Cuando uno llega a tener no solamente "conocimiento" de que hay un Dios, sino que llega a tener una "relaciôn personal e întima" con ese Dios, algo dentro de uno le empieza a decir que deje de hacer esto, que deje de hacer lo otro, o por el contrario, que ahora haga esto o que haga lo otro. La razôn es porque uno va entendiendo que con hacer o dejar de hacer lo va a agradar. Acaso el ejemplo clâsico de esto lo vemos en el Apôstol Pablo, que luego de perseguir y asesinar a los convertidos al evangelio se hizo uno de ellos, tanto que por eso le tenîan miedo al principio (ver hechos 9:26).
No todos hemos vivido una vida de desôrdenes y desmanes, pero todos en algun manera sabemos que hay situaciones que no le agradan a Dios, y que por lo tanto, nuestra actitud frente a la vida debe cambiar. Ahora bien, asî como Dios no permitiô que los enemigos de Israel fueran echados en un sôlo dîa de su presencia, sino por el contrario EL mismo dispuso que fueran echados poco a poco (ver Exodo 23:30) asî lo hace con nosotros. La razôn nos la explica el mismîsimo Dios en el verso anterior (23:29): "Para que tu tierra no quede vacîa".
¿Cuâl es el riesgo de que nuestra tierra quede vacîa? Uno, si quitarnos los malos hâbitos o las malas costumbres fuera tan fâcil, debido a la debilidad humana pasarîamos toda la vida "jugando" a quitar y poner los obstâculos en nuestra vida; porque tendrîamos la idea que cuando se nos ocurra lo anularemos otra vez, creyendo que es con nuestra propia fuerza y voluntad, cuando es solamente Dios quien nos da esos dos elementos. No nos engañemos pero tampoco nos desesperemos si tenemos malos hâbitos o malas costumbres, solamente confiemos en que Dios: Echarâ esos enemigos de nuestra vida... en su momento.
viernes, 16 de enero de 2009
jueves, 15 de enero de 2009
No tendrâs dioses ajenos a mî
Cuando Dios le diô en el monte Sinaî los mandamientos a Moisês (que por cierto se dice 10 pero si estudiamos Exodo de los capîtulos 20 al 23 veremos que son mâs), lo primero que le dijo fue: "No tendrâs dioses ajenos a mî" (ver 20:3); "No te harâs imagen de mî de nada que estê en el cielo, en la tierra o en el agua" (ver verso 20:4); "No te inclinaràs a ellas ni las honrarâs, porque Yo soy Jehovâ fuerte y celoso... que visito la maldad de los padres hasta la tercera y cuarta generaciôn (ver 20:5) . En Exodo 20:23 vuelve a decir: "No hagâis conmigo dioses de plata ni de oro".
David, uno de los hombres mâs amados de Dios entre toda la humanidad escribiô en el Salmo 115: "Los îdolos de oro y plata, obra de hombres, tienen boca y no hablan, tienen ojos y no miran, tienen orejas y no oyen, tienen naricez y no huelen, tienen manos y no palpan, tienen pies y no caminan, no hablan con su garganta, semejantes a ellos son los que los hacen y los que en ellos confîan".
Cuando creemos que un îdolo representa a Dios y por ello nos inclinamos ante el, lo honramos como a dios, lo beneramos como si fuera una persona... segûn palabras del mismo Dios, en lugar de agradarlo lo ofendemos, y EL lo mira como maldad, maldad que El dice que nos harâ daño a nosotros y a nuestros hijos y a nuestros nietos y a nuestros bisnietos. Solamente tenemos dos caminos: romper esas cadenas NO adorando imâgenes o simplemente no quejarnos cuando nos va mal a nosotros o a nuestros descendientes, porque por buscarla hemos perdido su protecciôn.
David, uno de los hombres mâs amados de Dios entre toda la humanidad escribiô en el Salmo 115: "Los îdolos de oro y plata, obra de hombres, tienen boca y no hablan, tienen ojos y no miran, tienen orejas y no oyen, tienen naricez y no huelen, tienen manos y no palpan, tienen pies y no caminan, no hablan con su garganta, semejantes a ellos son los que los hacen y los que en ellos confîan".
Cuando creemos que un îdolo representa a Dios y por ello nos inclinamos ante el, lo honramos como a dios, lo beneramos como si fuera una persona... segûn palabras del mismo Dios, en lugar de agradarlo lo ofendemos, y EL lo mira como maldad, maldad que El dice que nos harâ daño a nosotros y a nuestros hijos y a nuestros nietos y a nuestros bisnietos. Solamente tenemos dos caminos: romper esas cadenas NO adorando imâgenes o simplemente no quejarnos cuando nos va mal a nosotros o a nuestros descendientes, porque por buscarla hemos perdido su protecciôn.
miércoles, 14 de enero de 2009
Santifîquense los sacerdotes
Tres dîas antes de que Dios le fuera a dar los "diez mandamientos û ordenanzas" a Moisês, le indicô algunos lineamientos a seguir, creemos firmemente que esos lineamientos son vâlidos tambiên para nosotros, los que vivimos los ûltimos dîas de êsta humanidad como la conocemos hoy. Dios le dice a Moisês: "El pueblo NO podrâ subir al monte" (Exodo 19:23). Los sacerdotes "santifîquense" (Exodo 19:22). Tû y Aarôn suban al monte (Exodo 19:24). Porque todo el que no siga êstos lineamientos, sufrirâ estragos.
Creemos que el mundo hoy en dîa, incluyendo lamentablemente a la iglesia, estâ en un estado deprorable de salud, no hay "uso" sino "abuso" de los elementos espirituales, y, lastimosamente como en los tiempos de la primera venida de Nuestro Señor, el mundo y la iglesia se debaten entre el dinero y el sexo (si usted es de los que dudan êsta situaciòn estudie Mateo 21:13 y Romanos 1:22-32 y compârelo con el dîa de hoy). Y, solamente, como en aquêl dîa en que vino Jesûs se salvarân las honrosas excepsiones. Recuerde a Nicodemo y Josê de Arimatea.
Hoy, el pueblo que solamente se dice creyente pero que lleva su creencia "a su manera", cuando el Señor venga lo verâ de lejos; los lîderes que se han debatido entre los "beneficios" que da el liderazgo, sufrirân estragos cuando el Señor venga. Pero el "pueblo" y los "lîderes" que se santifiquen como Moisês y Aarôn, y que por ello tengan la "aprobaciôn de Dios no la de los hombres", ellos subirân al monte y verân el rostro de Dios frente a frente.
Creemos que el mundo hoy en dîa, incluyendo lamentablemente a la iglesia, estâ en un estado deprorable de salud, no hay "uso" sino "abuso" de los elementos espirituales, y, lastimosamente como en los tiempos de la primera venida de Nuestro Señor, el mundo y la iglesia se debaten entre el dinero y el sexo (si usted es de los que dudan êsta situaciòn estudie Mateo 21:13 y Romanos 1:22-32 y compârelo con el dîa de hoy). Y, solamente, como en aquêl dîa en que vino Jesûs se salvarân las honrosas excepsiones. Recuerde a Nicodemo y Josê de Arimatea.
Hoy, el pueblo que solamente se dice creyente pero que lleva su creencia "a su manera", cuando el Señor venga lo verâ de lejos; los lîderes que se han debatido entre los "beneficios" que da el liderazgo, sufrirân estragos cuando el Señor venga. Pero el "pueblo" y los "lîderes" que se santifiquen como Moisês y Aarôn, y que por ello tengan la "aprobaciôn de Dios no la de los hombres", ellos subirân al monte y verân el rostro de Dios frente a frente.
martes, 13 de enero de 2009
Y serêis mi especial tesoro
Todos queremos ser algo especial para alguien, cuando no es asì, ya sea que seamos hombres o mujeres nos sentimos abandonados, nos sentimos aislados, nos sentimos tristes. Nada mâs hermoso y animante que su pareja le reciba con un beso; que sus hijos lo esperen con un abrazo; y no digamos cuando un nieto lo mira a uno y sale corriendo sin medir riesgo alguno para comerselo a besos y abrazos.
El amor, el cariño, las muestras sinceras de afecto, nos hacen sentir que la vida tiene grandes recompensas a los sacrificios hechos en el pasado por o para esos seres amados. Eso, si lo sabemos nosotros como para que no lo sepa el diseñador del hombre, Dios. El "desea" que seamos especiales para sî, El "quiere" que seamos especiales para sî. Y todo lo que nos pide a cambio es que le escuchemos y que le obedezcamos.
Al pueblo de Israel le dijo: "Si dièreis oîdo a mi voz y guardareis mi pacto, serêis mi especial tesoro" (ver Exodo 19:5). Y habîa dicho en 12:49: "La misma ley serâ para el natural como para el extranjero que quiera vivir entre vosotros". En otras palabras, Dios en su infinita misericordia siempre ha querido que muchos seamos su especial tesoro, con sôlo escucharlo y obedecerlo, un precio que no solamente es bajo sino ademâs agradable, pues es caminar bajo su cobertura.
El amor, el cariño, las muestras sinceras de afecto, nos hacen sentir que la vida tiene grandes recompensas a los sacrificios hechos en el pasado por o para esos seres amados. Eso, si lo sabemos nosotros como para que no lo sepa el diseñador del hombre, Dios. El "desea" que seamos especiales para sî, El "quiere" que seamos especiales para sî. Y todo lo que nos pide a cambio es que le escuchemos y que le obedezcamos.
Al pueblo de Israel le dijo: "Si dièreis oîdo a mi voz y guardareis mi pacto, serêis mi especial tesoro" (ver Exodo 19:5). Y habîa dicho en 12:49: "La misma ley serâ para el natural como para el extranjero que quiera vivir entre vosotros". En otras palabras, Dios en su infinita misericordia siempre ha querido que muchos seamos su especial tesoro, con sôlo escucharlo y obedecerlo, un precio que no solamente es bajo sino ademâs agradable, pues es caminar bajo su cobertura.
lunes, 12 de enero de 2009
El siempre tiene algo mejor para nosotros
!Ojalâ hubiêsemos muerto en Egipto¡ Esta fue una de las primeras expresiones de murmuraciôn que el pueblo de Israel tuvo en el desierto, cuando se vieron sin agua y sin pan (vea Exodo 16:3). Acostumbrados a la buena comida de Egipto (tierra fêrtil regada por el Nilo), se atemorizaron cuando se vieron rodeados de kilômetros de desierto y temperaturas de 40 o 45 grados, sin comida y sin agua. Nada extraño desde el punto de vista humano pero muy obvio desde el punto de vista que "sabîan" que tenîan un Dios pero que no lo "conocîan" personalmente.
Dios siempre tiene algo mejor para nosotros, pero como "sabemos" que tenemos un Dios pero no lo "conocemos" entonces dudamos, murmuramos y vivimos pensando que se olvidô de nosotros. Los Israelitas se estaban muriendo de hambre en Canaân, entonces se los llevô a Egipto 400 años antes, y se los llevô a lo "mejor" de Egipto a la tierra de Gosên (vea Gênesis 47:6) por medio de Josê. Luego, por medio de Moisês ahora los estâ sacando no solamente para su propia tierra, sino a una tierra mâs fructîfera la cual fluye leche y miel, pero como ellos "saben" que tienen un Dios pero no lo conocen, dudan, murmuran y se quejan.
Murmuran por la comida de Egipto sin darse cuenta que ahora tendrân agua y comida sin trabajar y sin tener quê cocinarla (Manâ por 40 años), porque Dios siempre tenîa algo mejor para Su pueblo. Eso mismo nos sucede a nosotros hoy, queremos ser Su pueblo porque "sabemos" que EL existe pero no lo "conocemos" lo suficiente como para confiar en EL. Lo decimos de palabra pero lo negamos con nuestras obras. Por ello cuando nos sucede algo lo primero que preguntamos es ¿Por què me sucede esto? en lugar de preguntar ¿Para quê me sucede esto? pues El siempre tiene un propôsito mejor para nosotros.
Dios siempre tiene algo mejor para nosotros, pero como "sabemos" que tenemos un Dios pero no lo "conocemos" entonces dudamos, murmuramos y vivimos pensando que se olvidô de nosotros. Los Israelitas se estaban muriendo de hambre en Canaân, entonces se los llevô a Egipto 400 años antes, y se los llevô a lo "mejor" de Egipto a la tierra de Gosên (vea Gênesis 47:6) por medio de Josê. Luego, por medio de Moisês ahora los estâ sacando no solamente para su propia tierra, sino a una tierra mâs fructîfera la cual fluye leche y miel, pero como ellos "saben" que tienen un Dios pero no lo conocen, dudan, murmuran y se quejan.
Murmuran por la comida de Egipto sin darse cuenta que ahora tendrân agua y comida sin trabajar y sin tener quê cocinarla (Manâ por 40 años), porque Dios siempre tenîa algo mejor para Su pueblo. Eso mismo nos sucede a nosotros hoy, queremos ser Su pueblo porque "sabemos" que EL existe pero no lo "conocemos" lo suficiente como para confiar en EL. Lo decimos de palabra pero lo negamos con nuestras obras. Por ello cuando nos sucede algo lo primero que preguntamos es ¿Por què me sucede esto? en lugar de preguntar ¿Para quê me sucede esto? pues El siempre tiene un propôsito mejor para nosotros.
domingo, 11 de enero de 2009
No temâis y estad firmes
Cuando despuês de diez duras plagas y especialmente luego de la muerte del primogênito de Faraôn de Egipto, êste dejô ir al pueblo de Dios a que le adorara al desierto, el pueblo iba felîz de haberse quitado el yugo de 400 años. Sin embargo, cuando Faraôn se arrepintiô de haberlos liberado, los persiguiô, y cuando el pueblo israelita se viô acorralado entre el ejêrcito de Faraôn y el Mar, dice la escritura que no sôlo tuvieron miedo sino que murmuraron (ver Exodo 14:10-13).
Entonces Moisês les dijo: "No temâis y estad firmes, y ved la salvaciôn que Jehovâ a puesto hoy delante de vuestros ojos" (Exodo 14:13). Todo ser humano tiene miedo o tiembla ante cualquier adversidad, no es vergonzoso de ninguna manera sentirse uno inûtil, sentirse uno incapacitado o limitado para ciertas labores o situaciones difîciles que la vida nos pone delante. Pero lo que nos debe levantar es el hecho de que si no somos nosotros los que batallamos, sino la batalla se la dejamos al Señor, el pondrâ delante de nuestros ojos la soluciôn a dicho problema.
A una orden de Dios el pueblo "solamente" tuvo que avanzar, el mar lo abriô Dios, el mar lo secô Dios, el mar lo sustuvo Dios, y luego que ellos hubieran pasado el mar lo volviô a abrir Dios y los enemigos desaparecieron. Ellos solamente "avanzaron" confiando en Dios. Eso es lo que debemos hacer nosotros, avanzar confiando en Dios, en lugar de tener miedo y murmurar.
Entonces Moisês les dijo: "No temâis y estad firmes, y ved la salvaciôn que Jehovâ a puesto hoy delante de vuestros ojos" (Exodo 14:13). Todo ser humano tiene miedo o tiembla ante cualquier adversidad, no es vergonzoso de ninguna manera sentirse uno inûtil, sentirse uno incapacitado o limitado para ciertas labores o situaciones difîciles que la vida nos pone delante. Pero lo que nos debe levantar es el hecho de que si no somos nosotros los que batallamos, sino la batalla se la dejamos al Señor, el pondrâ delante de nuestros ojos la soluciôn a dicho problema.
A una orden de Dios el pueblo "solamente" tuvo que avanzar, el mar lo abriô Dios, el mar lo secô Dios, el mar lo sustuvo Dios, y luego que ellos hubieran pasado el mar lo volviô a abrir Dios y los enemigos desaparecieron. Ellos solamente "avanzaron" confiando en Dios. Eso es lo que debemos hacer nosotros, avanzar confiando en Dios, en lugar de tener miedo y murmurar.
sábado, 10 de enero de 2009
¿Es Dios cabalista?
La Câbala es una escuela mîstica judîa que data de muchos siglos, que estudia y enseña los misterios de la palabra y la lôgica de los eventos, bajo esa lupa analizaremos los eventos bîblicos y veremos si Dios es cabalîstico o no. Exodo 12:4 "Y pasados los 430 años, en el mismo dîa todas las huestes de Jehovâ salieron de Egipto" ¿Quê significa en el mismo dîa? Cuando Dios hablô con Abraham y le dijo que sus descendientes estarîan esclavos en Egipto por cuatro generaciones, entraron a Egipto en un dîa "x" del calendario pero "exactamente" 430 años despuês los liberô.
Si usted habla con un Judîo y le pregunta què celebran cada año el dîa "9 de ab o 9 de agosto", le responderâ "la destrucciôn de los Templos". ¿Sabîa usted que el dîa 9 de ab o 9 de abril del año 586 Antes de Cristo los ejêrcitos de Nabucodonosor destruyeron el Primer Templo de Jerusalên, el que habîa edificado Salomôn; pero que "coincidente o cabalîsticamente" el 9 de ab o 9 de agosto del año 70 el emperardor Tito de Roma, destruyô el Segundo Templo en Jerusalên cuyo constructor habîa sido Herodes?
¿Sabîa usted que de todas las êpocas en las que el Mesîas podîa haber venido a dejar su vida por la salvaciôn del hombre, en la que vino habîa abuso de autoridad eclesîastica, corrupciôn de la autoridad eclesîastica, mal uso y abuso de la autoridad eclesîastica, polîtica mezclada con la autoridad eclesîastica, materialismo hipocrizado de la autoridad eclesîastica, engaño, soborno y nepotismo dentro de la autoridad eclsîastica; acomodamiento excesivo de las autoridades eclesîasticas... como hoy lo vemos? ¿No serâ que "cabalîstica o lôgicamente" estamos a las puertas de la segunda venida del Señor para reinar? (vea Mateo 23 los "ayes" de Jesucristo)
Si usted habla con un Judîo y le pregunta què celebran cada año el dîa "9 de ab o 9 de agosto", le responderâ "la destrucciôn de los Templos". ¿Sabîa usted que el dîa 9 de ab o 9 de abril del año 586 Antes de Cristo los ejêrcitos de Nabucodonosor destruyeron el Primer Templo de Jerusalên, el que habîa edificado Salomôn; pero que "coincidente o cabalîsticamente" el 9 de ab o 9 de agosto del año 70 el emperardor Tito de Roma, destruyô el Segundo Templo en Jerusalên cuyo constructor habîa sido Herodes?
¿Sabîa usted que de todas las êpocas en las que el Mesîas podîa haber venido a dejar su vida por la salvaciôn del hombre, en la que vino habîa abuso de autoridad eclesîastica, corrupciôn de la autoridad eclesîastica, mal uso y abuso de la autoridad eclesîastica, polîtica mezclada con la autoridad eclesîastica, materialismo hipocrizado de la autoridad eclesîastica, engaño, soborno y nepotismo dentro de la autoridad eclsîastica; acomodamiento excesivo de las autoridades eclesîasticas... como hoy lo vemos? ¿No serâ que "cabalîstica o lôgicamente" estamos a las puertas de la segunda venida del Señor para reinar? (vea Mateo 23 los "ayes" de Jesucristo)
viernes, 9 de enero de 2009
A la media noche
Maten un cordero por familia, y con la sangre pinten los dinteles de sus casas, para que cuando el ângel de la muerte pase por enfrente de ellas a la media noche, no mate a vuestros primogênitos. Màs o menos parafraseado asî, fue el mensaje que Dios le diô a los Israelitas cuando la ûltima de las plagas iba a caer sobre el territorio de Egipto hace aproximadamente 3,500 años (vea Exodo 11).
Cuando Dios creô Su mundo, lo creô de noche (ver Gênesis 1:5 y Salmo 24:1)); cuando Dios sacô a Su pueblo de Egipto lo hizo de noche (ver Exodo 12:12); cuando los israelitas pasaron el mar rojo y êste se abriô, era de noche (ver Exodo 14:21); cuando se cumpliô la promesa de un redentor, o sea, el nacimiento del Hijo de Dios hecho carne, era de noche (ver Mateo 2:29; ¿Cuândo cree usted que vendrâ el Hijo del Dios para reinar sobre êsta tierra? Bueno, pues dêjenos decirle que la promesa de la venida del Hijo de Dios para reinar sobre êsta tierra, fue anunciada para la media noche (vea Mateo 25:6).
Ahora bien, si el horario mundial tiene noche de un lado pero tiene dîa del otro ¿Cuâl es el horario que debemos observar? Sencillo, la promesa del primer advenimiento, y, el cumplimiento de esa promesa fue en Medio Oriente, en Israel. La segunda promesa de otro advenimiento, y, el cumplimiento serâ tambiên en Medio Oriente, en Israel. El reloj del mundo no es un avivamiento espiritual en Guatemala; el reloj del mundo no es una crisis financiera en Estados Unidos; el reloj del mundo no es la degeneraciôn campeante en Europa; el reloj del mundo es una invasiôn mundial de ejêrcitos sobre el territorio Israelita... que no nos extrañe que una noche cualquiera esto suceda (Vea Zacarîas 14:1-3).
Cuando Dios creô Su mundo, lo creô de noche (ver Gênesis 1:5 y Salmo 24:1)); cuando Dios sacô a Su pueblo de Egipto lo hizo de noche (ver Exodo 12:12); cuando los israelitas pasaron el mar rojo y êste se abriô, era de noche (ver Exodo 14:21); cuando se cumpliô la promesa de un redentor, o sea, el nacimiento del Hijo de Dios hecho carne, era de noche (ver Mateo 2:29; ¿Cuândo cree usted que vendrâ el Hijo del Dios para reinar sobre êsta tierra? Bueno, pues dêjenos decirle que la promesa de la venida del Hijo de Dios para reinar sobre êsta tierra, fue anunciada para la media noche (vea Mateo 25:6).
Ahora bien, si el horario mundial tiene noche de un lado pero tiene dîa del otro ¿Cuâl es el horario que debemos observar? Sencillo, la promesa del primer advenimiento, y, el cumplimiento de esa promesa fue en Medio Oriente, en Israel. La segunda promesa de otro advenimiento, y, el cumplimiento serâ tambiên en Medio Oriente, en Israel. El reloj del mundo no es un avivamiento espiritual en Guatemala; el reloj del mundo no es una crisis financiera en Estados Unidos; el reloj del mundo no es la degeneraciôn campeante en Europa; el reloj del mundo es una invasiôn mundial de ejêrcitos sobre el territorio Israelita... que no nos extrañe que una noche cualquiera esto suceda (Vea Zacarîas 14:1-3).
jueves, 8 de enero de 2009
Cuando el agua se convierte en sangre
El UNICO lîder, la UNICA cabeza de la Iglesia es JESUCRISTO, cualquier persona que quiera hacerse pasar por representante de Dios dentro de ella, es un ANTI-CRISTO. O sea, es una persona que se contrapone a Jesucristo quien fue el que dio su vida por nuestra salvaciôn. ¿Con quê autoridad decimos esto ? Con la autoridad que la escritura misma otorga, pues nos dice que: "Negar la obra de Dios y negar la obra de Jesucristo lo constituye a uno en un anti-cristo" (vea primera de Juan 2:22).
Es lamentable que el "agua" que es una simbologîa de la "palabra de Dios" y que nos es impartida por lîderes humanos, nos la conviertan en "sangre" que es una simbologîa del dolor, la angustia, y hasta la muerte... por propôsitos personales o congreacionales que NADA tienen que ver con el propôsito de salvaciôn que Dios marcô en Su Plan Divino. El propôsito del liderazgo que Dios nos dejara era para "guiâr" al pueblo no para "manipularlo".
Hoy, es penoso tener que reconocer que mucho del liderazgo estâ en esa posiciôn por "conveniencia" y no por "devociôn", mucho menos por "llamamiento". Eso es lo que causa que las metas trazasadas ya no sean espirituales sino materiales. Oremos al Señor para que nos de lîderes temerosos de Su nombre, que no abusen de la posiciòn y no nos arrastren consigo a un castigo inminente, de ellos dice Mateo que son: Guîas ciegos de ciegos (ver Mateo 15:14) y ambos irân al abismo.
Es lamentable que el "agua" que es una simbologîa de la "palabra de Dios" y que nos es impartida por lîderes humanos, nos la conviertan en "sangre" que es una simbologîa del dolor, la angustia, y hasta la muerte... por propôsitos personales o congreacionales que NADA tienen que ver con el propôsito de salvaciôn que Dios marcô en Su Plan Divino. El propôsito del liderazgo que Dios nos dejara era para "guiâr" al pueblo no para "manipularlo".
Hoy, es penoso tener que reconocer que mucho del liderazgo estâ en esa posiciôn por "conveniencia" y no por "devociôn", mucho menos por "llamamiento". Eso es lo que causa que las metas trazasadas ya no sean espirituales sino materiales. Oremos al Señor para que nos de lîderes temerosos de Su nombre, que no abusen de la posiciòn y no nos arrastren consigo a un castigo inminente, de ellos dice Mateo que son: Guîas ciegos de ciegos (ver Mateo 15:14) y ambos irân al abismo.
miércoles, 7 de enero de 2009
Corazôn de piedra... corazôn de carne
Vivimos en un mundo que cada dîa nos asquea mâs por el egoîsmo, la maldad y la corrupciôn, y el grado de inmoralidad que como humanidad hemos alcanzado. Hoy, la noticia de ayer se nos olvida pues la nueva es mâs alarmante aûn. No hemos terminado de asimilar como una revoluciôn deja muertos en una naciôn, cuando nos dan la noticia de una nueva guerra . No hemos asimilado cômo un hombre desesperado por su situaciôn econômica se quita la vida, cuando nos llega la noticia de un niño de ocho años que dispara 12 veces contra su madre asesinândola. ¿Por quê?
Porque mientras el hombre no conozca a Dios, mientras el hombre se enfrente a Dios, mientras el hombre no se someta a Dios, lo que lo dirige es un corazôn de piedra y no uno de carne. Vemos el ejemplo en el faraôn de Egipto cuando Moisès le dice que Dios ha dado la orden de que Su pueblo vaya y lo adore en el desierto, faraôn dice: ¿Quiên es Jehovâ? Yo no lo conozco (ver Exodo 5:2). Entoncos Dios nos da la respuesta pues le dice a Moisês: "Yo endurecî el corazôn de faraôn, para mostrar mis señales y mis maravillas".
Nos cuesta creerlo, pero la maldad y el desamor que hoy reina en el mundo son para que Dios nos muestre su poder, "a" y "en" todos aquellos que de alguna manera, por sencilla que êsta sea, lo busquemos para adorarle a EL por sobre todo. Esas personas serân privilegiadas con un toque de Dios para convertir el corazôn de piedra en uno de carne. Ese es el NUEVO PACTO que Dios ofreciô a los que le adoren: "Pondrê mis leyes en sus corazones, y las escribirê en sus mentes, y nunca mâs me acordarê de sus pecados" (vea Hebreos 10:16-17 y Jeremîas 31:33).
Porque mientras el hombre no conozca a Dios, mientras el hombre se enfrente a Dios, mientras el hombre no se someta a Dios, lo que lo dirige es un corazôn de piedra y no uno de carne. Vemos el ejemplo en el faraôn de Egipto cuando Moisès le dice que Dios ha dado la orden de que Su pueblo vaya y lo adore en el desierto, faraôn dice: ¿Quiên es Jehovâ? Yo no lo conozco (ver Exodo 5:2). Entoncos Dios nos da la respuesta pues le dice a Moisês: "Yo endurecî el corazôn de faraôn, para mostrar mis señales y mis maravillas".
Nos cuesta creerlo, pero la maldad y el desamor que hoy reina en el mundo son para que Dios nos muestre su poder, "a" y "en" todos aquellos que de alguna manera, por sencilla que êsta sea, lo busquemos para adorarle a EL por sobre todo. Esas personas serân privilegiadas con un toque de Dios para convertir el corazôn de piedra en uno de carne. Ese es el NUEVO PACTO que Dios ofreciô a los que le adoren: "Pondrê mis leyes en sus corazones, y las escribirê en sus mentes, y nunca mâs me acordarê de sus pecados" (vea Hebreos 10:16-17 y Jeremîas 31:33).
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