No es poco común hoy en día ver como muchos líderes están llenando templos cada día más grandes, atrayendo con engaños a las ovejas perdidas de la casa de Dios. Muchos líderes en su afán de llegar a tener una iglesia llena, o de llegar a tener la iglesia más grande de la zona, están utilizando las necesidades tan profundas de las gentes, para hacerlas creer que "Jesús es el mago del sombrero" que quita todos los males, así por así.
De esa cuenta, existen hoy muchos que se acercan a Dios, que dicen seguir a Jesús, y que dicen conocer al Espíritu Santo, con tal de extender la mano y poder decir: "dame, dame y dame". No vamos a negar que Dios no tenga la capacidad de hacerlo, nuestra prédica y nuestra intención siempre será lo contrario, predicar y promulgar que Dios SI puede y SI quiere hacerlo, pero... a su modo, no al nuestro. La escritura es clara cuando en Proverbios 30:15 dice: "La sanguijuela tiene dos hijas que dicen: ¡Dame! ¡dame!. ¿Qué significa eso? Bueno, entendamos que la sanguijuela es un parásito y que sirve para chupar la sangre. Un caracter muy opuesto a lo que Cristo pide de nosotros, EL quiere que demos no que pidamos. Una prueba de ello son los ejemplos y comentarios que se hacen en la misma escritura inmediatamente después de ésta expresión en Proverbios.
El verso 16 dice:"Tres elementos nunca se sacían, y aún la cuarta nunca dice BASTA". Y mire usted las comparaciones: Una, el INFIERNO, al cual le pueden caer almas toda la vida, y aún así, no llenarse. Dos, la MATRIZ ESTERIL, a la cual le puede caer semen toda la vida, y aún así, no dar fruto. Tres, la TIERRA que nunca se sacía de agua, vea usted como nuestro mundo está formado por tres partes de agua y una de tierra, y sin embargo, ésta nunca se inunda completamente. Y cuatro, el FUEGO, que nunca dice basta, encienda una hoguera y pase una vida echándole leña y verá que nunca se apagará. El verdadero creyente es la antitésis de éstos ejemplos, el verdadero creyente debiera de estar para DAR no para PEDIR. No seamos creyentes sanguijuelas, sino creyentes dadores. Lo cual no implica tampoco, que no tengamos el derecho de pedir por nuestras necesidades "básicas". Meditemos.
martes, 6 de abril de 2010
lunes, 5 de abril de 2010
Antes de y después de...
Federico tiene un accidente grave, las personas que lo conocen dicen de él: "Federico ya no es el mismo, conocimos a un Federico antes del accidente, y conocemos a otro Federico después del accidente". Juan cambia de trabajo, un trabajo que le produce tres o cuatro veces lo que el anterior le producía, y la gente dice de él: "Juan ya no es el mismo, conocimos a un Juan antes de éste trabajo, y conocemos a otro Juan después de éste trabajo".
En ésta semana de Pascua del 2010, se cumplen alrededor de 1980 años de la muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, desde esa semana de Pascua del año 33 para acá, el mundo, creyente y no creyente dice: "El mundo y la humanidad ya no son lo mismo, hubo un mundo y una humanidad antes de Cristo, y hay un mundo y una humanidad después de Cristo". Quizás dos expresiones olvidadas por la humanidad luego de la resurrección de Cristo son las palabras que le dijera a las mujeres que fueron a su tumba a buscarlo al tercer día de su muerte: "No temáis" (Mateo 28:10). Y las que le dijera a sus discípulos, que reunidos en el aposento alto, ahora por temor a los judíos, les dijera: "Paz a vosotros", expresión que les dijera en dos ocasiones seguidas: Juan 20:19 y 21.
Sí, hace casi dos mil años que el mundo y la humanidad ya no son los mismos, pues ahora el mundo y la humanidad pueden "no temer" y "tener paz". Hasta los impíos reconocen que el mundo y la humanidad cambiaron, prueba de ello es que hasta quienes niegan la existencia de Jesús, diciendo que es una leyenda, que es un invento, que son cuentos religiosos... leen la historia y cuentan los años ANTES DE CRISTO Y DESPUES DE CRISTO. Si uno dice que conoce a Cristo, alguien dirá de uno, yo conocía a un Alfredo, a un Julio, a un Federico, a un Juan antes de que conociera a Cristo, y ahora conozco a otro Alfredo, a otro Julio, a otro Federico, a otro Juan después que conoció a Cristo. Si no fuere así, entonces Alfredo, Julio, Federico, y Juan, simplemente, NO HAN CONOCIDO A CRISTO. Meditemos.
En ésta semana de Pascua del 2010, se cumplen alrededor de 1980 años de la muerte y resurrección de Nuestro Señor Jesucristo, desde esa semana de Pascua del año 33 para acá, el mundo, creyente y no creyente dice: "El mundo y la humanidad ya no son lo mismo, hubo un mundo y una humanidad antes de Cristo, y hay un mundo y una humanidad después de Cristo". Quizás dos expresiones olvidadas por la humanidad luego de la resurrección de Cristo son las palabras que le dijera a las mujeres que fueron a su tumba a buscarlo al tercer día de su muerte: "No temáis" (Mateo 28:10). Y las que le dijera a sus discípulos, que reunidos en el aposento alto, ahora por temor a los judíos, les dijera: "Paz a vosotros", expresión que les dijera en dos ocasiones seguidas: Juan 20:19 y 21.
Sí, hace casi dos mil años que el mundo y la humanidad ya no son los mismos, pues ahora el mundo y la humanidad pueden "no temer" y "tener paz". Hasta los impíos reconocen que el mundo y la humanidad cambiaron, prueba de ello es que hasta quienes niegan la existencia de Jesús, diciendo que es una leyenda, que es un invento, que son cuentos religiosos... leen la historia y cuentan los años ANTES DE CRISTO Y DESPUES DE CRISTO. Si uno dice que conoce a Cristo, alguien dirá de uno, yo conocía a un Alfredo, a un Julio, a un Federico, a un Juan antes de que conociera a Cristo, y ahora conozco a otro Alfredo, a otro Julio, a otro Federico, a otro Juan después que conoció a Cristo. Si no fuere así, entonces Alfredo, Julio, Federico, y Juan, simplemente, NO HAN CONOCIDO A CRISTO. Meditemos.
sábado, 3 de abril de 2010
La cruz no fue un final sino un principio.
Muchas personas durante los últimos dos mil años, han creído que la muerte de Jesús en la cruz fue el final de todo, tanto así, que se han quedado adorando esa cruz. No han alcanzado a ver que esa muerte de cruz fue tan sólo el principio de una nueva era. Muchos aún ven a un Jesús crucificado bendiciendo, repartiendo dones, y talentos, clavado en esa cruz en lo alto de un monte.
La escritura nos enseña que esa muerte de Jesús en la cruz, fue tan sólo el principio de algo mucho más grande. En el evangelio de Marcos por ejemplo leemos los siguientes textos, que ya, por sí mismos, nos enseñan los "primeros" frutos de lo que significó esa muerte, capítulo 15 y verso 37: "Mas Jesús, dando una gran voz, expiró". Verso 38, primer fruto: "Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de arriba a abajo"... Significaba que desde ese momento, TODOS los creyentes teníamos acceso directo al trono celestial, ya no iba a ser necesario NUNCA más, que un hombre intercediera por otro hombre como sucedía en la antiguedad, ahora cada individuo tenemos la oportunidad de accesar directamente con el Padre Celestial, nonecesitamos recurrir a ningún líder, para que interceda por nosotros delante de Dios, eso ya lo hizo Jesús en su muerte. Verso 39: "El centurión que estaba frente a Jesús dijo: verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios"... Significaba que de ese momento en adelante, TODO ser humano que necesitaba ser salvo tenía que reconocer que la promesa hecha por Dios Padre hacía dos mil años a Abraham, se había cumplido, y era un requisito admitirlo para entrar al cielo. Capítulo 16 y verso 6: "Jesús nazareno, el que fue crucificado, ha resucitado"... Significaba que la cruz no había sido un fin sino un medio, por el cual Dios se acercaba a los suyos. Verso 15: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura"... Significó la expansión total del evangelio de Jesuscristo a los suyos, y a los que en ese momento no éramos suyos.
El gran mérito de Jesús no está solamente en su muerte, sino más bien en su resurrección. El gran consuelo que tenemos los creyentes en Nuestro Señor Cristo Jesús, es que cada año no tenemos que llevar ofrendas a su tumba, como lo hacen los miembros de cualquiera de las religiones existentes... sino que lo adoramos en Espíritu, porque esa si es la verdad. Acaso esas fueron las palabras más importantes que Jesús mismo le mensionara a una samaritana en Juan capítulo 4. Tratemos de entender pues, que la muerte en la cruz del Cristo, del Ungido, del Mesías de Dios, no fue un final sino un principio.
La escritura nos enseña que esa muerte de Jesús en la cruz, fue tan sólo el principio de algo mucho más grande. En el evangelio de Marcos por ejemplo leemos los siguientes textos, que ya, por sí mismos, nos enseñan los "primeros" frutos de lo que significó esa muerte, capítulo 15 y verso 37: "Mas Jesús, dando una gran voz, expiró". Verso 38, primer fruto: "Entonces el velo del templo se rasgó en dos, de arriba a abajo"... Significaba que desde ese momento, TODOS los creyentes teníamos acceso directo al trono celestial, ya no iba a ser necesario NUNCA más, que un hombre intercediera por otro hombre como sucedía en la antiguedad, ahora cada individuo tenemos la oportunidad de accesar directamente con el Padre Celestial, nonecesitamos recurrir a ningún líder, para que interceda por nosotros delante de Dios, eso ya lo hizo Jesús en su muerte. Verso 39: "El centurión que estaba frente a Jesús dijo: verdaderamente este hombre era el Hijo de Dios"... Significaba que de ese momento en adelante, TODO ser humano que necesitaba ser salvo tenía que reconocer que la promesa hecha por Dios Padre hacía dos mil años a Abraham, se había cumplido, y era un requisito admitirlo para entrar al cielo. Capítulo 16 y verso 6: "Jesús nazareno, el que fue crucificado, ha resucitado"... Significaba que la cruz no había sido un fin sino un medio, por el cual Dios se acercaba a los suyos. Verso 15: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura"... Significó la expansión total del evangelio de Jesuscristo a los suyos, y a los que en ese momento no éramos suyos.
El gran mérito de Jesús no está solamente en su muerte, sino más bien en su resurrección. El gran consuelo que tenemos los creyentes en Nuestro Señor Cristo Jesús, es que cada año no tenemos que llevar ofrendas a su tumba, como lo hacen los miembros de cualquiera de las religiones existentes... sino que lo adoramos en Espíritu, porque esa si es la verdad. Acaso esas fueron las palabras más importantes que Jesús mismo le mensionara a una samaritana en Juan capítulo 4. Tratemos de entender pues, que la muerte en la cruz del Cristo, del Ungido, del Mesías de Dios, no fue un final sino un principio.
viernes, 2 de abril de 2010
No es lo mismo ser bendito que ser próspero.
Casi todos los creyentes en Nuestro Señor Jesús tenemos o hemos tenido en la mente el pensamiento que cuando uno es prosperado es porque es bendecido por Dios, pero no es necesariamente así. Los secuestradores, los narcotraficantes, los maleantes son prosperados pero no por eso son benditos de Dios o bendecidos por EL.
Hace un par de años escuchamos la charla entre dos creyentes por el hecho de que uno de ellos había comprado un auto último modelo, el segundo cuando vio el vehículo le dijo: Hermano, Dios te está bendiciendo. Pero el primero respondió: No. Bendito ya era desde que conocí al Señor, ahora lo que EL está haciendo es prosperarme. Esa es exactamente la actitud que debemos tener todos los creyentes. Jesús dijo en la oración más bella que alguien ha hecho jamás (Juan 17): "Padre, la hora ha llegado, glorifica a tu Hijo para que tu Hijo también te glofique a tí... Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero". Al conocer a Nuestro Señor Jesucristo, ya somos benditos para siempre, pero eso no implica que seamos prosperados.
En otra escritura podemos comprobar lo anterior, en el Salmo 1 versos 3-5 leemos: "El justo (el creyente) será como árbol plantado junto a las corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae, y TODO lo que hace PROSPERARA". Y alguien dirá ¿Pero en mi caso no es así?. Es que tendemos a pensar que PROSPERIDAD es DINERO, no pensamos que prosperidad es paz, es tranquilidad, es tener salud, es ser ejemplo para que otros conozcan a nuestro Señor. La prueba de ello es que en los versos siguientes cuando habla de los impíos NO HABLA DE DINERO, sino dice: "No así LOS MALOS (los pecadores), porque no se levantarán en el día del juicio". Ser bendito NO implica ser PROSPERO, y ser próspero no implica tener DINERO. Meditemos.
Hace un par de años escuchamos la charla entre dos creyentes por el hecho de que uno de ellos había comprado un auto último modelo, el segundo cuando vio el vehículo le dijo: Hermano, Dios te está bendiciendo. Pero el primero respondió: No. Bendito ya era desde que conocí al Señor, ahora lo que EL está haciendo es prosperarme. Esa es exactamente la actitud que debemos tener todos los creyentes. Jesús dijo en la oración más bella que alguien ha hecho jamás (Juan 17): "Padre, la hora ha llegado, glorifica a tu Hijo para que tu Hijo también te glofique a tí... Y ésta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero". Al conocer a Nuestro Señor Jesucristo, ya somos benditos para siempre, pero eso no implica que seamos prosperados.
En otra escritura podemos comprobar lo anterior, en el Salmo 1 versos 3-5 leemos: "El justo (el creyente) será como árbol plantado junto a las corrientes de aguas, que da su fruto en su tiempo, y su hoja no cae, y TODO lo que hace PROSPERARA". Y alguien dirá ¿Pero en mi caso no es así?. Es que tendemos a pensar que PROSPERIDAD es DINERO, no pensamos que prosperidad es paz, es tranquilidad, es tener salud, es ser ejemplo para que otros conozcan a nuestro Señor. La prueba de ello es que en los versos siguientes cuando habla de los impíos NO HABLA DE DINERO, sino dice: "No así LOS MALOS (los pecadores), porque no se levantarán en el día del juicio". Ser bendito NO implica ser PROSPERO, y ser próspero no implica tener DINERO. Meditemos.
jueves, 1 de abril de 2010
El sacrificio del madero que soporta cualquier pecado.
En éstos días, aunque muchos los toman para ir a divertirse a la playa, otros tantos nos quedamos en casa "meditando" en lo que para nuestras vidas espirituales representan. En días como éstos, hace aproximadamente 2,000 años un hombre en Israel murió por los pecados de toda la humanidad, ese hombre era un santo, por ello ésta semana se denomina "semana santa".
Jesús, el galileo nacido en Nazaret, fue ese hombre santo. El, dice la escritura que se despojó "kenosis" (Filipenses 2:5-8)de su divinidad, que no "estimó" el ser igual a Dios, sino que en un acto de amor, dejó su trono y su reino, por personas como usted y nosotros. Un Rey, el Rey de Reyes, dejó TODO por venir y salvarnos. La pregunta entonces es ¿Habrá algún pecado que ese bendito sacrificio en el madero no cubra? La respuesta es clara y contundente NO. Cualquier pecado que usted o nosotros hayamos cometido o estemos cometiendo, es borrado por "el sacrificio" de la cruz de Cristo, no por la cruz en sí. Por eso, a quien debemos amar, respetar, y adorar es a quien murió en esa cruz NO a la cruz en sí. Imagínese que hubiera muerto en una silla eléctrica, no íbamos a adorar a la silla eléctrica, tiene que ser a la persona no al medio.
Alguien puede decir es que mi pecado es grave, bueno, uno, todo pecado es grave; dos, uno de los mayores pecados de ésta vida es cortar una vida, ya sea ésta propia o ajena, y tenemos el ejemplo clásico de ese pecado grave cometido y perdonado en Pablo. Pablo, el Apóstol fue un traidor, pues perseguía a judíos que dejaron las creencias judáicas para seguir a Cristo; era un asesino, pues luego de perseguirlos los mataba o los entregaba para que fueran asesinados. Y sin embargo, se arrepintió y Dios lo perdonó. Ahora bien, notemos que el primer paso para ser perdonado es el arrepentimiento, luego tenemos que confesar el pecado, y por último, luchar por dejar de hacerlo, entonces el sacrificio del madero SI soportorá nuestro pecado. Meditemos.
Jesús, el galileo nacido en Nazaret, fue ese hombre santo. El, dice la escritura que se despojó "kenosis" (Filipenses 2:5-8)de su divinidad, que no "estimó" el ser igual a Dios, sino que en un acto de amor, dejó su trono y su reino, por personas como usted y nosotros. Un Rey, el Rey de Reyes, dejó TODO por venir y salvarnos. La pregunta entonces es ¿Habrá algún pecado que ese bendito sacrificio en el madero no cubra? La respuesta es clara y contundente NO. Cualquier pecado que usted o nosotros hayamos cometido o estemos cometiendo, es borrado por "el sacrificio" de la cruz de Cristo, no por la cruz en sí. Por eso, a quien debemos amar, respetar, y adorar es a quien murió en esa cruz NO a la cruz en sí. Imagínese que hubiera muerto en una silla eléctrica, no íbamos a adorar a la silla eléctrica, tiene que ser a la persona no al medio.
Alguien puede decir es que mi pecado es grave, bueno, uno, todo pecado es grave; dos, uno de los mayores pecados de ésta vida es cortar una vida, ya sea ésta propia o ajena, y tenemos el ejemplo clásico de ese pecado grave cometido y perdonado en Pablo. Pablo, el Apóstol fue un traidor, pues perseguía a judíos que dejaron las creencias judáicas para seguir a Cristo; era un asesino, pues luego de perseguirlos los mataba o los entregaba para que fueran asesinados. Y sin embargo, se arrepintió y Dios lo perdonó. Ahora bien, notemos que el primer paso para ser perdonado es el arrepentimiento, luego tenemos que confesar el pecado, y por último, luchar por dejar de hacerlo, entonces el sacrificio del madero SI soportorá nuestro pecado. Meditemos.
miércoles, 31 de marzo de 2010
En ocasiones... una sóla vez puede llegar a ser mucho.
Vivimos en mundo tan manchado, tan marchito de buenas acciones, tan egoísta, que vemos constantemente repetir errores a otros y a nosotros mismos, de tal manera que hemos llegado a pensar que eso, es la vida, cometer errores y seguir adelante como si nada hubiera pasado. Para el mundo, o sea, para las personas que mencionan el nombre de Dios, pero no lo conocen eso quizás podríamos llegar a aceptarlo, pero no debiera de ser el patrón de vida para las personas que sí lo conocemos.
Muchos dicen: un sólo trago; una sola mentira; un sólo desliz; una sóla dádiva, etc. NO es nada. Pero en ocasiones un o una sola vez puede llegar a ser mucho. Hace muchos años el esposo de una nuestra amiga entró a UN restautant, y pidió UNA sola cerveza, llegó UNA dama que se fue a sentar a llorar a la par de él, tuvieron UNA sola conversación de lo que le pasaba a ella, mientras eso sucedía llegó el celoso esposo de la dama desenfundó UNA pistola y le disparó a él (que no había hecho nada malo) UN sólo tiro, y lo mató. Para éste amigo y su familia UNO fue demasiado. Adán y Eva pecaron UNA sola vez, pero eso les bastó para perder el Edén en el que vivían. Moisés solamente desobedeció en UNA ocasión, pero eso le bastó para no entrar a la tierra prometida. Judas vendió a Jesús UNA sola vez, pero eso le bastó para perder su alma para siempre.
¿Cuántas veces vamos a repetir nuestro pecado antes de perder nuestra bendición? ¿Esperaremos a ser castigados antes de dejar "de luchar" en contra de nuestras debilidades? Todos tenemos defectos, debilidades, pecados, etc. y el mérito no está en perderlos o dominarlos para mañana, el mérito está en que "luchemos" por dejarlos atrás. En que nos pongamos en las manos de Dios para que nos vaya limpiando. Jesús mismo tuvo entre sus doce a hombres necios (Pedro), violentos (Jacobo y Juan), avariciosos (Mateo), pero el mérito que tuvieron con el tiempo... fue su lucha. Pues ellos sí llegaron a comprender que en ocasiones UNA sola vez puede llegar a ser mucho.
Muchos dicen: un sólo trago; una sola mentira; un sólo desliz; una sóla dádiva, etc. NO es nada. Pero en ocasiones un o una sola vez puede llegar a ser mucho. Hace muchos años el esposo de una nuestra amiga entró a UN restautant, y pidió UNA sola cerveza, llegó UNA dama que se fue a sentar a llorar a la par de él, tuvieron UNA sola conversación de lo que le pasaba a ella, mientras eso sucedía llegó el celoso esposo de la dama desenfundó UNA pistola y le disparó a él (que no había hecho nada malo) UN sólo tiro, y lo mató. Para éste amigo y su familia UNO fue demasiado. Adán y Eva pecaron UNA sola vez, pero eso les bastó para perder el Edén en el que vivían. Moisés solamente desobedeció en UNA ocasión, pero eso le bastó para no entrar a la tierra prometida. Judas vendió a Jesús UNA sola vez, pero eso le bastó para perder su alma para siempre.
¿Cuántas veces vamos a repetir nuestro pecado antes de perder nuestra bendición? ¿Esperaremos a ser castigados antes de dejar "de luchar" en contra de nuestras debilidades? Todos tenemos defectos, debilidades, pecados, etc. y el mérito no está en perderlos o dominarlos para mañana, el mérito está en que "luchemos" por dejarlos atrás. En que nos pongamos en las manos de Dios para que nos vaya limpiando. Jesús mismo tuvo entre sus doce a hombres necios (Pedro), violentos (Jacobo y Juan), avariciosos (Mateo), pero el mérito que tuvieron con el tiempo... fue su lucha. Pues ellos sí llegaron a comprender que en ocasiones UNA sola vez puede llegar a ser mucho.
martes, 30 de marzo de 2010
Instruye al niño en su camino.
A nuestro paso por el Instituto Bíblico un maestro nos enseñó una lección que no hemos olvidado, y que la vida misma no nos permite olvidar, él nos decía: "aves del mismo plumaje se juntan, aves de distintos plumajes se repelen". Traducido al género humano significa que personas del mismo pensamiento, y con las mismas metas se juntan.
La escritura nos menciona algo similar en cuanto a actitudes, metas y propósitos en la vida, el Proverbio 29 en el verso 27 nos enseña lo siguiente: "Abominación es a los justos el hombre inicuo, y abominación es al impío el de caminos rectos". En otras palabras: "Aves del mismo plumaje se juntan, y aves de plumajes diferentes se repelen". Es esa la razón también, por la cual se nos enseñó en el instituto que no debemos asociarnos en ninguna área con personas que no piensen espiritualmente como nosotros. Es por ello que no aconsejamos que personas de distintas religiones hagan planes de matrimonio; es por ello que no aconsejamos que personas de distintas creencias espirituales se hagan socios en una empresa; es por ello que no damos el ejemplo de caminar con personas que no tengan las mismas creencias espirituales que nosotros.
No estamos hablando ni aconsejando que usted le vuelva el rostro a todo aquél que no crea lo que usted cree, tan sólo le estamos diciendo QUE NO CAMINE CON ELLOS. Ahora bien, usted ya razona; usted ya tiene edad, pero, y sus hijos. Sus hijos deben ser educados por usted desde pequeños en éste concepto, para que cuando sean grandes no se aparten de él. Somos los padres los responsables de los hijos y no los hijos responsables de los padres. Intruye al niño en su camino, y aún cuando fuere viejo, no se apartará de él nos dice el Proverbio 22:6. Esa es la instrucción que se nos da, para que el día de mañana el impío no nos abomine, ni paremos nosotros o nuestros hijos abominando al impío, cuando en realidad es digno de lástima. Como lo fuimos nosotros cuando anduvimos esos caminos.
La escritura nos menciona algo similar en cuanto a actitudes, metas y propósitos en la vida, el Proverbio 29 en el verso 27 nos enseña lo siguiente: "Abominación es a los justos el hombre inicuo, y abominación es al impío el de caminos rectos". En otras palabras: "Aves del mismo plumaje se juntan, y aves de plumajes diferentes se repelen". Es esa la razón también, por la cual se nos enseñó en el instituto que no debemos asociarnos en ninguna área con personas que no piensen espiritualmente como nosotros. Es por ello que no aconsejamos que personas de distintas religiones hagan planes de matrimonio; es por ello que no aconsejamos que personas de distintas creencias espirituales se hagan socios en una empresa; es por ello que no damos el ejemplo de caminar con personas que no tengan las mismas creencias espirituales que nosotros.
No estamos hablando ni aconsejando que usted le vuelva el rostro a todo aquél que no crea lo que usted cree, tan sólo le estamos diciendo QUE NO CAMINE CON ELLOS. Ahora bien, usted ya razona; usted ya tiene edad, pero, y sus hijos. Sus hijos deben ser educados por usted desde pequeños en éste concepto, para que cuando sean grandes no se aparten de él. Somos los padres los responsables de los hijos y no los hijos responsables de los padres. Intruye al niño en su camino, y aún cuando fuere viejo, no se apartará de él nos dice el Proverbio 22:6. Esa es la instrucción que se nos da, para que el día de mañana el impío no nos abomine, ni paremos nosotros o nuestros hijos abominando al impío, cuando en realidad es digno de lástima. Como lo fuimos nosotros cuando anduvimos esos caminos.
lunes, 29 de marzo de 2010
La diferencia entre entender y no entender.
Cada vez que estamos en una reunión de cualquier índole, podemos observar la diferencia de pensamientos, de criterios y de opiniones que hay acerca de tal o cual punto. Si usted habla de construcciones, unos piensan que es mejor así que asá; si usted habla de leyes, unos piensan que esto es así y otros que ésto es asá. No importa del tema que usted toque, siempre encontrará diversidad de opiniones. Ahora bien, casi por regla general en cada reunión se le concede el mejor criterio casi siempre a quien más haya estudiado.
Si se habla de construcciones y hay tres ingenieros presentes pero uno de ellos tiene un posgrado, a él se le respeta más; si se habla de leyes y entre los presentes hay alguien que es magistrado, a ese se le da la razón. Pero, curiosamente, cuando se habla de lo espiritual, cuando se habla de la biblia, de la Palabra de Dios, NO IMPORTA, increíblemente así, NO IMPORTA cuántos estudiosos haya de la Palabra o cuántos años alguien se haya preparado en su estudio, igualmente es rebatido por "cualquiera", en esa área curiosamente TODOS son expertos. Bien dice la escritura que TODOS somos sabios según nuestra propia opinión (Proverbios 3:7 y 21:2 y 28:11).
Nos dice la escritura también que: "Los que buscan a Dios entienden todo, pero los que son hombres malos no entienden sus juicios" (Proverbios 28:5). No estamos promoviendo aquí el hecho de que si alguien tiene un año más de estudio bíblico que otro, es más sabio. No, lo que estamos promoviendo es que TODOS estudiemos la Palabra de Dios para tener derecho a entender sus decisiones; que TODOS busquemos a Dios para encontrar el equilibrio en nuestras vidas, y así, podamos ayudarnos mutuamente en éste bien llamado "Valle de lágrimas" para que juntos, sobrellevando las cargas unos de los otros alcancemos dos situaciones, la una, "entender" la voluntad de Dios para nuestras vidas, y la dos, "juntos alcanzar" la presencia física de Dios.
Si se habla de construcciones y hay tres ingenieros presentes pero uno de ellos tiene un posgrado, a él se le respeta más; si se habla de leyes y entre los presentes hay alguien que es magistrado, a ese se le da la razón. Pero, curiosamente, cuando se habla de lo espiritual, cuando se habla de la biblia, de la Palabra de Dios, NO IMPORTA, increíblemente así, NO IMPORTA cuántos estudiosos haya de la Palabra o cuántos años alguien se haya preparado en su estudio, igualmente es rebatido por "cualquiera", en esa área curiosamente TODOS son expertos. Bien dice la escritura que TODOS somos sabios según nuestra propia opinión (Proverbios 3:7 y 21:2 y 28:11).
Nos dice la escritura también que: "Los que buscan a Dios entienden todo, pero los que son hombres malos no entienden sus juicios" (Proverbios 28:5). No estamos promoviendo aquí el hecho de que si alguien tiene un año más de estudio bíblico que otro, es más sabio. No, lo que estamos promoviendo es que TODOS estudiemos la Palabra de Dios para tener derecho a entender sus decisiones; que TODOS busquemos a Dios para encontrar el equilibrio en nuestras vidas, y así, podamos ayudarnos mutuamente en éste bien llamado "Valle de lágrimas" para que juntos, sobrellevando las cargas unos de los otros alcancemos dos situaciones, la una, "entender" la voluntad de Dios para nuestras vidas, y la dos, "juntos alcanzar" la presencia física de Dios.
domingo, 28 de marzo de 2010
Hay que conocer el estado de las ovejas.
Muchas personas que llegan a tener una relación personal con Cristo, luego de un tiempo se emocionan tanto, que quieren involucrarse más plenamente con una obra de evangelización, de enseñanza, de servicio, etc. Pareciera que es algo que brota del corazón casi por naturaleza, pues seguir a Cristo es un verdadero placer, y situación que no tiene en absoluto algo de malo.
Sin embargo, como todo trabajo o labor en la vida, tiene sus secretos. Uno de ellos es el hecho de que la responsabilidad aquí, es extrema. No se está tratando con artículos, no se está tratando con bienes, ni tampoco con efímero dinero, se está tratando con la salud espiritual de personas cuyo destino eterno será algún día el cielo o el infierno. De tal manera que hay que prepararse y bien. Ningún enfermo se atrevería a poner su salud y su vida en manos de un mal médico, o de un aprendíz. Todos, cuando de salud se trata queremos el mejor médico que nuestro presupuesto pueda pagar. Así debemos de hacer en lo espiritual, poner nuestra vida eterna en manos de un guía que ame a Dios, que respete a Dios, que busque a Dios, que nos lleve a Dios. Un guía honesto, sincero, que no tenga ambición por los bienes materiales, un guía que como dice la escritura: "Sea diligente y conozca el estado de sus ovejas" (Proverbios 27:23).
Jesús es un claro ejemplo de ello, y quizás por ello nos dejó la enseñanza y el ejemplo de que la "manada" debe de ser pequeña. ¿Por qué? Porque así es más fácil conocer el "estado" de las ovejas, es más, así es más fácil "conocer" a las ovejas. Que lamentable que muchos líderes se jacten de la "cantidad" de ovejas que tienen, pero que no conozcan la "calidad" de esas ovejas. ¿Qué va a suceder con esas ovejas de "cantidad" el día que inicie la persecusión a los creyentes? ¿Son ovejas nacidas y "convertidas", o, son por el contrario ovejas tan sólo "convencidas" de un movimiento que hoy les da lo que desean?
Sin embargo, como todo trabajo o labor en la vida, tiene sus secretos. Uno de ellos es el hecho de que la responsabilidad aquí, es extrema. No se está tratando con artículos, no se está tratando con bienes, ni tampoco con efímero dinero, se está tratando con la salud espiritual de personas cuyo destino eterno será algún día el cielo o el infierno. De tal manera que hay que prepararse y bien. Ningún enfermo se atrevería a poner su salud y su vida en manos de un mal médico, o de un aprendíz. Todos, cuando de salud se trata queremos el mejor médico que nuestro presupuesto pueda pagar. Así debemos de hacer en lo espiritual, poner nuestra vida eterna en manos de un guía que ame a Dios, que respete a Dios, que busque a Dios, que nos lleve a Dios. Un guía honesto, sincero, que no tenga ambición por los bienes materiales, un guía que como dice la escritura: "Sea diligente y conozca el estado de sus ovejas" (Proverbios 27:23).
Jesús es un claro ejemplo de ello, y quizás por ello nos dejó la enseñanza y el ejemplo de que la "manada" debe de ser pequeña. ¿Por qué? Porque así es más fácil conocer el "estado" de las ovejas, es más, así es más fácil "conocer" a las ovejas. Que lamentable que muchos líderes se jacten de la "cantidad" de ovejas que tienen, pero que no conozcan la "calidad" de esas ovejas. ¿Qué va a suceder con esas ovejas de "cantidad" el día que inicie la persecusión a los creyentes? ¿Son ovejas nacidas y "convertidas", o, son por el contrario ovejas tan sólo "convencidas" de un movimiento que hoy les da lo que desean?
sábado, 27 de marzo de 2010
El que se mete a redentor... sale crucificado.
Según la Lengua Española, "redentor", se define como la persona que "va y entra a rescatar a otra". Por ejemplo clásico de "redentor" conocemos a Jesucristo. El fue la persona que para que nosotros no pagáramos por nuestro pecado, lo pagó EL.
Nuestro padre terrenal, que muriera hace poco tiempo destrozado materialmente por un cáncer de próstata, pero gozando de las mieles espirituales en el Señor, nos decía desde que éramos niños: "Patojos, entiendan esto: El que se mete a redentor... sale crucificado". En más de una ocasión hemos podido comprobar en lo personal, que cuando alguien, o, nosotros mismos, nos metemos a defender la causa de otro, es ese alguien o somos nosotros los que ocupamos el puesto de crucificados. El que se mete a redimir a otro, tiene que ir con la idea fija y segura, que va a ocupar el lugar del otro al momento de la crucifixión. Va a ser calumniado; va ser visto como la persona que tiene un interés oculto; como el que se quiere aprovechar de la oportunidad; como el que vió la mesa servida, y ahora, sólo quiere llegar a sentarse a comer, para al final, pocos o ninguno aprecien lo que quiso hacer.
Ninguno que se mete a "redentor" sale ileso. Todos, todos, todos, los que en alguna medidad se meten, o, nos metemos a defender la causa ajena salen o salimos lastimados. Con razón la escritura dice: "No tengas pleito con nadie sin razón, si no te han hecho agravio" (Proverbios 3:30), y, "El que pasando se deja llevar de la ira en pleito ajeno, es como el que toma al perro por las orejas" (Proverbios 26:17).
Nuestro padre terrenal, que muriera hace poco tiempo destrozado materialmente por un cáncer de próstata, pero gozando de las mieles espirituales en el Señor, nos decía desde que éramos niños: "Patojos, entiendan esto: El que se mete a redentor... sale crucificado". En más de una ocasión hemos podido comprobar en lo personal, que cuando alguien, o, nosotros mismos, nos metemos a defender la causa de otro, es ese alguien o somos nosotros los que ocupamos el puesto de crucificados. El que se mete a redimir a otro, tiene que ir con la idea fija y segura, que va a ocupar el lugar del otro al momento de la crucifixión. Va a ser calumniado; va ser visto como la persona que tiene un interés oculto; como el que se quiere aprovechar de la oportunidad; como el que vió la mesa servida, y ahora, sólo quiere llegar a sentarse a comer, para al final, pocos o ninguno aprecien lo que quiso hacer.
Ninguno que se mete a "redentor" sale ileso. Todos, todos, todos, los que en alguna medidad se meten, o, nos metemos a defender la causa ajena salen o salimos lastimados. Con razón la escritura dice: "No tengas pleito con nadie sin razón, si no te han hecho agravio" (Proverbios 3:30), y, "El que pasando se deja llevar de la ira en pleito ajeno, es como el que toma al perro por las orejas" (Proverbios 26:17).
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