domingo, 28 de febrero de 2010

Y vino palabra de Jehová, diciendo:

Con cuánta ligereza escuchamos hoy decir a cualquier creyente: "El Señor me dijo" y resulta que lo que "El Señor dijo"... simplemente no se cumplió. ¿Quién falló, el profeta o la palabra de Dios? El mentiroso es el que se dice profeta. ¿Cómo distinguimos si lo que el profeta dice que Dios le dijo, es cierto? Muy simple, SOLAMENTE si se cumple. En otras palabras, cuando el profeta es de Dios lo que dice en el nombre de Dios, simplemente, se cumple.

En la vida de Elías, el profeta, lo vemos claramente. Elías dice que "Vino palabra de Dios a mí" y me dijo: "Por tu palabra no caerá lluvia en Israel por tres años y medio" (1era. Reyes 17:1), y ¿Qué sucedió? Después de una palabra de Elías, durante tres años y medio no llovió en la tierra de Israel. Luego, la palabra de Dios le dijo a Elías: "Ve al arroyo de Querit que los cuervos te van a alimentar", y ¿Qué sucedió? Elías fue al arroyo de Querit a esconderse y los cuervos le llevaban pan y carne cada mañana (1era. Reyes 17:5). Más adelante, la palabra de Dios le dijo a Elías: "Ve a Sarepta, que allí una viuda te va a alimentar", y ¿Qué sucedió?, que Elías va a Sarepta y una viuda lo alimenta. Al principio la viuda le hace ver que solamente tiene una comida más para ella y su hijo, y que no puede compartirla, pero luego que Elías le explica: Jehová Dios de Israel ha dicho así, ésta toma confianza y le comparte su pan, y esa palabra se cumple.

En resumen, no todo el que dice que viene en el nombre de Dios, viene en el nombre de Dios. Estamos viviendo tiempos tan duros, tan violentos, que aún dentro de la casa de Dios habrá gente corrupta, gente que se cree muy lista, gente que creerá engañar a Dios y a los hombres diciendo que viene en el nombre de EL. Dijo Jesús de ellos: "Profetizarán en mi nombre; y en mi nombre echarán fuera demonios; y en mi nombre hasta harán milagros, sin embargo, YO LES DECLARARE: NUNCA os conocí, apartáos de mí, hacedores de maldad" (Mateo 7:21-23). Tengamos cuidado entonces.

sábado, 27 de febrero de 2010

Pesado es mi yugo, pero ligera mi carga.

El mensaje de Jesucristo NUNCA FUE COMPLACIENTE. Imagínese usted que está sentado en lo que usted considera SU sinagoga (hoy SU iglesia), y llega un perfecto desconocido, alguien que nunca estudió en el instituto bíblico de su localidad; alguien que nunca caminó con los líderes conocidos de la época; alguien que no viene respaldado sino simplemente por otro desconocido, y que dicho desconocido encima se viste como si fuera un Tarzán moderno, con pieles de camello y un cinturón de cuero "curtidos en el desierto" que sabe Dios a qué olían (Mateo 3:4).

Pues dicho desconocido entra a SU lugar espiritual y en lugar de decir: Dios les bendiga hermanos, no da ni siquiera los buenos días o las buenas tardes sino les dice: "Generación de víboras"... "Hipócritas"... Vea usted el pasaje de cuando Juan el Bautista está bautizando, los pobres líderes religiosos judíos ni siquiera abrieron la boca para decir o preguntar nada, solamente se acercaron a ver cómo bautisaba Juan y éste se les queda viendo y les dice: ¡Generación de víboras! ¿Quién os enseño a huir de la ira venidera? (Mateo 3:7). ¿Cómo se sentiría usted de que alguien le dijera esas palabras a su líder tan querido, sólo por asomarse a ver qué está pasando en el río?

¿Cómo se sentiría usted, si el primo de éste Tarzán llega a su sinagoga y dice las mismas palabras? Y como si fuera poco se los repite 7 veces a sus líderes (vea Mateo 23:13,14,15,16,23,25,27 y 29). Y por si no se habían dado por aludidos les dice: ¡Ciegos e incensatos! en el verso 17. Si hoy, alguien predicara bajo esas circunstancias, seguro que con lo sensibles que somos... no juntamos ni doce seguidores como los que andaban con Jesús. Seguir a Jesús NO ES FÁCIL... EL lo hace fácil que es otra situación. Por algo el repetía constantemente: "Porque pesado es mi YUGO, pero LIGERA mi carga" (Mateo 11:30). ANIMO.

viernes, 26 de febrero de 2010

Por cuanto lo hiciste a uno de mis hermanos más pequeños...

Desde que Pan y Palabra nació hace 29 años, el lema de quienes hemos trabajado en ésta empresa del Señor ha sido: Dar... no pedir. Lo que se ha recibido es porque el Señor lo ha puesto en el corazón de las personas, y ha sido, NO PARA CONSUMIR SINO PARA REPARTIR (EL sabe que esto es 100% verdad gracias también a su misericordia).

Todas nuestras fuerzas han estado concentradas en luchar por ayudar a quienes lo necesitan, personas de muy limitados recursos, muy limitadas educaciones, y precarias condiciones. Lo que hemos repartido en ninguna manera ha saciado las necesidades de quienes han recibido, pero al menos, los hemos ayudado a tener ALGO que comer mientras mejores días llegaron. Damos TODA la gloria a Dios porque así ha sido, y le agradecemos haber sido el medio que EL haya querido utilizar. Consideramos que es un principio bíblico el DAR antes que el PEDIR. Jesús mismo cuando venga en gloria, nos dice la Palabra en Mateo 25, que va a repartir los galardones y va a emitir las condenas por lo que hayamos dado o dejado de dar.

Mateo 25:40 dice: "Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mi lo hicisteis". ¿De qué está hablando Jesús? Pues ni más ni menos que de: Dar de comer al hambriento; darle agua al sediento; ayudar al extranjero; cubrir al desnudo; visitar al enfermo; y visitar a los presos (versos 35 y 36). Los galardones que el Señor nos dará serán más grandes de lo que imaginamos, pero no ayudamos por eso, sino ayudamos por agradar a nuestro Dios. Además, el refrán que nos enseñara la bisabuela, aún está vigente... "el mundo da muchas vueltas, hoy hagámoslo por tí, que a lo mejor mañana me toca a mí".

jueves, 25 de febrero de 2010

¿Cuánto vale nuestra gratitud?

¿Cuál es el motivo por el cuál seguimos a Jesús? En muchas reuniones hemos discutido éste punto, y la conclusión a la que hemos llegado en grupo es casi unánime: "Seguimos a Jesús para que nos de una solución a nuestras necesidades", nos acercamos a Jesús porque nuestra esperanza, "irónicamente" después de estar agotados por usar inútilmente todas nuestras fuerzas y esfuerzos en solucionar nuestros problemas, es haber si EL si puede.

No debemos sentirnos mal por ello, primero porque el mismo Jesús lo sabía y lo proclamaba: "No he venido a los sanos sino a los enfermos" (Mateo 9:12) (Es cierto que en un sentido espiritual se refería a la salvación, pero materialmente también es verdadero). Luego, porque casi todos hacían lo mismo en su tiempo, vemos que una mujer enferma de flujo de sangre se le acerca, para que la sane. Que un centurión le pide que sane a su empleado. Que un hombre le pide que sane a su hija de doce años. Que Marta y María quieren que les resucite a un hermano Lázaro. En pocas y cortas palabras... todos o casi todos se le acercaron a Jesús por interés, que es lo que casi todos nosotros hemos hecho en ésta época. Pero, y allí es donde viene la diferencia. Diez leprosos se le acercan para pedir sanación, nueve se van contentos con su milagro, uno, se queda atrapado por el amor de Jesús.

Ese es el camino que toman los que algún día estaremos con EL para siempre. ¿Y cómo inició el camino el leproso... regresando a dar las gracias. Cuando estudiamos en el Instituto Bíblico un gran maestro de la Palabra nos enseño algo que consideramos un principio básico de la salvación: "La gratitud tal vez no nos mete al cielo, pero la falta de ella... seguro nos manda al infierno". El leproso regresó a dar las gracias y se cautivó con Jesús. Esto es lo que nos sucederá a todos aquellos que no olvidemos a Jesús luego de recibir nuestro milagro. Amén.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Mi Dios, pues, os suplirá todo lo que os falta.

Cada mañana que el hombre se despierta y se levanta para ir al trabajo, no lo hace sólo por mecánica práctica, sino lo hace por un afán, por un ideal, por una meta fija que ya había establecido años atrás. Todo ser humano tiene ilusiones a las que aspira y por las que lucha, por ello trabaja, pero dependiendo el grado de fuerza de esa su lucha así será lo que logre, salvo, circunstancias ajenas a su buena voluntad y esfuerzo.

Dios fue quien puso esa semilla en el hombre pero también le puso límites, si esos límites se traspasan, quien lo haga estará en serios problemas. Quizás logre la meta deseada, o quizás la logre antes que cualquier otro, pero sus resultados no serán los mismos. Pablo, cuando se dirigía a los Filipenses les dijo en 4:19: "Mi Dios, pues, os suplirá TODO lo que os falta conforme sus riquezas en gloria en Cristo Jesús". Pablo estaba rodeado de gente como nosotros, gente que todos los días se levantaba a trabajar para tener un techo para su familia; una mesa con alimentos suficientes para que esa familia viviera decentemente; y trabajo que le proporcionara a todos una vida tranquila. Eso, no era malo ni lo es.

Lo malo es cuando uno NO se conforma "con lo que Dios suple"; lo malo es cuando uno "cree" que merece vivir mejor; lo malo es cuando uno "quiere" vivir en opulencia con el menor o el mismo esfuerzo que los demás. Nótese que la palabra dice: Mi Dios, pues, suplirá TODO LO QUE OS FALTA, no dice lo todo lo que OS GUSTA, o, todo lo QUE QUERÉIS, o, todo lo que DESEAIS, pues eso, es muy diferente. Todos "necesitamos" un vehículo, pero no necesariamente un Merces Benz; todos "necesitamos" un trabajo, pero no ser gerentes o propietarios; todos necesitamos descansar, pero no "necesariamente" hipotecarnos para ir a Costa de Marfíl. Mi Dios, pues, suplirá según sus riquezas en gloria... pero según su santa voluntad.

martes, 23 de febrero de 2010

Recompensas.

En el antiguo oeste era muy común encontrar en las oficinas de los alguaciles rótulos que decían: SE BUSCA, $ 1,000 dólares de recompensa, y abajo la foto de un hombre buscado por la justicia. Mientras más grave era el delito que se había cometido, más alta era la recompensa que se daba por la cabeza de ese criminal. Habían también hombres llamados "caza recompensas", eran hombres valientes y esforzados que buscaban, encontraban, y atrapaban a esos maleantes. Ya fuera que lo llevaran vivo o muerto, éstos hombres se ganaban la recompensa.

Dios en su reino también ha establecido recompensas. Dependiendo la forma de vida de un creyente así será la recompensa que Dios tiene para él. En 1era de Corintios 3:16 nos dice la Palabra de Dios: "La obra de cada uno será manifiesta, porque el día la declarará, pues por el fuego será revelada; y la obra de cada uno el fuego la probará, y si permaneciere la obra que uno edificó, recibirá recompensa". Y en otra escritura dice: "Lo que ojo no vio, y oído no escuchó, ni ha subido a corazón humano, es lo que Dios tiene preparado para los que le aman" (1era. Corintios 2:9). Dios es un ser cuya justicia sobrepasa la de cualquier humano. Y sabe reconocer el esfuerzo de una persona. Les ofreció a los patriarcas y a los discípulos que serán columnas en el templo en el final de los tiempos, y se los va a cumplir. A nosotros nos ofrece recompensas por nuestro esfuerzo, y tenemos que tener la seguridad de que nos va a cumpli.

En otro pasaje de la escritura dice: "Si vosotros siendo MALOS, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿Cuánto más vuestro padre no os dará lo bueno?. Podemos y debemos estar conscientes y tranquilos que Dios no va a dejar nuestras buenas obras en el olvido, y que según sea la obra que efectuemos así será nuestra recompensa.

lunes, 22 de febrero de 2010

Si alguno no os recibiere...

Desde el inicio de su ministerio Jesús cubrió cada situación posible en la que sabía iban a estar sus discípulos cuando El partiera. En una ocasión les hizo ver que primero habían de ir a las ovejas perdidas de la casa de Israel, y luego, a los demás, pero, les advirtió lo que habían de hacer con la reacción de las personas.

Les dijo: "Al entrar a una casa, saludadla, y si la casa fuere "digna" vuestra paz vendrá sobre ella; mas si la casa no fuere "digna", vuestra paz se volverá con vosotros. Y si alguno no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, "salid" de aquella casa o ciudad, y "sacudid" el polvo de vuestros pies, pero os digo que en el día del juicio, sera MAS TOLERABLE el castigo para la tierra de Sodoma y Gomorra, que para aquella ciudad" (Mateo 10:12-15). En nuestra caminata nos encontraremos nosotros también con personas que NO QUIEREN OIR NUESTRAS PALABRAS, esto porque no quieren dejar su vida antigua, actitud necesaria para poder seguir a Cristo. Abirtamente nos pedirán que no les hablemos de ello, o en su defecto, nos cambiarán el tema cuando hablemos según ellos de "religión".

Jesús nos dejó dicho prácticamente. "No insistan", simplemente limpien el polvo de sus pies y sigan su camino, ustedes irán con la paz que ellos no recibieron, pero para ellos, y he aquí algo tremendo: Su castigo será MAS duro que el de Sodoma y Gomorra en el día del juicio. Pero ¿Y no que Sodoma y Gomorra ya fueron destruidos en un juicio? Destruidos sí, pero castigados no. Eso, nos debe dar temor, mucho temor. Hemos visto durante nuestra vida muchas personas malvadas morir, pero eso no quiere decir que ya fueron castigadas, eso aún está por venir...

domingo, 21 de febrero de 2010

Intereses ocultos.

Todo hombre o mujer tienen una profesión o un oficio, en el caso personal por no haber terminado una carrena nos hemos movido en el ambiente de las ventas en los últimos 40 años. Durante ese tiempo hemos tenido la oportunidad de ver un poco de todo.

Hemos visto salir de la pobreza a muchos, hemos visto también hacer grandes esfuerzos a otros pero sin resultados positivos. Pero de lo que más abunda nuestra bolsa de anécdotas, es de personas que con motivos ocultos han engañado a otros, y sin darse cuenta se han engañado así mismos, quedándose al final, con las manos vacías . Uno de los pecados que Dios más castiga en los hombres, según nuestra experiencia, es el engaño que oculta una persona en su corazón y que disfraza del otro con bondades. Cuando el evangelio se iniciaba a expander los discípulos Pedro y Juan fueron de Jerusalén a Samaria para predicarlo, allí en la ciudad encontraron a un tal Simón que ganaba dinero engañando a la gente, y cuando éste vió que cuando los discípulos imponían las manos a la gente, ésta recibía el Espíritu Santo, tuvo la genial idea de tener un "mejor estilo de vida". Así, les ofrece dinero a los discípulos para que le den "el don" y él también pueda "ayudarles" en su labor evangelística. Pero el verdadero motivo de Simón "estaba oculto", y Dios se los hace saber a Pedro y a Juan. El resultado es la siguiente sentencia: Tu dinero perezca contigo, pues los dones de Dios no se obtienen por dinero" (Hechos 8:20). Y Simón se quedó con la manos vacías.

Nunca, nunca, nunca, alguien que con fines ocultos busque algo lo va a obtener por designos divinos. Podemos tratar de engañar a los hombres, pero las decisiones que tomemos para hacer tal situación son conocidas de Dios siempre, y tarde o temprano la vida nos pasará la factura de nuestro error. Toda acción tiene una reacción, todo lo que hacemos tiene un efecto y causa una consecuencia. Midamos bien nuestros pasos pues, no sea que nuestros deseos perezcan con nosotros y nos quedemos con las manos vacías por culpa de nuestros interéses ocultos.

sábado, 20 de febrero de 2010

El error de Roboam.

Como vimos hace unos días, Salomón lastimó el corazón de Dios y Dios le dice que dividirá su reino. Le indica que por amor a su padre David, esa división no será en su tiempo sino luego, cuando él muera. Así, inmediatamente que muere Salomón la profecía se cumple, una parte del reino se va con Roboam.

Muerto el tercer rey, la historia para israel cambia para siempre. El reino no será unido más, sino hasta la segunda venida del Mesías. Las doce tribus nunca volverán a estar juntas, sino hasta que nuestro Señor venga en gloria. Pero, mientras tanto, apenas el inicio de esa tragedia es un yugo. El primer indicio es que Salomón a diferencia de su padre David, sabiendo que va a morir, NO INSTRUYE A SUS HIJOS. He allí el primer gran problema. Mientras que Salomón subió al trono aconsejado por su padre, Roboam lo hace a ciegas. ¿Cuál es su primer impulso? Pedir consejo, pero lamentablemente no lo sigue de los ancianos sino de los jóvenes como él, que no tienen experiencia. Resultado más yugo para el pueblo.

Varias son las lecciones que éstos pasajes de la vida de Israel nos dejan, acaso el primero será: "Instruye al niño en su camino, así cuando sea viejo no se apartará de él", no solamente es un proverbio bíblico sino una realidad. Eduquemos a nuestros hijos, instruyámoslos en el camino del bien. Que nuestra experiencia de viejos no muera con nosotros, que donde nosotros terminemos sea el incio de nuestros hijos. Segundo, cuando necesitemos un consejo NO LO BUSQUEMOS ENTRE LOS QUE NO TIENEN LA RESPUESTA, busquemos entre los que ya han vivido situaciones como la que estamos viviendo. Tercero, como hemos visto en anteriores ocasiones cada victoria nos trae una pena o un dolor, busquemos que esa pena o ese dolor sean mínimos al tomar nuestras decisiones. Y el último pero no por ello menos importante, que las personas que nos aconsejen sean gentes que mantienen una comunicación constante con el Señor, pues EL es la única fuente de conocimiento. De lo contrario tomaremos decisiones bajo la sombra del error de Roboam.

viernes, 19 de febrero de 2010

La mentira luce mientras la verdad no reluce.

El reloj estaba por marcar las 12 del medio día (dice la escritura que era como la hora sexta, el día para los judíos iniciaba a las 6 de la mañana); Jesús tenía sed pues había caminado desde Judea hasta Samaria aunque su destino era arriba en Galilea. Pero, no pasaba por "casualidad" ya que en la vida de los creyentes "nada" pasa por casualidad sino por "causalidad" que es diferente. Pues esto significa que Dios tiene siempre un "propósito" en todo lo que hace.

Pero bien, Jesús no se apresura a sacar agua sino espera algo o a alguien, en éste caso a una mujer. Situación ya extraña, pues en esos tiempos y especialmente en esas regiones las mujeres eran venidas a menos ¿Cómo entonces? Jesús iba a charlar con una, que además era Samaritana, pueblo no bien visto entre los mismos judíos porque en el tiempo de Nehemías no habían querido colaborar con la reconstrucción del templo y la ciudad. Pero allí estaba Jesús con o por una "causalidad". La conversación inicia materialmente pero Jesús sabe transformar la situación a algo espiritual: ¡Dame de beber! ... ¡Ve, y llama a tu marido! La mujer "miente" y dice: No tengo marido. La respuesta de Jesús es capaz de destruir a la persona más dura, más cínica, o más mentirosa... ¡Bien has dicho: No tengo marido, porque cinco maridos has tenido y el que ahora tienes no es tu marido (Juan capítulo 4).

Nuestra bisabuela Sofía decía: "Mis hijos, la mentira luce mientras la verdad no reluce". En verdad durante 60 años hemos comprobado que cuando la verdad entra por la puerta, la mentira sale por la ventana (ese proverbio también era de la bisabuela). Nadie puede engañar a todos todo el tiempo. Podemos hacer las de Hitler y repetir una mentira hasta que algún incauto crea que es verdad, pero tarde o temprano, lo que va a prevalecer es la verdad. La escritura dice: No hay nada oculto que no haya de ser manifiesto (Mateo 10:26). Vivamos pues de y con la verdad... no sea que un día lo que tanto hemos hecho entrar por la puerta salga por la ventana.