En una porción de las Escrituras dice: "Escarnecedor (burlador) es el vino, y alborotadora la cerveza (algunas versiones dicen sidra)" (Proverbio 20:1), esto lo dice debido a lo que ya de todos es conocido, en las fiestas siempre existe alguien que se pasa de copas y tiene que sufrir las consecuencias de sus errores, sean éstos, malas expresiones, imprudencias, accidentes, faltas de respeto, etc. Pero en sí, en lo que nos quiere hacer reflexionar la frase es en que si bien el vino de éste mundo nos alegra por un momento, el abuso, trae sus consecuencias.
Por ello, cuando Salomón nos está narrando la relación que debemos de tener con nuestro Dios, lo hace con la analogía que son mejores los gozos que nos dejan sus amores que el gozo que nos deja la pasajera alegría del vino natural. Es, en otras palabras, una exhortación a que no seamos como los de la Iglesia de Efeso en Apocalipsis 2:1-7, a quienes se les olvidó el "Primer amor con Dios". Es una exhortación a que no olvidemos que cuando lo hemos necesitado, El siempre, pero siempre, ha estado allí para socorrernos, para tendernos una mano, para ayudarnos, para sacarnos del problema o de la pena.
Y como testimonio para animarnos y que no abandonemos la caminata y la lucha, Salomón cierra la idea con la siguiente frase: "Con razón te aman" (El Cantar de los Cantares 1:4). En otras palabras nos dice: Ahora entiendo por qué los que nos han antecedido viven tan enamorados de Tï, Señor. Cómo no amar a Aquél que me tendió la mano, cómo abandonar a Aquél que no me abandonó cuando todos lo hicieron, cómo olvidar y abandonar a Aquél que siempre estuvo conmigo... Sí, con razón te amaron Señor.
domingo, 24 de mayo de 2009
sábado, 23 de mayo de 2009
Oh, si el me besara con besos de su boca.
Muchos detractores de las Escrituras, por siglos han expresado su opinión negativa y destructora en contra del precioso libro: El Cantar de los Cantares. Han promulgado que es un libro indecente y promiscuo, y hasta hay quien ha dicho que es un libro de relatos y hechos pornográficos. Lo único que han podido demostrar con ello, es su desconocimiento de Dios y la falta de trato con el mismo. La frase con la que hoy titulamos el mensaje continúa así: "Porque mejores son sus amores que el vino" (El Cantar de los Cantares: 1:2).
Todos los que hemos conocido a Dios durante la existencia de la humanidad, todos sin excepción alguna podemos decir que en el tiempo de la prueba, en el tiempo de dolor, en el tiempo de la angustia, en el tiempo del luto... mejores han sido sus besos y sus amores, que cualquier otro consuelo que pudiéramos haber recibido. La familia, los amigos, los conocidos nos acompañan en los tiempos malos, pero esas caricias que recibimos de Dios, esa compañía invisible pero sencible, esa paz interna, ese abrazo que no vemos pero que sentimos en los momentos de soledad, esos son los besos de su boca y la caricia amorosa que nos hace seguir adelante aun y cuando todo mundo nos abandonara.
Por ello, Salomón más abajo en éste capítulo (verso 4) dice: "Nos gozaremos y alegraremos en ti; nos acordaremos de tus amores MÁS que del vino". Esto implica que es mejor ahogar nuestras penas y angustias de rodillas, que ahogarlas con vino mundano. Entonces preguntamos: ¿Cómo puede alguien pensar que el consuelo que Dios nos da sea indecente, promiscuo o pornográfico? Solamente alguien que no ha tenido el privilegio de pasar una pena, una necesidad, una angustia... sin sentir ese aliento con aroma de rosas de Nuestro Padre celestial.
Todos los que hemos conocido a Dios durante la existencia de la humanidad, todos sin excepción alguna podemos decir que en el tiempo de la prueba, en el tiempo de dolor, en el tiempo de la angustia, en el tiempo del luto... mejores han sido sus besos y sus amores, que cualquier otro consuelo que pudiéramos haber recibido. La familia, los amigos, los conocidos nos acompañan en los tiempos malos, pero esas caricias que recibimos de Dios, esa compañía invisible pero sencible, esa paz interna, ese abrazo que no vemos pero que sentimos en los momentos de soledad, esos son los besos de su boca y la caricia amorosa que nos hace seguir adelante aun y cuando todo mundo nos abandonara.
Por ello, Salomón más abajo en éste capítulo (verso 4) dice: "Nos gozaremos y alegraremos en ti; nos acordaremos de tus amores MÁS que del vino". Esto implica que es mejor ahogar nuestras penas y angustias de rodillas, que ahogarlas con vino mundano. Entonces preguntamos: ¿Cómo puede alguien pensar que el consuelo que Dios nos da sea indecente, promiscuo o pornográfico? Solamente alguien que no ha tenido el privilegio de pasar una pena, una necesidad, una angustia... sin sentir ese aliento con aroma de rosas de Nuestro Padre celestial.
viernes, 22 de mayo de 2009
Hijo mío, haz esto ahora, y líbrate.
El mundo de hoy, especialmente el americano que vive bajo una lupa de identidad consumista te dice: "Conciéntase", "Usted se lo merece", ""Llame ya", "Ahora es el momento, no deje para mañana lo que puede disfrutar hoy", dichos argumentos los han llevado a lo que hoy estàn padeciendo, la crisis económica más grande que hayan enfrentado en la historia, el niñito americano que está naciendo en éste segundo ya le debe al gobierno alrededor de $ 37,500, y cada ciudadano en etapa de trabajo $ 67,000 ( cifras dadas por entes americanos), y es más, en lugar de bajar a cada segundo sube la cuenta.
¿Por qué? Porque la idea es "téngalo aunque no pueda tenerlo", nuestra bisabuela no era economista, pero cuando murió no solamente no dejó un centavo de deuda, sino dejó heredadas a tres generaciones, y su lema era: "Si no lo PUEDES comprar no lo DEBES tener". Ese consejo, siendo una mujer muy piadosa, seguramente lo recibió del economista de economistas, Dios. Vea cómo lo explica EL en manos del proverbista: "Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo, si has empeñado tu palabra a un extraño, te has enlazado con las palabras de tu boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios. HAZ ESTO AHORA, HIJO MÍO, Y LIBRATE, ya que has caido en la mano de tu prójimo" (Vea Proverbios 6:1-5).
Si no podemos tener algo no lo tengamos, vivamos una vida sencilla y cuando deseemos algo juntemos para comprarlo de contado, pero no seamos fiadores ni pidamos ser fiadores de nadie. En otra parte de la Escritura dice: Por comprar así ¿Por queé han de quitar tu cama de dabajo de tí?. Si no queremos que la "ruina o la calamidad venga derepente" vivamos una vida sencilla. Meditemos.
¿Por qué? Porque la idea es "téngalo aunque no pueda tenerlo", nuestra bisabuela no era economista, pero cuando murió no solamente no dejó un centavo de deuda, sino dejó heredadas a tres generaciones, y su lema era: "Si no lo PUEDES comprar no lo DEBES tener". Ese consejo, siendo una mujer muy piadosa, seguramente lo recibió del economista de economistas, Dios. Vea cómo lo explica EL en manos del proverbista: "Hijo mío, si salieres fiador por tu amigo, si has empeñado tu palabra a un extraño, te has enlazado con las palabras de tu boca, y has quedado preso en los dichos de tus labios. HAZ ESTO AHORA, HIJO MÍO, Y LIBRATE, ya que has caido en la mano de tu prójimo" (Vea Proverbios 6:1-5).
Si no podemos tener algo no lo tengamos, vivamos una vida sencilla y cuando deseemos algo juntemos para comprarlo de contado, pero no seamos fiadores ni pidamos ser fiadores de nadie. En otra parte de la Escritura dice: Por comprar así ¿Por queé han de quitar tu cama de dabajo de tí?. Si no queremos que la "ruina o la calamidad venga derepente" vivamos una vida sencilla. Meditemos.
jueves, 21 de mayo de 2009
Acuerdate de tu Creador en los días de tu juventud.
Cuando uno es jóven piensa que tiene al mundo en sus manos, y suponemos que por la fuerza inherente de la juventud, se cree también que todos los planes que uno tiene a futuro seguro los va a lograr, que solamente es cuestión de tiempo, que solamente es cuestión de proponerse las metas, y éstas se alcanzarán. Nada más alejado de la verdad que éste pensamiento. Muy pocas son las personas que tienen el privilegio de ser instruidas por personas sabias, realistas, experimentadas y amorosas, que lo preparen a uno. Mi bisabuela Sofía fue una de ellas, por ello cuando murió, que no fue nuestro primer encuentro con la muerte siendo aún unos niños, pues ya habían muerto nuestro bisabuelo y una tía muy querida, sí fue nuestro primer gran dolor causado por la muerte.
Si alguien llegó a entender el anterior concepto, acerca de la juventud, fue Salomón, quizás por ello fue el elegido por Dios para dejarnos plasmado por escrito el precepto, para que los que conocemos a Dios instruyamos a nuestros niños ahora, para que cuando sean mayores no se olviden de Dios. Veamos la forma en que nos lo dijo: "Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años en los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento". ¿Qué quizo decir? Bueno, primero confirmó que al niño hay que instruirlo... de niño; segundo, que aún y cuando seamos instruidos en los caminos de Dios, y por lo tanto lleguemos a ser sus hijos... habrán días malos, entiéndanse problemas.
El diccionario define vejez como: Senectud o persona vieja, que generalmente empieza a los 60 años. Pero Salomón lo definió así: "Cuando se obscurece el sol, la luna y las estrellas (ceguera); y vuelven las nubes tras las lluvias (el paso de los años); cuando tiemblan los guardias de las casas (temblor en las manos); y se encorban los hombres (pasos lentos); y césan las muelas porque han disminuido (no necesita explicación); y se disminuirán los que miran por las ventanas (nos vamos muriendo uno a uno en una familia); y se pierde el apetito porque el hombre va a su morada eterna (no ha notado lo que cuesta que un enfermo terminal guste comer)". A todo humano le ha de acontecer lo mismo, pero, como unos se van antes que otros a la morada eterna, por ello la Escritura enseña que: No nos olvidemos de instruir al niño, ni nos olvidemos de nuestro Creador en los días de la juventud.
Si alguien llegó a entender el anterior concepto, acerca de la juventud, fue Salomón, quizás por ello fue el elegido por Dios para dejarnos plasmado por escrito el precepto, para que los que conocemos a Dios instruyamos a nuestros niños ahora, para que cuando sean mayores no se olviden de Dios. Veamos la forma en que nos lo dijo: "Acuérdate de tu Creador en los días de tu juventud, antes que vengan los días malos, y lleguen los años en los cuales digas: No tengo en ellos contentamiento". ¿Qué quizo decir? Bueno, primero confirmó que al niño hay que instruirlo... de niño; segundo, que aún y cuando seamos instruidos en los caminos de Dios, y por lo tanto lleguemos a ser sus hijos... habrán días malos, entiéndanse problemas.
El diccionario define vejez como: Senectud o persona vieja, que generalmente empieza a los 60 años. Pero Salomón lo definió así: "Cuando se obscurece el sol, la luna y las estrellas (ceguera); y vuelven las nubes tras las lluvias (el paso de los años); cuando tiemblan los guardias de las casas (temblor en las manos); y se encorban los hombres (pasos lentos); y césan las muelas porque han disminuido (no necesita explicación); y se disminuirán los que miran por las ventanas (nos vamos muriendo uno a uno en una familia); y se pierde el apetito porque el hombre va a su morada eterna (no ha notado lo que cuesta que un enfermo terminal guste comer)". A todo humano le ha de acontecer lo mismo, pero, como unos se van antes que otros a la morada eterna, por ello la Escritura enseña que: No nos olvidemos de instruir al niño, ni nos olvidemos de nuestro Creador en los días de la juventud.
miércoles, 20 de mayo de 2009
Hombre, mujer, vida, muerte, infinito.
Si usted es una persona de 55 años en adelante, y además tiene buena memoria, recordará que en los años 60`s había, en la aún naciente televisión un programa de médicos que iniciaba con éstas palabras y sus respectivos símbolos (que lastimosamente no puedo representar físicamente aquí, para terminar de refrescarle la memoria). El hecho es que hace unos días tratando de conocer cómo funcionan éstos aparatos nuevos de comunicación (léase PC), los volví a ver y fueron innumerables los recuerdos que vinieron a mi mente, pero también una reflexión acerca del sentido espiritual que hoy tienen.
Sea una persona hombre o mujer, tiene solamente una vida por delane suyo, luego viene la muerte y ésta es para toda la eternidad, y a donde vayamos será por todo ese tiempo, la eternidad. Razón tenía Salomón cuando nos aconsejó: "Todo lo que te viene a la mano hacerlo, hazlo según tus fuerzas, porque al sepulcro, a donde vas, ho hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría" (Eclesiastés 9:10). Solamente se vive una vez, y luego la muerte, y luego el juicio de Dios, nos enseña la Escritura. Entonces vivamos haciendo el bien, hagámoslo según nos venga a la mano hacerlo, según las fuerzas que Dios nos conceda, sin limitaciones pero también sin afanes, porque luego hemos de morir, y a donde vamos dice Salomón, ya no hay obras.
Desde que conocí los caminos del Señor hace 28 años he visto la carrera del crisitiano como una analogía con una carrera universitaria, en donde todos conocemos el día en que la iniciamos pero ninguno sabe el día que la terminará; en donde desde el primer o segundo mes en que la iniciamos nos pasan el primer examen parcial (pruebas); en donde si no ganamos una materia (entiéndase lección espiritual), hemos de llevarla como retrasada, y por lo tanto, no podemos pasar de ciclo si no la aprobamos (en otras palabras tendremos que repetir el examen). Sí, seamos hombres o mujeres, solamente vamos a vivir una vida, luego vendrá la muerte, y en ella sabremos, dependiendo cómo hayamos vivido, el galardón o el castigo que nos corresponde para toda la eternidad.
Sea una persona hombre o mujer, tiene solamente una vida por delane suyo, luego viene la muerte y ésta es para toda la eternidad, y a donde vayamos será por todo ese tiempo, la eternidad. Razón tenía Salomón cuando nos aconsejó: "Todo lo que te viene a la mano hacerlo, hazlo según tus fuerzas, porque al sepulcro, a donde vas, ho hay obra, ni trabajo, ni ciencia, ni sabiduría" (Eclesiastés 9:10). Solamente se vive una vez, y luego la muerte, y luego el juicio de Dios, nos enseña la Escritura. Entonces vivamos haciendo el bien, hagámoslo según nos venga a la mano hacerlo, según las fuerzas que Dios nos conceda, sin limitaciones pero también sin afanes, porque luego hemos de morir, y a donde vamos dice Salomón, ya no hay obras.
Desde que conocí los caminos del Señor hace 28 años he visto la carrera del crisitiano como una analogía con una carrera universitaria, en donde todos conocemos el día en que la iniciamos pero ninguno sabe el día que la terminará; en donde desde el primer o segundo mes en que la iniciamos nos pasan el primer examen parcial (pruebas); en donde si no ganamos una materia (entiéndase lección espiritual), hemos de llevarla como retrasada, y por lo tanto, no podemos pasar de ciclo si no la aprobamos (en otras palabras tendremos que repetir el examen). Sí, seamos hombres o mujeres, solamente vamos a vivir una vida, luego vendrá la muerte, y en ella sabremos, dependiendo cómo hayamos vivido, el galardón o el castigo que nos corresponde para toda la eternidad.
martes, 19 de mayo de 2009
Adivinación humana o Programación divina.
En varios de los mensajes anteriores hemos afirmado que la venida del Señor está pronta, alguien preguntó: ¿Es adivinación? La respuesta es: NO. No es adivinación humana lo que estamos haciendo, si fuera adivinación humana estaríamos afirmando que el Señor viene el 21 de diciembre del año 2,012 ó que viene el 12 de junio del año 2,016 (como perfectamente puede suceder, pues Dios es soberano). Lo que estamos haciendo es ubicar la Programación que Dios hiciera de los eventos relacionados con el final de los tiempos, los cuales le fueran "revelados" solamente a su propio Hijo Jesús (vea Apocalipsis 1:1-3; Mateo 24:1-51; Marcos 13:3-23; y Lucas 21:7-24).
Como se diría en la Matemática moderna: Los "elementos que componen el "conjunto de los eventos del fin" los estamos viviendo. Muchos dirán, ese argumento no es válido pues durante toda la historia humana se han dado dichos elementos. Perfecto, pero nunca y esto es de recalcarlo, NUNCA, se habían dado todos juntos y tan repetitivamente. En otro sentido, estamos viendo elementos que no se habían dado y no se pudieron dar en otro tiempo, pues dependen casi en su totalidad del avance de la ciencia y la tecnología. Ciertamente durante la historia han venido muchos en el nombre del Señor, enganñando; se han oído guerras y rumores de guerras, se han levantado naciones contra naciones, y pueblos contra pueblos; han habido pestes, se han visto hambres, han sucedido terremotos como se menciona en los capítulos señalados arriba.
Pero, nunca habíamos visto mujeres prestando sus vientres para parir hijos ajenos, nunca habíamos visto la clonación de seres humanos o partes de él; nunca antes alguien había utilizado la placenta de un niño para hacer cremas antienvejecimiento. Acciones semejantes nunca se habían visto, y sobre todo, acompañadas simultáneamente a todos los elementos ya señalados, y a una alta, pero muy alta corrupción y descomposición de la moral humana. Hemos visto madres violar a sus hijos; padres y abuelos abusar sexualmente de las hijas y las nietas; hemos visto madres vender física y sexualmente a sus hijas; hemos visto hijos matando a sus padres y viceversa; hemos visto personas descuartizar a otros. Simplemente, somos la única generación que aunado a estar viendo la grave descomposición moral del ser humano, simplemente vió también renacer la higuera (el surgimiento de Israel como estado independiente), y somos, y esto tampoco es adivinación sino programación divina, la generación que pronto verá una conspiración mundial en contra de ese pueblo, siendo éste punto, la alarma del reloj que marca la inminente venida de nuestro Señor Jesuscristo.
Como se diría en la Matemática moderna: Los "elementos que componen el "conjunto de los eventos del fin" los estamos viviendo. Muchos dirán, ese argumento no es válido pues durante toda la historia humana se han dado dichos elementos. Perfecto, pero nunca y esto es de recalcarlo, NUNCA, se habían dado todos juntos y tan repetitivamente. En otro sentido, estamos viendo elementos que no se habían dado y no se pudieron dar en otro tiempo, pues dependen casi en su totalidad del avance de la ciencia y la tecnología. Ciertamente durante la historia han venido muchos en el nombre del Señor, enganñando; se han oído guerras y rumores de guerras, se han levantado naciones contra naciones, y pueblos contra pueblos; han habido pestes, se han visto hambres, han sucedido terremotos como se menciona en los capítulos señalados arriba.
Pero, nunca habíamos visto mujeres prestando sus vientres para parir hijos ajenos, nunca habíamos visto la clonación de seres humanos o partes de él; nunca antes alguien había utilizado la placenta de un niño para hacer cremas antienvejecimiento. Acciones semejantes nunca se habían visto, y sobre todo, acompañadas simultáneamente a todos los elementos ya señalados, y a una alta, pero muy alta corrupción y descomposición de la moral humana. Hemos visto madres violar a sus hijos; padres y abuelos abusar sexualmente de las hijas y las nietas; hemos visto madres vender física y sexualmente a sus hijas; hemos visto hijos matando a sus padres y viceversa; hemos visto personas descuartizar a otros. Simplemente, somos la única generación que aunado a estar viendo la grave descomposición moral del ser humano, simplemente vió también renacer la higuera (el surgimiento de Israel como estado independiente), y somos, y esto tampoco es adivinación sino programación divina, la generación que pronto verá una conspiración mundial en contra de ese pueblo, siendo éste punto, la alarma del reloj que marca la inminente venida de nuestro Señor Jesuscristo.
lunes, 18 de mayo de 2009
El culto a los muertos.
Hay dos formas por las cuales nosotros los seres humanos pecamos o cometemos errores, una es por desconocimiento y la otra es por necedad. Ambas traen consecuencias pero no iguales, nosotros mismos lo vemos y lo hacemos con los hijos mientras los educamos e intruimos de niños, no le propinamos la misma penitencia o reprensión a un hijo que hace una travesura por desconocimiento que al que la hace con conocimiento de causa o ya advertido.
Dios actúa igualmente con el hombre mientras lo instruye espiritualmente, Dios no va a corregir más severamente a quien comete un pecado por desconocimiento, que al que lo hace ya con conocimiento de causa. Desde que el hombre es hombre, Dios conociendo que había puesto en su alma el culto y la adoración entre sus programas internos del corazón, le mostró que no se debía siquiera comunicar con los muertos, mucho menos adorarlos o venerarlos (vea Levítico 20:27). Es mas, en dicha declaración, Dios emite, además de la prohibición una condenación... su sangre caerá sobre ellos y morirán. Y más de uno pensará, yo los adoro o los venero y aún no he muerto.
El culto a los muertos es evocar a cualquier persona que nos haya antecedido sea ésta familiar, amigo, conocido, o persona justa cualquiera que ésta haya sido. Toda evocación de persona ya fallecida para adorarla es pecado, salvo la persona de Jesucristo puesto que EL ya resucitó. Nos cuesta creer que ésta declaración es verdadera, pero Jesús mismo nos dijo en una ocasión: "dejad que los muertos entierren a sus muertos" (vea Lucas 9:60). Para el Hijo de Dios, todo aquél que no lo acepta a EL como su salvador, todo aquél que no lo adora, es una persona que come, que mira, que oye, que camina pero que está muerta. Y todo aquél que adora a un muerto también está muerto delante de Dios.
Dios actúa igualmente con el hombre mientras lo instruye espiritualmente, Dios no va a corregir más severamente a quien comete un pecado por desconocimiento, que al que lo hace ya con conocimiento de causa. Desde que el hombre es hombre, Dios conociendo que había puesto en su alma el culto y la adoración entre sus programas internos del corazón, le mostró que no se debía siquiera comunicar con los muertos, mucho menos adorarlos o venerarlos (vea Levítico 20:27). Es mas, en dicha declaración, Dios emite, además de la prohibición una condenación... su sangre caerá sobre ellos y morirán. Y más de uno pensará, yo los adoro o los venero y aún no he muerto.
El culto a los muertos es evocar a cualquier persona que nos haya antecedido sea ésta familiar, amigo, conocido, o persona justa cualquiera que ésta haya sido. Toda evocación de persona ya fallecida para adorarla es pecado, salvo la persona de Jesucristo puesto que EL ya resucitó. Nos cuesta creer que ésta declaración es verdadera, pero Jesús mismo nos dijo en una ocasión: "dejad que los muertos entierren a sus muertos" (vea Lucas 9:60). Para el Hijo de Dios, todo aquél que no lo acepta a EL como su salvador, todo aquél que no lo adora, es una persona que come, que mira, que oye, que camina pero que está muerta. Y todo aquél que adora a un muerto también está muerto delante de Dios.
domingo, 17 de mayo de 2009
El Protocolo de Dios.
Protocolo, palabra derivada del latín: "Protókollon" y de "Protokolao" que significa: Serie ordenada de matrices y documentos que un abogado autoriza con ciertas formalidades. Y también puede significar: Actas relativas a un acuerdo. Dios tiene un Protocolo, un plan que desde antes de la creación humana, El pensaba llevar a cabo. El mediador o abogado para ello, era Su mismo Hijo hecho carne, Jesús el Cristo (1era. de Juan 2:1).
El Protocolo de Dios estaba escrito (vea Lucas 22:37) y debìa cumplirse todo a su tiempo, así, había un tiempo específico para que Jesús naciera (vea Gálatas 4:4); había un tiempo específico para que fuera expuesto o tuviera una vida pública (vea Juan 2:4), pero también había una hora para su muerte, pues sin esa muerte el testamento o la herencia no la podíamos recibir (Mateo 26:45) y el Procolo de Dios quedaba inconcluso.
El Protocolo de Dios incluía que muchos de los hombres fueran salvos, a ellos El los conoció, a ellos El los predestinó, a ellos El los llamó, a ellos El los justificó, y a ellos El los glorificó (vea Romanos 8:28-30). Todo tiene su tiempo bajo el sol dijo el sabio Salomón, todo tiempo está escrito en el Protocolo de Dios, es solamente con paciencia que veremos su pronto cumpliento total. En otras palabras: Las actas del acuerdo que Dios hiciera con el hombre están por cumplirse, pues para ello Jesús el Cristo empeñó hasta la última gota de su preciosa sangre, creámosle.
El Protocolo de Dios estaba escrito (vea Lucas 22:37) y debìa cumplirse todo a su tiempo, así, había un tiempo específico para que Jesús naciera (vea Gálatas 4:4); había un tiempo específico para que fuera expuesto o tuviera una vida pública (vea Juan 2:4), pero también había una hora para su muerte, pues sin esa muerte el testamento o la herencia no la podíamos recibir (Mateo 26:45) y el Procolo de Dios quedaba inconcluso.
El Protocolo de Dios incluía que muchos de los hombres fueran salvos, a ellos El los conoció, a ellos El los predestinó, a ellos El los llamó, a ellos El los justificó, y a ellos El los glorificó (vea Romanos 8:28-30). Todo tiene su tiempo bajo el sol dijo el sabio Salomón, todo tiempo está escrito en el Protocolo de Dios, es solamente con paciencia que veremos su pronto cumpliento total. En otras palabras: Las actas del acuerdo que Dios hiciera con el hombre están por cumplirse, pues para ello Jesús el Cristo empeñó hasta la última gota de su preciosa sangre, creámosle.
sábado, 16 de mayo de 2009
Cautos delante de Dios.
El ser humano trae por naturaleza dentro de su espíritu anhelos de libertad, anhelos de creatividad, etc. pero también trae un anhelo místico. Y es éste anhelo el que nos hace tarde o temprano buscar a Dios. Unos lo buscan de una forma y otros lo buscamos de otra, pero todos le buscamos. Cuando ese objetivo se encuentra el hombre es confrontado con lo que es y con lo que debiera de ser. Es también allí, en donde se diferencian los que van a ser pueblo de Dios y los que no lo serán nunca.
En ese momento de confrontación es cuando hay que tomar decisiones drásticas, pues el hombre anhela más un espíritu de libertad que un espíritu domado y moldeado. Salomón nos lo explica de ésta forma: "Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie, y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios" (Elesiatés 5:1). ¿Cuál es el sacrificio de los necios? El mismo nos lo explica: "No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios" (Ecliastés 5:2), en otras palabras "No hagas promesas a la ligera", "No hagas promesas en extremis, que luego te serán difíciles o dolorosas de cumplir". ¿La razón? Simplemente porque con Dios no se juega.
Es inherente también al ser humano hacer promesas en momentos de angustia, en momentos de desesperación, luego, cuando esos momentos pasan se siente duro o se siente difícil poder cumplir la promesa. Por ello, Salomón nos dice: "Cuando estés en la presencia de Dios, primero piensa, medita, razona, y luego habla, no sea que estés hablando como los necios que hablan sin cordura". Recordemos que en la Escritura un necio es una persona que "no es hijo de Dios" (Proverbios 1:32; 14:9 como ejemplos), por lo tanto lo que Salomón nos incita a hacer es a actuar como hijos de Dios no como hijos de perdición.
En ese momento de confrontación es cuando hay que tomar decisiones drásticas, pues el hombre anhela más un espíritu de libertad que un espíritu domado y moldeado. Salomón nos lo explica de ésta forma: "Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie, y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios" (Elesiatés 5:1). ¿Cuál es el sacrificio de los necios? El mismo nos lo explica: "No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios" (Ecliastés 5:2), en otras palabras "No hagas promesas a la ligera", "No hagas promesas en extremis, que luego te serán difíciles o dolorosas de cumplir". ¿La razón? Simplemente porque con Dios no se juega.
Es inherente también al ser humano hacer promesas en momentos de angustia, en momentos de desesperación, luego, cuando esos momentos pasan se siente duro o se siente difícil poder cumplir la promesa. Por ello, Salomón nos dice: "Cuando estés en la presencia de Dios, primero piensa, medita, razona, y luego habla, no sea que estés hablando como los necios que hablan sin cordura". Recordemos que en la Escritura un necio es una persona que "no es hijo de Dios" (Proverbios 1:32; 14:9 como ejemplos), por lo tanto lo que Salomón nos incita a hacer es a actuar como hijos de Dios no como hijos de perdición.
viernes, 15 de mayo de 2009
Esto es la mano de Dios.
En los casi 30 años que he recorrido en los caminos del Señor he escuchado en muchísimas ocasiones la expresión: "Te está bendiciendo el Señor, verdad hermano", y esto, por la razón de que algún hermano compra una casa, compra un auto, se va de viaje de vacaciones, en fín, al adquirir algún bien o recibir algún bien material. Y esto, no está del todo lejos de la verdad, pero no es toda la verdad.
Dios nos bendice siempre, el hecho de haber amanecido vivos ya es bendición; el hecho de que no hayamos pasado frío anoche, ya es bendición; el hecho de tener una familia, ya es una bendición; tener un trabajo, tener un medio de transporte, tener amigos, etc. es ya en sí, una bendición de Dios. Pero, lo que Dios hace cuando nos permite adquirir algo es "prosperarnos" pues bendecidos ya somos. Si alguien entendía perfectamente esto era Salomón, miremos lo que dice en Eclesiastés 2:24: "No hay nada mejor para el hombre que coma y beba, y que su alma se alegre de su trabajo... esto es la mano de Dios".
En el Nuevo Testamento se dice: ¿Por qué os afligís de lo que has de comer o beber, acaso mi Padre no cuida de los pajaritos del campo? Jesús expresó ésta frase, y nosotros si creemos en EL debemos de confiar en que nada de lo esencial nos va a faltar. Y es más, en ciertas ocasiones para animarnos, el Señor hasta nos concederá algunos gustos o caprichos, pero esencialmente EL lo que quiere es que comamos y bebamos y nos gocemos en nuestro trabajo, no que andemos amontonando riquezas y afanados en hacerlas. Total, Salomón también descubrió: "Que el hombre trabaje con sabiduría y gran ciencia y rectitud, y que haya de dar su hacienda a hombre que no trabajó por ella. También esto es vanidad y mal grande (Eclesiatés 2:21).
Dios nos bendice siempre, el hecho de haber amanecido vivos ya es bendición; el hecho de que no hayamos pasado frío anoche, ya es bendición; el hecho de tener una familia, ya es una bendición; tener un trabajo, tener un medio de transporte, tener amigos, etc. es ya en sí, una bendición de Dios. Pero, lo que Dios hace cuando nos permite adquirir algo es "prosperarnos" pues bendecidos ya somos. Si alguien entendía perfectamente esto era Salomón, miremos lo que dice en Eclesiastés 2:24: "No hay nada mejor para el hombre que coma y beba, y que su alma se alegre de su trabajo... esto es la mano de Dios".
En el Nuevo Testamento se dice: ¿Por qué os afligís de lo que has de comer o beber, acaso mi Padre no cuida de los pajaritos del campo? Jesús expresó ésta frase, y nosotros si creemos en EL debemos de confiar en que nada de lo esencial nos va a faltar. Y es más, en ciertas ocasiones para animarnos, el Señor hasta nos concederá algunos gustos o caprichos, pero esencialmente EL lo que quiere es que comamos y bebamos y nos gocemos en nuestro trabajo, no que andemos amontonando riquezas y afanados en hacerlas. Total, Salomón también descubrió: "Que el hombre trabaje con sabiduría y gran ciencia y rectitud, y que haya de dar su hacienda a hombre que no trabajó por ella. También esto es vanidad y mal grande (Eclesiatés 2:21).
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