Entre el pueblo judío antiguo, las normas y las leyes eran bien respetadas, pues estaban conscientes que era el medio o el recurso que Dios mismo les había dado para acercarse a EL. Como vimos ayer, primero está el amor a Dios sobre todo, luego la santidad, la cual se podía observar cuidando el cuerpo hasta en la comida y las bebidas.
Otro punto importante era el amor al prójimo acerca de lo cual se les decía: "Amarás a tu prójimo como a tí mismo". Este concepto incluía términos como los siguientes: "Cada uno de vosotros respete a su padre y a su madre"; "Has de levantarte ante un hombre canoso, y honrar a la persona anciana"; "No le robarás, ni engañarás, ni le mentirás a otros"; "No haréis desplantes, ni despojaréis a nadie, ni retendréis el salario del jornalero hasta la mañana"; "No tendrás en tu casa duplicidad de pesas, la misma será para la compra que para la venta"; "No te abstendrás de ayudar a tu amigo ni a tu enemigo, así sea a él o a su animal"; "No dañes ni maltrates al extranjero, pues extranjeros fuisteis en tierra de Egipto"; y "No odies en tu corazón a tu hermano, ni te venguez de él" (Levítico capítulos 17,18,19 y 20).
Fué ésta última ley la que dió el origen al término "La Ley del Talión", llamada también jurídicamente "Lex talionis" o "Lex Talis-Tale", que, deribada del latín significa: Ley de la igualdad o Ley de la semejanza. Y, cuya finalidad era "evitar la venganza excesiva o desmesurada". En términos de leyes es definida como: " El principio jurídico de la justicia retributiva, en el que la norma imponía un castigo que se identificaba con el crimen cometido". Históricamente se ha considerado la primera ley que modera el principio de la venganza, para evitar que ésta excesa sus límites al castigar justamente al culpable. Hemos de decir que todos los pueblos antiguos ya la aplicaban, pero quien la hiciera famosa con su declaración fue Moisés por orden de Dios en Levítico 24:20. En otras palabras ésta ley no fue invento humano.
domingo, 6 de diciembre de 2009
sábado, 5 de diciembre de 2009
Primero, Dios; segundo la santidad.
Ultimamente hemos estado compartiendo el mensaje que nos legara el rabino Dr. Mortimer Cohen, quien fuera maestro multilingue de las escrituras en norteamérica en los años 60s. Y quien tradujera el Antiguo Testamento del hebreo al castellano, además de dejar por escrito algunos de los pensamientos de lo que él denominara "nuestros sabios antiguos".
De éstos, compartimos hoy el siguiente: "Para el pueblo judío, para el pueblo escogido por Dios, lo primero es amar a Dios sobre todo lo que está sobre éste mundo; pero, lo siguiente en la lista es: La santididad. Y la santidad es pureza de vida, la santidad es pureza de pensamiento, y es pureza de acción". Y, según la religión judía, la pureza en escencia, solamente podía encontrarse en un cuerpo limpio y sano, es por ello que cuidaban hasta de su comida. Asunto acerca del cual también Dios les dió indicaciones: Un judío, no debe contaminarse comiendo alimentos a los cuales Dios ha llamado impuros, ejemplos: a) No debe comer camello ni cerdo; b) No debe comer pescados que no tengan aletas o escamas; c) No debe comer aves de presa, pues comen carroña; d) No debe comer ninguna clase de insecto; y e) Nunca un judío debe comer sangre (cocida, ni mucho menos cruda) pues en la sangre está la vida de los seres (Levítico 17).
Bien haríamos entonces hoy, los que queremos pertenecer al pueblo de Dios, en seguir éstos consejos. Pues no se trata de adoptar la religión judía ortodoxa sino de seguir a Jesús el Cristo, aquél que vino a morir por nosotros para que fueramos parte del pueblo de Dios, a pesar de ser gentiles. Bien haríamos en buscar la "santidad", apartándonos de lo que es el mundo y buscando agradar a Dios como El lo ha pedido. No cuidándo nuestros cuerpos comiendo cualquier comida y no cuidando nuestra alma saliendo a lugares indebidos, no es precisamente buscar esa santidad.
De éstos, compartimos hoy el siguiente: "Para el pueblo judío, para el pueblo escogido por Dios, lo primero es amar a Dios sobre todo lo que está sobre éste mundo; pero, lo siguiente en la lista es: La santididad. Y la santidad es pureza de vida, la santidad es pureza de pensamiento, y es pureza de acción". Y, según la religión judía, la pureza en escencia, solamente podía encontrarse en un cuerpo limpio y sano, es por ello que cuidaban hasta de su comida. Asunto acerca del cual también Dios les dió indicaciones: Un judío, no debe contaminarse comiendo alimentos a los cuales Dios ha llamado impuros, ejemplos: a) No debe comer camello ni cerdo; b) No debe comer pescados que no tengan aletas o escamas; c) No debe comer aves de presa, pues comen carroña; d) No debe comer ninguna clase de insecto; y e) Nunca un judío debe comer sangre (cocida, ni mucho menos cruda) pues en la sangre está la vida de los seres (Levítico 17).
Bien haríamos entonces hoy, los que queremos pertenecer al pueblo de Dios, en seguir éstos consejos. Pues no se trata de adoptar la religión judía ortodoxa sino de seguir a Jesús el Cristo, aquél que vino a morir por nosotros para que fueramos parte del pueblo de Dios, a pesar de ser gentiles. Bien haríamos en buscar la "santidad", apartándonos de lo que es el mundo y buscando agradar a Dios como El lo ha pedido. No cuidándo nuestros cuerpos comiendo cualquier comida y no cuidando nuestra alma saliendo a lugares indebidos, no es precisamente buscar esa santidad.
viernes, 4 de diciembre de 2009
El que no es contra nosotros, por nosotros es.
Muchas, pero muchas personas que se dicen creyentes nos han criticado lo suficiente porque NO pertenecemos como lo hicimos durante casi 25 años, a una congregación determinada. Incluso hay líderes que desde los micrófonos han prohibido la junta de sus ovejas con nosotros, y que desde dicho lugar nos señalan como creyentes descalificados, o más aún, como creyentes caídos o no creyentes.
En una ocasión los discípulos vieron a una persona sacar demonios en el nombre de Jesús, y lo primero que hicieron fue "prohibírselo", por el hecho de que esa persona "no seguía" (no acompañaba) a Jesús todos los días como ellos, y luego fueron con Jesús a contárselo como gran hazaña. ¿Cuál fue la reacción de Jesús? "Reprender a sus propios discípulos", diciéndoles: "No se lo prohibáis, porque el que no es contra nosotros, por nosotros es" (Marcos 9:38 y 40). Es más, cuando Jesús eligió a sus discípulos, eligió a doce (vea Mateo 10:1-4) pero uno de los que estaba y caminaba con Él, no era de los de EL, ese se llamaba Judas. Hoy, es igual, habemos en la calle muchos que "aparéntemente" no estamos con Jesús, pero todo lo que hacemos lo hacemos en su nombre. Pero también hay muchos que caminan dentro de los que se dicen de EL, que no son de EL.
Esto nos lo respaldan escrituras como las de Juan en 1era. 2:18 en donde nos dice: "...han surgido muchos anticristos, salieron de nosotros; pero no eran de nosotros, porque si hubieran sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros"; en donde el verbo utilizado para "permancer" (MENO), no implica "estar dentro de nosotros" como el español lo dice sino que implica: "aguanta, soportar ó tolerar" lo que nosotros aguantamos, soportamos o teleramos. No nos confundamos pues, ya que no todos los que están dentro de una congregación son de dentro, pero tampoco todos los que estamos fuera de ella somos de fuera.
En una ocasión los discípulos vieron a una persona sacar demonios en el nombre de Jesús, y lo primero que hicieron fue "prohibírselo", por el hecho de que esa persona "no seguía" (no acompañaba) a Jesús todos los días como ellos, y luego fueron con Jesús a contárselo como gran hazaña. ¿Cuál fue la reacción de Jesús? "Reprender a sus propios discípulos", diciéndoles: "No se lo prohibáis, porque el que no es contra nosotros, por nosotros es" (Marcos 9:38 y 40). Es más, cuando Jesús eligió a sus discípulos, eligió a doce (vea Mateo 10:1-4) pero uno de los que estaba y caminaba con Él, no era de los de EL, ese se llamaba Judas. Hoy, es igual, habemos en la calle muchos que "aparéntemente" no estamos con Jesús, pero todo lo que hacemos lo hacemos en su nombre. Pero también hay muchos que caminan dentro de los que se dicen de EL, que no son de EL.
Esto nos lo respaldan escrituras como las de Juan en 1era. 2:18 en donde nos dice: "...han surgido muchos anticristos, salieron de nosotros; pero no eran de nosotros, porque si hubieran sido de nosotros, habrían permanecido con nosotros"; en donde el verbo utilizado para "permancer" (MENO), no implica "estar dentro de nosotros" como el español lo dice sino que implica: "aguanta, soportar ó tolerar" lo que nosotros aguantamos, soportamos o teleramos. No nos confundamos pues, ya que no todos los que están dentro de una congregación son de dentro, pero tampoco todos los que estamos fuera de ella somos de fuera.
jueves, 3 de diciembre de 2009
Será con fuego no con agua.
Ultimamente las noticias escritas y televisadas nos están saturando con la idea de que viene el fin del mundo, que los Mayas predicen que para el 21 de diciembre del 2012; que Nostradamus dice que para diciembre del 2012. Anoche en cuatro canales de televisión pasaron el famoso documental de los ecologistas, diciendo que debido al calentamiento global desaparecerá la Florida, que New York será divido en dos, que las islas de Indonesia desaparecerán del mapa, etc.
Dicen los ecologístas que si seguimos contaminando el mundo, haremos desaparecer para "siempre", sí para "siempre" algunas o muchas especies de plantas y animales, y que debido a eso el calentamiento global será mortal pues el CO2 ya no se absorbe. Dice el documental de la cultura Maya, que los éstos desaparecieron porque ESO FUE PRECISAMENTE LO QUE HICIERON, abusar de la ecología de su tiempo, nosotros preguntamos ¿Si al abusar de la ecología, hacemos que desaparezcan para siempre las plantas? Entonces por qué cada ruina Maya que se encuentra está enterrada entre "plantas", no que se destruyen para SIEMPRE pues. No sabemos cuál es el motivo por el cual los ecologístas andan diciendo mentiras, pero lo que sí sabemos es que Dios, el creador del mundo, el creador de la humanidad es más confiable que los hombres, y por mucho, y que los motivos de El son diferentes a los de los hombres en cuanto a los hombres mismos se refiere. Y Dios dijo que el mundo no se destruiría la segunda vez por agua, sino por fuego (Isaías 66:16; 18; 20 y 22) tenemos que tener la seguridad que así será. No con o por inundaciones sino con fuego.
¿A quién vamos a creer, a los hombres cuyos motivos son siempre ocultos, politiqueros y abusivos, o, a Dios que siempre busca el bien y la transparencia para su creación? No nos dejemos engañar ni atemorizar. Primero: Lo que viene no es el fin del mundo, sino el fin de los tiempos que es diferente. Pues para Dios con respecto al hombre un "tiempo" es una "etapa". Segundo: Este fin de los tiempos no vendrá sin que "antes" haya una apostasía y se de a conocer el "anticristo"; y tercero, si usted es un Hijo de Dios no debe temer, pues a éstos nos protegerá el Señor guardados en el desierto (Apocalipsis 12:6).
Dicen los ecologístas que si seguimos contaminando el mundo, haremos desaparecer para "siempre", sí para "siempre" algunas o muchas especies de plantas y animales, y que debido a eso el calentamiento global será mortal pues el CO2 ya no se absorbe. Dice el documental de la cultura Maya, que los éstos desaparecieron porque ESO FUE PRECISAMENTE LO QUE HICIERON, abusar de la ecología de su tiempo, nosotros preguntamos ¿Si al abusar de la ecología, hacemos que desaparezcan para siempre las plantas? Entonces por qué cada ruina Maya que se encuentra está enterrada entre "plantas", no que se destruyen para SIEMPRE pues. No sabemos cuál es el motivo por el cual los ecologístas andan diciendo mentiras, pero lo que sí sabemos es que Dios, el creador del mundo, el creador de la humanidad es más confiable que los hombres, y por mucho, y que los motivos de El son diferentes a los de los hombres en cuanto a los hombres mismos se refiere. Y Dios dijo que el mundo no se destruiría la segunda vez por agua, sino por fuego (Isaías 66:16; 18; 20 y 22) tenemos que tener la seguridad que así será. No con o por inundaciones sino con fuego.
¿A quién vamos a creer, a los hombres cuyos motivos son siempre ocultos, politiqueros y abusivos, o, a Dios que siempre busca el bien y la transparencia para su creación? No nos dejemos engañar ni atemorizar. Primero: Lo que viene no es el fin del mundo, sino el fin de los tiempos que es diferente. Pues para Dios con respecto al hombre un "tiempo" es una "etapa". Segundo: Este fin de los tiempos no vendrá sin que "antes" haya una apostasía y se de a conocer el "anticristo"; y tercero, si usted es un Hijo de Dios no debe temer, pues a éstos nos protegerá el Señor guardados en el desierto (Apocalipsis 12:6).
miércoles, 2 de diciembre de 2009
Y el libro de la vida fue abierto...
En Apocalipsis capítulo 20 y verso 12 Juan nos explica lo que mira en el gran trono de Dios cuando nos dice: "Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante de Dios; y los libros fueron abiertos, y el otro libro fue abierto, el cual era el "libro de la vida"; y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras".
¿De cuándo data éste libro de la vida? ¿En dónde se hace su primera mención? ¿Hay alguna otra referencia de dicho libro? Veamos. Moisés acaba de bajar del monte Sinaí con las Tablas de la Ley, y al acercarse al pueblo escucha un murmullo de cantos y coros, al aproximarse más, ve con espanto que los israelitas, aquellos que acaban de ser salvados por un Dios invisible, se lo acaban de hacer visible construyendo y adorando un becerro de oro. Entonces no solamente lo destruye, sino que lo muele lo mezcla con agua y se los da a beber a todos (Exodo 32:20). Entre paréntesis, tanta autoridad sobre un sólo hombre solamente fue vuelta a ver en el Atrio del Templo, sobre Jesucristo, cuando latigió a los cambistas. Y, entonces Moisés ora delante de Dios de la siguiente manera: "Te ruego, pues este pueblo ha cometido UN GRAN PECADO, porque se hicieron dioses de oro; que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme de tu libro que has escrito". ¿Cuál libro? Pues el libro de la vida.
Ahora bien, lo impresionante y lo que nos ha llevado años de años discutiendo con los necios ¿Qué mayor pecado que negar a Dios? ¿Qué mayor pecado que blasfemar contra Dios, cuando apenas nos acaba de salvar de la muerte eterna? ¿A qué le podemos llamar pecado si no a negar a Dios ú olvidarnos de El? Y Dios responde: "Al que pecare contra mí, a éste raeré yo de mi libro" (Exodo 32:33), pero, ahora, lleva a éste pueblo a donde te he dicho. ¿A dónde le había dicho que se lo llevara? PUES NI MAS NI MENOS QUE A LA TIERRA PROMETIDA. Cansa hasta el agotamiento, que cristianos no comprendan que la obra que Dios hace, la hace para siempre, es eterna. Un hijo suyo (un González, un Pérez) no deja de ser hijo por ser un borracho, por ser un estafador, por ser un vaina para la sociedad, sigue siendo SU hijo. Claro, el día que usted reparta sus bienes, no será él, precisamente el que herede lo mejor. Pero sigue siendo un Gonzáles, sigue siendo un Pérez, sigue siendo un hijo suyo, y, aún que usted le quite el apellido, sus genes, su ADN siguen en él. Pues si eso pasa con usted, imagínese con un hijo de Dios.
¿De cuándo data éste libro de la vida? ¿En dónde se hace su primera mención? ¿Hay alguna otra referencia de dicho libro? Veamos. Moisés acaba de bajar del monte Sinaí con las Tablas de la Ley, y al acercarse al pueblo escucha un murmullo de cantos y coros, al aproximarse más, ve con espanto que los israelitas, aquellos que acaban de ser salvados por un Dios invisible, se lo acaban de hacer visible construyendo y adorando un becerro de oro. Entonces no solamente lo destruye, sino que lo muele lo mezcla con agua y se los da a beber a todos (Exodo 32:20). Entre paréntesis, tanta autoridad sobre un sólo hombre solamente fue vuelta a ver en el Atrio del Templo, sobre Jesucristo, cuando latigió a los cambistas. Y, entonces Moisés ora delante de Dios de la siguiente manera: "Te ruego, pues este pueblo ha cometido UN GRAN PECADO, porque se hicieron dioses de oro; que perdones ahora su pecado, y si no, ráeme de tu libro que has escrito". ¿Cuál libro? Pues el libro de la vida.
Ahora bien, lo impresionante y lo que nos ha llevado años de años discutiendo con los necios ¿Qué mayor pecado que negar a Dios? ¿Qué mayor pecado que blasfemar contra Dios, cuando apenas nos acaba de salvar de la muerte eterna? ¿A qué le podemos llamar pecado si no a negar a Dios ú olvidarnos de El? Y Dios responde: "Al que pecare contra mí, a éste raeré yo de mi libro" (Exodo 32:33), pero, ahora, lleva a éste pueblo a donde te he dicho. ¿A dónde le había dicho que se lo llevara? PUES NI MAS NI MENOS QUE A LA TIERRA PROMETIDA. Cansa hasta el agotamiento, que cristianos no comprendan que la obra que Dios hace, la hace para siempre, es eterna. Un hijo suyo (un González, un Pérez) no deja de ser hijo por ser un borracho, por ser un estafador, por ser un vaina para la sociedad, sigue siendo SU hijo. Claro, el día que usted reparta sus bienes, no será él, precisamente el que herede lo mejor. Pero sigue siendo un Gonzáles, sigue siendo un Pérez, sigue siendo un hijo suyo, y, aún que usted le quite el apellido, sus genes, su ADN siguen en él. Pues si eso pasa con usted, imagínese con un hijo de Dios.
martes, 1 de diciembre de 2009
¿Qué es lo que Dios busca de nosotros?
Si todavía existiera el programa de televisión de los sesenta y cuatro mil dólares, quizás ésta sería la última pregunta, luego de la cual el que la respondiera saldría como justo ganador. Por siglos la humanidad se ha estado preguntando, como lo hizo Saulo de Tarso, cuando fue tirado por su montura ¿Señor, qué quieres de mi?
La respuesta está en los inicios mismos de los tratos de Dios con su pueblo, cuando luego del Exodo, los llevó por el desierto hasta el monte Sinaí para darles la Ley, nos narra la historia en Exodo 19:5 que les pidió: "Ahora pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros sereis mi especial tesoro sobre todos los pueblos". Todo lo que Dios deseaba de su pueblo, es lo mismo que desea hoy de nosotros: obediencia y fidelidad. Prueba de ello fue el agrado que tuvo Dios cuando ellos dijeron: "Todo lo que Jehova ha dicho, eso haremos" (Exodo 19:8).
Dios no quiere que nos mantengamos cruzando ríos infestados de cocodrilos, no desea que pasemos meses en ayunos, que nos despojemos de todo lo que tenemos para que se lo demos a los pobres. El desea simple y llanamente "obediencia y fidelidad", si nos dice que oremos por otros, pues que oremos por otros; si nos dice que escribamos acerca de sus negocios, pues que escribamos acerca de sus negocios; si nos pide que hoy demos una ayuda por aquí, pues que demos una ayuda por aquí; si lo que quiere es que estemos en reposo, pues reposemos. La vida y la relación con Dios es sencilla y tranquila, no es una vida de andar construyendo, ampliando y conquistando a voluntad propia, es simplemente una vida de "obediencia y fidelidad". Con vivir una vida que inste a otros a acercarse al Señor, es suficiente prédica del verdadero evangelio de Jesucristo. Meditemos.
La respuesta está en los inicios mismos de los tratos de Dios con su pueblo, cuando luego del Exodo, los llevó por el desierto hasta el monte Sinaí para darles la Ley, nos narra la historia en Exodo 19:5 que les pidió: "Ahora pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros sereis mi especial tesoro sobre todos los pueblos". Todo lo que Dios deseaba de su pueblo, es lo mismo que desea hoy de nosotros: obediencia y fidelidad. Prueba de ello fue el agrado que tuvo Dios cuando ellos dijeron: "Todo lo que Jehova ha dicho, eso haremos" (Exodo 19:8).
Dios no quiere que nos mantengamos cruzando ríos infestados de cocodrilos, no desea que pasemos meses en ayunos, que nos despojemos de todo lo que tenemos para que se lo demos a los pobres. El desea simple y llanamente "obediencia y fidelidad", si nos dice que oremos por otros, pues que oremos por otros; si nos dice que escribamos acerca de sus negocios, pues que escribamos acerca de sus negocios; si nos pide que hoy demos una ayuda por aquí, pues que demos una ayuda por aquí; si lo que quiere es que estemos en reposo, pues reposemos. La vida y la relación con Dios es sencilla y tranquila, no es una vida de andar construyendo, ampliando y conquistando a voluntad propia, es simplemente una vida de "obediencia y fidelidad". Con vivir una vida que inste a otros a acercarse al Señor, es suficiente prédica del verdadero evangelio de Jesucristo. Meditemos.
lunes, 30 de noviembre de 2009
Todavía somos los mismos.
Cuando Moisés sacó al pueblo de israel de Egipto luego de las diez plagas, éste llegó al Mar Rojo con el ejército de faraón y el mismo faraón tras ellos, éstos se vieron materialmente copados y su reacción primera fue "murmurar" lo siguiente: "¿Acaso no había sepulcros suficientes en egipto para que muriéramos allá? ¿Mejor nos hubiera sido servir en egipto que venir a morir al desierto?.
Para la gran mayoría de creyentes es sabido que egipto es una figura del mundo por todos los placeres y las riquezas que ésta nación e imperio ofrecía; que faraón por su poder, su malignidad, y al creerse también un dios, es figura de satanás; que el desierto al exponernos a la muerte física es una figura del mundo. Bueno, pues hoy el desierto nuestro se muestra en tanta prueba, en tanta lucha, en tanta aflicción material, y tanta necesidad espiritual que mantenemos, y, para muchas personas que nos decimos creyentes, es muy obvio que en momentos de alta tensión si nos preguntaran diríamos que "sería preferible servir a los egipcios que morir en el desierto".
Tenemos que entender que es un Dios bueno, un Dios de misericordia, y un Dios que nos ha escogido para andar en el desierto, el que nos ha escogido también para liberarnos de egipto y no para matarnos en el desierto. No habían terminado de murmurar los israelitas cuando Dios ya estaba dando la solución: Abriendo el mar. Lo mismo que nos sucede a nosotros hoy, y esa acción nos trae a arrepentimiento, pues vemos que aún sin que nosotros nos demos cuenta Dios ya sabe qué es lo que quiere, y qué es lo que va a hacer por y para nosotros y qué puerta va a abrirnos. Luchemos por no murmurar pues todavía somos los mismos.
Para la gran mayoría de creyentes es sabido que egipto es una figura del mundo por todos los placeres y las riquezas que ésta nación e imperio ofrecía; que faraón por su poder, su malignidad, y al creerse también un dios, es figura de satanás; que el desierto al exponernos a la muerte física es una figura del mundo. Bueno, pues hoy el desierto nuestro se muestra en tanta prueba, en tanta lucha, en tanta aflicción material, y tanta necesidad espiritual que mantenemos, y, para muchas personas que nos decimos creyentes, es muy obvio que en momentos de alta tensión si nos preguntaran diríamos que "sería preferible servir a los egipcios que morir en el desierto".
Tenemos que entender que es un Dios bueno, un Dios de misericordia, y un Dios que nos ha escogido para andar en el desierto, el que nos ha escogido también para liberarnos de egipto y no para matarnos en el desierto. No habían terminado de murmurar los israelitas cuando Dios ya estaba dando la solución: Abriendo el mar. Lo mismo que nos sucede a nosotros hoy, y esa acción nos trae a arrepentimiento, pues vemos que aún sin que nosotros nos demos cuenta Dios ya sabe qué es lo que quiere, y qué es lo que va a hacer por y para nosotros y qué puerta va a abrirnos. Luchemos por no murmurar pues todavía somos los mismos.
domingo, 29 de noviembre de 2009
Las señales o vellones en el Señor.
Hace casi 10 años, cuando nosotros necesitábamos saber de Dios si era su voluntad que siguiéramos en la congregación en la cual estábamos o ya no, nos pusimos en oración para que nos diera una señal o vellon, cuando así fue, se lo hicimos saber a uno de los pastores y era toda nuestra intención agradarlos dándo las gracias por el tiempo que nos habían ministrado. Nos sorprendió mucho la actitud que tuvo cuando nos dijo que era "injusto" estarle pidiendo señales a Dios para hacer esto o lo otro.
Un poco aturdidos aún, cuando regresamos a casa, una vez más nos pusimos a orar por ese sentimiento de culpa al cual constántemente líderes insensatos introducen a las ovejas. Estábamos orando cuando el Espíritu del Señor en su infinita misericordia nos mostró algo que quizás hoy también le sirva a usted. En Génesis, al principio de la creación, Dios mismo nos habla de "señales" cuando dice en 1:14 que ha puesto al sol, a la luna, y a las estrellas como "señales", entre paréntesis ahora tal vez entienda usted lo que entendimos nosotros, fue por esas "señales" que los reyes magos que no eran magos que hacían magia sino "astrónomos" que "estudian" los astros (no astrólogos, que dicen "leer" los astros), supieron que nacería el Rey de los Judíos. Esto lo supieron porque vieron que la estrella más brillante del universo que se llama Arturo, se ponía en el centro o vientre de la constelación de Virgo o la vírgen, en un punto que señalaba el encaje de su nacimiento (Mateo 2:2). Luego, cuando promete a Noé que nunca más destruirá la tierra con agua, le pone por "señal" un arco iris (Génesis 9:11). Mira usted que Dios vuelve a usar las "señales" cuando le muestra a Abraham lo que hará con su descendencia (Génesis 15:5).
Y si usted va un poco más lejos y mira hacia el final de los tiempos, verá con tremendo asombro que el Hijo del Hombre no vendrá a juzgar a éste mundo sin que antes los suyos tengan una "señal" (Ezequiel 9:4 y Apocalipsis 9:4). Así que, si usted necesita una respuesta de Dios, y especialmente si usted lo que busca es agradarlo, corra y póstrese en oración y pida esa "señal o vellón a Dios" con toda congianza, no permita que ningún líder religioso, legalista y fariseo le robe su bendición.
Un poco aturdidos aún, cuando regresamos a casa, una vez más nos pusimos a orar por ese sentimiento de culpa al cual constántemente líderes insensatos introducen a las ovejas. Estábamos orando cuando el Espíritu del Señor en su infinita misericordia nos mostró algo que quizás hoy también le sirva a usted. En Génesis, al principio de la creación, Dios mismo nos habla de "señales" cuando dice en 1:14 que ha puesto al sol, a la luna, y a las estrellas como "señales", entre paréntesis ahora tal vez entienda usted lo que entendimos nosotros, fue por esas "señales" que los reyes magos que no eran magos que hacían magia sino "astrónomos" que "estudian" los astros (no astrólogos, que dicen "leer" los astros), supieron que nacería el Rey de los Judíos. Esto lo supieron porque vieron que la estrella más brillante del universo que se llama Arturo, se ponía en el centro o vientre de la constelación de Virgo o la vírgen, en un punto que señalaba el encaje de su nacimiento (Mateo 2:2). Luego, cuando promete a Noé que nunca más destruirá la tierra con agua, le pone por "señal" un arco iris (Génesis 9:11). Mira usted que Dios vuelve a usar las "señales" cuando le muestra a Abraham lo que hará con su descendencia (Génesis 15:5).
Y si usted va un poco más lejos y mira hacia el final de los tiempos, verá con tremendo asombro que el Hijo del Hombre no vendrá a juzgar a éste mundo sin que antes los suyos tengan una "señal" (Ezequiel 9:4 y Apocalipsis 9:4). Así que, si usted necesita una respuesta de Dios, y especialmente si usted lo que busca es agradarlo, corra y póstrese en oración y pida esa "señal o vellón a Dios" con toda congianza, no permita que ningún líder religioso, legalista y fariseo le robe su bendición.
sábado, 28 de noviembre de 2009
¿Quién es Jehová para que yo oiga su voz?
Hace alrededor de unos 3,500 ó 4,000 años el pueblo de Israel estaba esclavo en Egipto, Dios le habló a Moisés para que fuera ante el Faraeón en turno y le pidiera que dejara ir al pueblo para que le adorara. La respuesta del Faraón fue el título de nuestro mensaje de hoy ¿Quién es Jehová para que yo oiga su voz?.
Hemos de recordar algunos detalles para poder entender en toda su magnitud ésta expresión. A nosotros nos parece, y de hecho lo es, muy arrogante y hasta una blasfemia, pero, debemos tomar en cuenta que en ese tiempo no sólo el pueblo de Egipto sino el Faraón mismo, creían que él también era un dios. Y que viviría por siempre como un dios, aún después de muerto, por ello es que sus tumbas eran unas ciudadelas preparadas para el paso al más allá. Pero, el punto central del asunto es el siguiente, como Faraón se creía un dios y no había oído hablar de ese "otro" Dios ¿A cuenta de qué lo iba a obedecer? ¿Cómo un Dios desconocido para él, podía serlo?
La historia nos cuenta en el libro de Exodo en los capítulos 4-6 lo que aconteció. Pero lo que nos interesa es el hecho de que muchos hombres el día de hoy, están en la misma situación de Faraón NO CONOCEN A JEHOVA COMO DIOS. Entonces ¿Cómo pretendemos que lo oigan? ¿Cómo pretendemos que lo obedescan? Bien dice el libro de Romanos ¿Cómo pues, invocarán en aquel en el cual no han creído? ¿Cómo pues, creerán en aquel de quien no han oido? ¿Cómo oirán sin haber quién les predique? (Romanos 9:14). Muchos el día de hoy mencionan a Dios en todas sus conversaciones, le piden a Dios que les ayude en sus negocios, en sus planes, en sus metas, pero en realidad NO LO CONOCEN pues no escuchan su voz, no siguen sus leyes, no obedecen a las normas que Dios ha dado a quienes sí son su pueblo, pues no salen al desierto a adorarlo.
Hemos de recordar algunos detalles para poder entender en toda su magnitud ésta expresión. A nosotros nos parece, y de hecho lo es, muy arrogante y hasta una blasfemia, pero, debemos tomar en cuenta que en ese tiempo no sólo el pueblo de Egipto sino el Faraón mismo, creían que él también era un dios. Y que viviría por siempre como un dios, aún después de muerto, por ello es que sus tumbas eran unas ciudadelas preparadas para el paso al más allá. Pero, el punto central del asunto es el siguiente, como Faraón se creía un dios y no había oído hablar de ese "otro" Dios ¿A cuenta de qué lo iba a obedecer? ¿Cómo un Dios desconocido para él, podía serlo?
La historia nos cuenta en el libro de Exodo en los capítulos 4-6 lo que aconteció. Pero lo que nos interesa es el hecho de que muchos hombres el día de hoy, están en la misma situación de Faraón NO CONOCEN A JEHOVA COMO DIOS. Entonces ¿Cómo pretendemos que lo oigan? ¿Cómo pretendemos que lo obedescan? Bien dice el libro de Romanos ¿Cómo pues, invocarán en aquel en el cual no han creído? ¿Cómo pues, creerán en aquel de quien no han oido? ¿Cómo oirán sin haber quién les predique? (Romanos 9:14). Muchos el día de hoy mencionan a Dios en todas sus conversaciones, le piden a Dios que les ayude en sus negocios, en sus planes, en sus metas, pero en realidad NO LO CONOCEN pues no escuchan su voz, no siguen sus leyes, no obedecen a las normas que Dios ha dado a quienes sí son su pueblo, pues no salen al desierto a adorarlo.
viernes, 27 de noviembre de 2009
La letra pequeña en los Pactos con el Señor.
Muchas personas acostumbran hacer y firmar "pactos o tratos" con los hombres, y pocas veces se preocupan por leer lo que la letra "pequeña" de esos contratos dice. Por ello, cuando se presentan ciertas circunstancias se llevan los sustos de sus vidas, y las angustias continúan o se acrecientan, pues en los pactos con los hombres lo que la letra "pequeña" dice, son generalmente, los compromisos "más grandes" a los que esa misma gente se compromete.
En los pactos con los hombres usted lee en letra "GRANDE" los beneficios, pero en la letra "pequeña" están los "peros o los contras" de esos beneficios. Le pongo un ejemplo, usted compra una membresía para un "resort", y en letra GRANDE le dice que cuando usted ya no quiera o ya no pueda seguir pagando lo puede hacer que de todas formas usted goza de ésto y de lo otro. Pero en letra "pequeña" que es la usted no lee, dice que "entonces" usted acepta ya no tener éste, aquél y el otro beneficio, pero "acepta" seguir pagando "sólo" tanto de efectivo. En otras palabras, el compromiso de ellos, si eso llegara a pasar, es "limitado al mínimo" pero el suyo sigue casi que con las mismas condiciones de pago pero con mucho menos beneficios.
En los pactos con Dios la situación es, y en mucho, diferente. Dios con letra GRANDE nos pone los "beneficios", y con letra "pequeña" los contras. Juan 3:16 dice en letra GRANDE: "PORQUE DE TAL MANERA AMO DIOS AL MUNDO, QUE DIO A SU HIJO UNIGENITO, PARA QUE TODO AQUEL QUE EN EL CREA, NO SE PIERDA MAS TENGA VIDA ETERNA", y en letra "pequeña" dice en Juan 3:18: "el que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado". El salmo 50:15 dice en letra GRANDE: "CLAMA A MI, EN EL DIA DE LA ANGUSTIA; Y YO TE RESPONDERE", y en letra "pequeña" le dice al impío: ¿qué tienes tú que hablar de mis leyes, y qué tomar mi pacto en tu boca?. Meditemos.
En los pactos con los hombres usted lee en letra "GRANDE" los beneficios, pero en la letra "pequeña" están los "peros o los contras" de esos beneficios. Le pongo un ejemplo, usted compra una membresía para un "resort", y en letra GRANDE le dice que cuando usted ya no quiera o ya no pueda seguir pagando lo puede hacer que de todas formas usted goza de ésto y de lo otro. Pero en letra "pequeña" que es la usted no lee, dice que "entonces" usted acepta ya no tener éste, aquél y el otro beneficio, pero "acepta" seguir pagando "sólo" tanto de efectivo. En otras palabras, el compromiso de ellos, si eso llegara a pasar, es "limitado al mínimo" pero el suyo sigue casi que con las mismas condiciones de pago pero con mucho menos beneficios.
En los pactos con Dios la situación es, y en mucho, diferente. Dios con letra GRANDE nos pone los "beneficios", y con letra "pequeña" los contras. Juan 3:16 dice en letra GRANDE: "PORQUE DE TAL MANERA AMO DIOS AL MUNDO, QUE DIO A SU HIJO UNIGENITO, PARA QUE TODO AQUEL QUE EN EL CREA, NO SE PIERDA MAS TENGA VIDA ETERNA", y en letra "pequeña" dice en Juan 3:18: "el que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado". El salmo 50:15 dice en letra GRANDE: "CLAMA A MI, EN EL DIA DE LA ANGUSTIA; Y YO TE RESPONDERE", y en letra "pequeña" le dice al impío: ¿qué tienes tú que hablar de mis leyes, y qué tomar mi pacto en tu boca?. Meditemos.
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