martes, 13 de octubre de 2009

¿Tiene usted un seguro?

Constantemente vemos en las carreteras unos páneles que tienen la publicidad de los seguros a los cuales representan, todos los días hay accidentes de tránsito, por lo que las compañías aseguradoras se han visto en la necesidad de movilizar sus oficinas, por ello el incremento de éstos páneles.

Hoy en día, si uno no posee un seguro de accidentes ya sea completo o contra terceros, corre el riesgo de ir a prisión, embargarse o quedarse sin nada debido a un accidente. Es por ello que los seguros son más necesarios que nada hoy en día. Existen seguros para automóviles, seguros de vida para las personas, seguros de salud, seguros contra terremotos, etc. y cada uno, se ocupa de asegurar lo que más aprecia por si se diera el caso de una tragedia poder recuperarlo o restaurarlo. Pero, curiosamente, el UNICO seguro espiritual que tenemos para después de nuestra muerte, no muchos lo quieren tomar. Ese seguro se llama CRISTO, cuando Cristo vino a la tierra, vino para dar su vida por nosotros, para que nosotros tuviéramos un seguro espiritual al morir, vea Juan 3:16.

Lamentablemente el hombre de hoy no le da casi ninguna importancia a ese seguro espiritual, asegura sus bienes más preciosos, asegura su vida, sus joyas, su casa, y hasta compra un seguro para que lo entierren, pero no muchos piensan en un seguro espiritual para saber a dónde ir luego de su entierro. Cristo, el Hijo de Dios, al convertirse en Jesús el Hijo del Hombre, vino a nosotros para que tuviéramos un seguro espiritual, y cuando muriéramos, fuéramos con EL al reino de los cielos con su Padre. La póliza es gratis, ciertamente hay que padecer algunos dolores como pago de las primas, pero vale la pena pagar el precio dijo Pablo, sí, vale la pena pagar los dolores que aún faltan en el cuerpo de Cristo para estar con El y su Padre, toda la eternidad. ¿Tiene usted ya, ese seguro?

domingo, 11 de octubre de 2009

El anticristo

Anticristo, como palabra se define como una persona que se pone en contra de Cristo, o una persona que desea suplantar a Cristo. En la escritura se nos dan pocos detalles de lo que será éste personaje a nivel mundial que hará esas funciones. Cuando eso suceda, podemos estar seguros, los que pertenecemos a la iglesia de Jesucristo, que su anunciada venida está cercana.

Por las referencias bíblicas podemos concluir, no solamente el concepto del anticristo sino también sus funciones: Uno, nos dice el Apóstol Juan en su primera epístola, capítulo 2 y verso 19 que: Está entre nosotros, o sea, dentro de la iglesia no afuera, pues dice que salió de entre nosotros pero no era de nosotros. Dos, su característica principal es la mentira pues es una persona falsa (verso 22a). Tres, otra característica es que públicamente negará la existencia de Cristo (verso 22b). Cuatro, con sus palabras engañará (2da. Juan 1:7), que fue una de las advertencias que nos hiciera Cristo en Mateo 24... mirad que nadie os engañe. Quinto, según nos lo narra Pablo en 2da. de Tesalonicenses 2:4, se sentará en el templo de Dios haciéndose pasar por Dios. Sexto, según nos lo dice Moisés en Génesis 49 y por la misma profecía que diera Jacob sobres sus hijos, el anticristo no solamente es de descendencia judía sino se convierte en enemigo de sus hermanos, haciéndolos caer, comparándolo con una víbora, la cual sabemos representa al mismo satanás, la serpiente antigua (Génesis 49:16-17).

Séptimo, según nos lo confirma Daniel en capítulo 11 y verso 37, del Dios de sus padres (judíos) no hará caso, es posible que el anticristo hasta sea homosexual, pues continúa diciendo Daniel que, del amor de las mujeres no hará caso. Y, por último, nos explica el mismo Daniel la duración de su poderío más dañino en capítulo 12 verso 7: un tiempo (un año), tiempos (dos años) y medio tiempo (medio año), en total 3 años y medio, como lo dice Apocalipsis 12:14; los mismos 42 meses que dice Apocalipsis 12:7, y, los mismos 1,260 días que dice Apocalipsis 11:2. Y por último y no menos importante, no podemos olvidar que el anticristo es un hombre poderoso, muy poderoso entre las naciones, y es una figura de Nimrod el primer hombre poderoso de la historia (Génesis 10:8, quien era de color negro, pues era descendiente de Cus, quien era descendiente de Cam el hijo de Noé, y no podemos olvidar que Cam luego de la maldición pobló las ciudades africanas.

sábado, 10 de octubre de 2009

Soñadores, blasfamadores, nubes sin agua,

Guatemala es un país eminentemente agrícola y ganadero, el cien por ciento de su consumo de verduras, granos, frutas y carnes son producidos por agricultores y ganaderos en todo el territorio nacional. Por ello, cuando las estaciones lluviosas son tan pobres sobre nosotros, el país entero se reciente el año venidero. En otras palabras, no hay nada que afecte tanto a una tierra, por fértil que ésta sea, que un invierno con nubes sin agua.

En lo espiritual, cuando Judas escribió su única epístola a la iglesia, nos hace ver que cuando un líder no está preparado para el ministerio, o peor aún, cuando alguien toma el liderazgo con propósitos obscuros, es un soñador, un blasfemador, y se convierte en una nube sin agua. En lo natural, ¿cómo puede una semilla fructificar en la tierra sin agua?, tanto más en lo espiritual, ¿cómo puede alguien ciego guiár a otro ciego, sin que ambos se hagan daño?. Judas advirtió desde los inicios de la iglesia de Jesucristo, que habían entrado hombres perversos "encubiertamente" (vea el verso 4), hombres que por cierto, Dios mismo había "destinado" nos dice, para ese propósito. Esos hombres eran, son y van a la condenación eterna nos sigue diciendo, pues han convertido el evangelio de Jesús utilizando la gracia en libertinaje.

Hemos de decir que Judas, conocía perfectamente la doctrina de Jesucristo y cómo debía funcionar, pues conocía profundamente a Jesús. Judas era el hermano más pequeño de Jesús, y Jacobo hermano mayor de Judas, era el segundo después de Jesús en el matrimonio de José y María (vea Mateo 13:55). Hemos de recordar también que Jacobo y Judas eran muy unidos, y que Jacabo fue el primer dirigente de la iglesia primitiva, pues fue él quien dirigió el Primer Concilio cristiano que hubo en el libro de los Hechos, capítulo 15, y quien llevó el orden de los sucesos.

viernes, 9 de octubre de 2009

No por ser bueno y piadoso se entra al cielo.

Cualquiera pensará que la expresión del título es una mentira o quizás una frase temeraria pues, en definitiva si los buenos y piadosos no entran al cielo, entonces ¿Quiénes? La escritura nos dice en el libro de los Romanos, capítulo 3 y verso 10 y 11: "No hay justo, ni aún uno; no hay quien entienda la escritura; no hay quién busque a Dios".

Nosotros como humanos definimos simplemente a las personas como buenas o malas, y pensamos que los buenos tienen un galardón y los malos el opuesto y punto. El concepto en sí, no está equivocado, lo que está equicovocado es el hecho de que definimos a alguien bueno, según nuestros principios pero no según los principios de Dios. Por ello la escritura es clara al decir que NADIE es bueno... hasta que, un toque del Señor lo cambia. En la Biblia podemos encontrar ejemplos muy claros de personas "consideradas buenas" que no iban a entrar al cielo, pero que entraron hasta que tuvieron un toque del Señor. Veamos: José de Arimatea y Nicodemo, no sólamente eran personas buenas sino hasta eran religiosos (pues eran fariseos), y sin embargo iban al fuego eterno del infierno... hasta que, tuvieron un toque del Señor Jesús(vea Juan 3 y Mateo 27:57 con Marcos 15:43).

El caso más palpable lo tenemos en Hechos capítulo 10 completo, en donde nos encontramos con un centurión llamado Cornelio que era muy bueno, hasta piadoso y temeroso de Dios... pero que iba directo a las llamas del fuego eterno. Sin embargo, su piedad le sirvió para que con un toque del Espíritu Santo, pudiera acceder al reino de los cielos. Como hombres, nos cuesta entender que una persona "considerada buena" vaya a las llamas del infierno, pero como seres espirituales tenemos que entender que "solamente" los que creen en Jesús y lo confiesan, son considerados dignos del cielo para Dios, aún a pesar de lo que el hombre piense o considere. Vea el verso 43 de Hechos 10: "De Jesús dan testimonio los profetas, QUE TODOS LOS QUE EN EL CREYEREN, recibirán perdón de sus pecados en su nombre". No nos llamemos a engaño, no por se buenos y aún piadosos, vamos a entrar al reino de los cielos, se necesita un toque de Dios.

jueves, 8 de octubre de 2009

Y por haberse multiplicado la maldad...

"Y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará" Mateo 24:12, palabras expresadas por el mismo Jesús y refiriéndose a otra de las señales de los tiempos del fin. El apóstol Juan cuando se dirige a la iglesia en la segunda epístola que escribió, les dice: " Y éste es el amor, que andemos en los mandamientos; y éste es el mandamiento, que andemos en amor", vea el verso 6.

Ciertamente han habido épocas de la humanidad en la que el símbolo ha sido el amor, pero lastimosamente ha sido mal interpretado, por ejemplo: A finales de los años 60s hubo un movimiento liberal que todos los mayores recordamos conocido como el movimiento hipie, ellos promulgaron el "amor libre" que se convirtió en un amor de libertinaje. No es ese el amor al que somos llamados los creyentes, nosotros somos llamdos a practicar y a compartir el amor que atiende, que sirve, que ayuda a quienes lo necesitan. Desde los tiempos antiguos ha sido el ideal de Dios, que su gente no se olvide de los necesitados, en Deuteronomio 10 nos habla de que hemos de amar y respetar a la viuda, al huérfano y al extranjero.

No podemos negar que los tiempos están delicados y que la gente amañada toma cualquier ventaja para aprovecharse de los justos, pero eso no implica que lo que esté a nuestra mano o a nuestro alcance hacer, lo dejemos de hacer. Cada quién recibirá su recompensa por lo que haga, hagamos lo bueno y tendremos buena recompensa, hagamos lo malo y tendremos castigo. Pero no permitamos que por haberse multiplicado la maldad, seamos de los "muchos" que olvidan del amor puro y verdadero.

miércoles, 7 de octubre de 2009

No está bien lo que haces.

Esta es una frase que se nos antoja como regaño y que se la están diciendo a alguien que no está haciendo lo bueno sino más bien algo malo. Ciertamente así se aplica en la mayoría de los casos. El punto es que, también se le puede decir a alguien que con buenas intenciones está haciendo algo mal. El caso específico al que nos referimos es el de Moisés, cuando al establecer al pueblo de israel se sentaba días enteros a juzgar los asuntos de cada uno, para luego presentarlos delante de Dios (Exodo 18).

En ese capítulo de Exodo podemos leer cómo, Jetró el suegro de Moisés lo hace entrar en razón de que su tiempo como líder, es demasiado precioso como para estar haciendo él la labor que otros pudieran estar haciendo, así es como le dice algo muy importante que todo líder debiera de considerar hoy en la congregación moderna: "No está bien lo que haces", y agrega: "Enseña a ellos las ordenanzas y la leyes, y muéstrales el camino por donde deben andar, y lo que han de hacer... además, escoge TU de entre todo el pueblo varones de virtud, temerosos de Dios, varones de verdad, que aborrezcan la avaricia, y pónlos como jefes" (Exodo 18:20-21). Cuánta ayuda significan para un líder en la congregación esos varones de verdad, que teman a Dios, y especialmente que aborrezcan la avaricia.

Todos tenemos un papel qué desempeñar dentro del rebaño del Señor, pero es indispensable que le preguntemos a Dios ¿cuál es el nuestro? Nadie va a poder hacer sus labores en una empresa, sino sabe cuáles son esas labores. Lo mismo sucede en el rebaño de Dios, si no sabemos que nuestra labor es enseñar, no nos pondremos a leer y a estudiar la escritura para poder conocerla bien; si no sabemos que nuestra misión es interceder, nunca nos vamos a incar a pedir por las penas y las angustias de los demás; si no sabemos que nuestra misión es ir y mostrar el evangelio a otros, nunca vamos a hacer maletas y emprender el viaje como misioneros. Qué pena sería que alguien viniera y nos dijera como Jetró le dijo a Moisés para corregir la pérdida de tiempo que estaba haciendo: No está bien lo que haces.... enseña a otros.

martes, 6 de octubre de 2009

Caminar con Dios.

"Camino pues Enoc con Dios, trescientos años y desapareció, porque le llevó Dios" Génesis 5:24. Esta porción de la escritura es acaso la más conocida y la más mencionada, cuando alguien está predicando acerca del "arrebatamiento de la Iglesia de Dios en los tiempos del fin". Jesús cuando caminó por ésta tierra, prometió que un día vendría por toda su gente, esto lo puede ver en Mateo 24, Marcos 13 y Lucas 21 capítulos completos.

¿A qué se le conoce como el arrebatamiento de la iglesia? o ¿Qué es el arrebatamiento de la iglesia de Jesucristo? Cuando Dios prometió un Mesías que había de venir a salvar a muchos, dejó escrito que vendría físicamente en dos ocosiones, la primera, para dar su vida y derramar su sangre como propiciación para limpiar los pecados de todo aquél que lo aceptara (ver Isaías 61 versos 1 y la primera mitad del verso 2, y compararlo con Juan 3:16 y 17). Y explicó que vendría la segunda vez, para juzgar a los pecadores y para dar el galardón a los justos (ver Isaías 61, segunda mitad del verso 2, y comparalo con Juan 3:18 y 19).

El arrebatamiento pues, es el evento por medio del cual Cristo viene por los suyos, denominados "santos" por el mismo Dios; para apartarlos para siempre de los malos, llamados "pecadores" también por el mismo Dios. Ahora bien, ¿Quiénes participan en el arrebamiento? Como dice la escritura en Génesis 5:24 de Enoc... los que "caminan" con EL. Caminar con Dios quiere decir: reconocer que envió por amor a su Hijo Unigénito a que muriera como propiciación por nuestros pecados, aceptar que esa sangre es suficiente para cubrir la culpa que esos pecados conllevaba, y amarlo de tal forma, que cumplir sus normas, sus leyes, sus estatutos, no sea una carga pesada de llevar, sino más bien un acto de gratitud por lo que hizo por nosotros inmerecidamente... A eso le llama Dios, caminar con Dios.

lunes, 5 de octubre de 2009

El que niega el pecado, nunca saldrá de el.

No somos pocos los que nos frustramos por la constante batalla en contra de algún vicio, de alguna debilidad o de alguna situación que nos ha perseguido por muchos años y que no logramos vencer. Sentimos que ya hemos llegado al límite de nuestras fuerzas, y quizás ya llegamos al punto en que pensamos: "Esto es imposible para mí, no lo voy a lograr nunca". Esa lucha, esa batalla, ese agotamiento viene porque no nos postramos delante de Dios para hablar sinceramente con EL, porque no hacemos un examen interno exhaustivo de nosotros mismos, para ver qué es lo que hicimos o estamos haciendo mal y que no le agrada a Dios, siendo el estorbo para nuestra victoria. Nos explicamos mejor.

Cuando Josué estaba conquistando "La tierra prometida", hubo un momento en el que no podían seguir venciendo a los enemigos. Josué desesperado porque la lucha infructuosa estaba costando hasta vidas inocentes, se postra delante de Dios y lo cuestiona (vea Josue 7:7). Pero pronto Dios le hace ver que el problema está adentro de Israel no afuera. Acán, uno de los soldados había tomado de lo prohibido de los enemigos y habíendo ofendido a Dios, éste se había apartado de las filas de batalla. Y Acán hizo silencio, guardó su pecado y lo enterró en su misma tienda (ver Josué 7:21). Y aún, cuando vió el desastre siguió con su silencio, hasta que finalmente fue descubierto, entonces pagó con su vida y las de los suyos (ver Josué 7:24-25).

Si nosotros NO CONFESAMOS nuestros pecados sino los escondemos, Dios se apartará de nosotros, y no solamente no lograremos la victoria en esas áreas sino que eventualmente hasta moriremos y quizás hagamos morir a los nuestros. Por cierto, el confesar los pecados no es írselos a decir a otro pecador como nosotros, los pecados se confiesan a Dios y a las personas ofendidas o implicadas. No podemos ofender a Pedro, ir y pedir perdón a Carlos, para que éste nos de una penitencia y ya... nuestro pecado está perdonado. ¿Y el corazón ofendido de Pedro en dónde queda? ¿Se conformará Pedro con el perdón que Carlos nos dió, sin haber sido él el ofendido? Pablo dijo: "Confesáos vuestros pecados unos a otros" Sí, pero los que ofenden a los que fueron ofendidos, NUNCA a terceras personas; NUNCA los que ofenden a los que no han sido ofendidos, y para los cuales es fácil decir: vete, estás perdonado. Pues en ese caso, el pecado sigue oculto, y eso es precisamente lo que conlleva la muerte del pecador, ocultar la falta.

domingo, 4 de octubre de 2009

Benditos y malditos.

Generalmente cuando alguien utiliza la palabra "bendito" es porque quiere congraciarse con alguien, pero cuando utiliza la palabra "maldito" lo hace para ofender a la otra persona. Jesús utilizó esas mismas palabras pero en un sentido diferente. A unos para calificarlos como "especiales y escogidos para su Padre", y a los otros para calificarlos como "deshechos humanos, aborrecidos por su Padre".

La escena la vemos en el libro de Mateo en el capítulo 25, en donde Jesús está narrando cómo será cuando el Hijo del Hombre, venga a establecer su reino aquí en la tierra. Nos dice que pondrá un grupo de personas de su lado derecho y al otro grupo de su lado izquierdo. A los del lado derecho los llamará "benditos de su Padre", y heredarán dicho reino; mientras que a los del grupo del lado izquierdo les dirá "malditos", apartáos de mí, y vayan al fuego eterno. ¿Qué es lo que hace que Jesús califique así a ambos grupos? La misma porción de la escritura nos lo narra.

Los del grupo de la derecha estando aquí en la tierra, le dieron de comer al hambriento; le dieron agua al sediento; cubrieron al desnudo; no abusaron del extranjero; visitaron a los enfermos, y no se olvidaron de los presos. Los del lado izquierdo, no lo hicieron. Jesús los hace reflexionar a ambos grupos diciéndoles, que cada vez que hicieron o dejaron de hacer eso, con EL lo hacían. A El ayudaban o de El de olvidaban. Y la consecuencia para unos y para otros es distinta. El mensaje de Jesús durante todo su ministerio, es el que nosotros nos hemos propuesto a continuar y compartir: NO NOS OLVIDEMOS DE LOS ENCESITADOS.

sábado, 3 de octubre de 2009

¿Por qué tanta lucha y por qué tanta batalla?

Vivimos una época en la cual no pasa mucho tiempo sin que alguien nos haga ésta pregunta. Las gentes se preguntan y preguntan a otros ¿Cuál es la razón por la cual tanta situación difícil en la vida? Ciertamente, hay personas que están pasando una situación complicada por decisión propia, alguien les recomendó que no tomaran ese préstamo, y aún así, con todo y advertencias incluídas lo tomaron; a alguien le dijeron no te cases aún, y a pesar de todo, se casó, haciendo caso omiso del consejo. Pero hay muchas personas que están padeciendo por causas ajenas a su voluntad, por situaciones que se le dieron en la vida, no por situaciones que él provocara.

La respuesta la tiene Jesús, pues cuando EL nos llama nos dice: "Toma tu cruz y sígueme". Si tan sólo alguien nos supiera explicar esto cuando decidimos seguir a Jesús, nuestra perspectiva de vida espiritual sería diferente. El punto es que, muchos líderes religiosos y líderes espirituales, con el afán de "no desanimar" o de "no asustar" a las personas, dicen: "Venga a los pies de Cristo y todos sus problemas desaparecerán". ESTO NO ES ASI. Ciertamente Cristo nos va a acompañar en nuestros problemas pero los vamos a tener; ciertamente Cristo nos va a dar sabiduría o discernimiento para resolverlos pero van a estar allí. El evangelio de Jesucristo NO ES UN CAMINO DE ROSAS, es un campo de batalla, por ello Pablo dice que somos soldadoes de Cristo y que vivimos en batallas constantes.

La salvación que Cristo nos da es un regalo, esa no nos cuesta nada. Pero en la caminata al cielo, en donde según dice Apocalipsis, cuando los libros sean abiertos y las obras sean juzgadas y galardonadas, lo serán por las batallas que ganemos en la caminata cristiana, eso es distinto. O pensamos que vale la pena vivir una vida de sacrificios, penas, angustias, limitaciones, perscusiones, prisiones, abstenciones, etc. como la de Pablo, para que éste al final tenga la misma recompensa que el ladrón de la cruz, que solamente dijo: Si, éste es el Cristo. IMPOSIBLE. Si hay justicia alguna en Dios, la recompensa por la vida que llevó Pablo, y la que llevó el ladrón, tienen que tener diferente galardón. ¿No lo cree?