En la era moderna conocemos el "talento" únicamente como: una habilidad personal, como una aptitud personal, o, como una capacidad natural o adquirida para cierta actividad. Pero antiguamente no era solamente eso, el "talento" era una palabra deribada del Latín "Tálantos" que significaba "el plato de la balanza", y que se utilizaba en Grecia y en Roma especialmente. Y se utilizaba como "moneda de cambio", pero no representaba una moneda física ni un billete sino el "peso aproximado" de algo, por ello se medía pesándolo en el plato de la balanza.
Pues bien, Jesús, en la Parábola de los Talentos, se haya referido a las habilidades personales de una persona, o, se haya referido a la capacidad económica de la misma, nos dice, con respecto al que no lo usó debidamente: "Siervo malo y negligente... quitadle el talento y dadlo a quien tiene más" vea Mateo 25:26. Todos hemos sido dotados con cierto grado de "talentos", sean éstos habilidades o económicamente, y Dios nos insta a que los utilizemos y no a que los tengamos dormidos. Y nos dice claramente cuál es el motivo por el cual los dejamos dormidos: MIEDO (vea Mateo 25:25).
Por miedo, hacemos, pero generalmente dejamos de hacer actividades. Existe un Proverbio que dice: "Mucha riqueza hay en el barbecho del pobre" vea Proverbios 13:23. La palabra "barbecho" significa literalmente: "Tierra rica labrable pero que no se labra". Pero que si se labrase haría rico al que la trabajase. Eso hacemos nosotros muchas veces por MIEDO no fomentamos nuestros dones, nuestros talentos, nuestros recursos, o nuestros ahorros. Jesús recomendó que si no ìbamos a trabajar nuestro dinero, se lo diéramos a los banqueros para que ganaran interéses (no creo que fuera hoy su recomendación con lo pícaros que han demostrado ser). Pero sí creo que nos recomedaría darle algún tipo de movimiento bien supervisado por nosotros mismos. Jesús no ve con buenos ojos el enterrar los talentos o dejar que otros los entierren, por miedo.
miércoles, 18 de febrero de 2009
martes, 17 de febrero de 2009
Podemos creerlo y decirlo, pero seguir sin serlo.
Una persona puede creer que es bombero, puede decírselo a todos con los que tiene una comunicación, puede incluso conocer de apagar incendios, de dar los primeros auxilios, y hasta puede que haya recibido entrenamiento para ser bombero, pero cuando llegue vestido de bombero a la estación, los bomberos sabrán que lo que tienen enfrente es una persona "disfrazada de bombero" porque ellos no lo reconocen como compañero.
Muchas personas van a pasar una verguenza similar el día que el Señor Jesús retorne pronto a ésta tierra, pues durante mucho tiempo se han creído cristianos, le han dicho a muchos que son cristianos, pueden actuar incluso como cristianos, tienen algunos conocimientos o muchos de lo que es un crisitano, hasta hay algunos que están mezclados entre los cristianos, es más, hay quienes lideran a grupos que se dicen cristianos, pero cuando lleguemos a la estación los que sí son cristianos sabrán que ellos no lo son. Jesús nos explicó éste proceder en la parábola de la cizaña.
En lo natural la hoja de la cizaña es tan pero tan parecida a la del trigo, que aún si usted es un experto en siembra de trigo, se equivoca al querer identificarlas. Por ello fue que Jesús en dicha parábola dijo: "No arranquèis la cizaña todavía, no sea que también arranquéis el trigo, esperad a la cosecha, y entonces la arrancaréis" vea Mateo 13:29. Pero lo más tremendo es que dice que la cizaña irá al fuego, mientras el trigo a la mesa. Podemos creer que somos cristianos, podemos decirles a todos los que nos rodean que somos cristianos, pero podemos seguir estando sin serlo y cuando Jesús venga, todos sabrán que lo que teníamos era un disfráz de cristiano.
Muchas personas van a pasar una verguenza similar el día que el Señor Jesús retorne pronto a ésta tierra, pues durante mucho tiempo se han creído cristianos, le han dicho a muchos que son cristianos, pueden actuar incluso como cristianos, tienen algunos conocimientos o muchos de lo que es un crisitano, hasta hay algunos que están mezclados entre los cristianos, es más, hay quienes lideran a grupos que se dicen cristianos, pero cuando lleguemos a la estación los que sí son cristianos sabrán que ellos no lo son. Jesús nos explicó éste proceder en la parábola de la cizaña.
En lo natural la hoja de la cizaña es tan pero tan parecida a la del trigo, que aún si usted es un experto en siembra de trigo, se equivoca al querer identificarlas. Por ello fue que Jesús en dicha parábola dijo: "No arranquèis la cizaña todavía, no sea que también arranquéis el trigo, esperad a la cosecha, y entonces la arrancaréis" vea Mateo 13:29. Pero lo más tremendo es que dice que la cizaña irá al fuego, mientras el trigo a la mesa. Podemos creer que somos cristianos, podemos decirles a todos los que nos rodean que somos cristianos, pero podemos seguir estando sin serlo y cuando Jesús venga, todos sabrán que lo que teníamos era un disfráz de cristiano.
lunes, 16 de febrero de 2009
¿Qué clase de líder pretendemos ser?
Pablo, localizado en Efeso, y sabiendo que la voluntad de Dios era que fuese a Jerusalén muy a pesar de que el Espíritu Santo le había dicho de antemano que sufriría persecusión, pruebas y asechanzas de los mismos judíos, manda a llamar a los ancianos de Efeso para dejar claramente explicado cómo deben ser y actuar como líderes, veamos Hechos 20:17 en adelante.
Pablo dice: He servido al Señor (por medio de servirlos a ustedes) con "humildad" verso 19. Un líder no puede darse el lujo de ser orgulloso, simplemente, va contra los principios cristianos. Jesús siendo Rey del Universo se hizo pobre para salvarnos ¿quiénes somos nosotros para considerar la congración como nuestro pequeño reino? En un segundo plano, el líder tiene que haber sido o estar siendo probado más que la congregación, alguien que no ha sufrido o que no ha experimentado multitud de pruebas, no debiera de estar en el liderazgo pues es un patrón bíblico recurrente, Juan el Bautista, Jesús, los discípulos, los apóstoles, los diáconos y Pablo, no se salvó nadie de los seguidores del evangelio. En un tercer plano, el verdadero líder, llora pero no murmura por las pruebas que le han de sobrevenir, Pablo es un ejemplo claro en el mismo verso 19.
El verdadero líder el que está por vocasión y no por profesión, en otras palabras el líder que es pastor y no asalariado, vela por sí y por su rebaño (vea el verso 28) pues eso significa "apasentar las ovejas". Imagínese la escena ¿de qué podría servir un pastor de ovejas naturales si al ver un lobo rondando sus ovejas, sale huyendo o no hace nada? El verdadero líder DA LA VIDA POR SUS OVEJAS dice Jesús en Juan 10. El verdadero líder no es aquél que por hambre se hace líder para tener comida, sino el que en ocasiones, se quita su comida de la boca para que alguien más coma, o, cómo podríamos explicar las palabras de Jesús: El buen pastor... su vida da por las ovejas, Juan 10:11. Ser líder NO significa llevar un sistema de vida más sofisticado (hoteles de lujo, viajes, viáticos gratis, etc.) que el de las ovejas, sino dar la vida más, antes o en vez de las ovejas.
Pablo dice: He servido al Señor (por medio de servirlos a ustedes) con "humildad" verso 19. Un líder no puede darse el lujo de ser orgulloso, simplemente, va contra los principios cristianos. Jesús siendo Rey del Universo se hizo pobre para salvarnos ¿quiénes somos nosotros para considerar la congración como nuestro pequeño reino? En un segundo plano, el líder tiene que haber sido o estar siendo probado más que la congregación, alguien que no ha sufrido o que no ha experimentado multitud de pruebas, no debiera de estar en el liderazgo pues es un patrón bíblico recurrente, Juan el Bautista, Jesús, los discípulos, los apóstoles, los diáconos y Pablo, no se salvó nadie de los seguidores del evangelio. En un tercer plano, el verdadero líder, llora pero no murmura por las pruebas que le han de sobrevenir, Pablo es un ejemplo claro en el mismo verso 19.
El verdadero líder el que está por vocasión y no por profesión, en otras palabras el líder que es pastor y no asalariado, vela por sí y por su rebaño (vea el verso 28) pues eso significa "apasentar las ovejas". Imagínese la escena ¿de qué podría servir un pastor de ovejas naturales si al ver un lobo rondando sus ovejas, sale huyendo o no hace nada? El verdadero líder DA LA VIDA POR SUS OVEJAS dice Jesús en Juan 10. El verdadero líder no es aquél que por hambre se hace líder para tener comida, sino el que en ocasiones, se quita su comida de la boca para que alguien más coma, o, cómo podríamos explicar las palabras de Jesús: El buen pastor... su vida da por las ovejas, Juan 10:11. Ser líder NO significa llevar un sistema de vida más sofisticado (hoteles de lujo, viajes, viáticos gratis, etc.) que el de las ovejas, sino dar la vida más, antes o en vez de las ovejas.
domingo, 15 de febrero de 2009
Nada pasa sin su voluntad y aprobación. Segunda parte
Nota: Les cuento que ésta es la segunda vez que hago el mensaje porque cuando me disponía a enviarlo se perdió la señal hace más de una hora. Como quien dice: Nada pasa sin Su voluntad y aprobación.
Pedro dando un discurso luego de la conversión de Cornelio el Centurión, dice: Nosotros, "que fuimos testigos ordenados de antemano" por Dios, de todos los acontecimientos del Señor Jesús (vea Hechos 10:41), en otras palabra nadie que no fuera designado como testigo lo fue. Dios Padre dice por medio del Espíritu Santo de Pablo y Bernabé, "apartádmelos para la obra a lo que los he llamado" vea Hechos 13:3, quizás por ello Pablo declaraba: Lo que tengo que hacer no lo hago y lo no quiero es lo que hago.
Pablo y Bernabé, luego de predicar en la ciudad de Antioquía dicen: "Y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna", vea Hechos 13:48. Pablo cuando explica la forma sobre natural en que fue llamado al ministerio de predicar el evangelio declara: Y el Señor me dijo: "Levántate, y ve a Damasco, y allí se te dirá todo lo que está ordenado que hagas", vea Hechos 22:10. La palabra original para "ordenado" es "poiéo" que entre sus significados principales están: Trabajo, hacer y cumplir".
Hemos de entender que todo lo que nos acontece es parte del Plan de Dios, Dios no se puso estresado porque Adán y Eva fallaran, no improvisó nada, pues todo se cumplió como estaba escrito; Dios le dijo a Abraham que su descendencia sería esclava en Egipto, y se cumplió tal y como estaba escrito; Dios le dijo a Noé que la tierra sería destruida por un Diluvio, y se cumplió tal y como estaba escrito; Dios le dijo a David que de su descendencia vendría el Mesías, y se cumplió tal y como estaba escrito; Dios le dijo a Isaías que el mundo estaba destinado a ser destruido con fuego la segunda vez... y estoy seguro que así será, muy a pesar de que los ecologístas digan que será otra vez con agua. Vea Isaías 66:16.
Pedro dando un discurso luego de la conversión de Cornelio el Centurión, dice: Nosotros, "que fuimos testigos ordenados de antemano" por Dios, de todos los acontecimientos del Señor Jesús (vea Hechos 10:41), en otras palabra nadie que no fuera designado como testigo lo fue. Dios Padre dice por medio del Espíritu Santo de Pablo y Bernabé, "apartádmelos para la obra a lo que los he llamado" vea Hechos 13:3, quizás por ello Pablo declaraba: Lo que tengo que hacer no lo hago y lo no quiero es lo que hago.
Pablo y Bernabé, luego de predicar en la ciudad de Antioquía dicen: "Y creyeron todos los que estaban ordenados para vida eterna", vea Hechos 13:48. Pablo cuando explica la forma sobre natural en que fue llamado al ministerio de predicar el evangelio declara: Y el Señor me dijo: "Levántate, y ve a Damasco, y allí se te dirá todo lo que está ordenado que hagas", vea Hechos 22:10. La palabra original para "ordenado" es "poiéo" que entre sus significados principales están: Trabajo, hacer y cumplir".
Hemos de entender que todo lo que nos acontece es parte del Plan de Dios, Dios no se puso estresado porque Adán y Eva fallaran, no improvisó nada, pues todo se cumplió como estaba escrito; Dios le dijo a Abraham que su descendencia sería esclava en Egipto, y se cumplió tal y como estaba escrito; Dios le dijo a Noé que la tierra sería destruida por un Diluvio, y se cumplió tal y como estaba escrito; Dios le dijo a David que de su descendencia vendría el Mesías, y se cumplió tal y como estaba escrito; Dios le dijo a Isaías que el mundo estaba destinado a ser destruido con fuego la segunda vez... y estoy seguro que así será, muy a pesar de que los ecologístas digan que será otra vez con agua. Vea Isaías 66:16.
sábado, 14 de febrero de 2009
Nada pasa sin su voluntad y aprobación
Muchos hablamos del "destino" pero ¿sabemos realmente lo que significa? Es una palabra del idioma español deribada del griego "destinarare" que significa: "Señalar o determinar de antemano algo o a alguien para un fin determinado", por ejemplo: alguien dice: "voy a destinar cien monedas al mes para guardarlas para la educación universitaria de mi hijo", y ese es "su destino", el dinero no se toca para comer, para vestir, para viajar ni para ningún otro motivo que no sea la educación universitaria del hijo.
Así, en la caminata cristiana Dios a "destinado" a cada persona para que haga cada actividad que es necesaria hacer, o, para que viva lo que tiene que vivir. Es extraño que en la vida cecular nosotros pensemos que el "destino" juega un papel importante y que no puede ser cambiado, pero cuando hablamos de lo espiritual no queremos o no deseamos aplicarlo, cuando la Escritura es clara en mencionarlo constantemente. Es Dios quien decide el "destino" de los acontecimientos, aunque nos cueste creerlo o no querramos aceptarlo. Veremos algunos ejemplos entre hoy y mañana, si Dios así lo tienen "destinado".
Después de la venida del Espíritu Santo sobre los discípulos, Pedro sale a predicar y dice: Porque para vosotros es la promesa y para vuestros hijos, y para todos aquellos que el Señor "llamare" (Hechos 2:39) en otras palabras: "Nadie que no sea llamado por el Señor, será salvo". Luego dice la escritura que: "Se añadían a la Iglesia los que habían de ser salvos" (Hechos 2:47), en otras palabras, nadie que no estuviera "destinado" a ser salvo lo iba a serlo. Dios le dijo a Ananías, ve a Pablo porque: "instrumento escogido me es éste" vea Hechos 9:15, en otras palabras, no fue Pablo el que decidió dedicarse a la predica del evangelio, fue Dios quien lo "destinó" a ello, Pablo lo que quería era matar cristianos (por ello un día dijo: lo que no quiero hago, y lo que debo de hacer no lo hago). Continuaremos.
Así, en la caminata cristiana Dios a "destinado" a cada persona para que haga cada actividad que es necesaria hacer, o, para que viva lo que tiene que vivir. Es extraño que en la vida cecular nosotros pensemos que el "destino" juega un papel importante y que no puede ser cambiado, pero cuando hablamos de lo espiritual no queremos o no deseamos aplicarlo, cuando la Escritura es clara en mencionarlo constantemente. Es Dios quien decide el "destino" de los acontecimientos, aunque nos cueste creerlo o no querramos aceptarlo. Veremos algunos ejemplos entre hoy y mañana, si Dios así lo tienen "destinado".
Después de la venida del Espíritu Santo sobre los discípulos, Pedro sale a predicar y dice: Porque para vosotros es la promesa y para vuestros hijos, y para todos aquellos que el Señor "llamare" (Hechos 2:39) en otras palabras: "Nadie que no sea llamado por el Señor, será salvo". Luego dice la escritura que: "Se añadían a la Iglesia los que habían de ser salvos" (Hechos 2:47), en otras palabras, nadie que no estuviera "destinado" a ser salvo lo iba a serlo. Dios le dijo a Ananías, ve a Pablo porque: "instrumento escogido me es éste" vea Hechos 9:15, en otras palabras, no fue Pablo el que decidió dedicarse a la predica del evangelio, fue Dios quien lo "destinó" a ello, Pablo lo que quería era matar cristianos (por ello un día dijo: lo que no quiero hago, y lo que debo de hacer no lo hago). Continuaremos.
viernes, 13 de febrero de 2009
No todos somos llamados a lo mismo
Los seguidores íntimos del Señor fueron 120, a los cuales vemos en el Aposento Alto en Hechos 1:15; de los más íntimos y que predicaban el evangelio fueron 70, a los cuales en una ocasión envió de dos en dos según nos narra Lucas 10:1; pero de ellos eran 12 los que eran instruidos más intenseamente por el Señor Jesús, véalo en Mateo 10:1-4; y cualquiera diría que allí termina el asunto, pero no, vea usted como sólo 3 de ellos vieron la gloria de Dios sobre la tierra, en lo que conocemos como la Transfiguración de Cristo, èstos fueron Pedro, Jacobo y Juan su hermano (Mateo 17:1-5), pero hay más aún, pues solamente a uno de ellos Dios le declaró los secretos más íntimos de y para la humanidad, a Juan en la isla de Patmos, cuando escribiera el Apocalipsis.
Los 12 discípulos ìntimos fueron llamados para predicar a los judíos, pero Dios eligió a Pablo para predicar a los gentiles. De los otros, no todos tuvieron ministerios largos, por ejemplo: Judas, murió incluso antes que el Señor al que había traicionado vea los 4 evangelios; el ministerio de Esteban fue tan corto como el de Juan el Bautista, pues Esteban es conocido como el primer mártir de la historia (Hechos 7:59); luego, el próximo en morir y luego fue Jacobo el hermano de Juan, aquél que había visto la Transfiguración vea Hechos 12:1.
Como podemos ver no todos fueron llamados a lo mismo ni todos tuvieron el mismo fin, así es el día de hoy. No todos los creyentes en Cristo somos llamados a los mismos menesteres, unos son llamados al servicio, otros a predicar, otros a consolar, otros a interceder, etc. Lo importante es que así como los discípulos y los apóstoles del Señor hicieron lo que les correspondía, nosotros hoy hagamos lo mismo. Y lo hagamos como dice Colosenses 3:23: "Haciéndolo como para el Señor y no como para con los hombres".
Los 12 discípulos ìntimos fueron llamados para predicar a los judíos, pero Dios eligió a Pablo para predicar a los gentiles. De los otros, no todos tuvieron ministerios largos, por ejemplo: Judas, murió incluso antes que el Señor al que había traicionado vea los 4 evangelios; el ministerio de Esteban fue tan corto como el de Juan el Bautista, pues Esteban es conocido como el primer mártir de la historia (Hechos 7:59); luego, el próximo en morir y luego fue Jacobo el hermano de Juan, aquél que había visto la Transfiguración vea Hechos 12:1.
Como podemos ver no todos fueron llamados a lo mismo ni todos tuvieron el mismo fin, así es el día de hoy. No todos los creyentes en Cristo somos llamados a los mismos menesteres, unos son llamados al servicio, otros a predicar, otros a consolar, otros a interceder, etc. Lo importante es que así como los discípulos y los apóstoles del Señor hicieron lo que les correspondía, nosotros hoy hagamos lo mismo. Y lo hagamos como dice Colosenses 3:23: "Haciéndolo como para el Señor y no como para con los hombres".
jueves, 12 de febrero de 2009
Al Señor lo vemos con el corazón no con los ojos
Sí, dice la palabra de Dios que Dios es un Espíritu y quienes quieren y desean adorarle lo adoran en espíritu. Pero ¿quién puede dibujar un espíritu? ¿quién puede describir un espíritu? ¿quién le ha tomado una fotografía a un espíritu? Nadie. Por ello es que Jesús, los discípulos y Pablo nos enseñaron a que no podemos encontrar "sustitutos" para adorar a Dios. Pues dice la escritura que: "A Dios nadie le vió jamás" (Juan 1:18), entonces preguntamos ¿cómo podemos imitar algo que no hemos visto nunca?
Jesús dijo a una samaritana lo siguiente: "la hora viene en que adorarèis a Dios en espíritu y en verdad, porque los que lo conocen así lo adoran, y esos adoradores son los que el Padre quiere que le adoren" (Juan 4:21-24). Años después de éstas palabras de Jesús el Templo de Jerusalén fue destruido, y desde entonces han transcurrido 1,939 años en los cuales quien desea adorar a Dios y agradarlo, no lo ha podido hacer a travéz de imitaciones, sino en espíritu. Y ¿cómo apredemos a adorarlo en espíritu?
Cuando Pablo entró a predicar el evangelio a Filipos de Macedonia, un día de reposo predicó a unas mujeres entre cuyas estaba Lidia, de la cual dice la escritura: "Y Lidia, que adoraba a Dios estaba oyendo el evangelio, y el Señor "abrió su corazón" (vea Hechos 16:14) . A Dios lo vemos no con los ojos humanos sino con el corazón. Una prueba palpable de esto, es que es más fácil adorar a Dios con los ojos cerrados que con los ojos abiertos. Meditemos.
Jesús dijo a una samaritana lo siguiente: "la hora viene en que adorarèis a Dios en espíritu y en verdad, porque los que lo conocen así lo adoran, y esos adoradores son los que el Padre quiere que le adoren" (Juan 4:21-24). Años después de éstas palabras de Jesús el Templo de Jerusalén fue destruido, y desde entonces han transcurrido 1,939 años en los cuales quien desea adorar a Dios y agradarlo, no lo ha podido hacer a travéz de imitaciones, sino en espíritu. Y ¿cómo apredemos a adorarlo en espíritu?
Cuando Pablo entró a predicar el evangelio a Filipos de Macedonia, un día de reposo predicó a unas mujeres entre cuyas estaba Lidia, de la cual dice la escritura: "Y Lidia, que adoraba a Dios estaba oyendo el evangelio, y el Señor "abrió su corazón" (vea Hechos 16:14) . A Dios lo vemos no con los ojos humanos sino con el corazón. Una prueba palpable de esto, es que es más fácil adorar a Dios con los ojos cerrados que con los ojos abiertos. Meditemos.
miércoles, 11 de febrero de 2009
¿Por qué es tan difícil seguir el evangelio?
Jesús dijo. "Muchos son los llamados, pero pocos los escogidos" (Mateo 22:13). Esto significa que Dios nos da por lo menos una oportunidad en la vida para oír, para ver evidencias, para que alguien nos explique, o para tener un contacto personal con EL, pero somos nosotros los que tomamos la decisión de seguirle o no seguirle. Son muchos los que predican a Jesús y su evangelio con frases como: "Venga al Señor Jesús y todos sus problemas se acabarán", "Siga a Jesucristo y su vida se arreglará para siempre", "Jesús es la solución a sus problemas". Pero hemos de entender que éstas frases, expresadas así, son verdades a medias y su efecto es pasajero.
Ciertamente Jesús vino para derramar su sangre por todos aquellos que quisieran seguirlo para ser salvos (Juan 3:16); ciertamente, si seguimos a Jesús nuestros problemas tendrán solución, pero no se acabarán. Y, ciertamente, Jesús es la solución a nuestros problemas pero nosotros tenemos qué hacer nuestra parte, pues Jesús, no vino a hacer el papel de mago ni a trabajar con magia. Pablo lo explica muy claramente en el libro de los Hechos 14:22: "Es necesario que a travéz de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios". Más claro no podían predicarnos el evangelio.
Si alguien predica el evangelio sin el ingrediente del sufrimiento incluido, simplemente está predicando OTRO evangelio pero no el evangelio de Jesucristo. Por eso es que, muchos sienten y perciben el evangelio pero como dice la parábola del sembrador (vea Marcos 4:3), cuando vienen los problemas y las angustias entonces se retiran. Hemos de entender que Jesús sufrió por el evangelio, los discípulos sufrieron por el evangelio, Pablo sufrió por el evangelio, los primeros cristianos sufrieron por el evangelio... la pregunta es ¿Quienes somos nosotros para seguir el evangelio y no sufrir? ¿Una excepción?... no lo creo. Por eso es que es difícil seguir el evangelio.
Ciertamente Jesús vino para derramar su sangre por todos aquellos que quisieran seguirlo para ser salvos (Juan 3:16); ciertamente, si seguimos a Jesús nuestros problemas tendrán solución, pero no se acabarán. Y, ciertamente, Jesús es la solución a nuestros problemas pero nosotros tenemos qué hacer nuestra parte, pues Jesús, no vino a hacer el papel de mago ni a trabajar con magia. Pablo lo explica muy claramente en el libro de los Hechos 14:22: "Es necesario que a travéz de muchas tribulaciones entremos en el reino de Dios". Más claro no podían predicarnos el evangelio.
Si alguien predica el evangelio sin el ingrediente del sufrimiento incluido, simplemente está predicando OTRO evangelio pero no el evangelio de Jesucristo. Por eso es que, muchos sienten y perciben el evangelio pero como dice la parábola del sembrador (vea Marcos 4:3), cuando vienen los problemas y las angustias entonces se retiran. Hemos de entender que Jesús sufrió por el evangelio, los discípulos sufrieron por el evangelio, Pablo sufrió por el evangelio, los primeros cristianos sufrieron por el evangelio... la pregunta es ¿Quienes somos nosotros para seguir el evangelio y no sufrir? ¿Una excepción?... no lo creo. Por eso es que es difícil seguir el evangelio.
martes, 10 de febrero de 2009
¿Cuál era el ministerio de Pablo?
Pablo mismo lo dice en Hechos 20:24: "Nada hago para mì mismo, ni estimo preciosa mi vida para mì mismo, con tal que acabe con gozo el "ministerio" que recibí del Señor Jesús... dar testimonio del "evangelio" de la gracia de Dios". El ministerio que Pablo recibió fue ir y predicar el evangelio de Dios, y, predicarlo no para utilidad de sí mismo sino para la gracia de Dios.
Primero, porque predicaba el evangelio y no ritos y tradiciones fue que Pablo terminó perseguido por los que lo enviaron a perseguir; y segundo, porque cometía el "error" de predicarlo sin ganancia alguna, que era ya institucionalizada entre la clase jerárquica religiosa de la època. Cuando Pablo entraba a las Sinangogas entraba nada más que a predicar el evangelio, a "discutir" con los que allí estaban y a "persuadirlos" de seguir el evangelio. Vea en Hechos 17:1-2 a Pablo predicando por tres semanas en una sinagoga de Tesalónica, "discutiendo" acerca del evangelio y haciéndolos creer; véalo en Atenas en Hechos 17:10-11 en una sinagoga de allí, "discutiendo" con personas "muy religiosas" que terminaron creyendole (versos 22 y 34).
El ministerio de Pablo no era predicar acerca de filosofías humanas, de principios teológicos, ni de ciencias humanas sino del evangelio. Porque hemos de entender que el evangelio no es una filosofía humana, no es principios teológicos, no son ciencias humanas, el evangelio es una persona, el evangelio es Jesucristo.
Primero, porque predicaba el evangelio y no ritos y tradiciones fue que Pablo terminó perseguido por los que lo enviaron a perseguir; y segundo, porque cometía el "error" de predicarlo sin ganancia alguna, que era ya institucionalizada entre la clase jerárquica religiosa de la època. Cuando Pablo entraba a las Sinangogas entraba nada más que a predicar el evangelio, a "discutir" con los que allí estaban y a "persuadirlos" de seguir el evangelio. Vea en Hechos 17:1-2 a Pablo predicando por tres semanas en una sinagoga de Tesalónica, "discutiendo" acerca del evangelio y haciéndolos creer; véalo en Atenas en Hechos 17:10-11 en una sinagoga de allí, "discutiendo" con personas "muy religiosas" que terminaron creyendole (versos 22 y 34).
El ministerio de Pablo no era predicar acerca de filosofías humanas, de principios teológicos, ni de ciencias humanas sino del evangelio. Porque hemos de entender que el evangelio no es una filosofía humana, no es principios teológicos, no son ciencias humanas, el evangelio es una persona, el evangelio es Jesucristo.
lunes, 9 de febrero de 2009
¿En dónde se reunía la Iglesia Primitiva? Segunda parte
Después de la conversión de Pablo del judaísmo al cristianismo o evangelio, los jerárcas religiosos o sea el Concilio en pleno le declaró la guerra también a Pablo, y se la declaró "ordenando" su MUERTE (vea Hechos 9:23). ¿Por qué? Pues porque luego que Pablo era aliado de ellos y "asolaba a Jerusalén", ahora entraba a las "sinagogas" no a predicar la Ley de Moisés sino a convencer a todos que era el evangelio o cristianismo lo que único que los podía salvar (vea Hechos 9:21). Y ¿A dónde se llevaba Pablo a los que le seguían? A casas particulares, vea Hechos 28:30.
¿Cuál cree usted que fue una de las razones principales por la cuál Dios permitió la destrucción del Templo de Jerusalén? Para que las palabras (profecía) de Jesús a la samaritana se pudieran cumplir: "Mujer, CREEME, que la hora viene cuando ni en éste monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre" (vea Juan 4:21). Acaso no fue Dios quien envió a Pablo a decirnos ¿No sabéis que sois TEMPLOS del Espíritu Santo? (vea Primera de Corintios 3:16); o la expresión: "¿Ignoráis que vuestro cuerpo es TEMPLO del Espíritu Santo, porque sois de Dios, porque habéis sido comprados por precio? (vea Primera Corintios 3:19-20).
Cuando Pablo enviaba saludos a la Iglesia de Jesucristo ¿ya analizó usted a dónde las enviaba? Veamos: a Priscila y Aquila, y a la iglesia que está en su casa (Primera de Corintios 16:19); a Ninfas, y a la iglesia que está en su casa (vea Colosences 4:15); a Arquipo, y a la iglesia que está en su casa (vea Filipenses 1:2). A los de Mileto les dice: "He predicado públicamente y de casa en casa" (vea Hechos 20:20); y por último, al final del libro de los Hechos en 28:31 Pablo se queda viviendo en un casa alquilada dos años, y predicando el evangelio abiertamente y sin impedimentos. ¿Por qué en casa y no en sinagoga? Porque el "evangelio" no fue predicado nunca en el Templo de jerusalén, ni en Sinagogas, ni por el Concilio... ellos eran quienes lo perseguían.
¿Cuál cree usted que fue una de las razones principales por la cuál Dios permitió la destrucción del Templo de Jerusalén? Para que las palabras (profecía) de Jesús a la samaritana se pudieran cumplir: "Mujer, CREEME, que la hora viene cuando ni en éste monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre" (vea Juan 4:21). Acaso no fue Dios quien envió a Pablo a decirnos ¿No sabéis que sois TEMPLOS del Espíritu Santo? (vea Primera de Corintios 3:16); o la expresión: "¿Ignoráis que vuestro cuerpo es TEMPLO del Espíritu Santo, porque sois de Dios, porque habéis sido comprados por precio? (vea Primera Corintios 3:19-20).
Cuando Pablo enviaba saludos a la Iglesia de Jesucristo ¿ya analizó usted a dónde las enviaba? Veamos: a Priscila y Aquila, y a la iglesia que está en su casa (Primera de Corintios 16:19); a Ninfas, y a la iglesia que está en su casa (vea Colosences 4:15); a Arquipo, y a la iglesia que está en su casa (vea Filipenses 1:2). A los de Mileto les dice: "He predicado públicamente y de casa en casa" (vea Hechos 20:20); y por último, al final del libro de los Hechos en 28:31 Pablo se queda viviendo en un casa alquilada dos años, y predicando el evangelio abiertamente y sin impedimentos. ¿Por qué en casa y no en sinagoga? Porque el "evangelio" no fue predicado nunca en el Templo de jerusalén, ni en Sinagogas, ni por el Concilio... ellos eran quienes lo perseguían.
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