos los que están fuera del evangelio de Jesucristo, que el hecho de seguir a Cristo nos hace santos y perfectos, pues no. Santos sí somos porque El mismo nos lo dice, y esa expresión lo indica: Santo es apartado para Dios, pero la perfección es lo que tenemos que ir logrando con la lucha diaria. Si decimos que tenemos 25, 30 ó 35 años de ser creyentes, la persona que nos conoció y nos vió hacer 25, 30 ó 35 años atrás, hoy, debiera de ver a un Carlos diferente, a un Alfredo diferente, a un Essteban diferene, a una Carmen diferente, etc. Para inyectarle el entendimiento de que SI vale la pena, seguir a Jesús.
Sí, es cierto, tanto pecan los que no conocen a Dios como los que lo conocemos, la diferencia está en que, quienes no conocen a Dios caen y caen en los mismos pecados sin remordimiento alguno; caen y caen en los pecados continuamente, sin luchar contra ellos o contra el gusto de cometerlos; mientras que los que conocemos a Dios, pecamos pero "hacemos una lucha por ya no practicar" el pecado. Nos explicamos,el creyente peca pero está consciente que lastimó a Dios e inmediatamente inicia una batalla por dejar de hacer ese pecado; el creyente tiene una contienda personal por dejar no solamente ese pecado sino también el otro, y el otro, y el otro, para tratar de ser cada día más agradable a Dios, y por ende para los suyos y los extraños. A eso se le llama "testimonio de vida del creyente". Al menos eso es lo que nos dice el apóstol Juan en 1era. de Juan 3:7.
Hemos creido todos los que estamos dentro y creen casi todos los que están fuera del evangelio de Jesucristo, que el hecho de seguir a Cristo nos hace santos y perfectos, pues no. Santos sí somos porque El mismo nos lo dice, y esa expresión lo indica: Santo es apartado para Dios, pero la perfección es lo que tenemos que ir logrando con la lucha diaria. Si decimos que tenemos 25, 30 ó 35 años de ser creyentes, la persona que nos conoció y nos vió hacer 25, 30 ó 35 años atrás, hoy, debiera de ver a un Carlos diferente, a un Alfredo diferente, a un Essteban diferene, a una Carmen diferente, etc. Para inyectarle el entendimiento de que SI vale la pena, seguir a Jesús.
jueves, 1 de octubre de 2009
¿Para qué poner los ojos en los negocios de éste mundo?
Sí, ¿Para qué vamos a ser ciegos y necios en poner los ojos en los negocios de éste mundo, cuando Jesús vino a derramar su sangre para que fuéramos ciudadanos de un mundo eterno? Cuando Jesús anduvo por ésta tierra dijo: "No os hagáis tesoros en la tierra, en donde la polilla y el orín corrompen, y en donde ladrones minan y hurtan, más bien, hacéos tesoros en los cielos" (Mateo 6:19-20).
¿Cuál es el afán por tener más poseciones que otros? ¿Cuál es el afán por acumular dinero, más que otros? ¿Qué ganamos con tener armarios llenos de ropa que ya no usamos? ¿Qué gana alguien con tener diez chaquetas en lugar de cuatro? ¿Qué gana alguien en tener cincuenta pares de zapatos en lugar de tener diez ú ocho? ¿Cuando un ladrón puede entrar y llevarse todo? ¿Cuando la humedad puede llegar a podrir todo lo que tenemos? ¿Cuando la polilla y el orín lo pueden ehcar a perder? Jesús no nos pide que andemos desnudos, EL mismo no lo hizo; Jesús no nos pide que andemos errantes y que vivamos en las calles, EL mismo no lo hizo; Jesús no nos pide que nuestro dinero no lo utilizemos en nuestro bien estar, EL mismo no lo hizo; Jesús no nos pide que acumulemos riquezas, EL mismo no lo hizo. Pero sí nos pide que de lo mucho que recibimos, compartamos con otros, El mismo SI lo hizo.
Si tan sólo discirniéramos por un momento que la promesa que Jesús nos vino a hacer NO fue: "Seguidme y poseeréis TODO en la tierra", sino más bien fue: "Seguidme y tendréis vida eterna, conociendo al Padre" (Juan 17:3 y 1era. de Juan 2:25). ¡Esa es la promesa! Cualquier líder religioso, cualquier líder espiritual que promulgue OTRA promesa de Cristo, como dijo Pablo: "No está predicando el evangelio de Jesucristo, sino OTRO evangelio" (2da. Corintios 11:4). Jesús vino para que tuviéramos paz y para que tuviéramos la entrada a un reino eterno, pero tenemos que tener paciencia al seguirlo, pues la mayoría de sus promesas son para la otra vida, no precisamente para ésta. Aún y cuando esto no implica, que aquí, tengamos que estar sometidos y necesitados siempre, pero sí entender que en ocasiones la veremos difícil.
¿Cuál es el afán por tener más poseciones que otros? ¿Cuál es el afán por acumular dinero, más que otros? ¿Qué ganamos con tener armarios llenos de ropa que ya no usamos? ¿Qué gana alguien con tener diez chaquetas en lugar de cuatro? ¿Qué gana alguien en tener cincuenta pares de zapatos en lugar de tener diez ú ocho? ¿Cuando un ladrón puede entrar y llevarse todo? ¿Cuando la humedad puede llegar a podrir todo lo que tenemos? ¿Cuando la polilla y el orín lo pueden ehcar a perder? Jesús no nos pide que andemos desnudos, EL mismo no lo hizo; Jesús no nos pide que andemos errantes y que vivamos en las calles, EL mismo no lo hizo; Jesús no nos pide que nuestro dinero no lo utilizemos en nuestro bien estar, EL mismo no lo hizo; Jesús no nos pide que acumulemos riquezas, EL mismo no lo hizo. Pero sí nos pide que de lo mucho que recibimos, compartamos con otros, El mismo SI lo hizo.
Si tan sólo discirniéramos por un momento que la promesa que Jesús nos vino a hacer NO fue: "Seguidme y poseeréis TODO en la tierra", sino más bien fue: "Seguidme y tendréis vida eterna, conociendo al Padre" (Juan 17:3 y 1era. de Juan 2:25). ¡Esa es la promesa! Cualquier líder religioso, cualquier líder espiritual que promulgue OTRA promesa de Cristo, como dijo Pablo: "No está predicando el evangelio de Jesucristo, sino OTRO evangelio" (2da. Corintios 11:4). Jesús vino para que tuviéramos paz y para que tuviéramos la entrada a un reino eterno, pero tenemos que tener paciencia al seguirlo, pues la mayoría de sus promesas son para la otra vida, no precisamente para ésta. Aún y cuando esto no implica, que aquí, tengamos que estar sometidos y necesitados siempre, pero sí entender que en ocasiones la veremos difícil.
miércoles, 30 de septiembre de 2009
Por qué apelamos tanto a la sangre de Cristo.
En diferentes oportunidades hemos estado en algún almacén y entra alguien haciendo un reclamo o apelación, y lo primero que dice es: Quiero hablar pero con el gerente o el encargado de la tienda. ¿Por qué? Pues porque ellos saben que la última palabra la tiene quien manda, no un empleado de tienda o un encargado de mostrador.
Esa es la misma razón por la que los que en alguna medida tenemos el privilegio de hablar de las bondades de la Palabra de Dios, apelamos siempre a la "sangre de Cristo". Apelar a la sangre de Cristo, dice la Palabra de Dios, es lo único que puede limpiar y perdonar los pecados del hombre. Cristo es el gerente de la tienda en donde podemos apelar a que nuestros pecados sean perdonados, no importando cuáles hayan sido o sean. Y esto, es lo más importante, NO IMPORTANTO CUALES HAYAN SIDO (Tiempos gramatical pasado) O CUALES SEAN (Tiempo gramatical presente), siempre y cuando sigamos la recomendación que Cristo le hizo a todos aquellos que, físicamente fueron perdonados cuando EL estuvo sobre la tierra... VETE Y NO PEQUES MAS. El sacrificio de Cristo en la cruz fue, es y será suficiente para perdonar cualquier pecado, pero siempre y cuando hagamos una lucha por dejar ESE pecado.
El Apóstol Juan, el llamado Apóstol del Amor, nos lo dice así en su primera epístola, capítulo 1 y versos 3-7: "Lo que hemos visto y lo que hemos oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión... una comunión VERDADERA con el Padre y con su Hijo Jesucristo... pues la sangre de Jesucristo Su Hijo nos limpia de TODO pecado". Si sabemos que hemos pecado, si nos sentimos culpables, dice Juan en el caítulo 2 y verso 1: ABOGADO o sea defensor, tenemos en Cristo Jesús nuestro Señor. El mundo puede rechazarnos, la sociedad puede rechazarnos, la familia puede rechazarnos, nuestros amigos pueden rechazarnos, pero CRISTO NUNCA... pues a eso vino EL a morir a la cruz, para aceptar a todo aquél que se acerque a EL, así hayan sido rameras como la Magdalena, adúlteras como la samaritana, ladrones como Zaqueo, iracúndos como Juan y Jacobo, incrédulos como Tomás, asesinos como Pablo, religiosos hipócritas como José de Arimatea y Nicodemo, etc.
Esa es la misma razón por la que los que en alguna medida tenemos el privilegio de hablar de las bondades de la Palabra de Dios, apelamos siempre a la "sangre de Cristo". Apelar a la sangre de Cristo, dice la Palabra de Dios, es lo único que puede limpiar y perdonar los pecados del hombre. Cristo es el gerente de la tienda en donde podemos apelar a que nuestros pecados sean perdonados, no importando cuáles hayan sido o sean. Y esto, es lo más importante, NO IMPORTANTO CUALES HAYAN SIDO (Tiempos gramatical pasado) O CUALES SEAN (Tiempo gramatical presente), siempre y cuando sigamos la recomendación que Cristo le hizo a todos aquellos que, físicamente fueron perdonados cuando EL estuvo sobre la tierra... VETE Y NO PEQUES MAS. El sacrificio de Cristo en la cruz fue, es y será suficiente para perdonar cualquier pecado, pero siempre y cuando hagamos una lucha por dejar ESE pecado.
El Apóstol Juan, el llamado Apóstol del Amor, nos lo dice así en su primera epístola, capítulo 1 y versos 3-7: "Lo que hemos visto y lo que hemos oído, eso os anunciamos, para que también vosotros tengáis comunión... una comunión VERDADERA con el Padre y con su Hijo Jesucristo... pues la sangre de Jesucristo Su Hijo nos limpia de TODO pecado". Si sabemos que hemos pecado, si nos sentimos culpables, dice Juan en el caítulo 2 y verso 1: ABOGADO o sea defensor, tenemos en Cristo Jesús nuestro Señor. El mundo puede rechazarnos, la sociedad puede rechazarnos, la familia puede rechazarnos, nuestros amigos pueden rechazarnos, pero CRISTO NUNCA... pues a eso vino EL a morir a la cruz, para aceptar a todo aquél que se acerque a EL, así hayan sido rameras como la Magdalena, adúlteras como la samaritana, ladrones como Zaqueo, iracúndos como Juan y Jacobo, incrédulos como Tomás, asesinos como Pablo, religiosos hipócritas como José de Arimatea y Nicodemo, etc.
martes, 29 de septiembre de 2009
Señor ¿Cuándo será el fin del mundo?
Una de las más famosos preguntas que los discípulos le hayan hecho a Jesús. Quizás la pregunta número uno o la curiosidad máxima de muchos de los creyentes el día de hoy, debido a que ya no soportamos la clase de vida que la gente que no tiene temor de Dios nos está obligando a vivir, a quienes sí lo tenemos. Si usted mira las noticias, pareciera que son más los malos que los buenos allá afuera. Pareciera que los justos son los presos y los ladrones los que gozan de libertad. Pareciera que los derechos humanos fueran para los delincuentes y no para los honrados y trabajadores.
Lo que muchos creyentes no conocemos es la forma en que los discípulos preguntaron a Jesús y la forma en que EL les respondió. El idioma hebreo y el griego no son tan pródigos en palabras como otros idiomas, ello nos limita a nosotros a entender más claramente lo que ellos expresaron, trataremos de explicarlo un poco. Los discípulos le preguntaron a Jesús cuando será el fin del mundo utilizando la palabra griega "suntelea", que implica precisamente el fin del mundo, el fin de un asunto, en éste caso, el fin de la vida tal y como la conocían ellos y la conocemos nosotros hoy. Pero cuando Jesús les responde no les dice: El "suntelea" o sea el fin del mundo será... sino les responde con otra palabra: El "telos" de éste mundo será... los discípulos no se dieron cuenta de que Jesús les estaba dando "otra respuesta a lo que ellos preguntaron, pero gracias a los acontecimientos ya pasados, nosotros sí lo podemos entender. "Telos" era una palabra griega utilizada en el Teatro, y que significa "abajo el telón, arriba el telón, pues el escenario va a cambiar".
En palabras más sencillas, los discípulos preguntaron cuándo sería el fin del mundo porque pensaron que estaba muy cerca de ellos, pero lo que Jesús les dijo fue: "Lo que ustedes verán no es el fin del mundo, sino será un cambio de escenario". Y vaya si no cambió la vida "antes" de Jesús y "después" de Jesús poner sus pies sobre la faz de la tierra. Hasta los no creyentes dicen 500 años "antes" de Cristo ó 500 años "después" de Cristo. Nosotros ahora nos podemos dar cuenta que, las señales que Jesús dió se cumplieron y se están cumpliendo. Desde el tiempo de los discípulos muchos están viniendo en su nombre, pero a engañar a los incautos; desde ese tiempo estamos oyendo de guerras y rumores de guerras... pero aún no ha sido el fin. Desde el tiempo de ellos estamos viendo nación contra nación, reino contra reino,pestes, hambres, y terremotos en diferentes lugares... pero esto tan sólo era principio de dolores. Pero el verdadero fin viene cuando: Nos entreguen a tribulación, cuando muchos tropiezen en los caminos de Dios, cuando nos empiezen a entregar a las autoridades por seguir a Jesús, cuando muchos falsos profetas se levanten y empiezen a engañar a muchos, cuando por haberse multiplicado la maldad, la indiferencia sea común en el ser humano, y la señal más clara de todas: Cuando éste evangelio sea predicado por todo el mundo. En otras palabras, nosotros, si ya estamos viviendo el fin de los tiempos (Mateo 24 completo).
Lo que muchos creyentes no conocemos es la forma en que los discípulos preguntaron a Jesús y la forma en que EL les respondió. El idioma hebreo y el griego no son tan pródigos en palabras como otros idiomas, ello nos limita a nosotros a entender más claramente lo que ellos expresaron, trataremos de explicarlo un poco. Los discípulos le preguntaron a Jesús cuando será el fin del mundo utilizando la palabra griega "suntelea", que implica precisamente el fin del mundo, el fin de un asunto, en éste caso, el fin de la vida tal y como la conocían ellos y la conocemos nosotros hoy. Pero cuando Jesús les responde no les dice: El "suntelea" o sea el fin del mundo será... sino les responde con otra palabra: El "telos" de éste mundo será... los discípulos no se dieron cuenta de que Jesús les estaba dando "otra respuesta a lo que ellos preguntaron, pero gracias a los acontecimientos ya pasados, nosotros sí lo podemos entender. "Telos" era una palabra griega utilizada en el Teatro, y que significa "abajo el telón, arriba el telón, pues el escenario va a cambiar".
En palabras más sencillas, los discípulos preguntaron cuándo sería el fin del mundo porque pensaron que estaba muy cerca de ellos, pero lo que Jesús les dijo fue: "Lo que ustedes verán no es el fin del mundo, sino será un cambio de escenario". Y vaya si no cambió la vida "antes" de Jesús y "después" de Jesús poner sus pies sobre la faz de la tierra. Hasta los no creyentes dicen 500 años "antes" de Cristo ó 500 años "después" de Cristo. Nosotros ahora nos podemos dar cuenta que, las señales que Jesús dió se cumplieron y se están cumpliendo. Desde el tiempo de los discípulos muchos están viniendo en su nombre, pero a engañar a los incautos; desde ese tiempo estamos oyendo de guerras y rumores de guerras... pero aún no ha sido el fin. Desde el tiempo de ellos estamos viendo nación contra nación, reino contra reino,pestes, hambres, y terremotos en diferentes lugares... pero esto tan sólo era principio de dolores. Pero el verdadero fin viene cuando: Nos entreguen a tribulación, cuando muchos tropiezen en los caminos de Dios, cuando nos empiezen a entregar a las autoridades por seguir a Jesús, cuando muchos falsos profetas se levanten y empiezen a engañar a muchos, cuando por haberse multiplicado la maldad, la indiferencia sea común en el ser humano, y la señal más clara de todas: Cuando éste evangelio sea predicado por todo el mundo. En otras palabras, nosotros, si ya estamos viviendo el fin de los tiempos (Mateo 24 completo).
lunes, 28 de septiembre de 2009
Esfuérzate y se valiente, porque tú serás quien reparta.
El lanzador tira la bola a casi cien millas de velocidad, el bateador pone sus ojos exactamente en el centro de la pelota, hace el movimiento adecuado y le pega a la pelota precisamente en el centro de la misma, ésta sale de vuelta casi a la velocidad a la que fue lanzada, pasa por encima del hombre de primera base, cae adelante del hombre que está en el jardín derecho, el bateador corre hasta primera y se detiene, en ese momento más de cincuenta mil personas se levantan y hacen una ovación de manos de más de tres minutos al hombre de la primera base. ¿La razón? Ha caido, con ese hit, un record que estuvo vigente por más de setenta años. La ovación es por el esfuerzo que conllevó dicha hazaña.
Más de cinco años de preparación en las ligas menores del equipo, y más de quince años de perseverancia, de esfuerzo y de valentía en el equipo mayor, permitieron que quien hoy en día es su capitán, rompiera uno de los records más antiguos que un equipo de grandes ligas podía tener. El famoso y miembro del Salón de la Fama, Luo Gering, estaba siendo superado en hits por el también hoy más famoso Dereck Jeter, ambos miembros del equipo más ganador de títulos en las grandes ligas, los Yankees de New York. Ese esfuerzo conllevó una ovación, como ya dijimos de más de tres minutos; conllevó los titulares de los diarios de todo el mundo al día siguiente; y conllevará seguramente al terminar éste héroe su carrera, el ser miembro automático del Salón de la Fama del beis ball mundial.
Esfuérzate y sé valiente le dijo Dios a Josué (Josué 1.9), y Josué se esforzó y fue valiente, fue perseverante, fue obediente, fue íntegro delante de Dios, y hoy, Josué está en el Salón de la Fama de los grandes hombres de Dios. Solamente así, nosotros también seremos seleccionados por Dios. No es por quererlo, no es tampoco por merecerlo, sino es solamente agradándolo a EL, haciendo lo que El nos pide que hagamos... esfuérzate y se valiente, solamente así, nosotros seremos también héroes en el reino de Dios.
Más de cinco años de preparación en las ligas menores del equipo, y más de quince años de perseverancia, de esfuerzo y de valentía en el equipo mayor, permitieron que quien hoy en día es su capitán, rompiera uno de los records más antiguos que un equipo de grandes ligas podía tener. El famoso y miembro del Salón de la Fama, Luo Gering, estaba siendo superado en hits por el también hoy más famoso Dereck Jeter, ambos miembros del equipo más ganador de títulos en las grandes ligas, los Yankees de New York. Ese esfuerzo conllevó una ovación, como ya dijimos de más de tres minutos; conllevó los titulares de los diarios de todo el mundo al día siguiente; y conllevará seguramente al terminar éste héroe su carrera, el ser miembro automático del Salón de la Fama del beis ball mundial.
Esfuérzate y sé valiente le dijo Dios a Josué (Josué 1.9), y Josué se esforzó y fue valiente, fue perseverante, fue obediente, fue íntegro delante de Dios, y hoy, Josué está en el Salón de la Fama de los grandes hombres de Dios. Solamente así, nosotros también seremos seleccionados por Dios. No es por quererlo, no es tampoco por merecerlo, sino es solamente agradándolo a EL, haciendo lo que El nos pide que hagamos... esfuérzate y se valiente, solamente así, nosotros seremos también héroes en el reino de Dios.
domingo, 27 de septiembre de 2009
Lo que sobre mí se agolpa cada día.
Hace unos días comentábamos sobre lo que la Biblia nos dice que Jesús vino a hacer con respecto a los diezmos en el Nuevo Testamento. Para alguien resultó difícil de entender lo explicado, esto, debido a la mala enseñanza que hemos tenido, y esto, a su vez, debido a la mala enseñanza que nuestros instructores han tenido. No es nuevo ese choque de ideas con respecto al diezmo, en los tiempos de Jesús fue lo mismo, los que realmente querían agradar a Dios tampoco entendían, porque tampoco los enseñaban bien, y en ese caso, porque los instructores actuaban con malas intenciones y con propósitos e interéses muy personales (entiéndase como religiosos a fariseos, saduceos y escribas).
Jesús se vió obligado a confrontar esos intereses mezquinos de los religiosos. En una de las conversaciones MÁS importantes de Jesús con los religiosos logramos entender claramente lo que es "mandamiento de Dios y lo que es invento humano", y esto, tomando en cuenta que la conversación inició "muy pero muy lejos" de lo que el dinero implicaba, veamos. Los fariseos y los escribas (los religiosos de la época de Jesús), le tientan en Marcos 7:5-13 diciéndole: "Por qué tus discípulos comen con la manos sucias", y Jesús les responde tocando lo profundo de sus sentimientos y de su verguenza: "HIPOCRITAS... con razón profetizó de vosotros el profeta Elías diciendo que de labios me honran... enseñando como doctrinas de Dios, mandamientos y tradiciones de los hombres... Dios mandó honrar padre y madre, y vosotros no dejáis que alguien los honre, pues ustedes le dicen que todo lo que ya está consagrado a Dios no lo puden disponer para honrar a sus padres...INVALIDANDO con la tradición de los hombres, el mandamiento de Dios".
Punto uno: HORRIBLE que un líder actual predique que el diezmo es una ley cuando EL Cristo (EL HIJO DE DIOS) dice que es una tradición. Punto dos: Nadie, según Jesús debiera llevar dinero a una congregación si sus padres lo necesitan primero. Punto tres: Si usted se toma la molestia de estudiar el diezmo en el Antiguo Testamento, verá con sus propios ojos que JAMAS EL DIEZMO FUE DINERO, eran bienes y propiedades (lea detenidamente TODO el capítulo 27 de Levítico, el libro de las leyes, y especialmente el verso 31, y verá que no necesita que nadie le explique lo que Jesús decía). Punto cuatro: Pablo, cuando le escribe la primera carta a Timoteo le dice textualmente: "Si algún creyente tiene viudas en su casa, que las mantenga, para que no sean una carga a la iglesia, y así la iglesia puede mantener a las que en verdad no tienen ¿Hacen eso en SU iglesia? porque si no lo hacen NO es la iglesia de Jesucristo a la que usted asiste. Por último, por todos éstos males dentro de las congregaciones es que Pablo dice: "Lo que sobre mí se agolpa cada día, es la PREOCUPACION por todas las iglesias. Qué palabras tan actuales ¿No le parece? De nada sirven sermones ni encíclicas diciendo que se apoye a los pobres, si por detrás vivimos como reyes, y llenamos catacumbas de riquezas y tesoros exigiendo como mandamiento de Dios, la tradición de los hombres.
Jesús se vió obligado a confrontar esos intereses mezquinos de los religiosos. En una de las conversaciones MÁS importantes de Jesús con los religiosos logramos entender claramente lo que es "mandamiento de Dios y lo que es invento humano", y esto, tomando en cuenta que la conversación inició "muy pero muy lejos" de lo que el dinero implicaba, veamos. Los fariseos y los escribas (los religiosos de la época de Jesús), le tientan en Marcos 7:5-13 diciéndole: "Por qué tus discípulos comen con la manos sucias", y Jesús les responde tocando lo profundo de sus sentimientos y de su verguenza: "HIPOCRITAS... con razón profetizó de vosotros el profeta Elías diciendo que de labios me honran... enseñando como doctrinas de Dios, mandamientos y tradiciones de los hombres... Dios mandó honrar padre y madre, y vosotros no dejáis que alguien los honre, pues ustedes le dicen que todo lo que ya está consagrado a Dios no lo puden disponer para honrar a sus padres...INVALIDANDO con la tradición de los hombres, el mandamiento de Dios".
Punto uno: HORRIBLE que un líder actual predique que el diezmo es una ley cuando EL Cristo (EL HIJO DE DIOS) dice que es una tradición. Punto dos: Nadie, según Jesús debiera llevar dinero a una congregación si sus padres lo necesitan primero. Punto tres: Si usted se toma la molestia de estudiar el diezmo en el Antiguo Testamento, verá con sus propios ojos que JAMAS EL DIEZMO FUE DINERO, eran bienes y propiedades (lea detenidamente TODO el capítulo 27 de Levítico, el libro de las leyes, y especialmente el verso 31, y verá que no necesita que nadie le explique lo que Jesús decía). Punto cuatro: Pablo, cuando le escribe la primera carta a Timoteo le dice textualmente: "Si algún creyente tiene viudas en su casa, que las mantenga, para que no sean una carga a la iglesia, y así la iglesia puede mantener a las que en verdad no tienen ¿Hacen eso en SU iglesia? porque si no lo hacen NO es la iglesia de Jesucristo a la que usted asiste. Por último, por todos éstos males dentro de las congregaciones es que Pablo dice: "Lo que sobre mí se agolpa cada día, es la PREOCUPACION por todas las iglesias. Qué palabras tan actuales ¿No le parece? De nada sirven sermones ni encíclicas diciendo que se apoye a los pobres, si por detrás vivimos como reyes, y llenamos catacumbas de riquezas y tesoros exigiendo como mandamiento de Dios, la tradición de los hombres.
sábado, 26 de septiembre de 2009
¿Por qué fueron destruidas Sodoma y Gomorra?
En los albores de la era humana se nos narra la historia del justo Lot viviendo en Sodoma, quien era sobrino de otro de los patriarcas, Abraham. Nos narra la historia que debido a la belleza y al atractivo que tenían éstas ciudades (pues hemos de decir que en total eran cinco ciudades, Sodoma, Gomorra, Adma, Zeboim y Zoar. Génesis 14:2), poco a poco, Lot fue acercando su tienda a ellas hasta que llegó el día en que estuvo habitando precisamente en medio del descalabro moral que en ellas había (Génesis 19).
Aconteció que los habitantes de dichas ciudades se dedicaban a vivir la vida, según ellos, con libertad, con la modernidad de época, creyendo que mientras hay vida y juventud se puede hacer de todo y con todos, pues hemos de comer y de beber ya que mañana moriremos y nada nos llevaremos. Pero, no es esa clase de libertad la que Dios quería ni quiere para el ser humano. Esa libertad que lleva al ser humano al libertinaje total en todas las áreas de la vida, NO AGRADA A DIOS. Alguien le puede dar el argumento de que ya no estamos en tiempos arcáicos, que el mundo evoluciona, que el derecho de libertad nos asiste a todos y que cada quién puede vivir como desea, pero aún así, no son argumentos que Dios acepte. Los habitantes de Sodoma y Gomorra, según palabras del mismo Dios: "Se había agravado en extremo" (Génesis 18:20) lo que colmó la paciencia y la misericordia de Dios.
¿A qué le llama Dios agravado en extremo? Nos lo explica Pablo en el libro de Romanos 1:26-32: "Se entregaron a pasiones vergonzosas mujeres con mujeres y hombres con hombres, ambos sexos dejaron el uso natural del sexo y lo cambiaron para la lascivia unos con otros, su mente fue reprobada hasta hacer lo que no conviene, injusticias, fornicaciones, perversidades, avaricias, maldades, envidias, homicidios, contiendas, engaños, malignidades, murmuraciones, injuriosos, aborrecedores de Dios, altivos, inventores de males, necios, desleales". ¿No es acaso el panorama hoy en día en el mundo? No nos quejemos entonces de tanta tragedia como terremotos, maremotos, terrorismo, etc. pues son simplemente los juicios de Dios, lo entendamos o no, lo creamos o no, pues por todos esos pecados fueron destruidas Sodoma y Gomorra.
Aconteció que los habitantes de dichas ciudades se dedicaban a vivir la vida, según ellos, con libertad, con la modernidad de época, creyendo que mientras hay vida y juventud se puede hacer de todo y con todos, pues hemos de comer y de beber ya que mañana moriremos y nada nos llevaremos. Pero, no es esa clase de libertad la que Dios quería ni quiere para el ser humano. Esa libertad que lleva al ser humano al libertinaje total en todas las áreas de la vida, NO AGRADA A DIOS. Alguien le puede dar el argumento de que ya no estamos en tiempos arcáicos, que el mundo evoluciona, que el derecho de libertad nos asiste a todos y que cada quién puede vivir como desea, pero aún así, no son argumentos que Dios acepte. Los habitantes de Sodoma y Gomorra, según palabras del mismo Dios: "Se había agravado en extremo" (Génesis 18:20) lo que colmó la paciencia y la misericordia de Dios.
¿A qué le llama Dios agravado en extremo? Nos lo explica Pablo en el libro de Romanos 1:26-32: "Se entregaron a pasiones vergonzosas mujeres con mujeres y hombres con hombres, ambos sexos dejaron el uso natural del sexo y lo cambiaron para la lascivia unos con otros, su mente fue reprobada hasta hacer lo que no conviene, injusticias, fornicaciones, perversidades, avaricias, maldades, envidias, homicidios, contiendas, engaños, malignidades, murmuraciones, injuriosos, aborrecedores de Dios, altivos, inventores de males, necios, desleales". ¿No es acaso el panorama hoy en día en el mundo? No nos quejemos entonces de tanta tragedia como terremotos, maremotos, terrorismo, etc. pues son simplemente los juicios de Dios, lo entendamos o no, lo creamos o no, pues por todos esos pecados fueron destruidas Sodoma y Gomorra.
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